One shot
One Shot 🍪
❀ kookies and milk ❀
pov: yoongi solo les preparó galletitas con leche
a los pequeños niños que tanto ama.
...
Min Yoongi siempre se había preguntado el, ¿Por qué a la gente mala le salía bien todo?
Lo decía más por experiencia que por preguntárselo. Él era una buena persona y al parecer todo le salía muy mal.
No lo comprendía.
Tenía una vida bastante mierda porque ni siquiera tenía una familia; esta lo había hechado de casa a los diecisiete años cuando supieron que prefería más a los hombres omegas que a las mujeres omegas.
Si. Algo muy estúpido por parte de su familia, peor no podía hacer nada contra eso.
Tampoco tenía amigos y los que habían tenído alguna vez, los había alejado por completo de su vida porque solo estaban cuando todo le salía, cosa que hace mucho tiempo no le sucedía.
Su vida se volvió complicada desde que sus padres los hecharon de casa y tuvo que buscar un trabajo para poder pagar un pequeño apartamento aún cuando seguía en la preparatoria cuando ese era su último año e incluso era el más difícil de todos.
Consiguió un empleo en un pequeño restaurante, del cual lo despidieron hace un tiempo atrás. Un lugar donde le pagaban muy poco y apenas podía pagar el lugar donde vivía y a veces comía solo cuando podía.
Ahora tenía el trabajo más horrible de todos. Porque sí, era un niñero y la verdad no es algo que a él le gustaría ser en realidad.
Cuidar niños era horrible y pero cuando carecías de la paciencia como lo carecía Min Yoongi.
Solo era un joven con veinte años que luchaba por tener una vida algo estable y aunque no fuera el mejor de los trabajos, los cuatro pequeños que cuidaba eran su sustento en estos momentos.
Algo que agradecería enormemente
por toda su vida.
El fuerte lloriqueo de Park Jimin lo hizo salir despistado de su habitación y corrió lo más rápido que pudo a la sala en donde los pequeños se encontraban.
- Minnie, ¿¡Qué pasa!?
Preguntó alarmado y lo tomó rápidamente entre sus brazos y el pequeño Jimin se aferró con fuerza escondiendo inmediatamente su rostro húmedo en el cuello de su mayor.
El pequeño niño de cuatro años se encontraba con un lindo puchero en sus labios y señaló acusatoriamente a Jun Hoseok, el niño de cabellos castaños con pequeños labios en forma de corazón.
- Hoseoki me a mordido mi piecito.
Yoongi soltó un suspiro algo frustrado porque escuchar lloriqueos y quejas era lo último que quería ahora.
Se sentía cansado y muy mal, ya que no había estado durmiendo correctamente últimamente y el estrés lo tenía hasta el tope en días precisos como estos.
- Hobi, ¿Qué te he dicho de andar peleando con Jimin?
El nombrado formó una cucharita con su boca y sus labios de llenaron de lágrimas al ser regañado por el Alfa pálido.
- No, no bebé, no llores.
Yoongi se apresuró a él con rapidez y lo tomó en brazos junto a Jimin, para luego mecerse de un lado a otro para calmarlos y reparar su pequeño error.
Cerró sus ojos por un instante y luego se horrorizaron al abrirlos, viendo en primera fila como Kim Taehyung aparecía por la entrada de la sala, viniendo desde la cocina, lleno de airina blanca por todos lados e incluso en la boca.
- Taehyung, ¿Qué has hecho?
Quizo llorar de la impotencia y el niñito de sonrisa geométrica solo le sonrió con nerviosismo al saber que su mayor estaba muy molesto por la travesura que había hecho.
Se acercó al enorme sofá de la sala y colocó a los dos pequeños que cargaba entre sus brazos y los posicionó hasta dejarlos sentados en el lugar.
Encendió la televisión para que pudieran entretenerse un poco y se dió la vuelta con dirección hasta donde esta el pelirrojo, asustado.
- Ya vuelvo.
Avisó antes de dejar a los dos pequeños e incluso a Jungkook quién estaba en una esquina del lugar, jugando con los rompe cabezas en silencio.
