Bonito / yeojong

Summary

cuando Yeosang vuelve al departamento que comparte con Jongho lo encuentra "jugando" solo, frente al espejo. Así que se le une, con una regla, no puede despegar su mirada del espejo. Ys-top / Jh-bottom Publi: 01/04/26

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Complete
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1
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n/a
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18+

Narcissistic, my God I love it

-Seguro no se molesta mucho conmigo si uso uno de mis juguetes sin él-Lo piensa un poco y busca aprobación-¿Cierto, señor bubbles?

El pescado parece demasiado entretenido adentro de una cueva artificial en su pecera para prestar atención a los problemas del humano.

No le queda de otra más que conformarse con que alguien lo esté escuchando, así que camina hasta su habitación con un par de bolsos que deberían estar colgados en su closet pero dejó olvidados en los sillones.

-Bueno, si no le gusta es su culpa, me prometió una buena noche y no llega a tiempo. Tiene sentido que disfrute yo solo si se cree que puedo estar aquí encerrado todo el día, solo, como si fuera su esclavo.

La tortuga que lo seguía, muy a su paso, tampoco le responde.

Las vacaciones sencillamente le estaban afectando demasiado. Ahora hasta habla con sus mascotas porque Yeosang pasa todo el día trabajando y él, sin escuela, no tiene nada que hacer.

No es por completo un antisocial, conoce a la mayoría de los estudiantes en su escuela y siempre lo invitan a todas las fiestas. Solo que ahora no hay nadie haciendo fiestas sin sentido porque todos están con sus familias, y sus verdaderos amigos están de vacaciones porque ellos no tienen novios con trabajos importantes que prefieren enviarlos solos al viaje en lugar de acompañarlos.

Tal vez solo está algo resentido con Yeosang porque no pudo ir con él al viaje que organizaron sus amigos, no es su culpa que ahora se quede en casa solo y sin quehacer todo el día. Sí hace la limpieza de la casa, pero eso es cada ciertos días, haciendo el quehacer él se queda sin trabajos, si tuvieran empleados que asearan en su lugar estaría aún más aburrido.

Kang siempre le pide que salga, no tienen problemas económicos ni una familia de la cual hacerse cargo, si es que para él no cuentan los hermosos hijos que Jongho le ha pedido, pero un pescado y una tortuga no conllevan mucho trabajo ni muchos gastos (a veces), puede ir a la tienda de la esquina y comprarla entera solo para no aburrirse pero prefiere estar en casa. Es tan contradictorio porque culpa a Yeosang de que esté aburrido y solo en casa pero cuando su novio le dá dinero y le pide que salga a comprarse cosas le dice que es mejor si se queda en casa limpiando o jugando videojuegos; Yeosang de verdad trató de convencerlo con un nuevo videojuego que sabía que el menor no dudaría en conseguir, pero prefirió pedirlo a domicilio para que llegara pronto.

Ya no quiere ni salir con su novio porque prefiere pasar los días de descanso en la cama, ya sea durmiendo o teniendo sexo con el mayor.

-Tienes razón Cass, creo que me quejo mucho. Tu vida de tortuga debe ser más sencilla, ¿cierto?, solo te preocupas porque yo te dé comida y luego vuelves a tu espacio a dormir.

Cass seguramente le está dando la razón. O eso decide cuando la ve dar la vuelta para seguir caminando por las habitaciones.

Cuando termina de guardar sus bolsos, busca en otro espacio de la habitación extra que utilizan como guardarropa, a lo que él llama closet.

Encuentra la caja que buscaba y la lleva consigo hasta un asiento ubicado justo frente a su espejo de cuerpo completo. La deja ahí por un momento mientras sale a su habitación de nuevo en busca de su celular.

Cierra la puerta cuando vuelve a entrar, conectando el bluetooth de su celular al del altavoz designado específicamente para su closet. Lo utiliza cuando se tarda guardando ropa, o solo busca un buen atuendo acorde a sus pensamientos en el momento; ahora lo usaría para el ambiente mientras juega un rato con su propio placer y el coraje que siente hacia el mayor justo ahora.

Busca entre la caja uno de sus juguetes favoritos y un bote de lubricante nuevo.

Luego de conseguirlo deja la caja a un lado, recostando un poco su cuerpo en la pared detrás de él. Demasiado perezoso para moverse más de lo necesario. No traía playera, no había más por que preocuparse además de sus pantalones. Hoy de verdad no tenía nada pendiente, solo se levantó de la cama por un pantalón y comida, no usó ni ropa interior.

Enfoca su mirada en el espejo frente a él tomando el dildo que sacó antes junto al lubricante.

Termina de lubricar el dildo llevándolo al espacio entre sus piernas abiertas, no necesita abrirse mucho antes porque la noche anterior también había tenido sexo con el mayor. Así que lo mete sin esperar demasiado, siendo más fácil verse por el espejo.

