Atrapado en un cosplay femenino

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Esta es la historia de un cosplayer con muy mala suerte. ¿Te imaginas vestirte en un cosplay de mujer solo para darte cuenta que no te lo puedes sacar? Veamos como nuestro protagonista resuelve este gracioso problema :3

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5
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n/a
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16+

Problemas de vestuario

Una de las cosas que deben saber sobre mi es que me encanta hacer cosplay. Voy a cada evento que se organiza a mi ciudad con un cosplay distinto, hecho por mi.

Me llamo Luciano y trabajo de programador, aunque eso no es lo importante, de los que les quiero hablar es de como termine en esta bizarra situación.

Vestido de conejita playboy en mi casa con un hombre que nunca había visto antes.

Todo comenzó un día sábado en la tarde. Estaba tranquilo en mi casa, viendo tv en el sillón mientras mi perro Cujo estaba echado a mis pies, era una mezcla de labrador con una raza desconocida.

Cuando ya me estaba quedando dormido en el sillón, escuche el timbre de mi casa y desperté de inmediato. ¡Al fin! Estaba esperando todo el día que llegara mi pedido, por un momento pensé que ya no llegaría por ser sábado pero aquí estaba el repartidor, frente a mi puerta.

La abrí, el repartidor era un joven de mi misma edad y aspecto aburrido, se notaba que aun tenia mas casas que visitar después de la mía.

-Buenas tardes, aquí esta su pedido. - Me entrego una caja mediana de cartón. La recibí entusiasmado.

-¡Muchas gracias! La estaba esperando hace rato. ¿Debo firmar algo? - Dije mirando la caja por ambos lados.

-No, solo debo sacarle una foto. - Dijo el repartidor sacando su celular.

-Oh ok. - Hice una pose haciendo el signo de la paz con una mano.

-A usted no, a la caja. Solo van a aparecer sus manos con la caja.

-Ah si por supuesto, jajaja. No se en que estaba pensando. - Puse la caja frente a mi para que le tomara la foto.

El repartidor la sacó y se fue en su camioneta.

Entre a mi casa y abrí el paquete sobre la mesa. Era exactamente lo que esperaba, un traje de látex rosado de conejita playboy con sus respectivas orejas de conejo, unas medias negras, unos senos falsos de látex, un el adhesivo liquido y el disolvente (muy importante para poder despegarlos)

Corrí de inmediato hacia mi habitación con todas cosas que compre en mis manos y me prepare para vestirme en la privacidad de mi casa.

Lo primero que hice fue desvestirme frente al espejo, mi cuerpo es delgado y lampiño, perfecto para hacer cosplays femeninos y aunque, mi pecho es super plano, tenia bonitas piernas mas un trasero de decente tamaño.

Primero me aplique el adhesivo en el pecho, saque los senos falsos de la bolsa en que venían y me los puse, eran grandes y elásticos, no estaba acostumbrado a sentir peso delante de mi pero se veían geniales. Después me vestí con el traje de conejita, las medias y las orejas, la peluca rubia y aproveche de maquillarme para que la transformación estuviera completa.

El problema es que mientras me estaba maquillando, mis senos se despegaban. Puse mas adhesivo sobre mi pecho peo aun así se caían. Cuando termine de maquillarme, busque la bolsa en la que venían los senos para ver si tenia algún componente que hacia que no se pegara a mi cuerpo. Entonces me di cuenta de que las instrucciones decían "Aplique el adhesivo en la parte interior de los senos y espere media hora acostado de espalda para que haga efecto el adhesivo".

Ahhhh, por eso se caían a cada rato. Ok, me acostare en mi cama y esperare hasta que se peguen. Mientras esperaba que mis senos se pegaran, me quede dormido sin darme cuenta.

Cuando desperté ya eran las 6 de la tarde. Estire mis brazos y mire mis senos, estaban firmemente pegados y se veían geniales. Me mire al espejo y sonreí, era una belleza. ¡No podía creerlo!

Me tome varias fotos para las redes sociales (Tengo 2 cuentas, una de trabajo donde todos me conocen y otra de solo cosplay, donde solo están mis seguidores.)