Sabía que el de sonrisa de conejo era más comprensible con él ya que era un año mayor que todos los demás y comprendía muy rápido a comparación de los otros.
Tomó la manito del pequeño que estaba lleno de arina y lo arrastró consigo hasta el cuarto de baño que había en su habitación porque el de visitas no servía y estaba en mal estado.
- Taehyung, ¿Por qué me haces esto?
Se quejó lloriqueando al mismo tiempo que comenzaba a llenar la bañera y le quitaba la ropa sucias al de cabellos rojizos.
- Yonnie, lo siento mucho.
Se disculpó apenado. El contrario no dijo nada más y acabó de llenar la bañera lo suficiente para el pequeño y Taehyung se metió en ella luego de esto.
- Algún día de estos van a matarme.
Taehyung tras escuchar esto, abrió desmensurablemente sus ojitos y su boquita se formó en una perfecta "o" estando alarmado.
- ¡Yonnie! ¡No te nos mueras!
Exclamó, mientras Yoongi mojaba su cuerpo y junto con el sus rizados y lindos cabellos.
- Si te mueres, ¡Ya no podremos ver la televisión ni comer chocolatitos!
Su rostro estaba lleno en preocupación y el Alfa soltó una enorme carcajada. Taehyung siempre era así, muy lindo en todo.
- Ustedes solo me quieren porque les doy cosas que sus padres no les dan porque se portan muy mal.
Hizo un pequeño puchero y Taehyung negó rápidamente con sus manitos, al tanto Yoongi le echaba shampoo con olor a fresas y su cabello era lavado con mucha suavidad.
- Yoonnie, tú sabes que te queremos mucho y lo siento por lo que le hice a tu amada cocina - se disculpó nuevamente en voz bajita - Andaba buscando panquequitos como los que hace mi papi y no los encontré por ningún lado.
El pálido negó divertido y volvió a hecharle más agua al niño para poder terminar de bañarlo y así poder sacarlo pronto de la tina de baño.
- ¿Quieres panquequitos?
Taehyung asintió ilusionado y juntó sus manitos para pedir de por favor.
Yoongi lo sacó de la tina y lo envolvió en una pequeña toalla para luego sacar a ambos del cuarto de baño y pasar a su gran habitación.
- Muy bien. Luego prepararé galletas pero debes portarte muy bien hoy.
El menor asintió frenéticamente emocionado y luego de terminar de vestirlo, Yoongi salió junto con él de la habitación.
...
- ¿Gatito?
Por la entrada de la cocina se dejó ver la pequeña cabecita del pequeño rubio con mejillas abultadas.
Yoongi estaba terminando de limpiar el lugar y Taehyung se encontraba en una sillita observando el procedimiento de las gallatitas a preparar que ya estaba en el horno.
Llamó a Jimin con su manito para que se acercara y el pequeño se acercó.
- Yonnie está haciendo gallatitas.
Informó el de sonrisa cuadrada y al pequeño Jimin le brillaron sus ojitos cuál diamantes.
- ¿¡Es verdad!?
El mayor asintió y sacó las galletas del horno, pues ya estaban listas. Las colocó en cuatro panitas por apartado conforme a la cantidad de bebés que tenía en casa, poniendo tres galletas a cada uno.
- Minnie, no te sientes allí - le dijo, al ver que iba a sentarse en el suelo - Vamos a la sala.
Se acercó a tomar las manitos de ambos niños y los dos le siguieron el paso obedientemente emocionados por querer probar las deliciosas galletas que su Hyung había preparado.
Al llegar a la sala, Yoongi observó a Hoseok aún viendo la televisión y desparramado en el sofá mientras que Jungkook estaba en una esquina coloreando con muchos crayones y páginas a su alrededor.
- Hobi y Jungkookie, siéntense en la mesa junto a Minnie y Tae. Yo iré a la cocina, esperen.
Jungkook inmediatamente comenzó a recoger el pequeño desorden que tenía a su alrededor y guardó los crayones que había utilizado, metiendolos en la cajita correspondiente.
Sin embargo, Hoseok no hizo caso y se quedó acostado en el sofá, viendo las caricaturas que tanto le gustaban.
