Relatos Apalaches #2

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Summary

Bienvenido al segundo volumen de "Relatos Apalaches" una serie de libros los cuales tendran 10 relatos, relatos acerca de los misteriosos e increibles montes apalaches, con unos cambios ya que forman parte de un universo diferente al nuestro

Status
Complete
Chapters
8
Rating
3.0 1 review
Age Rating
16+

Un gen extraño

Anchorage, un pequeño pueblo ubicado en Alaska, donde la nieve junto con el frío dominaban todo el lugar, entre los bosques que se encontraban allí junto con algunas montañas, algo comenzaba a salir del interior de la tierra, algo que le causaría pesadillas a sus habitantes. 

Zack uno de los habitantes del pueblo había salido de cacería al bosque, ya que de allí saldría su cena, mientras se dirigía al bosque se encontraba con algunos de sus vecinos a los que saludaba con todo gusto. Sus vecinos apreciaban a Zack, esto porque era una buena persona, ayudaba casi siempre a los vecinos con los problemas que ellos llegaban a tener y ellos lo agradecían regalándole varias cosas, sabían que vivía solo, no tenía ni pareja ni hijos y sus padres ya habían fallecido, pero a pesar de eso era una gran persona. Zack se sentía muy feliz viviendo ahí y de su estilo de vida, se encontraba en paz, no tenía que preocuparse de absolutamente nada, solo de no olvidar apagar la estufa después de prepararse su comida.

Siempre que se dirigía a cazar recordaba buenos momentos que tuvo durante su adolescencia y su niñez, una vez que fue al bosque sacó las cosas de su mochila para prepararse para la cacería. Tenía su rifle de confianza, el cual nunca le fallaba un solo tiro, Zack se puso en unas colinas de nieve, las cuales serían su pequeña base, tenía recargado su rifle y algo de comida enlatada. Tenía todo listo, solo faltaba su presa la cual no tardaría en aparecer, a los pocos minutos de estar allí, un alce empezó a caminar por la zona, Zack se dio cuenta de esto y preparó su rifle para disparar, apuntaba a su cabeza para asegurar su víctima de un solo tiro, pero necesita que el alce estuviera en el lugar más despejado en el que pudiera estar.

El alce pasaba entre varias ramas de árboles, lo cual hacía más difícil el tiro, pero eso no era problema para Zack. Él era muy paciente y podía esperar todo el tiempo que fuera necesario, fue entonces cuando el alce pasó cerca de un árbol el cual estaba algo despejado, Zack no perdió el tiempo y disparó, el tiro fue limpio y directo a la cabeza, Zack se impresiono al ver lo perfecto que había sido su tiro, a pesar de llevar algo de tiempo haciendo eso, era normal que algunos tiros no le salieran a la primera, Zack preparó su rifle para otro disparo y decidió acercarse para ver cómo había quedado el alce.

Al acercarse vio un charco de sangre alrededor de su cabeza y no solo eso, sus sesos se habían salido de su cabeza, una escena bastante gráfica pero sorprendente. Zack comenzó a moverlo para poder llevárselo a donde él vivía, pero en el momento que movía al alce algo raro salió de él. Era como un gusano, pequeño de color verde con una franja roja en su cuerpo, no solo eso, tenía unas pequeñas extremidades por todo su cuerpo, muy extraños que terminan en un pequeño círculo en la parte superior. Esto sorprendió tanto a Zack que terminó cayéndose al suelo, jamás había visto algo parecido, además de que los bichos no le agravan mucho, ese extraño gusano se metió bajo tierra en cuestión de segundos. Zack había quedado impactado y se veía pálido y se quedó unos momentos en el suelo, intentando procesar lo que había visto.

Después de un rato Zack regresó a su casa, algo cansado pero también asustado, todavía no podía creer lo que había visto, no paraba de darle vueltas en la cabeza, parecía que esto lo volvería loco y para distraerse comenzó a preparar el alce que había cazado. Llegó la noche y Zack ya estaba con el estómago lleno y duchado, se acostó en su cama y en cuestión de minutos terminó dormido como piedra.

Y mientras Zack y el poblado de Anchorage dormían, esa pequeña cosa que vio Zack estaba haciendo de las suyas. Esta cosa no era un bicho sino un gen que alteraba todo el ser vivo en el que se encontraba, podía cambiarlo de manera tan drástica y brutal que parecía algo irreal, el nombre de este gen es Platositesis, un gen desconocido para toda la comunidad científica, ya que ninguno lo había visto, hasta ahora que lo vio Zack. Fuera de eso nadie sabía de la existencia de este gen desconocido, esta pequeña cosa se metió en un árbol el cual convertiría en su hogar.

