Capítulo 1 Hasta ahora...
Yo solo sé que nada sé, pero en realidad se fijamente una sola cosa, que estoy encerrada y sin nada ni nadie a mi alrededor, así mismo mis recuerdos son escasos por no decir que casi nulos, en realidad solo tengo un recuerdo, a veces sueño con una persona con heterocromía, uno de sus ojos es gris y el otro café, estos me miran con tristeza como si quisieran decirme algo, o al menos yo lo creo así.
Hoy tuve un sueño diferente a lo usual, mientras veía esa extraña mirada escuche algo parecido a una voz, esto nunca había pasado, normalmente solo veo esa mirada y ya, no ocurre nada “extraordinario” que es lo que debería ocurrir en un sueño, trate de entender lo que me estaba diciendo con mucha atención y... no le entendía nada, pero por su entonación sabía que me estaba advirtiendo, desearía saber de qué, pero no puedo pedir imposibles, por ahora me conformare con ese pequeño fragmento de memoria que regresó a mí, espero seguir recordando cositas pequeñas que me expliquen el millón de dudas que tengo, por el momento recorreré mi “hogar”.
El lugar en donde estoy es muy amplio, es blanco y tiene mucha luz, aunque no tenga ventanas, solo hay una silla y una mesa y no sé como, pero siempre que me despierto hay comida en ella, casi siempre me aburro, ya que no hay nada que hacer y cuando quiero ir al baño solo imagino uno o algo parecido.
En realidad aunque esté encerrada, nunca he añorado el estar afuera y me sigue sorprendiendo el no haberme vuelto del todo loca por estar sola y aunque a veces me imagino amigos, al día siguiente los olvido, pero no por ello no quiero saber porque estoy aquí, solo que es muy cómodo y no quiero salir.
Mientras me imaginaba un baño para así poderme dar una ducha empecé a sentirme vigilada y estoy empezando a sentir miedo.
- —¿Hay alguien ahí? —digo sabiendo que solo es un delirio mío y que nadie me va a responder
- ¿Hola?- sigo insistiendo
Nadie me responde, pero siento que su mirada se vuelve cada vez más intensa sobre mí. Por más que busco a alguien más en esta habitación, no lo encuentro. Pasan unos minutos en los cuales decido olvidar lo que estoy sintiendo y concentrarme en imaginar un baño. De repente, siento que alguien me jala el cabello hacia atrás.
- —¿Quién eres? Y ¿Qué haces aquí? —digo más molesta que asustada. ¿Cómo se atreven a halar mi pelo?
-Char-lotte...-dice una voz con temblor
- —¿Quién es Charlotte? —digo esta vez curiosa—. No es por nada, pero si ese es mi nombre, quiero saberlo. Sería un buen adelanto de conocimiento.
-ayúdame...- no entiendo nada y ¿si esto es una mala jugada de mí mente?
En igual decido acercarme a donde “está” esa voz.
Seguido de esto, veo una mano, pero no es una mano normal, sino que tiene callos; es huesuda, sangrienta y es como si alguien la hubiera quemado.
- No!!! Vete no me toques!!!- mencionó con asco
-Ayuda-me!- dice insistente esa voz, si claro, lo siento, pero yo por allí no paso, no se quien eres ni quiero saber porque estas así.
La mano se seguía acercando a mí, pero de repente veo que alguien la hala, como alejándola...
Mentiría si no dijera que tengo el corazón a mil, pero también si no dijera que siento mucha curiosidad al querer saber quién me “salvó“.
- Charlotte ¿estás bien?- dice esta vez una voz diferente y un poco agitada
- Si ¿Quién eres?- digo asintiendo y mirando hacia todo lado, para este momento ya asumo que mi nombre debe ser Charlotte, es lindo, pero podría ser mejor, esperaba uno más elegante.
- No me recuerdas-suena la voz un poco desilusionada
- Tal vez te recordaría si me dejaras ver tu cara- digo encogiéndome de hombros
- Ok, esta bien, no estoy segura, pero está bien- dice esta voz con un tono de nerviosismo
Frente a mí apareció una mujer de cabello blanco, ojos avellana, y piel blanca, es muy linda, pero no se quien es y sin duda no tiene los ojos de colores.
