Sarah&Tell

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Summary

Perder el tiempo en el baño nunca fue tan productivo

Genre
Scifi
Author
Néstor
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo Único

Existe una realidad que aceptamos y no comentamos la gran mayoría de los que tenemos un trabajo de oficina, el 80% del tiempo es perdido, insustancial, vacío. Intentas matar una parte del tiempo en actividades para parecer que eres esencial y otra parte del tiempo lo gastas hacienda café o cagando. Y es en ese preciso instante privado que las redes sociales entran en juego, tu tiempo de estar sentado en el retrete te hacen ver videos, post o comentarios que nunca hubieras visto si no fuera por tu esfínter.

Y fue en uno de esos momentos en los que la deposición y lo que consumía tenían el mismo olor, cuando llegue a un video de la cuenta de Sarah&Tell donde, Sarah, me imagino, me hablaba sobre los mágicos beneficios del Abdominator Flex. Todo su envoltorio, como lo presentaba, sus caras, su exposición me recordaba a los anuncios de le teletienda. Y por eso o porque me resultaba guapa me trague todo el vídeo con una sonrisa tonta.

Pasados 5 segundos o 2 minutos me di cuenta de que estaba navegando por el perfil de Sarah. Cientos de vídeos solo hablando de productos y experiencias con estos mismos. Todos eran igual, ella en primer plano, producto en mano y de fondo una habitación sin nada en la pared. Cada vídeo lo mismo, poco cambio, incluso la ropa era demasiado parecida de una exposición a otra, ¿era su armario el de un dibujo animado? Esa pregunta me llevo a otra, ¿es este su trabajo? Si es así, ¿cuánto se lleva al promocionar cada producto? ¿Tanto vende como para dedicarse a esto? La cantidad de vídeos era ingente, lo que indicaba que dedicaba mucho tiempo. Mi parte de la mente más detectivesca, que estaba cogiendo polvo desde hace tiempo, salió para invitarme a ver las interacciones. Cientos de comentarios zozobraban, mismos mensajes llenos de emoticonos, algunos con una breve reseña de sus experiencias y sobre todo palabras de agradecimiento por hacerles descubrir aquel producto.

Pasaron otros 5 segundos o 2 minutos, cuando me vi a mi mismo con una ceja levantada y un “Aha” retumbando desde el despacho de mi detective interno. Son cuentas falsas. Todos los comentarios venían de las mismas cuentas, mismos textos, mismas expresiones, fotos de perfil muy parecidas y estadísticas sus cuentas casi idénticas. Cuentas que tenían miles de seguidores, miles de seguidos, miles de comentarios. Cuentas gestionadas por IAs con el único objetivo de atraer incautos a comprar estos productos. Todos los mensajes eran mentira, contenido sin continente, haciendo hueco y engordando las interacciones en la cuenta de Sarah. ¿Lo sabrá ella? ¿Sabrá que su público no es más que IAs? Lo tiene que saber cada mes al recibir la nómina ¿no? Si fueran humanos comprarían, pero la IA no puede comprar ¿o sí? Y si pudieran, no pueden usar el Abdominator Flex. Ni recibirlo. No tienen una dirección física real. No hay nada.

Cuando estaba a punto de bloquear mi teléfono, mi detective, que ya no tenía tanto polvo me dijo “Espera, y si…” Claro, debía ser eso. Esas cuentas han sido generadas por la chica para engrosar sus estadísticas y tener mas visibilidad entre el resto de los mortales. Mortales que verán la buena falsa acogida que tienen estos productos como el Abdominator Flex y acabaran por comprarlos. Si estos comentarios no son reales, entonces sus experiencias tampoco lo son, ¿realmente el producto funciona? ¿Por qué una chica iba a comenzar a vender o revender productos apoyándose en comentarios que a la larga se verá que no dicen la verdad? El detective ya sobre estimulado por todas estas preguntas, me llevó de la mano a fijarme qué relación había entre lo que se promocionaba y Sarah. Debe trabajar para esta empresa, seguro. La han contratado para asemejarse a lo que más consume la humanidad, vídeos cortos, experiencias de 5 segundos, dopamina audiovisual. Si vuelvo a uno de los primeros pensamientos, sí que es igual que la teletienda, pero con cierta patina de más falsedad. Se cambió las imágenes en blanco y negro para resaltar la diferencia entre el antes y el después, a maquillar el producto con comentarios generados por una IA, o muchas.

Tras un segundo intento de bloquear el teléfono, mis ojipláticos ojos hicieron que la información que acababa de ver le llegara al detective, que para ese entonces ya había tomado control de todo mi cuerpo. Con mis manos sudorosas, mis piernas temblorosas y mi boca seca vi que en uno de los primeros vídeos de la influencer se le podía ver una mano con 6 dedos. Sarah también era IA. Ella estaba generada artificialmente. Todo su perfil y contenido era IA interactuando con IA, vacío con vacío, la nada con la nada. ¿Para quién era esto? ¿Quién realmente lo consumía? Una empresa genera un perfil falso protagonizado por una IA, cuyas interacciones eran con otras IAs. ¿Realmente les funcionaba? ¿Qué mundo tan rato hemos hecho para que la publicidad no esté siendo consumida por humanos?

Con miedo vuelvo al inicio de todo y comienzo a ver otros perfiles. Y con el mismo miedo ya confirmado, veo que todas las cuentas están hechas con el mismo patrón. Generándome una imagen del internet como un gran desierto de nada, todo a mi alrededor son alucinaciones alimentadas por algoritmos. ¿Se murieron las redes sociales? ¿Desde cuándo estamos consumiendo contenido de IAs? ¿Qué hay de verdad tras los perfiles de cada uno? ¿Habré interactuado yo con una IA? El detective corría por su despacho desesperado, no sabía cómo tratar toda esta información.

Un golpe en la puerta me despertó de mi ensimismamiento y me dio fuerzas para levantarme, limpiarme el culo y tirar de la cadena. Totalmente ignorante del tiempo que había pasado en el baño guardo el móvil en mi bolsillo, me lavé las manos y volví a mi mesa. Encima de esta vi un paquete encima de ella. Juraría que no he pedido nada y aun así lo abrí. Un objeto grande y de color azul oscuro ocupaba la base del paquete. Encima había una pequeña nota. La abrí. “Gracias por confiar en el Abdominator Flex. Espero que lo disfrutes”