A la mañana siguiente Zack se levantó y empezó su día como cualquier otro, se cambió, se lavó los dientes y se salió a correr, corrió durante una hora y media y al acabar fue a su una tienda que se encontraba por allí, una tienda que realmente era un pequeño restaurante llamado Tochi restaurante. El cual hacía desayunos, ahí fue donde Zack decidió ir a desayunar, esto porque ya tenía mucha hambre y era un buen lugar para comer, entró, se fue a una mesa para sentarse y espero que alguien fuera a atenderlo, ya que no era el único en ese lugar, a los pocos segundos un mesero se le acercó para tomar su orden, Zack no quería algo tan complejo, por lo que solo pidió huevos con tocino y agua simple.

El mesero tomo su orden y se fue para que la hicieran, mientras esperaba su desayuno, observaba hacía afuera del restaurante por la ventana que tenía frente a él, admiraba mucho lo que se encontraba allí afuera, al momento de estar admirando el poblado, pudo escuchar que dos personas hablaban sobre un enorme agujero que habían encontrado en el bosque. No sabían de qué se trataba ni qué cosa lo había causado pero, al parecer para la gente que lo vio, algo extraño pasó.

Zack no le tomó mucha importancia porque seguramente eran ideas locas de alguno de los niños que vivía por la zona, mientras pensaba en todo eso su desayuno llegó, Zack dio las gracias porque se lo trajeron rápido y se puso a desayunar. Al cabo de unas horas, Zack se encontraba en su casa, había terminado de limpiar y estaba listo para tomarse un descanso viendo la televisión sentado en su sillón. Pero la verdad era que quería seguir haciendo cosas, así que se decidió por dar una caminata en el bosque, se cambió, alistó sus cosas en una mochila y se fue de su casa rumbo al bosque.

Una vez allí comenzó a explorarlo, esperaba encontrar una pequeña familia de alces y tomarse algunas fotos, mientras exploraba el bosque llegó al lugar en donde había matado al alce y al estar ahí se acordó de aquel gusanito que había visto, al recordar al platositesis unos escalofríos recorrieron todo su cuerpo, Zack se sintió algo incómodo de seguir allí y siguió con su camino, después de unos minutos de caminata y unas cuantas fotos, Zack llegó al lugar en donde se encontraba el hoyo del cual estaban hablando los tipos del restaurante.

Esto le causó intriga a Zack, pues esos sujetos no habían mentido, de verdad había un agujero algo grande en el bosque, donde los árboles estaban más separados, y había más espacio alrededor. Esto le causó algo de curiosidad a Zack y decidió explorar más el bosque esperando encontrar la respuesta a aquel hoyo en ese lugar, la verdad Zack se sentía algo atemorizado, aun así quería seguir con su travesía. Camino unos cuantos metros más, hasta llegar a una zona en donde el bosque era cada vez menos boscoso, apenas y había unos cuantos árboles a su alrededor, pero las montañas se hacían más visibles, Zack ya no sabía si seguir o no, la verdad es que estaba algo cansado y era peligroso estar solo en el bosque y lejos del pueblo, se sentó un poco para descansar y optó por la decisión de regresar a su casa.

Pero eso sería imposible, mientras Zack tomaba agua de su botella, algo empezaba a acercarse, Zack no podía distinguir del todo qué cosa era, pero se veía muy extraño y al parecer estaba flotando, poco a poco se fue acercando hasta que se hizo visible. Cuando Zack vio de qué se trataba se quedó atónito, se quedó paralizado y no era capaz de procesar ni creer lo que sus ojos estaban viendo, era un árbol flotante, con sus raíces y tierra debajo, un árbol seco por el frío, pero eso no era lo perturbador, lo perturbador eran tres ojos enormes que colgaban de la tierra del árbol, los cuales parecían formar parte de él.

No solo eso, tenía seis brazos largos y delgados que parecían estar hechos de carne, los ojos veían fijamente a Zack el cual seguía paralizado sin poder creer lo que sus ojos estaban viendo, esta aberración de la naturaleza era resultado del platositesis que se había metido en un árbol. Había creado un árbol monstruoso, lo cual se convirtió en la última cosa que vio Zack estando con vida.