- Hobi, Hobi.
Le llamó el pequeño Jimin, dándose cuenta de que Jungkook ya estaba en la mesita junto con ellos a excepción del castaño, quién no había acatado la orden del Alfa.
- ¿No vas a venir a sentarte con nosotros?
Taehyung ladeó su cabeza, abriendo exageradamente los ojos por la desobediencia de su amiguito.
Jung Hoseok era todo un rebelde a veces.
- No. Quiero ver mis caricaturas.
Con un puchero en su boquita se hizo de las suyas y se acomodó aún más viendo la televisión, ignorando a sus tres amigos que estaban en la mesa.
- Pero, Yonnie a preparado gallatitas con chispas de chocolate para nosotros.
Ante la gran información que soltó Taehyung, Hoseok se exaltó y se puso inmediatamente de pies para poder bajar del cómodo mueble en un soltito hacia el piso.
- ¿Galletitas?
Sus ojitos se iluminaron y Jungkook rodó los ojos con diversión. No era un secreto el que su Hyung hacía unas galletas muy deliciosas.
- Bebés, denmen algo de espacio para colocar esto aquí.
Los menores hicieron espacio en la mesita y Yoongi depositó las platitos correspondientes a cada quién, volviendo a ir hacia la cocina con algo de rápidez y volver con leche tibia y unos vacitos para sus niños.
Eran las diez de la mañana y no era mala idea darles un pequeño lonche a esta hora. Después de todo, los venían a dejar muy temprano y la hora en que sus padre venían a recogerlos era a las cinco de la tarde.
- ¡Están muy deliciosas, Yoongi Hyung!
Hoseok comenzó a comer sus galletas alegremente junto a los demás.
Yoongi sonrió satisfecho por el gran trabajo que hizo, ya que al parecer sus bebés habían amado mucho su gran tarea de las galletitas, hechas con mucho amor por su parte.
Se sentó en el sofá y soltó un gran suspiro lleno de algo de cansancio. Sabía que su trabajo no era fácil, cuidar a niños de cuatro y cinco años era muy difícil y costaba.
Más aún cuando eran imperactivos y Yoongi no tenían ninguna experiencia en los bebés, con el paso del tiempo aprendió a controlarlo y aún así era tan cansado.
No imaginaba cómo era de difícil para las madres, tener que cuidar de sus hijos y hacerse cargo de los aseos del hogar.
Estaba agradecido porque esos niños lo amaban y él los amaba a ellos. Apesar de que era complicado, la recompensa era grande al tener el cariño de esos mocosos. Su vida ya no se sentía tan sola y se había acostumbrado tanto a tener los gritos y las risas por toda su apartamento, el cuál siempre había sido muy silencioso y aveces le provocaba ganas de vomitar porque el silencio era sumamente horrible.
Sus pequeños estaban ayudándolo con su vida, aparte que por ellos recibía una buena paga y con eso se mantenía con gran dificultad al tener tantos gastos qué pagar.
Incluso a veces quería tener una pareja. Era un hombre y tenía necesidades. Estaba algo arto de pasar sufriemientos fuertes en sus celos y sentirse tan solo en ese aspecto. Pero, ¿De qué servía? En la sociedad era tachado de "feo" y no es como si tuviera un gran futuro que ofrecer. Nadie se fijaba en él y ni siquiera tenía tanto dinero para sí mismo, peor para mantener a una pareja y tenerla en su pequeño hogar.
Pero no lo necesitaba. Sus pequeños eran el gran esfuerzo ahora. No solo eran simple niños que él cuidaba. No. Ellos se habían vuelto tan importantes tanto como para él, como también son importantes para su Alfa.
Su vista viajó hasta el dibujo que estaba en la esquina de la mesita del centro, frente al sofá e inmediatamente reconoció la torpe letra de Jungkook en la esquina de la página, en donde estaba escrito su nombre.
- ¿Qué dibujante hoy, Jungkookie?
Preguntó al menor, tratando de averiguar qué era lo que estaba dibujado en le papel lleno de colores fuertes.