Debo admitir que me veía muy sexy, aunque quizás las proporciones eran muy grandes, mis senos se salían del traje de conejita. "Bueno, esto se puede arreglar. Solo me quitare el traje y lo modificare para que quede mejor". Pero cuando busqué el disolvente entre las demás cosas, no lo encontré. Miré debajo de la cama y encima de la mesita pero no estaba por ningún lado.

Probablemente no lo había traído con las demás cosas, de seguro estaba en el living, donde abrí el paquete.

Corrí hacia abajo con cuidado de no tropezarme en las escaleras y lo busque por todas partes. No estaba. Me empecé a poner nervioso. ¡Lo había visto con las demás cosas cuando abrí el paquete! No pudo haberle salido patas e irse caminando.

Y fue entonces que se me ocurrió lo que pudo haber pasado, mi perro tomo la botella de disolvente y salió con ella al patio. Me acerque a la ventana del patio y ahí estaba él, mordiendo la botella... que ahora estaba vacía.

Sentí un escalofrío en la espalda. ¡Mi perro acababa de romper la única cosa que podía sacarme de este traje! Camine de lado a lado pensando que podía hacer ahora. Intente quitarme los senos y el traje a la fuerza, pero estaban muy bien pegados, incluso no podía sacarme el traje, por haberme aplicado tanto adhesivo incluso el traje se me había pegado, para que hablar de la peluca, no quería tirármela y que me arrancara el cuero cabelludo por la fuerza.

Ok, se me ocurren 2 opciones: La primera es llamar a un amigo y que me compre un disolvente de camino a mi casa. Pero el problema es que nadie sabe que hago este tipo de cosplay y tampoco les quería mostrar esta faceta mía.

La segunda opción es ir yo mismo a la ferretería que está a 3 cuadras, comprar el disolvente y volver aquí, con el riesgo de hacer el ridículo en la calle.

Debía decidir rápido, las ferreterías normalmente a las 7 pm y ya era pasado de las 6 pm. Lo pensé unos minutos y me decidí, iré a la ferretería rápido, me pondré un polerón encima para cubrirme y volveré para por fin quitarme esta cosa.

Busque el polerón mas grande que tenia en la cómoda y me lo puse encima de todo, mis senos eran tan grandes que se notaban incluso debajo de esta prenda. Debajo me puse un pantalón de buzo que también hacia notar mis curvas ¡¿Cuando me creció el trasero para que se notara tanto?!

Me subí la capucha del polerón para ocultar mi peluca, me di ánimos a mi mismo y salí a la calle.

Trate de disimular mi nerviosismo pero algunas personas me daban rápidas miradas y otros mas descarados, se quedaban mirando fijo. Trate de ignorarlos y camine mas rápido hacia la ferretería. Después de esto, nunca mas me vestiría con senos falsos.

Ya había avanzado 2 cuadras y ya quedaba la ultima, tuve que esperar en un semáforo en rojo con otras personas. Habían 2 hombres y una anciana a mi lado que me quedo mirando pero no dijo nada, uno de los hombres que estaba ahí hizo una expresión extraña, levanto una ceja y me señalo con un dedo, mientras asintió con la cabeza. ¿Qué se supone que estaba haciendo? ¿Coqueteando?

Cuando el semáforo se puso verde, camine rápido hacia mi destino sin mirar atrás a las demás personas.

Al fin había llegado a la ferretería que estaba cerrada. Como era sábado, había cerrado temprano.

-¡Mierda! - Dije pateando la cortina metálica del negocio, que provocó un fuerte ruido. - ¿Y ahora que hago?

Me puse a pensar. ¿Debería llamar a mi amigo y pedirle que compre el solvente? Pero ya estaba todo cerrado, lo mas seguro es que él lo comprara mañana. Y para ese caso, mejor lo compro yo. Maldición, salí a hacer el ridículo por nada. Volví a pegarle a la cortina metálica con la mano.

-Hola linda, ¿tienes algún problema? -Dijo una voz detrás de mi.

Me sobresalté y me di vuelta. Era el mismo hombre que vi en el semáforo, un tipo alto, fuerte, de cabello muy corto y olía un poco a cerveza.

-No, no gracias. Es solo que quería comprar algo aquí pero esta cerrado. -Dije haciendo la voz mas femenina que pude lograr.

