When I know the moment
Esto era nuevo para ella.
Hace ya un tiempo inicio una relación oficial amorosa con Enid Sinclair, hace 2 años empezaron una relación.
Pero hace una semana, tuvieron sexo por primera vez, como cualquier otra pareja.
Pero Merlina Addams tenía una duda, una un tanto curiosa a decir verdad.
¿Cada cuánto se tiene que tener sexo?
¿Una vez a la semana? ¿Dos cada semana? ¿Una vez al mes? ¡Eso la tenía confundida!
Aunque a decir verdad, a Merlina no le molestaba la idea de una vez a la semana, si se podían, dos, pero ¿Qué pensaba Enid al respecto?
Aunque la de tez morena estaba segura de a qué Enid eso no le molestaría.
Los pensamientos de Addams fueron interrumpidos por su amada, ambas se encontraban abrazadas en la cama, durmiendo plácidamente, sin nada erótico, claro.
Enid abrazo del cuello a Merlina para seguir durmiendo, la pelinegra sólo observaba el techo.
Miro un segundo a Enid, dormía plácidamente, observo sus labios, suaves, rosados, grandes...
Se imaginó besandolos, pasando sus labios por cada parte de su piel, así como lo había hecho hace una semana, carajo, su entrepierna comenzaba a doler un poco.
Pero la rubia estaba durmiendo profundamente, ¿Esta realmente bien pensar en eso ahora? Aún no era tarde, aún no estaba erecto.
Pero todo se fue al carajo, cuando Enid se volteó, dandole la espalda a Addams, está no se pudo resistir, y observo el trasero de la mayor, su imaginación le jugó en contra, imaginando a la chica gemir su nombre, sudada, pidiendo más...
"¡Maldita sea!"
Maldijo Addams, al mirar su entrepierna, aquel pene, ya estaba erecto.
¿Ahora que sigue? No podía despertar a Enid y decirle "Oye, estuve teniendo pensamientos eróticos mientras dormías, ¿Cojemos?" ¡No!
Comenzaba a hacer calor...
Había pensado en masturbarse, pero le daba pena, y no quería hacer ruido y despertar a Enid.
A no ser que...
Pego su cuerpo a la espalda de la mayor, pegando su pecho, quería estar lo más pegada posible.
Se aseguró de que está estuviera durmiendo, escucho un pequeño ronquido, eso la calmo. Con cuidado, abrazo a la rubia por la cintura, pegando su entrepierna en el trasero de la rubia.
— ¡Hmm! — Hizo un pequeño ruido Merlina, al sentir en trasero de su novia, lentamente frotó un poco, pequeños movimientos, carajo, se sentía muy bien
Pero aún se sentía apretada, necesitaba libertad.
Comenzó a moverse con más intensidad, rogando por todos sus antepasados que Enid no despertara, que siguiera dormida.
O eso es lo que creía.
Enid despertó en cuando escucho el pequeño gruñido de su novia en su oído, creyó que era su imaginación, hasta que sintió algo duro en su trasero, soltó un jadeo de sorpresa.
— ¿Enid? — Pregunto la pelinegra, había jurado escuchar a su novia — Carajo...Lo siento en verdad
Acaricio el abdomen de la mayor, pasando su mano lentamente, debajo de la camisa de Enid, está gimió al sentir la mano de Merlina en su pecho
— Mer~ —Merlina mando todo al carajo, no podía más
— ¿Puedo? — Pregunto, levantando la camisa de la mayor, recibiendo un asentamiento por parte de la rubia.
Enid sólo tenía un camizon como pijama, así que, lo levando para revelar el trasero de la rubia, Merlina bajo la ropa interior de gatitos, relevando su gran tesoro.
Con su mano, abrió un poco su pantalón de pijama, revelando su boxer Calvin Klein, liberando aquel despierto y ansioso pene.
No era por presumir, pero estaba grande.
Comenzó frotando, lento pero un tanto fuerte.
Merlina tomo la pierna de Enid, elevándola, para más placer, lentamente introducio primero la cabeza del pene, recibiendo un gemido de la mayor.
Al entrar totalmente, espero unos segundos, estaba exitada, si, pero no quería lastimar a su amada
— ¿Estas bien? — Preocupada, beso su mejilla
Enid sólo asintió.
