Customize readability
Aa

Saga L.C.P. X — Keo II

Summary

Leo nunca estuvo preparado para hacer lo que ningún otro cambiaformas Leopardo había hecho antes: enamorarse. Trató de decirle eso a su corazón, pero, desde el primer toque de cierta Pantera llamada Jaehwan, no hubo vuelta atrás para Leo. Entonces, justo cuando Leo encuentra a su compañero y la verdadera felicidad, Jaehwan es brutalmente arrancado de su lado por un cambiaformas Cobra empeñado en vengarse, que captura a la Pantera. Ahora Leo se encuentra desamparado mientras se apresura a buscar a su amante antes de que el Cobra lleve a cabo su último acto de venganza y mate a Jaehwan. En su cautiverio, Jaehwan conoce el dolor, la degradación y el terror. Sin embargo, también sabe que Leo vendrá por él. Y que los dioses ayuden al Cobra cuando Leo finalmente llegue, porque el infierno no se puede comparar con un Leopardo lleno de furia. Jaehwan sólo espera que Leo lo encuentre a tiempo, o toda su esperanza estará perdida.

Genre
Lgbtq
Author
Kei
Status
Complete
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1.

Era curioso cómo uno podía acostumbrarse al miedo. Todo lo que tenía que hacer era vivir con ello todos los días.

Taeyong curvó los dedos alrededor de los barrotes de la minúscula jaula mientras miraba a sus nuevos amos. Al igual que sus anteriores propietarios, eran cambiaformas Serpientes, y al igual que sus dueños anteriores, este nuevo lote de esclavos era exactamente lo mismo. Sólo se había necesitado que les dieran unas pocas sacudidas de picana para que Taeyong llegara a esa conclusión.

Sus esclavistas parecían formar parte de un mismo nido... aquelarre... lote, cualquiera que sea el infierno de nombre con que un grupo de Serpientes fuera llamado. A diferencia de la banda anterior, una mezcla de razas y sexos, este grupo estaba formado por hombres altos, musculosos y de horrible aspecto, porque sus cuerpos estaban atrapados a mitad de camino entre el cambio. No del todo humanos, no del todo serpientes, eran como una asquerosa especie de cruce. Parecería como si se hubieran reunido las peores características de ambas formas, por lo que Taeyong se sentía bastante seguro de que ninguno de ellos ganaría ningún concurso de belleza a corto plazo. Ni siquiera las gurús del maquillaje, ni las tiaras infantiles, podrían cubrir ese tipo de fealdad.

Uno de ellos miró en su dirección y Taeyong sintió deslizarse un escalofrío por su espina dorsal cuando atrapó la roja mirada de los ojos de la criatura. El hombre curvó una sonrisa en sus labios delgados cuando su lengua bífida salió corriendo. Su piel marrón brilló bajo la escasa iluminación del garaje industrial. Taeyong tomó una respiración profunda y de inmediato se arrepintió cuando recibió en su nariz el olor de los reptiles mezclado con el petróleo y el metal oxidado.

—El gatito se ve sabroso —observó la serpiente, sus ojos brillando con hambre.

Maldita sea si un gemido no burbujeó de la garganta de Taeyong. No fue exactamente su mayor momento de orgullo, pero ni siquiera un Jaguar adulto o un cambiaformas Tigre podría haber sido valiente cuando se le quedaban mirando una docena de Cottonmouth. ¿Qué oportunidad tenía un insignificante Lince como él?

—No puedes comértelo, Kirk —la serpiente más grande gruñó. Una montaña de un hombre. Taeyong inmediatamente lo había catalogado como el líder a los diez minutos de que la pandilla lo comprara. Su hipótesis fue probada más tarde el mismo día en que el hombre había matado y luego se había comido, a uno de los miembros de su propio grupo. Taeyong todavía tenía pesadillas en las que escuchaba los gritos finales del desgraciado pidiéndole misericordia a la serpiente.

—¿Por qué no? —Kirk se movió más cerca mientras la espeluznante lengua se movía en su boca.

