Prólogo
Dicen los viejos del pueblo...Que hay almas que no nacen una sola vez.Que algunas, cuando el destino las llama,cruzan las puertas del tiempoy regresan con otro nombre,otro rostro,pero con el mismo fuego en el corazón.
Dicen también...que no toda magia viene de hechizos,ni todo valor nace con espadas.A veces, basta con mirar a los ojos correctosen el momento equivocado...y lo imposible empieza a respirar.
Fue un otoño como cualquier otro.Las flores de cempasúchil alfombraban los caminos,las velas temblaban en las ofrendas,y el aire olía a pan, copal... y secretos.
Y en medio de todo eso,una niña llegó al pueblo de Los Ángeles.Tenía un vestido lila, un cachorro de lobo,y una estrella invisible encima de su cabeza.
Se llamaba Itzel.Y aunque nadie lo sabía aún,ese día no solo llegó una visitante.Ese día...comenzó otra leyenda.