Good Girl - Minsung

Summary

Minho un Alfa empresario que no esperaba caer en los encantos de una Omega, la hija de su amigo Changbin que este le pide cuidarla un fin de semana. ¿Esos eran los planes de Minho? Inicio: 05/02/25 Final: 05/02/25 ❥ Smutt, boy pussy, pronombres femeninos, lenguaje vulgar. ❥ Adaptación - ©skznoir ❥ Hermosa portada y separador - ©-binnielly

Genre
Lgbtq
Author
Bianca
Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

01

En la oficina un ambiente cálido y calmado se encontraba un hombre joven alto que trabajaba en su forma elegantemente en el computador entre papeleos escribiendo cosas importantes, Lee Minho un Alfa maduro que siendo un gran empresario que su deber es ser un buen trabajador para su propia empresa en Corea.

— Señor Lee. — Alguien afuera de la oficina fue nombrado. — El señor Seo llegó para le reunión.

— Bien, dile que puede pasar. — Respondió seriamente sin despegar su mirada en el computador mientras movía su dedos en el teclado.

— Esta bien, con permiso señor. — Dijo la chica saliendo de la oficina.

Lo único que hizo fue quitarse su anteojos para dejarlos sobre su escritorio, mientras esperaba su amigo y compañero arregló algunos de sus documentos entre sus gavetines hasta que escuchó un toque en la puerta que solo respondió un "pase"

viéndose entrar a su amigo como de costumbre.

— Perdon por la tardanza Minho. — Abrió lentamente la puerta un Alfa.

— No te preocupes Seo, se que tenías cosas que hacer. — Sonrió el pelinegro para luego levantarse de su sillón, rodeó el escritorio que se recostó sobre ahí mismo.

— Si, tenía que pasar por mi hija a la universidad. — Dijo volviéndose hacia la puerta. — Y me tocó traerla conmigo, espero que no te moleste Minho.

— No para nada. ¿Y donde está ella?. — Preguntó con curiosidad el pelinegro.

— Dame un segundo. — Dijo acercándose nuevamente a la puerta. — Hija, pequeña puedes entrar. — Llamó a la chica que Minho seguía con curiosidad, se volvió a su escritorio.

Minho iba seguir nuevamente en su computadora que por un momento sintió el picar en su nariz al sentir un aroma demasiado dulzón que hizo que su lobo se removiera y rasguñara por dentro, levemente alzó su mirada encontrándose con una imagen tan dulce y exótica. Lo que sus ojos pudieron ver un ángel caído del cielo, entonces su lobo empezó a enloquecer al igual que él, que con solo su aroma supo que es una Omega.

— Minho. — El Alfa pelinegro salió de su trance cuando habló su amigo. — Te presento mi hija, Jisung...

El Alfa lentamente se levantó de su asiento para tratar acercarse pero en eso, el aroma lo estaba matando ahí que no se dió cuenta que pierde el equilibrio haciendo que se tropieza con sus zapatos.

— ¿Ah Minho? ¿Estás bien? — A lo que el Alfa asintió mientras seguía con pasos torpes para ponerse enfrente de su escritorio.

Los ojos de Minho empezaron a dilatarse y ponerse rojos por tener a una omega que su aroma dulzón hizo.

— ¿Estas seguro que estás bien? — Notó como su amigo se había puesto.

— S-si, si estoy bien. — Dio un paso hacia ellos. — Mucho gusto Jisung, soy Minho. — Habló un poco calmado pero en el fondo sabía que no se encontraba nada bien, al tener ese aroma entrar en sus fosas nasales muy de cerca que en cualquier momento puede perder la cordura, estiró su mano para que la menor aceptará que con temor lo hizo, al sentir el contacto de su mano al suyo sintió su lobo saltar de un lado a otro mientras movía su cola. Miró directamente a la menor que vió una perfecta imagen, su mirada angelical con delicadeza. Se notaban su pequeños lunares alrededor de su rostro, ojos para ser demasiado inocente y se mordió un labio al ver como la pequeña omega se vestía exóticamente, tenia puesto un linda camisa blanca de tirantes bordado de un encaje que junto su mini falda azul que llega la mitad de sus bronceadas piernas, que tenía una par de medias abarcando desde su pies hasta la mitad de sus muslos.

Demasiado tentador…

Seo solo sonrió al ver como su pequeña hija le daba su mano con inseguridad pero sabía que es muy tímida con las personas desconocidas como su amigo, Jisung solo sonrió para nuevamente acercarse a su padre Alfa.

— Tu pequeña hija es adorable. — Dijo sin despegar su mirada en ella. — Veo que te sacaste una lotería por tener una lindura.

— Lo sé, mi pequeña es tan importante para mí Minho, es la niña de la casa. — Ríe el Alfa pelo castaño para mirar a su hija que solo sonrió la menor. — Jisung... Cariño si quieres puedes esperarme afuera hija. — La Omega iba responder cuando Minho habló.