Incluso en su forma humana, Taeyong todavía se sentía pequeño e indefenso. Añadiéndole a ese hecho que estaba atrapado dentro de una jaula para perros demasiado grande, se dio cuenta de que si Kirk lo atacaba, Taeyong no podría hacer nada más que gritar pidiendo una ayuda que nunca llegaría. Se encogió en la esquina trasera de la jaula y puso las rodillas contra su pecho.

Ya que sólo le habían dado un cambio de ropa desde que lo habían capturado hacía ocho meses, sus baratos pantalones vaqueros estaban mugrientos y olían tan mal como el garaje. Eso todavía no le impidió bajar su cara sobre sus rodillas y ocultar sus ojos.

A pesar de que era un simple Lince, el acto de sumisión le dio ganas de gruñir en señal de protesta. Le dijo a su depredador interior que debía superarlo. Cuando asesinaron a su familia y se lo llevaron a su nueva vida, Taeyong aprendió rápidamente que el desafío sólo traía dolor y humillación.

—Lo compré para cría, no para comida —le recordó el líder a Kirk.

A pesar de que no era la primera vez que Taeyong oía que su nuevo propósito en la vida iba a ser ese, una ola de rechazo y desesperación se estrelló contra él. Las lágrimas se acumularon en sus ojos. Nunca se había sentido tan solo... tan frío. Sólo quería acurrucarse con sus compañeros de camada donde estaría cálido y seguro.

Sin embargo eso nunca volvería a suceder, porque todos sus compañeros de camada habían sido asesinados junto con sus padres. Por alguna razón, las serpientes sólo lo habían dejado con vida a él y, francamente, se preguntó si los demás miembros de su familia no habrían sido los afortunados.

Miró hacia arriba desde debajo de su flequillo oscuro sólo para ver que Kirk todavía lo miraba. Ahora Taeyong sabía todo lo que habían sufrido los conejos cuando sus hermanos y él los perseguían para darles caza. Lo único que le faltaba eran las largas orejas, la nariz y mover una esponjosa cola, y la maldita imagen estaría completa.

Bajó la cabeza y contuvo el aliento cuando vio una sombra moverse por el rabillo de uno de sus ojos. «¿Qué demonios es eso? Todos los miembros del grupo de serpientes ya están aquí. A menos que invitaran a alguien, pero de alguna manera no veo a las serpientes como del tipo social de encontrarse para jugar al Scrabble». Con cuidado para evitar no alertar a Kirk de lo que estaba haciendo, ya que un instinto interior le gritaba que mantuviera su descubrimiento en secreto, inclinó la cabeza hacia un lado para ver mejor.

Lo único que veía era la misma fila de jaulas vacías, el habitual sofá estropeado y la mesa de juego. Eso no lo despistó ni por un momento, porque sabía a ciencia cierta que había alguien allí. Lo único que quedaba sin respuesta, era si ese alguien era amigo o enemigo.

Entonces, justo cuando estaba a punto de renunciar a toda esperanza de ver al recién llegado, una pequeña figura se deslizó entre las sombras. Sin llegar a los seis pies y pesando menos de 200 libras, era pequeño comparado con los estándares de los cambiaformas. No tenía temor del hombre, a pesar de que no hacía falta ser un genio para darse cuenta de que las probabilidades se apilaban en su contra. O este hombre era un suicida o era... No, simplemente suicida, porque no podía haber otra explicación para que alguien en su sano juicio entrara en esta cueva... aquelarre... nido... ¡maldita sea! Taeyong prometió que si alguna vez quedaba libre, lo primero que haría sería comprobar ese hecho, porque realmente comenzaba a preocuparse.

Taeyong no podía distinguir las facciones del extraño hombre, porque la capucha de la capa negra del cambiaformas cubría su rostro, pero el par de espadas cortas en sus manos, le dijo que no había venido a tomar café. La forma en que las armas colgaban en sus manos gritaba que eran un accesorio que utilizaba a menudo.