- Es un super héroe.
Informó, terminando de masticar la galleta que había comido y Yoongi soltó una risita al verlo con migajas al rededor de su rosada boquita.
- Es muy bonito.
Halagó, notando la mirada brillante del niño mayor de todos.
Jungkook era así, más tranquilo e incluso más callado. Agradecía tanto su ayuda porque él no era difícil de tratar y era algo apartado.
No era tan imperactivo y eso era un gran alivio porque en vez de cuidarlo, más bien él le ayuda a Yoongi con el cuidado de los otros pequeños.
- Gigi, ¡Quiero ser un super héroe!
El de ojitos de bambi exclamó aquello con emoción y Yoongi asintió, sonriendole porque ya se lo había dicho en más de una ocación.
- Lo serás - asintió, guiñando uno de sus ojos.
- ¡Ya terminé!
Jimin juntó su vacito junto a su palto y los extendió para que Yoongi los tomara y enseguida los otros copiaron lo mismo que el pequeño rubio y Yoongi se fué a la cocina para poder lavar los trastos sucios.
Luego de un buen rato, Jimin se aceró al mayor de todos los niños en busca de ayuda, así que tocó con su manito la pierna de Jungkook y este inmediatamente colocó una interrogante en su rostro.
- ¿Qué pasa, Chim?
- Kookie, creo que me siento extraño.
Los ojos del pelinegro se abrieron en grandes y la preocupación lo albergó de inmediato.
- ¿¡Te duele algo!?
Jimin negó rápidamente con sus manitos y su cabeza. En negativa porque en realidad no le dolía nada.
- No, solo me siento raro.
Yoongi terminó de sacar los utensilios y sacó sus manos para poder guardarlos y ir a ver a sus pequeños nuevamente para poner una película y así distraerse hasta la hora del almuerzo.
- ¿Taehyung, por qué no...?
Se dirigió a la sala y su rspiracióm se detuvo por unos segundo y su corazón se aceleró en gran manera cuando alzó la vista y vió que sus "niños" ya no era unos niños.
Su boca se abrió impresionado y las piernas le temblaron cuando vió a todos convertidos en omegas adultos.
Su vista enfocó a Jimin quién estaba tocando sus pechos con notable impresión y pasó saliva al verlo agacharse para rejuntar la pequeña coleta que tenía anteriormente en su cabello y se había caído. El pequeño dejó a la vista su pequeña y rosada entrada, provocándole una gran erección inmediatamente.
"OH, DIOSA LUNA. ¿PERO QUÉ CARAJOS...?"
- Gigi, ¿Por qué mi cosita es más grande?
La voz de Jungkook lo sacó de su ensoñación y lo miró, notando que también estaba desnudo pero a diferencia de los otros tres, su camisa de bebé aún seguía puesta, no más que le quedaba demasiado chiquita para su menudo cuerpo.
Yoongi se planteó rápidamente no mover su vista de sus rostros porque no quería ver demás. No sabía qué miedas había pasado pero ellos seguía siendo sus pequeños bebés. ¿Verdad?
"¡Alguien que me ayude!
¡Por favor! ¡No quiero pecar!".
- ¡Waow! Hyung, ¡Puedo alcarte un poquito!
La voz emocionado del pequeño Hoseok hizo a Yoongi sobre saltarse por tenerlo frente suyo y sintió las brazos del omega rodeándolo, porque sí, todos eran omegas por el tipo de olores.
Lindos.
Hermosos.
Calientes.
Tan deliciosos...
Su corazón quiso salirse por su boca ante el delicioso aroma que soltaba el pequeño castaño al tenerlo abrazado con algo de fuerza. Pero lo alejó lentamente, soltando una risita nerviosa y sintiéndose tan confundido aún sin poder digerir lo que estaba pasando.
"Diosa, ¿Por qué me haces esto a mi? ¡A mi!"
- Hyung, quiero ir al baño.
Hoseok tomó su mano y Yoongi quiso llorar de la locura. Esto no estaba siendo algo fácil para él. A lo mejor y estaba tan cansado y por eso estaba alucinado cosas. Si eso a de ser.