- Lo siento, no te recuerdo ¿Cómo te llamas?
- Ok es comprensible, has estado aquí mucho tiempo- dice asintiendo
- ¿Cuánto?- digo alejándome un poco de ella
- Unos 6 años-dice sin mirarme
- pero eso no justifica el que haya olvidado todo
- Algo me dice que no entiendes nada ahora mismo, pero no le voy a echar mente a eso, así que por el momento me presento, soy Hanny- dice extendiendo su mano
- Algo me dice que ese nombre no tiene nada que ver con tu personalidad- digo olvidando por completo que estoy con alguien que no conozco y que la estoy tratando con mucha familiaridad, digo, podría matarme
- En realidad no- dice negando y sonriendo
-Y ¿a qué has venido Hanny?-digo sin ocultar mí curiosidad
- te voy a sacar de aquí
- ¿cómo?
-ya verás
De repente ella hace algo raro con sus manos las cuales empiezan a brillar y así se empieza a formar algo parecido a un portal.
- Vamos cruza- dice con esfuerzo
- ¿Eso es seguro?- digo en alejándome
- Si-dice blanqueando los ojos, caprichosa- vamos muévete o si no se cerrará-dice ella con afán-
Al fin y olvidando mí miedo lo cruzo y me encuentro con un lugar con mucha nieve, un nevado, me volteo y miro que Hanny está saliendo de ¿un árbol?
- ¿ahí era donde yo estaba?- o sea, de todos los lugares (no se una mansión o una casa abandonada) ¿Salí de un árbol?
- Si- dice ella sin darle importancia
El árbol no era nada fuera de lo común, no es ni un pino, ni un cedro, tampoco es un árbol grande, sino que es un árbol bastante descuidado, con un tronco delgado y ninguna hoja, ¿Cómo habrá hecho para sobrevivir aquí? Y ¿Cómo habré entrado?
- El árbol se llama “los sueños”, por si lo preguntas- dice ella mirándolo
- ¿Los sueños?- digo sin creerlo ¿por qué le darían ese nombre a un árbol?
- Si- dice como si fuera muy normal el salir de un árbol el cual está a punto de morir y que tenga un nombre para nada convencional
- Y ¿Cómo entre ahí?- digo ignorando el hecho de que esto no tiene sentido
- Todo se responderá a su tiempo, ahora vamos, sino nos congelaremos
Empezamos a andar y sentí que mis pies se entumecen por el frío abrasador, ya que estaba descalza. Luego de casi 30 min llegamos a una cabaña de dos pisos.
En la entrada habían unas escaleras pero no las tomamos si no que seguimos derecho hacia la sala
- Ok Charlotte, ¿Qué sabes sobre ti?-dice sentándose
- Bueno sé que me llamo Charlotte y... nada más-digo tratando de hacer memoria
- ¿Cuántos años tienes?
- No se...
- ¿El nombre de tus padres?
- No se
- ¿Sabías tu nombre antes de que te lo dijera?
- No- digo un poco molesta por el interrogatorio, aunque sé que es necesario
- Ok, es muy poco probable pero ¿sabes leer o sumar?-dice tomando una libreta y escribiendo algo, como un psicólogo
- Si-digo orgullosa por saber algo
- En pocas palabras lo único que olvidaste es quien eres y a tus parientes y amigos-dice ella anotando
- Eso creo-dije rascándome la cabeza-
- Bueno por ahora te diré cuántos años tienes y el nombre de tus padres y hermanos-dice cerrando la libreta, pero decide volverla a abrir
- ¿Tengo hermanos?-digo sin ocultar la felicidad que me da escuchar eso, es bonito saberlo-
- Si-dice deteniendo su escritura para prestarme más atención-bueno tienes 21 años, tu madre se llama Indira y tu padre Josh, tu hermana Laissa y tu hermano Cameron
- Entiendo, supongo que esa es la base de mi “vida”, ahora si me vas a responder ¿Cómo me adentre en el árbol?- a mi no se me va a olvidar eso tan fácilmente
- No, más bien ve al segundo piso y en la 3 puerta a tu derecha encontrarás una habitación, está un poco fea, pero te servirá para descansar-dice sin mirarme, malvada, no alimentan la curiosidad de una pobre mujer, sino que la mandas a dormir, yo no necesito dormir necesito respuestas.
