Chapter 1
Ok , esta es mi primera historia nunca he escrito algo asi y de este estilo de narrativa así que se aceptan críticas constructivas no actualizaré muy seguido ya que sólo escribo cuando me llega la inspiración así que... espero que les guste
◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇◇
POV Becky
El guión estaba sobre mis piernas, doblado por las esquinas, lleno de anotaciones. Lo había leído tantas veces que ya no necesitaba mirarlo, pero lo hacía igual. Era mi ritual. Este papel… este papel era distinto.
No era la protagonista, era su mejor amiga. Una mujer empática, observadora, que sabía cómo estar sin invadir. El personaje de Charlote, la protagonista, tenía haptofobia: un rechazo visceral al contacto físico. La historia no la trataba como una rareza, sino como una persona completa, compleja, digna de amor. Y yo quería ser parte de eso.
—Te toca en tres minutos, Rebecca —dijo Sofía, mi manager entrando con el celular en la mano—Tus padres están llamando. No has respondido. Les dije que seguro estabas practicando.
—Eh? —tomé mi teléfono. Diez llamadas perdidas. No lo había escuchado.
Sofía negó con la cabeza, sonriendo con resignación.
—Siempre te concentras mucho.
Respiré hondo. El corazón me latía en las sienes.
—Rebecca Patricia Armstrong, pase —dijo la asistente de casting.
Me levanté. Las piernas me temblaban un poco. Entré al salón. Estaban el director, el guionista, y la actriz que interpretaría a Charlote. Me miró con atención
—Cuando estés lista —dijo el director.
Me coloqué en posición. La escena era íntima. Mi personaje, Lina, intentaba consolar a Charlote sin tocarla. Solo con palabras. Solo con presencia.
—“No voy a abrazarte, lo prometo. Pero estoy aquí. Si quieres que me siente en silencio, lo haré. Si quieres que te lea algo, lo haré. Si solo quieres que respire contigo, también puedo hacerlo. No necesito tocarte para estar contigo.”
Silencio.
El guionista bajó el bolígrafo. La actriz me miraba con los ojos brillantes.
—Haz la escena del parque —dijo el director.
La escena del parque. Donde Lina defendía a Charlote de un desconocido que la había tocado sin permiso.
—“No la toques! ¿No ves que está incómoda? Aléjate! Ella no tiene que explicarte nada. No tiene que sonreírte. No tiene que darte la mano”
Terminé. El silencio se alargó. El director se levantó.
—Gracias, Rebecca. Fue… conmovedor.
—¿Puedo preguntar algo? —dije, aún temblando—. ¿Quién escribió esto? Es… muy real.
El guionista sonrió.
—La historia es mía. Pero tuve ayuda. Quería que fuera auténtica. Hablé con alguien que me inspiró mucho.
—¿La protagonista está basada en alguien?
—No exactamente. Pero la sensibilidad… sí. Hay una ilustradora que me ayudó a entender lo que es vivir con límites sensoriales. Ella aporto a la historia. Incluso invirtió en el proyecto.
—¿Puedo saber quién es?
—Freen Sarocha
Me quedé helada. Freen. La ilustradora famosa. La que nunca daba entrevistas en persona. La que tenía un museo de exposiciones de arte con millones de visitantes anuales
—¿Ella está involucrada?
—Solo como inversora. Pero su mirada… está en cada línea.
*****************
Llegué con el corazón aún agitado. Mis padres me esperaban en la sala. Mi madre tenía una carpeta en las manos. Mi padre, el ceño fruncido.
—Tenemos que hablar —dijo mi madre.
Me senté. Mi padre se aclaró la garganta.
—La empresa está en problemas, Becky. Muy serios podriamos quebrar. Y hay una propuesta… pero es muy poco convencional.
—¿Qué tipo de propuesta?
Mi madre abrió la carpeta. Dentro, documentos legales. Un contrato. Un nombre.
—Freen Sarocha —dijo mi padre—. Su familia está dispuesta a invertir. Pero hay una condición...
Leo el contrato
—¿Casarme con ella?
Silencio.
—¿Están hablando en serio?—no podía creerlo no sabía si sentirme enojada , triste o resignada
—Ella ya te conoce. Vio tu audición. Dijo que eras “funcionalmente respetuosa”. Que podrías adaptarte.
Me quedé mirando el contrato. Mi mente giraba. ¿Casarme con Freen? ¿La mujer que inspiró a Charlote?
Mi teléfono vibró. Un mensaje de Sofía.
“Te dieron el papel. Empiezas en dos semanas.”
Miré el contrato. Luego al teléfono
No sabía si estaba entrando en una historia...