Garu.

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Summary

— Oye Luna, ¿Nunca te haz preguntado que mas hay alla afuera? ¿Cómo se sentirá tocar el césped? — Preguntaba a mi única amiga que tengo que aunque era una muñeca de trapo solo la tenia a ella. En mi agujero , solo hay oscuridad, cuando ellos no están puedo ver la televisión y jugar con Luna. Algo que siempre me he preguntado es ¿Algún día podre salir?

Genre
Drama
Author
Staryuria
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Mi nombre es Garu, mi apellido no lo se... Tengo 6 años, vivo en una casa de 2 pisos, tengo una cocina , un sofá con una televisión y un agujero debajo de unas escaleras. No vivo sola, en casa están también el señor café y el gordo.

No me caen mal, pero no me gusta que me encierren debajo de las escaleras, es un lugar muy oscuro, y con olor a popo, cada vez que hay visitas o cuando voy a dormir me encierran en ese lugar bueno...aunque tampoco hay otra habitación para mi

Algunas veces cuando el gordo no se encuentra en casa, el señor café me deja ver televisión, ahí veo mi programa favorito (Barney), es lo que mas me gusta del día aunque a veces me gustaría salir al patio a jugar pero no lo tengo permitido. Me gusta ver por la ventana el cielo y las formas de las nubes.

—Garu, quítate de la ventana —Fue lo que me dijo el señor café mientras pasaba hacia la cocina.

—¿Por qué no podemos salir? — Lo seguí hasta el fregadadero , me miro y suspiro.

—Afuera, hay muchos animales peligrosos... o peor aun, monstruos —Susurró— Si tu llegas a salir ellos vendrán por ti... te tomaran de los pies arrastrándote a lo oscuro del bosque para devorarte parte por parte, primero empezaran por tus ojos, luego irían tras tus orejas, te sacaran los huesos y los afilaran para córtate en trocitos—

—Basta— cubrí mis orejas, mirando como comenzaba a reírse.

—Entonces deja de estar molestando, porque eso es lo que pasara si sales, yo me daré cuenta muy fácil de eso porque la mugre de tus manos te delataría , ya lárgate de aquí que tengo que hacerte tu comida—

En cuanto me echo de ahí, corrí hacia el sofá para abrazar a mi muñeca, no podía parar de pensar en todo lo que dijo el señor café, respiraba muy rápido, me aferre a mi única amiga. Mire a la ventana por un buen rato, ver el movimiento del césped, el color del cielo y las nubes, me hizo suspirar; seque mis lagrimas tallando mis ojos.

—¿Tu crees que sea verdad? —Mire a mi muñeca, ella temblaba mucho — Tranquila no pasara nada, yo estoy aquí contigo , el señor café es muy bromista, ¿Recuerdas lo que vimos ayer en la televisión? No todos los monstruos son malos— Ella dejo de temblar — Ya es hora de ver caricaturas —Sonreí.

Encendi la televisión. Mi muñeca ya no tenia miedo, ella es mi única amiga: Esta hecha de trapo, tiene ojos de botones, y una sonrisa cocida muy bonita, ella siempre lleva el mismo vestido rojo, es muy lindo también su cabello negro.

Ella y yo somos mejores amigas, duerme conmigo, nos bañamos juntas, comemos aunque a ella no le guste la comida que prepara el señor café, dice que su sopa sabe muy fea pero yo creo que esta bien. No tiene nombre, quise darle uno pero no quiere.

*

Esta vez el gordo y señor café no estaban en casa me quede con ella jugando a las escondidas, pero soy tan buena que jamás me encuentra pero encontrarla a ella es muy sencillo. Es divertido ver como se enfada por siempre perder.

—¿Ya te cepillaste tus dientes? — Le pregunte, pero como siempre me dijo que no— yo tampoco, ¿no tienes hambre? Creo que el señor café dejo comida en el refrigerador; voy a revisar —

—Creo que hoy comeremos mermelada y pan , no, creo que mejor pan y mermelada — Cuando tome las cosas prepare todo para mi y para mi muñeca.