— ¡No! — Negó gritando pero en eso Changbin lo miró confundido. — Digo... no déjala aquí... no me molesta que ella esté aquí… no es bueno que ella esté afuera... Tú sabes por los Alfas que andan por ahí pueden hacerle algo an ella.

— Tienes razón. — Asintió el Alfa castaño y se sentó en su asiento que la menor hizo lo mismo.

Sintió más ahora el aroma a Fresa y Caramelo, lo estaba volviendo loco como una pequeña Omega lo ponga de esa manera, tan dulzón su aroma miró hacia la castaña con sus lindos rizos perfectos que caían a su mentón.

Minho durante la hora hablaba normalmente con Changbin sobre los negocios en la empresa, como ellos suelen hacer.

— Jisung, ahora regreso... Puedes quedarte aquí. — Asiente la menor mientras tenía su paleta en entre sus labios. — Iré a recoger algunas cosas.

— Esta bien padre, no te preocupes… — Sonrió para luego mirar al Alfa pelinegro. — Estaré bien con el señor Lee. — Seo solo asintió para luego salir de la oficina.

Minho durante los minutos estaba tan concentrado en su computador, cuando nuevamente sintió otra vez ese aroma dulzón pero ahora eran ferómonas abarcando en su nariz, alzó su mirada al ver la omega en su teléfono mirando fijamente a la pantalla mientras lamía lentamente esa paleta eso hizo que su mente jugará de otra manera, está tan tranquila pero... Maldita sea… ese aroma lo estaba matando como si estuviera queriendo hipnotizarlo.

No pudo evitar hablar el Alfa.

— ¿Que crees que haces Omega? — La castaña alzó su mirada algo confundida.

— ¿De que habla señor Lee? — Dijo mientras hacía un pequeño puchero.

— No te hagas la inocente. — Se levantó de su asiento rodeando su escritorio y poniéndose enfrente de la menor. — Estás usando tu aroma para atraer me.

— ¿N-no? — Negó bajando su mirada. — Se lo juro señor. — el Alfa solo entre cerró su ojos que aún sentía esa ferómonas aún más dulce así que lo que hizo fue girar la silla con el cuerpo de la menor.

— Dímelo, ¿Qué estás insinuando? — Tomó levemente su mentón haciendo que la mirara a su ojos. — Por que no creo que estás usando tu aroma por tu conveniencia de tu naturaleza.

— Y-yo… — No siguió hablando cuando sintió la mirada del Alfa en ella, sus ojos dorados totalmente dilatados. — Solo que mi aroma es demasiado escándaloso y yo… — Trató nuevamente hablar al darse cuenta el Alfa llevó su nariz a su cuello, que la Omega solo chilló por el acercamiento del pelinegro.

— Espero que no me estés mintiendo Omega. — empezó a recorrer en su cuello ahora con sus dedos trazando líneas en su piel. — Por que si estás provocando me, no tendré con pasión contigo. — La Omega solo se encogió en su sitio al escuchar aquello.

Minho solamente sonrió volviendo a su escritorio sentándose en su sillón para seguir mirándola, pero en eso vió entrar a Changbin nuevamente a su oficina.

— Jisung... pequeña debemos irnos se nos hace tarde para el almuerzo.

— Esta bien padre. — Dijo levantándose del asiento si antes de dar un pequeña mirada al Alfa que este no dejaba perder su vista en ella.

— Sung… despídete de Minho. — La castaña solo asintió para alzar su mano para despedirse.

— Fue un gusto de conocerte pequeña. — Habló el Alfa pelirrojo sin dejar de verla. — Espero verte nuevamente algún día. — Sonrió el Alfa y la omega solo asiente tímidamente, vió como el Alfa se acercaba hacia ella que miró de reojo a su padre que él solo tenía un sonrisa calida. No espero cuando la abrazó. — Y cuando lo haga no te dejaré ir por más que quiera liberarte de mí... Por que ya será muy tarde por provocarme con tu aroma. — Le susurró haciendo que la piel de la omega se erizara. El Alfa se alejó para ponerse firmemente. — Tan linda tu pequeña Seo, no entiendo como una Omega así de bonita no pueda tener sus pretendientes.

— Bueno las tenía mi pequeña pero ella no son esas Omegas fáciles que se tiran por un Alfa. Es una adolescente inocente.

— Entiendo, es muy buena chica. — Sonrió con ironía.

No importa lo que pase, serás mía.. pensó el Alfa antes de ver salir a su amigo con su hija.

Había pasado unos días desde conoció a la Omega, no ha dejado de pensar en ella en sentír su aroma dulzón.

Ahora estaba en su habitación ya completamente vestido con su pijama mientras está con su computadora ya que tenía unos pendientes de la empresa, mientras tomaba una taza de café americano ya que el Alfa vive solo, estaba tan concentrado cuando derrepente un sonido del celular lo hizo detener por un momento.

— ¡Minho! — Alguien habló a través de línea y si era su amigo.

— ¿Que pasa Seo? ¿A que se debe tu llamada?

— Es que necesito un favor urgente.