Kirk se volvió y consiguió una visión del recién llegado. El reconocimiento se encendió en los ojos de la serpiente. Incluso dejó escapar un suave gemido de miedo. Las fosas nasales de Taeyong se encendieron cuando las olas de terror salieron no sólo de Kirk, sino del resto de las serpientes. Quienquiera que fuera ese cambiaformas, debía ser bastante desagradable para generar ese tipo de reacción en una sala llena de monstruos asesinos sin corazón. Algunos de ellos incluso dieron varios pasos hacia atrás, y uno hasta se meó en los pantalones.

«¡Ja! No se siente tan bien tener miedo, ¿verdad, maldita lengua bífida?» Una risa suave, que sonó histérica, se escapó de los labios secos de Taeyong.

—Leo, ¿qué estás haciendo aquí? —preguntó Kirk, su cuerpo temblaba tan violentamente que Taeyong podía verlo desde su jaula.

«¿Leo?» El corazón de Taeyong se tambaleó. Conocía el nombre, aunque el que lo dijo antes lo había hecho de una manera amorosa, y no con el temor que saturaba la voz de Kirk.

—Sabes por qué estoy aquí —dijo Leo en un tono tranquilo y escalofriante.

—Nosotros no lo tenemos.

—Ya sé eso, jodido cerebro de vientre arrastrado. Si Jaehwan estuviera aquí, lo habría recuperado de manera segura y todos estaríais muertos por tocar lo que es mío.

«¡Jaehwan!» «¡Lo sabía!» Con un sonido suave de desesperación, Taeyong subió a la parte delantera de la jaula y una vez más curvó los dedos alrededor de las barras. La esperanza se mezcló con el miedo de que Leo hubiera pasado por alto su presencia, ya que había estado escondido en un rincón lejano y oscuro y no había garantías de que Leo no olvidara a un pobre Lince en una jaula.

Luego, las serpientes se pusieron en círculos alrededor de Leo y Taeyong comenzó a preocuparse de que el hombre no pudiera sobrevivir el tiempo suficiente para darse cuenta de nada, y mucho menos de que había un Lince en una jaula. El nudo en su garganta se apretó dolorosamente al ver a las seis serpientes arrojarse hacia el pequeño hombre.

Mierda, no había manera de que Leo tuviera una oportunidad. No sólo eran mucho más grandes, sino que estaba solo. Aunque Jaehwan siempre había hablado de las habilidades de Leo, nadie podía acabar con seis atacantes a la vez. Eso sólo funcionaba bien en las películas de acción y de ninjas. Luego Taeyong detectó otro olor felino que estaba mucho más cerca. Al volver la cabeza, vio un cambiaformas felino agazapado a pocos centímetros de la jaula. Vestido de pies a cabeza con uniforme negro, el hombre tenía el pelo castaño y los ojos pintados de color ámbar. Esbozó una sonrisa tranquilizadora antes de tocar con el dedo sus labios en un gesto clásico de guardar silencio.

A pesar de que Taeyong sólo se había comunicado telepáticamente con sus compañeros de camada, por pura desesperación intentó hacerlo con el felino. «Tienes que ayudarlo».

El extraño del pelo castaño sonrió. «Yo no me preocuparía por Leo. Puede manejar al doble de esa cantidad de serpientes sin sudar»

Taeyong se agarró de las barras fuertemente, el delgado metal mordiendo su piel. «Pero son mucho más grandes que él».

«Si no me crees, ¿por qué no echas un vistazo y lo ves por ti mismo?» El felino asintió mirando hacia el centro de la habitación.

Taeyong obedeció y dejó escapar un suave suspiro de shock al ver la batalla totalmente en marcha. Una serpiente ya estaba en el suelo, la sangre brotaba de su pecho, mientras que la segunda se había acurrucado en posición fetal, sin moverse. Un gruñido hizo a Taeyong mover los ojos a tiempo para ver a otra serpiente atravesada por una de las espadas de Leo en el estómago, ese tipo pronto se unió a sus compañeros en la pila de cadáveres.

Las serpientes comenzaron a gruñir, gritar y maldecir. Al mismo tiempo, Leo quedó misteriosamente en silencio, utilizando su arma como toda comunicación. En cuanto a Taeyong, se vio horrorizado ante la masacre, sin embargo, incapaz de apartar su mirada al mismo tiempo.