—Toma, ahora comeremos pan y mermelada...no, no es lo mismo de ayer —

Esta muñeca no le gusta nada , me senté en el sofá mirando la televisión, mi muñeca se quedó dormida creo que se aburrió, suspire un poco, se que no debo acercarme a la ventana, porque puede que los monstruos vengan a comerme...pero hoy un día muy bonito, quisiera abrir las ventanas pero no alcanzo la manija.

¿Cómo será tocar el césped?, en el cielo no hay nubes , lo único que veía era como el césped se movía por el aire , los arboles que estaban lejos de casa igual podía verlos. Cerré mis ojos, comenzaba a pensar en lo divertido que seria jugar afuera , me gustaría saltar en charcos, como lo hacen en las caricaturas, jugar con un cometa , me gustaría mucho tener uno.

Creo que ya es hora de meternos, el sol estaba bajando, siempre he querido ver la luna, pero nunca puedo , el gordo y el señor café llegan siempre que esta el atardecer, solo la he visto en la televisión y quiero ver que tan linda es.

—Es hora de irnos, no tardan en llegar ¡Despierta! — Moví a mi muñeca, pero como siempre nunca me obedecía pero cuando despertó, salí corriendo para apagar la televisión, dejar todo en la cocina y limpiarlos lo mas rápido que pude.

Llegue a mi agujero, se que debo entrar, pero no quiero — No quiero...¡ya lo se!... lo se— mire por ultima vez a la ventana para ver el cielo.

Abrí la puerta, jalando un cordón que estaba escondido entre la pared, me aferre a mi única amiga, y entre, cerrando la puerta , no podía ver nada, más que el pequeño rayo de luz que estaba por el hueco de la pared.

—No pasa nada, estoy aquí contigo — Le dije, camine hacia la esquina donde llegaba la luz y donde estaba la colchoneta junto a mi mantita, observaba el hueco donde cada vez más se iba apagando la luz — No estoy llorando — Me talle los ojos, no debo llorar para que mi muñeca no tenga miedo— Todo estará bien — acaricie su pelo, estaba muy sucia, yo también lo estaba un poco— Creo que mañana nos bañaremos...si...Buenas noches — Me cubrí con la manta y abrazándola para que pudiera dormir.

Todo era muy...colorido, mi cuerpo tocaba algo que no conocía, mire a mi alrededor , y estaba afuera, mis manos sentían el césped, tiene sensación extraña — ¿Estoy afuera? ¡Si! — Me puse de pie para comenzar a correr , mire al cielo, las nubes , los arboles, no podía dejar de llorar pero recordé que me faltaba alguien—¡¿Dónde estas?! —

—¡AYUDAME! —Fue el grito de mi amiga que desde la ventana de la sala me llamaba pero yo no quería entrar, tengo que ayudarla, corrí hacia la sala de estar, había un gran charco , era gigantesco , intente saltarlo pero entre mas avanzaba comenzaba a hundirme, no habia de donde agarrarme, incluso encaje mis uñas en la tierra pero no sirvió de nada porque volví a estar dentro del agujero, donde mi ella estaba sola, me esperaba sentada en la esquina, tenia miedo y yo la abrace.

—Despierta —Me comenzó a repetir — Ya levantante..—.

—¡Que te despiertes o te vas a quedar sin comida mugrosa! — Era el gordo, llamándome desde la puerta.

—Ya voy — Dije, sali de las escaleras y me detuve a observar al gordo.

—¿Qué me ves pendeja? Apurate en ir a tragar — El gordo grito , dio un pisotón en el suelo por lo que me fui corriendo hacia la cocina

—¡¿Qué he dicho sobre correr? Idiota — Grito el gordo, me detuve en cuanto lo hizo y para irme caminando.

—Hola, buenas dias — Dijo el señor café , estaba tomándo algo en una taza— Toma asiento para que comas — Asenti y me sente.

Comia en silencio, al gordo siempre le duele la cabeza asi que intento no hacer ruido para que no me castigue, y el señor café ...el me cae bien aunque a veces me diga cosas feas.

