Obsesión Escarlata-SPIDERMAN X SCARLET WITCH

Summary

SPIDER-MAN X SCARLET WITCH YANDERE

Genre
Horror
Author
Rakzo30
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Dicen que el dolor es un punto de partida.

Que quien sobrevive a él jamás vuelve a ser la misma persona.

Yo nací en Sokovia… pero también morí ahí.

Recuerdo el sonido antes que la imagen.

El silbido metálico cortando el aire.

El temblor del suelo.

El polvo cubriéndolo todo como una mortaja.

Pietro y yo éramos niños.

Nos escondíamos bajo los escombros de nuestro hogar reducido a ruinas, mirando un misil de Stark Industries incrustado frente a nosotros.

Un misil que No explotó.

Nos dio tiempo de pensar… de temer… de odiar.

Durante dos días completos aprendí lo que era esperar la muerte con los ojos abiertos.

Desde entonces, el miedo nunca volvió a abandonarme.

Solo cambió de forma.

El odio fue más fácil de cargar.

Hydra nos ofreció un propósito.

Un enemigo claro.

Un camino donde el dolor tenía dirección.

El experimento con la Gema de la Mente no me dio poderes.

Me quitó las últimas partes inocentes que quedaban en mí.

Vi los pensamientos de otros como libros abiertos.

Manipulé pesadillas.

Doblé probabilidades.

Creí que estaba en control.

Hasta que Ultron nació de la arrogancia… y del miedo.

Cuando vi a ese monstruo mecánico hablar de extinción, entendí que nos habíamos equivocado.

No todos los enemigos eran iguales.

No todos los villanos sabían que lo eran.

Pietro murió corriendo.

Como siempre.

Rápido… demasiado rápido para despedirse.

Ese día, mi mundo terminó por segunda vez.

Pero los Vengadores me tendieron la mano.

Steve Rogers no me miró como un arma.

Natasha me habló como a una persona.

Clint Barton… él creyó en mí cuando yo no podía hacerlo.

Así me convertí en una Vengadora.

Durante un tiempo, pensé que quizá… quizá podía ser feliz.

Pero nada dura para siempre.

En Lagos, intenté detener una explosión.

Intenté salvar vidas con mis poderes

Pero Fallé.

Las imágenes no me abandonan: el edificio…

los gritos…

la culpa aplastándome el pecho como concreto húmedo.

El mundo necesitaba un responsable.

Y yo era fácil de señalar.

Los Acuerdos de Sokovia llegaron como cadenas disfrazadas de protección.

Ahora estoy aquí…en la Mansión de los Vengadores.

Encerrada.

Vigilada.

Visión me acompaña.

Es amable.

Paciente.

Lógico.

Pero su voz no calma el ruido en mi cabeza.

No entiende lo que es perderlo todo dos veces.

No entiende que mi poder no obedece reglas escritas en papel.

Así que miro por la ventana.

Y espero.

Hasta que una noche… lo veo.

En la televisión.

Un noticiero local de Nueva York.

Imágenes borrosas.

Un teléfono grabando a un joven moviéndose entre edificios con una agilidad imposible.

Ahí en la noticia decía:


—“Un nuevo héroe callejero… algunos testigos aseguran que tiene habilidades similares a las de una araña”.

Araña.

No vuela como Thor.

No brilla como Iron Man.

No es un símbolo.

Es… pequeño.

Improvisado.

Casi torpe.

Pero hay algo en él.

Veo más reportes de el

Más videos sobre el

Más rumores que lo embarca a el

Se decía que es Un chico que detiene robos.

Que ayuda sin ser visto.

Que sangra… pero se levanta.

No pelea por órdenes.

No responde a nadie.

Es libre.

Y algo dentro de mí… se mueve.

No es esperanza.

No es admiración.

Es curiosidad.

Esa noche, por primera vez desde Lagos, sonrío.

No le digo nada a Vision.

No firmo nada.

No espero permiso.

El mundo ya me encerró una vez.

No volverá a hacerlo.

La energía escarlata me rodea suavemente mientras abandono la mansión, invisible para todos… excepto para mí misma.

Voy a Nueva York.

Voy a conocer al héroe araña.


Estoy sentada en silencio.

El mundo exterior no existe.

El Darkhold descansa abierto frente a mí, flotando, sus páginas susurrando verdades que nadie debería escuchar.

Mi traje es rojo.

Oscuro.

Completo.

Mis ojos están cerrados.

Cuando los abro… sonrío.

No hay duda.

No hay culpa.

Solo certeza.


—Él nunca estuvo destinado a estar solo —susurro—. Y yo nunca volveré a perder a quien amo.

Las sombras se mueven a mi alrededor como si me obedecieran.

La sonrisa se vuelve más amplia.

Más peligrosa.

Y fue así…

el comienzo de la obsesión.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++


++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++