Leo se movía como si su cuerpo estuviera hecho con un solo propósito y ese fuera el de destruir. Se abrió paso entre las serpientes como una estrella de películas de serie B de kárate que trabajaba su camino a través de un montón de extras aspirantes a tipos malos. Eso le recordó a Taeyong la escena del restaurante en Kill Bill, pero esta escena era mucho más intensa, porque podía sentir realmente el terror de las serpientes.

Pronto el suelo y el aire se espesaron con la sangre a medida que más serpientes caían bajo las espadas de Leo. Las espadas ya no brillaban con la tenue luz, porque ahora la sangre roja cubría el metal. La capucha se deslizó finalmente hacia abajo, y Taeyong tuvo un buen vistazo de Leo. Su primer pensamiento fue cómo el aspecto del felino encajaba con sus acciones.

Ofrecía un suave y sensual aspecto con su pelo rubio oscuro ligeramente rizado y sus grandes ojos marrones. Si no fuera por el hecho de que sus mejillas estaban cubiertas de la sangre que lo había salpicado, Taeyong casi estaría tentado a decir que el aspecto del felino era angelical.

Por supuesto, el hecho de que hubiera masacrado un nido de cambiaformas Cottonmouth aparcaba esa impresión. Al mismo tiempo de que ese pensamiento pasó por la cabeza de Taeyong, una serpiente gritó, y corrió hacia Leo. A pesar de que el felino tenía más de doscientas cincuenta libras de muerte frente a él, Leo sonrió.

—Es un maldito loco —dijo Taeyong en voz alta.

El otro felino sonrió. —Sí, pero no podemos dejar de amar al pequeño vándalo.

Taeyong se volvió para darle al hombre una mirada de asombro con la boca abierta. Varios golpes amortiguados vinieron de fuera, haciéndolo saltar como un estúpido en respuesta.

—Ah, ese debe ser el resto del equipo que custodiaba el edificio —observó el felino—. Por cierto, mi nombre es Minseok.

Taeyong también había oído ese nombre antes. Aunque su padre nunca fue un soldado de la coalición felina local, su familia respondía ante Chanyeol, su líder. Así, Taeyong sabía que Minseok era el segundo al mando de Chanyeol y que pertenecían a la misma camada.

Minseok levantó la cabeza y gritó: —Hey, Leo. ¿Vas a terminar con eso pronto?

Leo echó una mirada irritada a Minseok, pero por lo demás no respondió. Sólo siguió sacando ventaja a las serpientes, hasta que sólo quedó Kirk. A pesar de que sabía que estaba mal, una sonrisa salvaje curvó los labios de Taeyong mientras miraba a la serpiente intentar arrastrarse lejos, moviendo el estómago al igual que su homónimo animal.

—¿Dónde coño te crees que vas? —Leo gruñó mientras agarraba a la serpiente por el tobillo y lo arrastraba hacia atrás.

Minseok deslizó una mirada de preocupación hacia Taeyong. —Esta parte puede ser espeluznante, así que sería bueno que te taparas los ojos.

Taeyong parpadeó con asombro. ¿Las cosas en realidad iban va a empeorar? Entonces recordó la forma en que Kirk había estado mirando hacia arriba y el depredador interno en él subió a la parte delantera. Después de todo lo que Kirk había hecho, se sentía condenadamente bueno ver que la serpiente experimentase un poco del dolor que era tan bueno repartiendo. El karma era una perra, y hoy estaba utilizando a Leo como su arma.

—No, quiero verlo sufrir —dijo Taeyong, encogiéndose mientras su voz temblaba ligeramente.

Minseok levantó una ceja. —¿Estás seguro? Leo no es exactamente el compañero de la Convención de Ginebra.

Pensando una vez más en su familia y todos los demás cautivos felinos que había visto sufrir mientras estaba bajo el cuidado de las serpientes, Taeyong tomó una resolución. —Sí.

Además habría mucho que ver, mirando la expresión salvaje en el rostro de Leo.

