En tonos naranja

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Summary

« Nostalgia, sin ella ¿realmente viviríamos? o simplemente ¿Es la palabra que nos condena a vivir una y otra vez los errores de nuestro pasado?» Los tonos fríos siempre han sido el cómplice de la tristeza, de la angustia y de los mas remotos pensamientos del ser humano. Cuando decides remplazarlos por los cálidos, surgen mezclas jamás esperadas, que sin lugar a duda, son la combinación perfecta para lo que definimos como felicidad. Eiran Miller quien había dedicado su adolescencia a escapar de los vestigios de su pasado, decide dejar todo atrás para poder conectar nuevamente consigo mismo. Luan Quinn, ya decidido a que no pasaría un día mas en ese lugar que lo agobiaba cada mañana. En medio de cada una de estas tormentas, ambo coincide inesperadamente, surgiendo de allí un mar de dudas que ambos necesitaras satisfacer antes de que sea demasiado tarde. ¿Porque nos asustamos tanto de sentir cuando es lo que nos mantiene con vida? ˚₊‧꒰ა♡໒꒱ ‧₊˚

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

1. Sinopsis

Para todos los que se han tenido que enfrentar con sus Para todos los que se han tenido que enfrentar con sus propios monstruos pasado.




EIRAN


Dibujé nuevamente en mi libreta. Una línea recta. Una que atravesaba el fin de la hoja hasta toparse con la esquina que se le interponía por el camino, una que no le importó demasiado marcar las paginas de abajo; manchándolas de tinta, a pesar de conocer el fuerte olor de ella y que quizás jamás se desprendería de los dibujos de las paginas anteriores. Mantuve una expresión tranquila, quitando de mi cabeza que los dibujos que me habían tomado muchísimo tiempo estarían arruinados por completo por las machas de tinta negra. Después de todo, eso había hecho siempre desde que tenia problema. Ensuciarse. Cerré la libreta, sin esperar que mi mas reciente obra secara.

Al frente había un pasillo largo, demasiado para mi gusto, cada que lo veía se sentía sofocante, vacío. Como si de tanto mirarlo quisiera amenazarme de una vez por todas con su silencio. Esa incomodidad arrastrada por años, buscaba instancias para esparcirse una y otra vez en mi cabeza. Quizás, después de haber intentado tanto para cambiar la persona que me había convertido, lo importante era enfrentar el privilegio que era el ruido. Muchos dicen que el silencio es el verdadero privilegio del ser humano; solo porque ellos viven en un mundo totalmente ruidoso, que no se comparaba al que tenia que pasar yo, uno tan silencioso, donde las palabras no eran mas que una brisa ajena. El silencio condenaba. Hacia que los mas remotos pensamientos salieran a la luz como la única salida del pasillo largo, esa puerta que estuvo todo el tiempo allí y se había negado a abrir pensando que había otra salida al final del pasillo.

Nunca esperé algo. Mucho menos que algo aquí cambiara.

Hasta que lo conocí y me di cuenta que si existían mas puertas para salir del pasillo, quizás no al final, pero sí existían. Solo tenia que buscar, encontrarla. Encontrarlo.

«¿Ese será el día donde todo acabe?»

No.

«¿Cuál será el día en el que todo comience y empiece a vivir? »propios monstruos pasado.





EIRAN


Dibujé nuevamente en mi libreta. Una línea recta. Una que atravesaba el fin de la hoja hasta toparse con la esquina que se le interponía por el camino, una que no le importó demasiado marcar las paginas de abajo; manchándolas de tinta, a pesar de conocer el fuerte olor de ella y que quizás jamás se desprendería de los dibujos de las paginas anteriores. Mantuve una expresión tranquila, quitando de mi cabeza que los dibujos que me habían tomado muchísimo tiempo estarían arruinados por completo por las machas de tinta negra. Después de todo, eso había hecho siempre desde que tenia problema. Ensuciarse. Cerré la libreta, sin esperar que mi mas reciente obra secara.


Al frente había un pasillo largo, demasiado para mi gusto, cada que lo veía se sentía sofocante, vacío. Como si de tanto mirarlo quisiera amenazarme de una vez por todas con su silencio. Esa incomodidad arrastrada por años, buscaba instancias para esparcirse una y otra vez en mi cabeza. Quizás, después de haber intentado tanto para cambiar la persona que me había convertido, lo importante era enfrentar el privilegio que era el ruido. Muchos dicen que el silencio es el verdadero privilegio del ser humano; solo porque ellos viven en un mundo totalmente ruidoso, que no se comparaba al que tenia que pasar yo, uno tan silencioso, donde las palabras no eran mas que una brisa ajena. El silencio condenaba. Hacia que los mas remotos pensamientos salieran a la luz como la única salida del pasillo largo, esa puerta que estuvo todo el tiempo allí y se había negado a abrir pensando que había otra salida al final del pasillo.


Nunca esperé algo. Mucho menos que algo aquí cambiara.


Hasta que lo conocí y me di cuenta que si existían mas puertas para salir del pasillo, quizás no al final, pero sí existían. Solo tenia que buscar, encontrarla. Encontrarlo.





«¿Ese será el día donde todo acabe?»


No.


«¿Cuál será el día en el que todo comience y empiece a vivir? »