Empuja el dildo dentro de sí sin descanso, a pesar del enojo no puede evitar gemir el nombre de Yeosang como si estuviera ahí follándolo. Se sentiría mejor si fuera él, y recuerda el enojo porque su novio no puede tener una noche romántica con él gracias al desgraciado de su jefe. El jefe es su suegro, y sí, no se arrepiente de llamarlo así por ahora. Debería aprovechar el beneficio de familiar del dueño para salir antes de su hora en lugar de quedarse a trabajar más; pero todo fuera por ganarse el lugar del maldito. Está ansioso por el día en que Yeosang gane la lucha interna en esa familia que lo ha despreciado toda su vida por ser gay.

Jongho será pobre para esa familia pero tiene algo de sentido común, nunca ha entendido por qué si lo detesta tanto el padre de Yeosang quiere tenerlo pegado a él en ese trabajo. Aunque el día en que inició la pelea por el puesto de su padre en la empresa para cuando se jubile Jongho fue la persona más feliz al saber que Yeosang cumpliría con su derecho a participar.

La familia Kang es lo que Jongho más detesta en esta vida, cuando conoció a Yeosang no tenía nada de autoestima gracias a ellos. Pero no podía desaprovechar la oportunidad de un activo bonito, con músculos y de personalidad perfecta por más deprimido que estuviera; de esos ya no se encontraban.

Pero recordar el cuerpo de su novio, incluso lo mejor que se puso después de que se volvieran pareja, no ayuda.

Le encantaría que Yeosang estuviera con él justo ahora.

Sigue pensando en cada espacio del cuerpo del mayor que notaría mientras están en la cama. Los fuertes brazos que lo sostienen siempre, esos carnosos labios que le encanta morder, la espalda que él ya tendría llena de rasguños, los abdominales de su novio contrayéndose gracias al esfuerzo, su cuello lleno de marcas para dejar en claro a las zorras de la oficina que su Yeosang ya tiene con quien descargarse, lo bien que se ajusta la polla del mayor adentro de él.

La música ayuda mucho a esconder sus gemidos. Pero también ayudó a que no oyera la puerta abriéndose, menos el grito de su novio avisando que se encontraba en casa.

Para cuando el mayor entraba a la habitación, Jongho seguía sumergido en su placer gracias a la música alta que escondía todos los sonidos allí adentro; no se esperó que la música se detuviera tan de repente.

-Gran bienvenida, bonito.

-Voltea hacia otro lado, no quiero ni que me veas, estoy enojado contigo por hacerme llegar a estos extremos-Al contrario de su queja, el que se mueve es él, escondiendo su cuerpo desnudo de la vista del otro.

El castaño trata de sentarse junto a él, dejando un corto espacio entre ambos, tomando el hombro del menor para hablar con él-Jongho, no te enojes bebé, sabes que no me importa lo tarde que llegue del trabajo, igual te voy a dar lo que te prometí-Comienza a dejar algunos besos en el cuello de su novio, sabiendo que esto ayuda a calmar sus berrinches cuando tiene ganas.

Claro que había notado a Jongho sentado frente al espejo, pero solo creyó que estaba ahí porque era el mejor asiento en el guardarropa. Ya sentado junto al menor se dá cuenta de que la posición en la que estaba cuando lo encontró le dá una vista perfecta hacia el espejo, donde podía ver su reflejo, y lo entendió, Jongho se veía a sí mismo mientras se masturbaba con el dildo.

Nunca habría imaginado que al menor le gustaran algunas de esas situaciones. Ahora no podía evitar pensarlo, imaginar al menor gimiéndole mientras se observa en el espejo.

-No sabía que te habías vuelto tan travieso, amo tu narcisismo pero de verdad que te aprecias, bonito.

-¿Por el espejo?, es el único asiento decente en la habitación Sang, no tenía otra opción.

-Pero podrías haber sido lo suficientemente tímido para voltearte un poco, decidiste abrir las piernas frente al espejo, ¿para qué?, ¿tanto deseabas verme entre ellas?

-Vete a la mierda Kang-No se arrepiente del insulto pero le hace falta el contacto con su novio, así que se mueve un poco más atrás para pegar su espalda al pecho del castaño, quien entendió la petición porque al fin logró pasar sus brazos por la cintura del menor en un fuerte abrazo-Pero sí, me hacías falta maldito; ahora cumple tu promesa y fóllame.

-Lo que mi príncipe pida son órdenes.

Jongho aún sostenía el dildo entre sus manos, en medio de su berrinche olvidó guardarlo y tampoco quería moverse mucho, debía mantenerse firme para que el mayor se diera cuenta de su enojo; aunque Yeosang nunca lo toma en serio.