Necesitaba dormir.
- E-entonces ve.
Soltó el agarre del castaño y los ojitos del chico se llenaron de lágrimitas, indicando que se iba a romper a llorar.
Yoongi no quería que llorara, no en estos momentos.
- No, no llores bebé. V-vamos.
Lo jaló consigo hasta su habitación y odió el hecho de que el único baño bueno estuviera en su habitación. Ahí, donde estaba la cama...
Hoseok lo seguía desde atrás y Yoongi le abrió la puerta del cuarto de baño para que pudiera entrar, pero esto no lo hacía.
- Aquí te espero.
El menor negó, aguantandose las ganas de hacer pipí mientras mantenía sus lindas piernas cruzadas.
- P-pero, sabes que aún no sé ir sólito.
Sus mejillas estaban sonrrojadas y Yoongi sintió que su corazón se volvía loco. ¡No podía entrar con él! ¡No podía! Eso era aincorrecto.
"¡Ayuda!"
- A-ahora estás más alto. S-si puedes.
- Yoongi Hyung, por favor - dijo suplicante.
- E-está bien. Está bien...
Ambos entraron al baño y Hoseok se apresuró a hacer sus necesidades mientras tarareaba una melodía infantil y Yoongi se mantuvo dándole la espalda todo el tiempo.
Hoseok se encontraba labando sus manitos y accidentalmente hechó gel líquido en su vientre.
- Hyung, me eh ensuciado.
Yoongi sabía que no debía poner a discutir y peor con Hoseok, asi que rápidamente se dió la vuelta y sacó papel higiénico para pasarlo por su acanelada piel y limpiarlo lo más rápido que podía.
No pudo evitar ver sus lindas piernas y se maldijo en voz baja. Sus pensamientos eran malos en estos precisos momentos y su horrible abstinencia no lo estaba ayudando en nada.
- V-vamonos. Los chicos nos esperan.
- Hyung, me duele mucho.
Paró de golpe porque Hoseok se había detenido y se dió la vuelta, observando que el ahora adulto estaba tocandose el pene.
"No. No puede ser..."
- ¿Por qué tu cosita está tan grande?
La curiosidad bañó su rostro mientras apuntaba con sus dedo la entre pierna del Alfa y Yoongi se cubrió rápidamente con sus manos para que no la viera más.
- Me duele.
Chilló esta vez, tocandose aún más y Yoongi sintió el dolor en su parte baja, sintiéndose realmente necesitado.
"¡ALGUIEN QUR ME DETENGA!".
- H-hyung, has que deje de doler ~
- ¿Q-queires que deje de doler?
El menor asintió frenéticamente y Yoongi supo que ahí se acababa todo. Su paciencia... su abstinencia... su integridad como alguien sano porque su excitación podía más en este preciso momento.
Tener a alguien con ese cuerpo frente suyo debería de ser un delito. Él era un Alfa, no deberíamos de culparlo, el instinto podía más y el necesitaba con urgencia complacerlo a él y su hermoso y precioso bebé.
"A la mierda".
Tomó a Hobi de la mano y lo arrastró hasta salir del baño hasta la enorme habitación.
Su respiración se aceleró grandemente y las punzadas enviadas hasta su pene le dolían a horrores. Hoseok se había sentado aún desnudo en la cama y comenzó a tocarse curiosamente y eso enloqueció aún más a Yoongi.
Tan lindo.
Tan inocente.
Tan sexy.
Comenzó a bajar sus pantalones junto a su ropa interior con desespero. Su enorme erección se dejó ver triunfalmente a la vista del menor, quién soltó un jadeo acalorado por la gran vista.
- A-alfa...
Yoongi lo levantó de su puesto y se sentó en la cama, tomando a Hoseok de las caderas con fuerza.
- Siéntate aquí.
Ordenó, apuntado su pene alzado y el omega no tardó en cumplir la orden inmediatamente, sentadose de golpe, sintiendo como era expandido en gran manera.
Ambos soltaron un fuerte gemido y Yoongi amó la ahora obediencia de su pequeño bebé.
- A-aah, Hyung, me siento t-tan extraño...
