Algun Día Volveremos

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Summary

Kai aprendió demasiado pronto que crecer no siempre es una elección. Desde la adolescencia carga con responsabilidades que no pidió, trabaja para sostener un hogar roto y protege a Emma, su hermana menor, como si fuera lo único que aún tiene sentido. Entre estudios que no puede abandonar, empleos que apenas le permiten respirar y noches donde la música se convierte en su único refugio, Kai intenta mantenerse en pie mientras todo a su alrededor amenaza con caer. Cuando la relación que creía segura se rompe, entiende que sobrevivir no es lo mismo que vivir.

Genre
Drama
Author
Clmwon
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

A lo largo de mi vida he escuchado que las personas obtienen lo que merecen. Algunos reciben bendiciones con el tiempo; otros terminan hundiéndose bajo el peso de sus propias decisiones. Pero nadie habla de quienes intentamos hacer todo bien y, aun así, terminamos pagando los platos rotos de los demás. Nadie menciona a quienes cargamos culpas ajenas como si fueran una herencia inevitable.

Quizá nunca lo pensaste. Tal vez perteneces al grupo que siempre recibe lo mejor, o simplemente observas desde lejos sin cuestionarte nada. Y está bien. No todos podemos elegir el lugar que ocupamos.

Desde mi adolescencia tuve que trabajar. No por ambición, sino para saldar deudas que no me correspondían y sostener un hogar que ya estaba roto antes de que yo naciera. Durante años trabajé para cubrir los errores del hombre al que solía llamar papá, y ahora trabajo para darle una vida digna a mi hermana Emma. No me pesa; la amo y lo haría siempre. Ella es la única parte de mi mundo que realmente vale la pena proteger.

Hay mañanas en las que el café se enfría sobre la mesa mientras repaso apuntes, y Emma aún duerme en el cuarto de al lado. Es en esos silencios donde más pesa todo, donde la realidad se siente más cruda y más mía.

Estudiar, tener tres empleos y sostener una relación mientras intento mantener todo a flote es agotador. Hay días en los que siento que todo se derrumba conmigo. Y, aun así, sigo aquí, sosteniendo piezas que ni siquiera son mías.

Nadie me preguntó si quería cargar con los restos de la vida de mis padres. Si lo hubieran hecho, me habría negado sin dudarlo. Ellos eligieron sus batallas; yo solo fui una consecuencia.

¿Dónde quedan mis sueños? ¿Mi futuro? ¿Mi derecho a vivir sin sentir que debo reparar lo que otros destruyeron? A veces me pregunto si yo también merezco algo… cualquier cosa que no sea esta sensación constante de estar reconstruyendo un naufragio que no provoqué.

Puede que suene exagerado, pero a mis veintitrés años estas preguntas se clavan en mi pecho. Me recuerdan que sigo atrapado en un destino que no elegí y que escapar —al menos por ahora— es solo una fantasía.

A veces imagino tomar a Emma de la mano y desaparecer. Irnos lejos, a un lugar donde ella solo tenga que recoger sus propios platos rotos y no los de nadie más. Un lugar donde yo también pueda respirar. Suena perfecto… demasiado perfecto para ser real. No tengo un hada madrina ni una varita mágica que me saque de aquí.

Solo tengo mi realidad. Una realidad que a veces apesta y detesto. Tal vez… algún día, no sea tan mala.