—Te voy a dar tres segundos para decirme todo lo que sabes acerca del Cobra.

—Si te lo digo, me va a matar —se lamentó Kirk.

Leo tiró hacia fuera una daga y la empujó hacia abajo.

Kirk dejó escapar un grito inhumano cuando la hoja le atravesó una mano y la inmovilizó en un zócalo de madera.

Agachándose para que sus labios estuvieran a pulgadas de la oreja de la serpiente, Leo gruñó: —Si no me lo dices, entonces te mataré yo, y los dos sabemos cuál es la peor opción de las dos.

Sí, porque eso significaba que Leo podría jugar durante mucho tiempo con su presa, como lo haría un felino en la selva en la vida real. Si Taeyong tuviera que enfrentarse a esas dos opciones, sabía con total seguridad que sería un infierno de cooperativo. Infiernos, habría ofrecido lamer las botas de toda la coalición para limpiarlas en lugar de enfrentar a un furioso Leo.

Al final, Kirk no tomó ninguna de las dos opciones. Moviendo rápidamente su mano para dejarla libre, sacó un arma de su abrigo y puso el cañón en su propia cabeza.

Taeyong se estremeció, un gemido sacudió su pecho cuando la detonación llenó el aire. Leo se estremeció también, pero eso fue probablemente para evitar la lluvia de sangre y del cerebro de la serpiente que explotó hacia él.

—¡Joder! —gritó Leo cuando le dio a la serpiente ahora fallecida una buena patada en las costillas.

—Cálmate —instó Minseok.

Leo volvió su furia sobre el felino. —Nuestra única pista se ha volado la puta cabeza. Por lo que sabemos, podría haber tenido alguna información sobre dónde está Jaehwan.

Minseok tendió la palma de la mano en un gesto de paz.

—Tal vez, pero lo dudo. Viendo este lugar, yo diría que esta es una banda de bajo rango. Ciertamente no es el tipo con el que Juwon compartiría información confidencial. Es probable que ni siquiera hayan tenido un encuentro cara a cara con el hombre, y en su lugar, hayan trabajado a través de subalternos de Juwon.

Antes de que Leo pudiera responder, el caos se desató a medida que más felinos atacaban el interior. Lo que tenían que ser por lo menos dos docenas de hombres fuertemente armados y una mujer, pronto llenaron el garaje, algunos de ellos encresparon sus labios a la vista de tantos cadáveres. Un par de ellos soltaron maldiciones bajas, mirando a Leo como si fuera una especie de monstruo o algo así.

A pesar de que eran todos felinos y técnicamente estaban de su lado, las olas de miedo todavía cortaban a Taeyong. Todos con uniformes de color negro y armas, le traían insalubres recuerdos de dolor y muerte.

Dio un leve grito de consternación cuando se arrinconó en la parte de atrás de su jaula tan rápido como su cuerpo se estrelló contra las barras de metal. «¡Cobarde estúpido!» «¿Esa es la manera de demostrar lo duro que eres?» Taeyong se castigó, pero no pudo impedir su reacción de llevarse sus rodillas contra el pecho de nuevo. Metió la cabeza entre sus piernas, en silencio, como esperando a ver lo que iba a pasar. «Por favor, sólo quiero que esta pesadilla termine».

—Hey, Minseok, ¿qué tienes ahí? —una voz suave y femenina preguntó.

—No me ha dicho su nombre, pero huele como un Lince —dijo Minseok.

—El pobre se ve aterrorizado.

Taeyong levantó la cabeza lo suficiente para echar un vistazo. Una mujer pequeña con los mismos colores que Minseok, se arrodilló junto a Taeyong. Llevando sus dedos a través de las barras, le dio una suave caricia en el brazo. — Hola, mi nombre es Gayoung. ¿Cómo te llamas?

—Taeyong —le susurró a su vez, antes de inclinar su rostro ligeramente en su dirección.

Tenía un olor extraño en ella, algo que no era felino. Su confusión se debió haber mostrado en su cara, porque ella le dio una tierna sonrisa. —Estás recogiendo la esencia de Joongi, mi novio. Es un Lobo, pero no dejes que eso te desanime. En realidad es casi tolerable una vez que llegas a conocerlo.