La comida era una sopa , de nuevo... no podía quejarme, no siempre podre comer huevo; siendo honesta esto es mejor a comer solo atún, el olor me da asco. La comida estuvo bien, después de limpiar los platos y la mesa, me iba a ir a mi agujero, después de todo hoy no podre ver televisión...

—Garu, espera, ve al baño. ya te urge que te bañes —Sonreí, estaba por irme corriendo pero recordé que el gordo estaba aquí, me fui lo mas callada posible ,al subir las escaleras me detuve para mirar la gran ventana del pasillo, quería mirar el .cielo-

—¿Ya viste lo lindo que se ve el cielo hoy? — Susurre a mi muñeca , quien solo asintió — ¿No estas contenta? Hoy nos daremos un baño, hueles muy feo también—aguante la risa , fui hacia la ducha, me gustaba bañarme también aprovechaba para lavar vestido.

—¿Ya estas lista? —Fue lo que dijo el señor café, entro con toallas , las dejo en una silla que estaba frente a la bañera, el se suele sentar ahí para cuidarnos , o eso dice porque solo se queda ahí observando y en silencio, es muy raro.

—Si, ella también esta lista — Dije, enseñándole mi muñeca ,creo que no me escucho porque no me respondió, yo comencé a lavar mi vestido, también la metía a ella , es muy fácil de limpiar.

Algo que siempre pasaba cuando era la hora del baño, era que el señor café se iba después de un rato, cuando eso ocurría yo aprovechaba para jugar con mi muñeca,

Mi muñeca tenia el mayor récord en aguantar la respiración bajo el agua, siempre me gana, una vez llegue a ver una película de sirenas en la televisión, creo que ella es una. El tiempo en la bañera se iba muy rápido — ¿Aun no terminas de bañarte? , ponte rápido el shampoo, ya te he dicho que no juegues, desperdicias mucha agua cuando juegas — Dijo el señor café al volver a entrar, comenzando a tallar mi cabello , era muy rudo.

Comencé a llorar y el solo metió mi cabeza en el agua, no me dio tiempo de tomar aire, trate de salir pero me sumergió más, no podía respirar, cuando me saco , mis lagrimas salían mas rápido y yo trataba de respirar

—No vayas a llorar o ya sabes quien vendrá a sacarte de aquí , asi que cállate — Yo no quería llorar pero no me podía callar, y me volvió a sumergir en el agua — ¿Vas a seguir llorando? —

—No, ya no voy a —Metió de nuevo mi cabeza en el agua, no pude terminar de hablar, quiero que se detenga ¿Por qué no me hace caso?, y mi muñeca no me ayuda.

No puedo respirar.

En cuanto, me soltó, me cubrió con la toalla con la que tapaba mi boca para que dejara de llorar.

—Aquí te vas a quedar encerrada, y por estúpida no vas a comer nada mas hoy, tengo que limpiar todo el desastre que hiciste — Me empujo dentro de mi agujero, comencé a llorar y mordí mi brazo para no hacer mas ruido , no quería que metieran mi cabeza al agua otra vez, camine hacia la luz.

Deje de morder mi brazo para solo hacerme bolita y con la manta evitaba hacer ruido, o si no me vendrían a golpear, aun tengo los moretones de la semana pasada de esa vez que corri por las escaleras.

¿Por qué estoy aquí? , ¿Dónde están mis papas?, ¿ Porque el señor café y el gordo no me quieren?

Me quede mirando el hueco donde veía ese rayo de luz en mi agujero, era mi único amigo ahora, porque mi muñeca se quedo en la tina, debe sentirse muy solita, también ha de tener mucho miedo porque no estoy ahí , seguí llorando aunque quería dejar de hacerlo no podía.

—No, tienes que ir por ella— Talle mis ojos , para dejar de llorar pero no podía , paso un rato hasta que logre calmarme— Necesito mi ropa también— Susurre , con cuidado fui hacia la puerta, busque por las orillas el cordón, lastime mis dedos pero al menos conseguir meterlo, abri la puerta, las luces estaban apagadas, había luz solo en la sala de estar.