Deja el juguete a un lado cuando Yeosang extrañamente lo levanta del asiento, creyó que irían a la cama pero solo lo puso de pie y le hizo moverse un poco con él.

Se dio cuenta de lo que su novio trataba de hacer cuando ya era muy tarde; su cuerpo ahora estaba inclinado frente al espejo, el mayor lo había empujado. Ni si quiera notó cuando el otro se había quitado la ropa, pero, sin aviso alguno, entró de una estocada en el menor y se detuvo por unos segundos mientras esperaba a que éste se acostumbrara a la forma más grande que el dildo de antes.

-Tienes una regla, bonito: No separes tu vista del espejo, si lo haces tendrás que seguir jugando solo con la mirada de alguien más encima.

-Lo cumpliré, solo calla y muévete.

-Tan travieso que ahora hasta me respondes, yo no te eduqué así bebé.

-Tú no, yo me eduqué así Kang.

Esa risa le indica que sabe que no hay nada malo detrás de sus palabras, claro que el mayor adora a su novio narcisista sin importar cómo lo trate.

-Bonito.

Al fin empieza a moverse y para Jongho se siente como la gloria volver a tener al mayor adentro como había esperado todo el día.

Sí, en definitiva es demasiado narcisista, nunca se habría imaginado adorar tanto el observarse teniendo sexo con su novio. Los empujes de Kang eran más notorios frente al espejo, se sentía demasiado sucio al ver al castaño manipulando su cuerpo desde atrás sin esfuerzo alguno, sus gemidos ahora resonaban en toda la habitación porque el otro bajó demasiado la música al llegar.

Era diferente, nunca lo habían hecho así y no podía tener idea de que le agradaría tanto como para obsesionarse con observarlos a ambos.

No debía desviar la vista del espejo pero Kang no dijo que no podía desviarla de su propio cuerpo, así que se dedicó a mirar algo que le gusta. Como la novela de las once, el cuerpo de su mayor era el espéctaculo que más esperaba por las noches, el espectáculo más esperado cuando no veía la novela de las once. El fuerte cuerpo de su novio sería algo que estaría agradecido de admirar cada momento sin descanso sin importar si le pagaran o no por ello.

Los músculos en sus brazos mientras arremetía con fuerza en todo su ser y lo sostenía de la cintura para evitar que se desequilibrara, Kang Yeosang, el mejor de los espéctaculos nocturnos para opinión de Choi Jongho. Era muy probable que esas manos dejaran marcas por la mañana que tardarían en borrarse, pero justo ahora eran su menor interés, no es como si alguien le fuera a ver la cintura de cualquier forma, no había a quién mostrársela que no fuera su novio. No necesita que nadie más se tome el tiempo de ver su cintura si no es Yeosang.

Siente la mano del mayor en su cuello por unos segundos, subiendo hasta su barbilla, le obliga a volver la mirada a su cuerpo siendo un poco más que brusco pero lo deja pasar y se concentra, lo más que puede, en verse a sí mismo. No es una tarea muy difícil de cumplir; ama el cuerpo de su novio pero sabe que tampoco está de mal ver para nadie, ni para sí mismo. Claro que es jodidamente narcisista pero ya no había mucho que pudieran hacer para cambiarlo, después de todo Yeosang lo ama tal y como es. Aprovecha para ver más que sí mismo, llevando su mirada hasta la mano del castaño que jugaba con uno de sus pezones sin cuidado sabiendo que al menor le gusta cuando tienen sexo algo rudo.

Observa esa misma mano moviéndose por todo su cuerpo hasta subir a su boca, dos dedos de su novio entran sin si quiera preguntar y conecta su mirada con la del otro a través del espejo como buscando una explicación. No hay otra expresión, lujuria es lo que puede ver en los ojos de su novio y le encanta, chupa y muerde los dedos de su mayor de la manera más obscena que se le puede ocurrir y siente las estocadas del mayor volverse desordenadas y con una fuerza errática.

Ambos están a punto de llegar. La mano del mayor sale de su boca con un hilo de saliva cayendo y lleva sus dedos húmedos de vuelta a los pezones del menor; Jongho aumenta el volumen de sus gemidos con una sonrisa traviesa sin separar su mirada de la del mayor. Se sumergen en un vicioso juego de quien hace llegar más rápido a quién retándose entre sí para saber cuál de los dos pierde está noche.

Con su orgullo cayéndole en frente, una embestida más es suficiente para que Jongho se corra con un gemido gutural que deja en claro quién ha perdido por la noche, manchando el espejo de paso. Y aunque él haya sido el perdedor, sabe que tiene al ganador a sus pies y limpiará el espejo por él; así que se permite relajarse mientras siente la corrida de Yeosang llenándolo de a poco.

Ninguno menciona nada, el juego se queda en el sexo como todas las noches pero tienen en claro cuál de los dos ganó después de todo; no tiene importancia, es como un reto silencioso con el que se comprometen sin decir nada, comunicándose con miradas y jugueteos.