- Dios, estoy tan adentro que siento que está mal.
Hoseok de mordió el labio con fuerza y sollozó encantado cuando Yoongi lo abrazó por la cintura y comenzó a ayudarlo a levantarse y sentarse repetidas veces sobre su verga.
El Alfa estaba maravillado porque el omega estaba tan preparado como si hubiese sido hecho solo para él.
- ¡Hyung! Me siento tan abierto~
Unos cuantos besos fueron repartidos por parte del mayor sobre su cuello, gimiendo sobre su oído, logrando que el menor se exitara aún más ante los roncos jadeos de placer por parte de su Alfa.
- ¿Lo hacemos más rápido?
Dejó un chupetón sobre su cuello y el castaño asintió frenéticamente emocionado.
Yoongi lo alejó hasta salir de su interior y el omega soltó un pequeño quejido por lo hecho. Pero Yoongi lo estampó contra la pared, tomando nuevamente sus caderas con fuerza y logrando penetrarlo de una sola estoncada.
- ¿Te gusta? ¿Te gusta sentirme?
- ¡Aah! ¡Hyung! ¡Sí! ¡Sí! ¡P-por favor!
- Aah, me derrito, siento que voy a derretirme aquí adentro.
- Aah, Aah, Ah, Aahh, mi e-entrada~ mi entrada se siente g-grande, Mgh~
Yoongi aceleró sus embestidas, sientiendo el delicioso estrangulamiento que estaba teniendo su pene en aquella cavidad tan pequeña, caliente y húmeda.
Los sonidos obscenos hacían que a Hobi se le colorearan sus mejillas y su labio estaba maltratado por el impedimento de evitar soltar esos sonido tan extraños que salían de su boquita.
- H-hyung~ se siente extraño y rico.
Con desespero clavó sus uñas en la pared, buscando con necesidad de donde sostenerse porque se sentía tan liviano que creía que iba a desmayarse.
- ¡Oh, Dios! ¡Tú cosa se está haciendo más grande!
El sudor corría por su frente y no paraba de pensar en lo bien que se sentía tener a su Yoongi Hyung de aquella manera.
- B-bebé... ¿Y-ya no duele?
Yoongi sonrió con perversidad cuando su pequeño negó en el borde del placer y se adentró un poco más, golpeando una y otra vez su próstata.
- Me siento tan b-bien... Hyung me hace sentir tan bien~ A-aah, algo viene, ¡Algo va salir de mi cosita!
- Me corro... ¡Me corro!
Yoongi sintió las delicosas paredes de Hoseok contraerse aún más y lo tomó de la cintura con firmeza para evitar que se desplomara en el suelo.
Hobi sintió las lágrimas bajar por las orillas de sus ojitos verdes y recibió gustosamente el enorme nudo en su interior junto al calido líquido espeso en su interior.
- ¡Si! ¡Si! Si... mgh~
Yoongi se mordió el labio con fuerza mientras lo abrazaba por sus espalda y lo cargó cuidadosamente hasta colocarlo en la cama y acomodar a ambos con sutileza para no dañarlo con su nudo.
Joder, se la había pasado tan bien.
- H-hyung, me encanta lo que hicimos.
La voz soñolienta de su pequeño lo hizo sonreír y se encargó de darle mimitos junto a muchos besitos para poder distraerlo.
- A mi también me encantó, Hoseoki.
Lo abrazó junto a su cuerpo y él menor se quejó por la unión al moverse.
- Tranquilo, solo serán cinco minutos.
Al no estar en celo su nudo duraba menos y el omega se quedó profundamente dormido, sacándole una risita traviesa a Yoongi.
Cuando estuvo listo, salió de su interior con mucho cuidado y se mordió el labio excitado al ver la hinchada y muy expandida entrada escurrir semen por su culpa.
Era tan caliente.
- Descansa mucho, mi bebé.
Besó por última vez su frente y se vistió lo más rápido que pudo para poder ir a ver a sus otros mocosos que había dejado en la sala sin cuidado alguno.
Iba a ser un día muy largo y también uno muy pero muy excitante.