CORROIDO

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Summary

Tras el brutal asesinato de su mejor amiga en los baños de la escuela, un chico queda devastado y decidido a descubrir quién la mató, aun si eso significa convertirse en algo que nunca pensó ser. Su única meta es encontrar al asesino y ejecutar su propia venganza. No necesitas confiar en nadie, porque el pueblo te cuida siempre, incluso cuando estás perdido o cuando sientes que algo está corroído por dentro. Eso está bien, aquí todos lo sentimos. Skygrin es para ti: un lugar lleno de sonrisas, donde nunca estarás solo y todo es como debe ser. ¡Ven a vivir con nosotros, te va a encantar!

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Cap 1 - LA CUENTA REGRESIVA


- ¡SIGUIENTE! - dijo una voz gruesa.

Camine despacio con la mirada agachada, el piso estaba frío aún había manchas de suciedad y sangre en mis pequeños pies después del lavado.

- Bien, R3X levanta la cabeza y veamos que puede hacer.

Mientras miraba aquel hombre de negro en esa habitación completamente blanca con muchas luces segadoras, lo único que daña esa hermosa ilusión de limpieza; era yo y el cadáver que tenía al frente de mi, levanté la mano hacia el...


...


Mi mente se encontraba en blanco, mi mirada estaba pendiente a las gotas de la ducha mientras se deslizaban sobre el cristal. El agua estaba fría pero aún la necesitaba más fría; como el clima de esa noche.

Mi mente divagaba cosas del último verano, veía cada momento pasar a mil por horas mientras cerraba el grifo de la ducha y agarraba una toalla y me la enrollaban en la cintura; camine hacia la ventana del lavamanos mientras pasaba la mano por el cristal empañado veía mi reflejo: mi cabello rubio, la palidez de mi rostro, mis ojos verdes, cansados estaban enmarcados por ojeras oscuras y profundamente marcadas. Un leve moretón apenas se asomaba en la comisura de mi labio.

Sali del baño caminando a mi habitación, la casa estaba más silenciosa de lo inusual y oscura, entre a mi habitación y me cambié lo más rápido posible me puse un conjunto deportivo mi mochila y me dispuse a bajar, la sala del comedor estaba vacía como siempre. Me dirigí a la nevera en ella había una nota

"No olvide reponer la nevera - Papá" -Que imbécil -Arrugue el papel y lo tire a la caneca de basura que estaba al lado de la nevera, abrir la nevera y como suponía estaba vacía solo por unos cuánta cosa vencidas o sin nada adentro; cerré la puerta de un golpe y agarre la última manzana que estaba en el bol de la mesa y salí de esa enorme casa.

Me puse los audífonos y comencé a correr, mientras corría aún con la música puesta mi mente seguía en blanco y lo único que estaba eran mis pensamientos y yo, baje la loma y el camino era largo para llegar a la escuela. Veía pasar los carros, los buses, la persona saliendo a la entrada de su casa para ir a trabajar algunos recogían el periódico, otros podaban su césped y se saludaban entre si; no le di importancia y seguí corriendo tomando un atajo por el bosque que quedaba en la parte de atrás del pueblo.

Después de correr un rato me detuve en seco mis músculos ya me estaba comenzando a doler, cuando llegue al pequeño puente abandonado lleno de maleza que quedaba atrás de la escuela que antes conectaba el pueblo. Después del derrumbe que hubo, mi madre me contaba historia que el pueblo era muy diferente a como hoy estaba distribuido y muchas de las cosas tuvieron que demoler o restaurar, una de ella una antigua fábrica que le daba trabajo a todos en el pueblo donde hoy esta construida la escuela.

Un grito desgarrador tan fuerte resonó, que me hizo arrodillar del dolor mientras me tapaba las orejas aunque tuviera audífonos el grito se sintió tan cerca y miraba alrededor de todos los lados para ver de dónde provenía el grito, pero aún no lo captaba el ruido se hacía más y más fuerte hasta que se detuvo y me levanté aturdido, pero una cosa era seguro era un grito que provenía de una mujer.

Escuché la campana del colegio al fondo que significaba la entrada a clases, aun con las secuelas de ese grito aterrador me limpie y comencé a correr hacia el colegio; mientras entraba por la puerta principal hacia el salón se me cruzó alguien. Pero ese alguien era más que Lexie

- Hola Xan, se que vas tarde a clases pero me gustaría entregarte esto -Extendiendo un papel hacia a mi, lo agarre y lo metí en mi bolsillo para ver si así me dejaba en paz y seguí con mi camino, pero me siguió como un perrito seguía hablando de algo, pero mi mente solo regresaba a ese grito; ¿Qué era ese grito? Si alguien estaba en peligro, debí llamar a la policía y si encuentra un cuerpo ahora o mañana o dentro de una semana sería mi culpa, seria cómplice o solo era mi mente jugando una mala broma, llegué a la puerta de mi clase y mire por mi hombro para ver si Lexie me había seguido o se había cansado después de ignorarla. pero ahí estaba mirándome con esos grande ojos; nadie nunca le habrá dicho que se parece a Shelley Duvall pero morena y un estiló deportista.