Cuando la calentura al fin se les baja, ambos cuerpos están demasiado cansados para seguir ahí parados. Aún tiene algo de fuerza para quedarse recargado frente al espejo mientras Yeosang sale de la habitación para prepararles la tina.

Dedica su momento a solas a admirar el desastre en su cuerpo. Las marcas de las manos de Kang estaban ahí, en su cintura, como creyó; tenía chupetones por todo el cuello pero no le molestaban en absoluto; si miraba un poco más abajo incluso podía ver los fluidos del castaño corriendo por sus muslos.

Al volver, Yeosang se dá cuenta de dónde se posa la mirada del menor y se dirige hasta él otra vez-Puedo tomarte una foto, te durará más.

-Cállate, no creas que me encanta que me dejes así, estaba enojado y luego me abandonas, no sé si te voy a perdonar esta noche.

-Estoy dispuesto a dar todo de mí para que me perdones, no me molesta verte lleno de mi corrida, sé que te encanta sentirla bajando por tus muslos hermoso, el espejo te delata.

Antes de que puedan volver a pelear, Kang se hace cargo del mal humor del menor y lo lleva hasta la tina para que sus cuerpos puedan relajarse con un buen baño después de toda la actividad recreativa de esta noche.

-¿Me perdonarías si te traigo una buena noticia?

-No me vas a comprar con otro videojuego que conseguiste antes de que salga a la venta-Con una risa escondida acomoda mejor el cuerpo del menor entre sus brazos listo para darle la noticia que ambos tanto habían esperado.

-No te preocupes, es algo mucho mejor.

Sin importarle el esfuerzo que pudo haber puesto el otro en levantar su cuerpo y sostenerlo en sus brazos, Jongho se dá la vuelta y se sube al regazo de Yeosang para verlo a los ojos con curiosidad.

-Es oficial, gané el juego. Tiré dos orgullos esta noche y te aseguro que disfruté demasiado ver al viejo tirándolo a la basura para decirme que me quedaría al mando de todo dentro de una semana.

Sostiene con fuerza el cuerpo del menor antes de que pueda hacerse algún tipo de daño por la repentina caída de peso sobre su cuerpo, estaba listo para que se le abalanzara encima pero no para que no midiera la fuerza con que se lanzaría.

-Te odio por recordarme eso, pero te amo, porque sabía que lo lograrías.

Recibe el abrazo dejando un beso en la sien de su novio como disculpa por la burla y lo envuelve de nuevo en sus brazos sintiendo la euforia que el menor le transmite luego de oír su gran noticia.

-Puedes hacer y deshacer con la empresa, hay que empezar por despedir a tus hermanos.

Jongho retoma su lugar apoyado en el cuerpo de Kang dándose la vuelta para pegar su espalda con el pecho del mayor.

-Claro que no, son importantes en la empresa, no puedo despedirlos así como así.

-Sí puedes, ahora eres su jefe, y no necesitas la aprobación de tu padre porque la empresa ahora te pertenece.

-Bueno sí... pero solo a Wooyoung que sigue siendo la misma mierda de siempre. Tenemos que hablar con Yuna. Mientras peléabamos y trabajabamos y nos ayudábamos haciendo equipo contra Wooyoung solo para molestarlo me tuvo la suficiente confianza para confesarme que también es gay y, de hecho, tiene novia. Aunque me preocupa; Yuna sigue siendo muy joven e inexperta pero la tenemos en un mundo tan duro como lo es encargarse de un negocio familiar, su novia es mucho mayor que ella y tengo miedo de que traten de usarla o de hacerle daño, porque esa novia suya claro que sabe quién es Yuna, conoce a nuestra familia y sabe que la matarían si se enteran de que es lesbiana.

-Tranquilo, ya no está ese maldito viejo homofóbico por el que tenían que preocuparse, ya no tiene a quien rendirle cuentas porque si quiere puede dejar de depender de sus padres y estaré dispuesto a hacerme cargo de ella mientras tú aceptes. Dile que puede hablar con nosotros cuando quiera y siempre es bienvenida a compartir un techo junto a nosotros.

Siente el cuerpo detrás de él demasiado quieto para lo que están hablando, vuelve a voltear para hacer frente al castaño a quien dejó sin palabras.

Comienza a creer que dijo algo malo cuando ve los ojos del mayor casi llorosos.

No espera a su novio apoderándose de todo su cuerpo con un beso profundo y cargado de sentimientos.

-Eres grandioso Choi Jongho. Eres el mejor novio que la vida me pudo haber dado. Eres perfecto lindo.

-Ya lo sabía... ¿por qué lo dices hyung?

-Olvídalo bonito, vamos a la cama.



❦︎ᥴꪖ𝘴ꪮ☯︎