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La fatiga ya me tenía hastiada, no había podido comer nada en todo el día y no tenía energía para seguir hasta casa, había logrado conseguir un par de cebolletas en lo más profundo del bosque, lo suficiente para poder comprar un par de semillas más para poder seguir cultivando
La luna me acompañaba en el camino de regreso a casa, estaba en lo más alto del cielo además de la frescura de la noche, aunque está si me estaba molestando, intentaba cubrir mi cuerpo con mis propias manos pero no ayudaba en nada, el viento era fuerte y yo solo tenía puesta la jardinera que solía utilizar para plantar y una polera manga corta
El grito a lo lejos fue lo único que me logro distraer del camino a casa
— ¡Hey Fran! ¡Por aquí! — Me di vuelta solo para encontrar a Shane, en medio del lago en la punta del pequeño muelle que solía ocupar para pescar, rodee los ojos y aunque sabía que era mejor un saludo de lejos y volver a casa para dormir, me acerque hacia el
— Shane, hola
Su sonrisa arrogante me deslumbró y dió unas palmaditas a su lado para que me sentará con el a regañadientes lo hice
Tenía los pies dentro del agua y un gran pack de cervezas del cual aún le quedaban siete por lo que ví
— Trasnochando ¿Eh? — me mira con una sonrisa socarrona y yo solo me digno a asentir
Las únicas veces que e visto a Shane en el pueblo han sido cuando vuelve del trabajo, está en el trabajo o en la cantina de Gus, no suelo ir mucho para allá pero cada vez que voy está allí
Es un tipo frío, desde que llegué nunca me a dirigido más de dos palabras y eso ya es mucho decir, lo único que me suele decir siempre es un “Alejate” y ahora estamos aquí, en medio de la noche fría en el lago completamente solos y con un pack de cervezas el cual se a de acabar pronto
Por eso hoy está tan comunicativo, por la cerveza
— Toma, está fresquita — Con una sonrisa me termina extendiendo la mano la cual tiene una cerveza aún cerrada, nunca e sido una gran bebedora pero apostaría que esto me ayudara bastante para soltar el cuerpo y entrar en calor, tengo que dejar de pensar tanto en el frío de la noche
Así que ni siquiera lo pienso cuando abro la cerveza y me la termino en un par de sorbos, ayudo un poco, puedo dejar de tirar al fin
Las palabras salen de mi boca casi de inmediato
— ¿Que haces por aquí tan tarde?
Sus ojos están perdidos, no sabría decir si está mirando el bosque o si está mirando algún punto lejano en el cielo, sus pies dan pequeños chapotazos en el agua mientras juega con su cerveza vacía en la mano
Y después suspira sonora mente
— La vida Fran, solo es la vida… Compré estás en dónde Pierre hace poco, se supone que no vende alcohol pero me dió de su reserva personal, Gus ya no me quiere vender tanto como lo hacía antes, creo que no quiere alimentar mas mi vicio — Era claro que algo le pasaba, siempre que pasaba a la cantina a dejar algún recado lo veía allí, siempre con su cerveza en la mano y hablando con alguno de los chicos, pero nunca pensé que era un vicio con tanto poder sobre el
Relaje mi mirada y mi pensamiento sobre el, no sabía por qué lo hacía y tampoco podría juzgar algo así
Lo miro directamente al rostro pero el no me está prestando atención, sigue concentrado en ese punto fijo, mirando a la nada e intento seguir el punto que está analizando desinteresadamente, las estrellas del cielo son una gran oportunidad, pero no creo que las esté mirando, vuelve a tomar una cerveza
— Tu.. ¿Alguna vez sientes que hagas lo que hagas vas a fracasar? —Su pregunta me deja descolocada un momento, no se que responderle por qué nunca e sentido algo similar a eso
— Siempre fui buena en todo
Menciono con una sonrisa socarrona, intentando aligerar el ambiente y lo logro, su risa se podría escuchar hasta la casa de Leah que no está tan lejos
No soy buena en muchas cosas, soy un desastre para muchas pero quería verlo sonreír un momento
— Eso es demasiado ególatra Fran, para la proxima que necesite ayuda con mis gallinas o en la cocina te llamaré a ti entonces
No es mala persona, se le nota en los ojos
Su sonrisa se agranda despacio y se que dejamos los temas incómodos atrás, intento seguir con el ambiente tranquilo cuando menciono lo siguiente
— Obvio, tengo dos establos de gallinas y patos, además de un gran recetario lleno de comidas que algún día puedo hacerte
— ¿Bocaditos de pimientos?
Me mira de reojo con una gran sonrisa y yo saco una pequeña risa, se termina la cerveza de un trago mientras yo comienzo a enumerar cuántas recetas puedo hacerle
— Bocaditos de pimientos, pasteles, tartaletas, galletas de la abuelita Evelyn..
No me deja terminas cuando me agarra de los brazos y me retuerce casi sin fuerzas
— ¡Cómo conseguiste su receta! Mi tía lleva años intentando ganársela
Me rio y el me sigue, mantiene sus manos en mi, acariciándolos y mirándome a los ojos
— Ahora es la receta secreta de la abuela y mía, soy a la única que se la confío
Sonríe de manera extraña y ahora se que no es tan mala idea pasar más tiempo con el, es un tipo agradable después de todo, sigue acariciando mis brazos un momento más cuando derrepente replica
— Estás helando Fran ¿No traes nada más?