-Oh, ¿y que querías comprar? - Dijo el tipo acercándose mas a mi. Yo me puse contra la cortina metálica.

-No, nada.

-Vamos, dime. Tengo una caja de herramientas en la casa, puede que tenga lo que necesitas, linda. - Ahora estaba demasiado cerca.

-Dije que no. - Usando mi voz normal. De seguro con eso dejaría de molestarme.

Pero el tipo no se dio cuenta de la profundidad de mi voz, quizás había bebido mas de lo que creía. Siguió acercándose mas que ya casi me tocaba. Si intentaba ponerme una mano encima, lo patearía, incluso si eso llamaba mas la atención hacia mi.

-Ok, ya basta. Aléjate de ella, no esta interesada en ti. - Un hombre salió de la casa de al lado. Era un hombre delgado pero atlético, de cabello negro y actitud seria. Acababa de salir de su casa con su perro en una correa, de seguro lo llevaba a pasear.

-¿Y que te metes tu? Anda a... - Dijo el hombre borracho cuando lo vio, pero se tomó un momento para verlo mejor y se quedo callado. - Ah, eres tu, Gonzalo. No te preocupes, ya me voy.

El hombre borracho se encogió de hombros, y sin mas que decir, siguió su camino como si nada hubiese pasado.

Di un suspiro de alivio.

-Muchas gracias, pero ahora me tengo que ir. - Dije dándome la vuelta, pero el tal Gonzalo me detuvo.

-¡Espera! ¿Quieres que te acompañe a tu casa? Ese tipo es muy insistente, ya se como se pone cuando esta borracho.

Pensé por un momento si era una buena idea que me siguiera un desconocido a mi casa, pero me había defendido así que decidí confiar en él... un poco.

-Ok, solo si no te molesta. -Entonces me di cuenta de algo. - Oye, tu vives al lado de la ferretería. ¿No eres el dueño?

-No. El dueño vive en la otra comuna y tampoco viene los fines de semana a trabajar. ¿Por que? ¿Necesitabas algo de aquí?

-Si, bueno... necesitaba solvente. - Dije tímidamente.

-Ah ya veo. Supongo que para poder sacarte esos senos falsos que llevas, ¿no? - Dijo Gonzalo tranquilamente.

Me quede de piedra. ¿Como...?

-¿Que? ¿Cómo lo sabes?

Gonzalo se sonrojo un momento antes de responder.

-Bueno, puedo ver la separación entre látex y tu piel, ahí, en tu cuello. Y estas muy abrigada para una tarde tan calurosa, así que me imagino que no fue a propósito lo de salir con tu cosplay. Así que necesitas el solvente para quitarte lo que llevas puesto, pero como no tenias, viniste a comprarlo a la ferretería. ¿Me equivoco?

-No, no, estas en lo correcto. - Lo mire un momento. - Este... como sabes de estas cosas, eres... ya sabes...

-Te podría explicar como lo sé, pero no en publico, es una historia un tanto privada y me da un poco de vergüenza.

-Si quiere me la puedes contar en mi casa.

-Ok, te acompaño... eh, ¿Cómo te llamas?

-Mmmmm, Lucy.

-Bien, vamos. Así aprovecho de pasear a mi perra, Bonnie. - Bonnie ladró feliz cuando escucho su nombre.

En unos minutos llegamos a mi casa, y aunque mi instinto desconfiaba de Gonzalo, lo hice pasar. Soltó a Bonnie en el patio y fue con Cujo a olerlo. Después de unos segundos, empezaron a jugar juntos.

Hice pasar a Gonzalo y traje unas cervezas frías para los dos, era verdad que hacia calor, el polerón mas el pantalón me estaban cocinando vivos. Ahora había vuelto a usar solo el traje de conejita. Gonzalo me dio una mirada de arriba a abajo con disimulo.

-Ahh, ya no soportaba el calor. -Dije abriendo mi cerveza al igual que Gonzalo. Le di un sorbo y el liquido frio entró en mi garganta. - Y bien, ¿Cómo es que sabias que estaba usando senos falsos? ¿También eres cosplayer?

Gonzalo también le dio un sorbo a su cerveza.

-No exactamente. La verdad es que... yo estuve en tu misma situación ayer.