- ¿Que te parece la idea, lo haría? - Me miraba esperando una respuesta emocionada. Le dije que si, para no desolucionarla; no sabía para que era pera estaba súper feliz, comenzó a saltar y a dar mini vuelta y se proponían para ir, pero se devolvió y me dijo - No se te olvide mañana a las 6 de la mañana en el auditorio, te espero Xan. Muchas Gracias, te quiero azulito. - Y se fué, la vi doblar el pasillo mientras se perdia entre la gente.

Entre al salón después de casi 10 minutos tarde, ya había comenzado la clase todos voltearon a verme y el Profesor Gallant solo me hizo un gesto para que me sentará y no interrumpiera su clase. Me senté en mi asiento de siempre en una esquina al lado de la ventana que daba a vista al bosque, de las primeras filas y me senté en intentar recordar que es lo que Lexie me quería decir, saque el papel que me dió y ahí lo entendi.

Era un folleto para audiciones para Epic the musical, comencé a voltear el papel y ahí estaba escrito " SE ODISEO " escrito en tinta azul, debía ser el evento de despedida de nuestra generación y le había dicho que si a Lexie. Me reí bajito llevaba sin cantar después mi niñez y pues que podía perder; era mi último año después de eso me iría a la universidad y mas nunca volvería a pisar está universidad.

Estaba inmersivo en escuchar la clase del profesor, cuando mi vista se fijó en una sombra humana aunque no parecía era más alta y delgada que se movía entre los árboles escondiéndose de la luz que se filtra por las hojas de los árboles como si estuviera huyendo de ella y de repente la sombra voltio y me miró unos ojos amarillos como el oro lo único que podía ver, lo demás estaba oscuro.

- Señorito Bachman - La voz del profesor Gallant me saco de mi trance, no se cuánto tiempo estuve mirando que todos me estaban mirando raro. - Si le importaría prestar atención acá. -

Entonces la vi, aún lado del profesor Gallant una chica alta delgada de una piel tan blanca como la nieve y un cabello negro tan oscuro como la noche, debió ser gracioso porque mi sonrisa se levantó y me hizo pensar que era la misma Blancanieves, ella me estaba viendo con unos ojos intensos ¿Quien era?. El profesor le hizo señas para que se sentará, me había concentrado tanto que me perdí su presentación,se sento en la penúltima fila de los puestos del otro lado, lo único que le podía ver era su cabello largo; voltea a ver a la ventana si la sombra seguía ahí, pero no.

Las clases continuaron con normalidad me tope con ella en otra clase y ya en esa supe su nombre, se llamaba Lilith y se había mudando ayer al pueblo, de tanto lugares donde vivir y se mudo a un pequeño pueblo olvidado en Michigan. Sonó el timbre para ir al comedor. Mientras me dirigía hacia allí, vi a la gente empezar a correr en una dirección; cada vez más personas se unían al bulto y el aire se llenó de un eco de murmullo. Sentí un escalofrío helado y, vencido por ver cuál era la situación, comencé a acercarme para ver qué sucedía. La multitud formaba un círculo tenso cerca del vestidor de mujeres. Todo el mundo estaba retenido detrás de una cinta de policía, y varios oficiales lidiaban para contener a quienes intentaban cruzarla solo para curiosear. Y entonces, finalmente, lo vi.

Mis ojos comenzaron a llorar, mis manos se comenzaron a cerrar en un puño clavándome las uñas, sacaron un cuerpo pero eso no era lo más importante su mano salía de las sábanas y ahí lo ví, la misma pulsera de vidrio.

Cruze la cinta, no me importo, camine rápido y aparte a los policías; que se comenzaron acercar para que me fuera, mientras me decían algo no me importo lo aparte. Cruce y entre al vestidor había un olor desagradable, las baldosas azules del baño estaban manchadas de sangre avance y el estaba ahí con su uniforme sin ninguna arrugas y su placa tan brillante y pulida.

- Qué hace aquí?, sabes que estoy en una escena del crimen que seas mi hijo no significa que tenga privilegios en todo el pueblo de hacer lo que quiera -Lo agarré. - Dime qué no es quién creo que es -Mientras mis lágrimas luchaban para salir. El solo asistió y me hizo una seña y lo ví.

En la pared del baño ahí estaba su cabeza decapitada clavada con una estaca en la frente y los ojos tan abiertos y una sonrisa cortada creada desde la comisuras de sus labios hacia las mejillas y sosteniéndose con alfileres con un mensaje "Se lo que hicieron" con sangre. No, con su sangre. Y ahí me quedé petrificado y mis lágrimas comenzaron a salir pero estaba inexpresivo, y solo pude susurrar algo que solo alguien con su oído en mi boca pudo escuchar.

- Lexie.