— Si, ¿qué pasa?

— Es este fin de semana saldré fuera de Corea ya que tengo unos negocios y… — El Alfa en ese instante sabía lo que venía por el otro Alfa que solo suspiró. — Necesito que cuides a mi hija... Espero que no te moleste con esto...

Bingo…

Claro que lo hará.

— Si está bien Seo, no me molestaría para nada. — Dijo que apareció una sonrisa pícarona entre sus labios.

— Gracias Minho, eres la única persona que puedo confiar y más con mi hija.

— Si, tu hija la tendrás en buenas manos. — Mordió su labio al saber que esa pequeña omega tenía algo pendiente con él. — La cuidaré muy bien.

— Esta bien, mañana pasaré por la tarde dejándola con su cosas para que esté ese fin de semana en tu casa.

— Okey, te espero mañana. — Dijo cortando la llamada, Ahora tendrás la consecuencias Jisung.

Al día siguiente por la tarde después que había terminado su rutina en el trabajo de la empresa, ahora está en la sala mientras esperaba a su amigo para dejar pasando a su hija sabía que esa pequeñita tenía algo que no dejaba de pensar. Escuchó el toque de la puerta rápidamente se levantó para poder y al abrir ahí encontro a su amigo que no pasó desapercibido al ver la Omega con su mirada baja. El aroma a Fresa y Caramelo llegó a sus fosas nasales solo sonrió ladinamente.

— Seo, creí no llegarías. — Dijo el Alfa haciéndose un lado para que pasarán adentro de su casa.

— Si, durante el camino nos tardamos por el tráfico pero aquí estamos ¿Verdad hija? — La menor solo asiente. — Solo venía para que me la cuides mucho Minho, te la dejo contigo por qué confío en tí.

— No te preocupes Seo, eres mi amigo yo haría cualquier cosa... Tu hija... ¿Cuánto años tiene ella?

— Tiene 18 años. — Respondió con una sonrisa.

— No tendré problema con ella, apenas es una adolescente. — miró de reojo a la Omega castaña que está solo esquivó su mirada a un lado.

— Bien, traeré su maleta.

— Puedo ir contigo padre, no te molestes mucho. — Chilló algo por qué sabía que no quería estar con la presencia del Alfa.

— No te preocupes hija, yo iré.

Jisung vió irse a su padre salir de la mansión cuando sintió el aroma a Pino y Tierra húmeda. Miró de reojo al Alfa que este tenía una sonrisa de picardía.

— Nos vamos a divertir pequeñita. — Empezó a darles unas caricias en su cuello. — Creíste que no ibas a liberarte de mí, pues te equivocaste por qué no sabes las cosas que tengo en mente para tí.

La Omega quedó iba hablar cuando nuevamente escuchó la voz de su padre que entró con su pequeña mochila junto algunos bolsones.

— Bueno... Creo que es hora de irme. — Se acercó hacia su hija. — Jisung... pórtate bien con Minho, él será que te cuidará mientras yo iré este fin de semana. Hazle caso mi pequeña. — Sonrió para dejarle un beso en sus cabellos rizados castaños. — Si quieres algo solo pídelo o hagas algo por él ¿Me oyes?

— Puedes pedírmelo lo que quieras Jisung. — Sonrió con ironía. — Yo cualquier cosa te lo daría. — Le lanzó una mirada lujuriosa que solo la Omega notó eso haciendo que se sorprenda. — Ahora despídete de tu padre.

— Adiós padre. — Se acercó hacia su padre para abrazarlo. — Te voy a extrañar.

— No me iré por mucho tiempo hija. — Ríe el Alfa. — Minho cuídame a mi pequeña.

— Con gusto lo haré, Seo.

Changbin solo sonrió para volver abrazar a su pequeña y dejarle un beso en sus coronilla, se despidió de ambos para luego salir de la casa de su amigo. Jisung vió irse a su padre con una sonrisa pero en el fondo está triste porque sabía que era la primera vez que su padre de alejaba por dos días de ella.

Minho solo sonrió para acercarse hacia la menor, se posó atrás para soltar sus ferómonas.

— Cuando quieras algo Jisung, puedes pedírmelo, Lo que sea pequeña. — Le susurró con su voz ronca al oído haciendo que la menor se estremezca. — Ven, te enseñaré la habitación donde dormirás pequeña o prefieres que duermas en mi habitación por qué me encantaría que lo hicieras Omega. — Dijo mordiéndose su labio.

— Y-yo. solo muestra me la habitación donde dormiré. — Habló entre corte por qué sabía cómo el Alfa la estaba poniendo.

— Perfecto. — Ríe tomando las cosas de la menor para subirla a su habitación. — Buena elección pequeña por qué no soportaría tenerte en propia cama Jisung solo tragó grueso al sentir otra vez como el Alfa soltaba sus ferómonas mezclando con el aroma para atraerlo y ponerlo en estado, a pasos torpes la omega caminaba hacia la escaleras que Minho solo sonrió ladinamente a poner a la castaña tímidamente.