Niego con la cabeza y el solo me mira divertido, quita sus manos y cuando creo que sacará otra cerveza para sambutirsela no lo hace, sino que se saca su chaleco y me lo coloca sobre los hombros, la acepto gustosa por qué soy una maldita friolenta y se que si no era esto despertaría mañana temprano con algo en los pulmones y no podía detenerme en la restauración de la granja, no ahora
Nos miramos a los ojos unos momentos, ambos fijamente y solo se corta cuando el saca otra cerveza, volvemos a lo de antes, ambos mirando a la nada el con los pies en el agua y su cerveza, pensando en mil cosas por minuto mientras que yo me acurrucó con el calor y el olor que emana de su chaqueta
— Es.. es como si estuviera en un abismo sofocante sin poder siquiera ver la luz del día. Me suelo sentir así cada día, no soy lo bastante fuerte como para salir de este agujero
Lo mire denuevo, intentando volver a conectar nuestras miradas pero la suya solo estaba perdida, está vez mirando hacia el cielo, hacia las hermosas estrellas que se mostraban bailarinas en la noche despejada, me extiende otra cerveza y al abrirla me la vuelvo a sambutir de un par de tragos, intentando tener más calor
— Ja.. bebes rápido ¿Eh? Así es como me gustan las chicas
Me lanza una sonrisa picarona y yo solo me río, Shane es apuesto y aunque no estoy muy segura de que algún día me atraiga psicológicamente si se que me atrae físicamente, es un hombre guapo pero no parece interesarle mucho el concepto de llevar una vida
— No lo conviertas en un hábito ¿Si? Aún tienes mucho por lo que vivir
Me mira fijamente un par de segundos y no puedo evitar pensar en como llego hasta aquí, como llego hasta este punto, hasta este lugar en un pequeño pueblo alejado de todo, tiene 31 años y está aquí, trabajando en el pueblo con no más de treinta habitantes, con su hermana menor y un gran vicio sin control
Así que decidí decirle algo que puede que, no sea lo mejor
— Solo haria estás cosas contigo Shane, solo se que tú me cuidarias
La atracción entre nosotros era palpable hasta este punto y cuando estaba apunto de dar otro paso el tomo la palabra antes de mi
— Vaya, parece que mi hígado pide que pare. Mejor dejarlo hasta aquí Fran
Asiento con algo de decepción, no sabía lo que haría pero quería algo más con el, quería apoyarlo
Se habría conmigo ¿Eso es algo no?
Se dispuso a recoger las latas vacías de nuestro alrededor, iba a levantar las mías cuando derrepente una de ellas cae al agua, me estire para poder recogerla pero mi mano hizo una mala pasada
— ¡Fran!
El grito de Shane coreando mi nombre y el salpicar de agua tras de mi hundiendo me solo me dice que no caí sola y lo confirmo cuando siento sus manos aferrarse a mi cintura y levantarme como si no fuera nada
Logro volver a tomar aire mientras el me sostiene y apesar de que toso un poco se que todo está bien, su mirada preocupada se fija en mi y yo solo me dispongo a levantar el pulgar, para explicarle de alguna manera que solo fue el susto
— Dios me has pegado un susto del que no te hablo, tienes que tener más cuidado tonta ¿Ya te pusiste borracha linda?
Su rostro emanaba justo eso, preocupación pura y es que apesar de que dije que era buena en todo, no se nadar ni mantenerme a flote, fui criada en la ciudad y a mis padres nunca les interesó que hiciera algo más que enfocarme en mis estudios y en algo que me pudiera sacar adelante sola
— Que estoy bien, relájate
A pesar de todo lo menciono como puedo, el frío me está calando los huesos y tirito de una manera impresionante, parezco un gatito al cual lo acaban de sacar de bañarse, solo que a mí no me tienen lista la toalla al salir
Shane se mantiene aferrado a mi cuerpo, sus brazos rodean mi cintura y cadera, tengo las piernas flexionadas a su alrededor ya que no logro tocar el fondo del lago y por alguna extraña razón siento que el si puede hacerlo
El agua está fría y me cala hasta lo más profundo de mi ser
— Ten cuidado, este estanque está lleno de algas y lubinas
Intento volver a los momentos de risa pero solo puedo decir eso mientras que mis dientes castañean, el frío era mayor que mis ganas de mantener un ambiente ameno, pero mi cerebro está apagado debido al frío
— Ven, te llevaré a tu granja
Me aferró a su cuerpo aún más cuando salimos del lago, el aire frío no hace más que calarme y siento que me voy a congelar, la tierra del bosque se vuelve lodo bajo nosotros y es que ambos estamos completamente empapados, ahora solo necesito llegar a casa a dormir, un baño caliente y a dormir
Palpo mis bolsillos para ver si las cebolletas aún siguen allí y es que estás eran mi esperanza para el día de mañana
— No te muevas tanto, tu ropa mojada es bastante incomoda ya
Intento juntar nuestras miradas pero el frío puede más conmigo, Shane no parece molesto, si no que más bien está en un modo juguetón que no había visto antes, apesar de que ya estamos fuera del estanque no me había soltado y la verdad tampoco me quejaba mucho de eso, el calor corporal era lo único que me mantenía por el momento
— Te tomaré en brazos
No tengo tiempo de pensar en la acción cuando ya lo a hecho, pegue un pequeño grito y abro las piernas, al final terminó abrazada a el por enfrente y me relajo, una de sus manos me sostiene por el muslo mientras que la otra sigue estando en mi cintura, me aferró con más fuerza a sus hombros y cruzo las piernas por su cadera
Shane comienza a caminar conmigo en brazos y siento como es que estos se aferran con fuerza a mi cuerpo
— ¿No soy muy pesada?
El ríe ante mi pregunta, y me mira con cara de confusión
— Por favor Fran, e cargado cajas más pesadas que tú en el trabajo
Se nos escapa unas risas y entonces solo dejo que el me lleve a casa