En igual así hice, la habitación es de madera y hay una cama pequeña, al lado de esta hay una ventana por la cual entra un poco de nieve
- Hanny ¿sabes dónde hay un espejo?!-grité, entre una de las muchas cosas que no se, es como soy físicamente, no se porque el árbol se negaba a darme un espejo-
- Si, en la segunda puerta hay un baño!!-me gritó de vuelta-
Me dirigí al baño y me di cuenta de que soy de casi 1,65cm, tenía los ojos negros igual que el cabello, el cual me llegaba a la espalda baja y mí piel era un poco más blanca que la de Hanny.
Mirando la pared blanca me puse a pensar ¿de quien era la mano que me intentó atrapar?
- Hanny!-volví a gritar-
- ¿Qué?!- uy! este grito fue más de enojo
- ¿Dónde estás?!
- ¡En la sala!
Baje y la vi sentada leyendo
- Hanny...-digo como una niña que tiene que confesar una travesura
- Dime-dice sin apartar la vista de su libro-
- ¿De quién era la mano que me intento tocar?-dije sentándome en una silla al lado de ella quien suspira y aleja su vista del libro- bueno, la mano era de tu hermano Cameron o eso creo
- Entonces ¿por qué la apartaste de mí?-preguntó un poco molesta, aunque fui yo quien no le quería ayudar-
- Escucha...-dice antes de que empiece a pelear
- ¿Qué?-la interrumpo-
- El árbol donde estabas en realidad está hecho para que nada entre, pero que si se pueda salir...-dice de manera calmada lo cual me hace tranquilizar
- Entonces ¿por qué no pude salir antes?-digo volviéndola a interrumpir a lo cual ella me mira molesta-
- Déjame terminar...- asiento- bien él(a) que halo la mano de tu hermano no fui yo, tampoco me preguntes quién fue porque no lo sé-dice mirándome mal, al saber que la iba a volver a interrumpir
- Entonces si se supone que nadie puede entrar ¿él cómo lo hizo?
- En realidad, es muy pronto para decirte sobre eso-dice ya con un tono cansado, ¡Dios mío! que poca paciencia! solo he hecho unas pocas preguntas, pero en igual no me voy a detener
- Bien cambio de pregunta ¿Cómo hiciste tu para entrar?-digo juzgando sus métodos e intenciones
- Aproveche el que tu hermano estuviera haciendo una distracción y entre-dice encogiéndose de hombros
- Y ¿Cómo hicimos para salir? o bueno ¿Cómo hiciste ese portal?-digo esta vez yo haciendo el interrogatorio
- Eso tampoco te lo puedo decir aún-dice y yo me enojo, ella podría fundar un club llamado “el club del misterio”
- Hanny ¿mis padres están vivos?-digo con esperanza (creo que soy un poco bipolar)-
- No-en ese momento sentí que mí corazón se rompía, adiós esperanza
- Y ¿Dónde está mí hermano?-dije, de nuevo con la esperanza de que estuviera vivo, digo no creo que su mano me haya visitado desde el inframundo-
- En prisión- ¿escuchan eso?? Es mí corazón rompiéndose
- ...-creo que ella entendió mí silencio, porque mencionó...-
- ¿Desearías hablar con él?- yo sonrió
- Si!-digo con energía, me separaron de mis padres, no lo harán de mí hermano
- Bien entonces partiremos mañana en la mañana, así que ve y duerme, también te voy a dar algo de ropa que espero que te quede-dice sonriendo y yo me dirijo a la habitación sin antes decir
- gracias Hanny
Y así me dormí, con la esperanza de poder volver a ver a mí hermano, pero y ¿qué hay de mí hermana? ¿Ella seguirá viva? Mañana le preguntaré a Hanny. También deseo saber las respuestas a tantas preguntas que tengo como ¿por qué si cocinas una papa se pone blanda pero si lo haces con un huevo se pone duro?.
Con estos pensamientos me quedé dormida.