Comenzó a embestir lentamente, no había prisa, maldición, se sentía jodidamente bien.
Merlina perdió un poco el control, comenzando a moverse más fuerte y rápido.
Era un vaivén que le encantaba a Enid, esta sólo gemía, tapándose la boca, no quería hacer ruido y menos ser descubiertas.
— Cara mia~ — Pronunció con suavidad su novia en su oído, eso le encantaba, le encantaba que Merlina sea amorosa con ella, no importa el momento.
Merlina había perdido totalmente el control, embistiendo más fuerte y rápido.
Pero no quería terminar ahora, aún era pronto.
Saco su pene de la entrada de Enid, para voltearla, y colocarse encima de ella, miro su rostro, con pequeñas lágrimas por el placer, sonrojada a más no poder, su pene solo se erecto más, si eso era posible.
Puso sus manos a ambos lados de la cabeza de la rubia, y de nuevo, entro de una sola embestida.
El sonido de sus pieles chocar, era placentero, un delicioso sonido para ambas, la cama se movía un poco, haciendo que el respaldo de la cama choque con la pared.
— ¡Merlina!~ — Enid no pudo evitar gemir, cuando la Addams levantó una pierna de la rubia, para entrar más fácil, eso volvió loca a Sinclair, y Merlina sólo seguía moviéndose.
Merlina se acerco al rostro de su novia para besarlo mientras aún seguía embistiendo a la mayor, se estaba comiendo esos deliciosos labios, carajo, realmente le encantaba esa chica.
Se levantó un poco, quitándose aquella camisa color negro y sostén del mismo color, quedando sólo en pantalón, continuó con las embestidas.
Merlina podía ser salvaje, era algo nuevo que había descubierto la mayor, al tener sexo, se deja llevar, pero le decía cosas hermosas en el oído, eso la volvía loca, a Enid le encantaba ese lado de Merlina.
La mayor al ver el muy buen marcado abdomen de la pelinegra, aquel cabello suelto, con unos mechones de cabello en su rostro, sudada, y esos tonificados brazos, dios, esa chica era perfecta.
Enid puso sus manos en los hombros de su menor, y la beso, Merlina sólo seguía embistiendo, se sentía en el cielo.
— Mierda... Enid — Lo sentía cerca, en cualquier momento terminaría.
— Mer~ — Acaricio el rostro de su novia, apreciando lo que tenía en frente, era hermosa
Merlina embistió más fuerte, y rápido, la cama se movía, el respaldo golpeaba más fuerte aquella pared, y Enid sólo sostenía fuerte a Addams.
— ¡Merlina! — Enid sentía el orgasmo llegar
— ¡Hmm! ¡Ah!~ — Gimió Merlina, saco su pene de Enid y aquel blanco y espeso semen, callo en el abdomen de Enid.
Merlina observó algo, la sábana estába un poco manchada, Enid también se había corrido.
El pene de la menor seguía un poco erecto, Enid con una mano lo tomo
— ¿Eh? — Merlina sólo observo, como su novia comenzaba a masturbarla.
— Déjame ayudarte con esto — Comenzo a pasar su mano por aquel gran pene, y mordió su labio inferior, le encantaba hacer gemir a Merlina.
Lentamente beso a la pelinegra, un beso suave, el beso se rompió cuando Merlina gimió, se correría en cualquier momento
Enid era muy buena masturbando a la pelinegra, se sentía mejor que cuando ella misma se masturbaba.
— Mierda, ¡Enid!~ — Y termino en la mano de su novia, el pene finalmente ya no estaba erecto, se había calmado.
Dejó caer su cuerpo, quedó acostada encima de Enid, reciviendo un abrazo por parte de la menor. Enid igual abrazo a su novia, acariciando su espalda.
— Addams, no sabía que eras traviesa — Beso la frente de su menor
— ...No menciones eso — Escondió su rostro en el cuello de Enid, depositando un pequeño beso
Enid tapo a ambas con la manta, comenzó a hacer frío, iria a ducharse, pero eran las 3:39 de la madrugada, lo haría mañana al despertar.
Merlina había decidido algo, tendrían sexo, cuando se de el momento, podía ser una vez al mes, a la semana, o una cada dos semanas, pero lo tendrían, cuando se de el momento.