SIGO

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Summary

"SIGO" no es una historia lineal, sino un recorrido emocional, donde escribir se convierte en una forma de sostenerse. Este libro es para quien alguna vez se ha sentido vacío, perdido o cansado, pero aún así ha seguido aquí.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

I. LA AUSENCIA

1 ENERO 2024

Son las 5:16, ha sido una noche extraña. A esta hora debería estar volviendo a casa de alguna fiesta que hicieran, pero no es el caso. No he salido, no me he vestido ni maquillado, ni siquiera me he comido las uvas. Faltaba gente, no solo porque estuvieran en Barcelona.

Ha sido duro, he llorado, me he reído, me he frustrado, algo normal supongo.

Ya me estaba acostumbrando a pasar esta fecha tan señalada sin ella, pero no así. Sé que realmente no me puedo quejar, podría ser peor, pero eso no quita que duela.

Pero siempre hay algo que hace los días tristes un poco menos tristes.

Leer.

Posiblemente, habría llorado más, me habría pasado la noche sobrepensando, pero no ha sido el caso.

Qué mejor medicina que esa, leer. Porque un libro siempre estará ahí, para escapar de la realidad.

Vivir mil historias, aunque estés tumbada en tu cama.

Ignorar todo lo que duele, calmar esa tristeza para vivir la vida del personaje. Porque un lector vive mil vidas aparte de la suya y esa es la mejor droga.



26 DICIEMBRE 2025

2:56.

Hoy hace un año más, ya son cinco, media década.

Media década con esa silla vacía, sin comer macarrones todos los jueves, sin dormir los fines de semana en tu casa, media década sin ti.

Pero este año me he dado cuenta de una cosa. Esa frase que parece tan absurda, no es del todo mentira; "con el tiempo deja de doler". No, no deja de doler, porque siempre me harás falta, pero ya no lloro al recordarte ni siento esa rabia de lo injusto que fue que te fueras.

Cuando pienso en ti, no recuerdo esa mañana que te encontré; pienso en esa mujer que iba a bailar los jueves y los viernes, en la que se sentaba en su silla con su gorro en la playa, esa mujer que se arreglaba hasta para comprar el pan.

Por eso, este año no escribo esto llorando, como los últimos, este año te hago una promesa.



“El dolor de lo que se fue nos enseña que incluso el vacío puede dejar huella.”