Medio cerre la puerta de mi agujero, entre sin que se den cuenta, gatee hacia las escaleras y subiendo de la misma forma, llegando al baño, tome mi muñeca que aun estaba dentro de la bañera, y la abrace — Ya no te voy a dejar solita — Susurre y por ultimo agarre mi vestido para bajar de nuevo en silencio aunque me asuste en el momento que escuche al gordo reír, por lo que me apresure para entrar a mi agujero.

—Eso estuvo cerca — resople , me sentía algo tranquila porque nada malo paso, me puse mi vestido y con la toalla secaba a mi mejor amiga, ella estaba llorando, por eso se mojo mucho — Si yo también te extrañe...—Murmure, en cuanto mire la luz del sol se estaba apagando , me apresure en irme hacia mi camita y solo con la toalla enrollar a la muñeca para abrazarla y poder dormir.

Todo en mi noche estuvo normal , me solía despertar en la madrugada porque en mi sueños estoy dentro del agua, intento salir pero puedo y me despierto, no hay nada a mi alrededor, todo estaba oscuro.

—No veo nada —Susurre— Ya se que es porque esta oscuro —Respondí a mi muñeca — Es cierto , ¿Qué haces despierta? — No me respondió nada, se durmió de verdad...que rápido, buscaba algo de luz, me aferre a mi única amiga, con la manta nos cubría a las dos no quería que algún monstruo venga por nosotras — Todo estará bien —Intentando poder meterme en mi sueños esperaba ver algo un poco de luz en ellos.

Esta noche dormir fue horrible, como un parpadeo— ya es de día , despierta — Justo cuando ella despertó, nuestros estómagos rugieron. — Lo se , yo también tengo hambre pero no podemos salir, tenemos que esperar a que uno de ellos abran la puerta— Hacia presión en mis tripas rugientes estando en bolita, hasta que escuche como sacaban el cordón para abrirme .

—Oye tu, ven para acá —Dijo el gordo, yo no respondí, el estaba muy tranquilo, ¿ será que se siente mal? — Ven, es hora de tu desayuno — Creo que hoy no le duele su cabeza.

Estuve por salir pero me detuve al ver el suelo mojado, ahí vi al gordo y trate volver a mi colchoneta, pero el fue mas rápido, luego de arrastrarme por uno de mis pies, agarro de mi cabello para darme un golpe en mi cara, me dejo tirada en el suelo donde estaba tratando de no llorar.

—¡¿Por qué mierda te saliste?! — Dio otra bofetada, que me hizo llorar — ¡Callate!, deja te llorar idiota , ya sabes que no te podías salir, ¡¿Sabes lo que le afecta a la madera el agua?! — Me dio una patada en el estomago, me costo respirar — Deja de llorar , no soporto tu espantoso llanto — Me tomo del rostro, pero no podía dejar de llorar , me siguió dando bofetadas. — Párate .

—¡Suélteme! ¡Si no me soportas déjame ir!— Me volvió a tomar del cabello para ponerme de pie, y darme otro golpe en el rostro. —

—Tu no tienes a donde ir, das asco de solo verte, ¿Por qué crees que tus papás te abandonaron? Sabían que ibas a ser una molestia, por eso te dejaron con los perros para que te comieran viva...Quiero que te pongas a limpiar todo lo que mojaste estúpida mugrosa —

Me empujo hacia la pared, donde me quede ahí mirando el suelo, aguantando el llanto pero aunque vi mis lagrimas caer al suelo, note las gotas de sangre que salían de mi boca.

"Mis padres...¿me abandonaron?....no...no puede ser..."

Respirar me estaba costando, por que no paraba de llorar y evitaba hacer el menos ruido posible

—Esto es tu culpa por no haber obedecido ...te lo dije— Fue lo que dijo el señor café y solo irse a la cocina, yo dejándome en el piso por unos momentos, en lo que recuperaba el aire para poder levantarme.

Yo...yo tuve la culpa.

Soy una estúpida.