Su mirada escaneó a través de los felinos, la mayoría lo miraban. Dirigió su cara hacia abajo. Sabía que lo hacía parecer débil y cobarde, pero, de nuevo, estaba en la jaula, por lo que ya se ajustaba a ese modelo, no importaba cómo actuara.

—¿Por qué no sales de ahí? —instó Gayoung.

—Esto está bien, me gusta estar aquí —mintió Taeyong.

Ella llevó sus dedos más adentro y le acarició el cabello. —Está bien, no voy a dejar que nadie te haga daño.

Taeyong quería creerle, pero después de tantas semanas de dolor, hambre y degradación, su mente estaba condicionada a esperar lo contrario. —Leo —finalmente susurró.

Gayoung parpadeó un par de veces antes de dar un guiño de comprensión. —¿Quieres que salga de la habitación antes de salir?

—No, le prometí a Jaehwan que me quedaría. Dijo que me protegería. Lo prometió.

Ante la palabra ‘Jaehwan’, todas las otras conversaciones y actividades se detuvieron. Gayoung levantó una mano a los demás antes de volver a Taeyong. —¿Acabas de decir Jaehwan?

Taeyong asintió con la cabeza. —Me dijo que Leo vendría a rescatarnos. Que una vez que nos encontrara, las serpientes no serían capaces de hacernos más daño a ninguno de nosotros.

Leo se acercó y se acuclilló junto a Gayoung. Aunque los ojos de Leo eran muy fríos y carentes de emoción, Taeyong no tenía miedo. Incluso con el hedor persistente de la muerte y la sangre todavía aferrándose al felino.

—¿Cuándo viste a Jaehwan? —exigió Leo.

—Sólo hace unos días.

—¿Entonces todavía está vivo? —Leo preguntó, con el filo de la desesperación en su voz.

—Por supuesto que sí. Hasta que fui vendido, teníamos el mismo maestro. Además, no nos iban a matar, al menos no todavía.

—¿Por qué no?

Taeyong negó, desconcertado de que la coalición no lo supiera ya. —Así podían utilizarnos para la cría, por supuesto. No puedes embarazar a nadie si estás muerto.

Gayoung movió la cabeza. —¿Por qué quieren hacer eso las serpientes?

—Porque siempre es más fácil comer de tu propia cosecha en vez de ir a cazar tu alimento —dijo Taeyong con simplicidad.

Let Kei know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Silver's Second Chance

Clare: Loved the second chance mate story line. But loved even more the strong female lead. Would love to a mini fic of this couple a few years down the line.

Read Now
My Fake Straight Boyfriend

shane3140sw: Interesting read. A bit slow in parts and a little repetitive. But for some reasion, I couldn’t put it down. I had to find out what happened next.

Read Now
The Easter Bunny

Angela: Liked this one. Character development was great and the little girl was sweet.

Read Now
The Neighbor's Son

Lyzebelle: Marina and Brennan grew up as friends. She becomes the Boss. Nice love story. 💚💚👽

Read Now
Alpha’s Claim

Stefania: It's the best book of this kind that a ever read, and i read a lot. I like everything, how was handled every chapter, every emotion.

Read Now
Buried Alive

Irene: Its the story revolves in the same kind of situation I was hoping abit more like the story of Jane's family, life of mx and Jane, like how is the relationship between Lynn and Caleb more. Probably first readers who are starting to have reading hobby, I feel it could be higher rating but honestly I w...

Read Now
Ruthless Lord

AlyKeller: I love this story about a girl hated by her father and sister because her mother died given birth to her. She is sent away to a farm from her life in a castle, where she learns how to survive, hunt, and fight. She is forced into an arranged marriage by her dad and king. Her life takes a change for t...

Read Now
Purple Heart

jazzy4787: Great story.. Loved it because it was about a military man who was having a hard time re- adjusting to civilian life. Sadly this is not new. Unfortunately so many of them come home with so much trauma is just sad.But I loved that the author gave him happiness at the end..Great job author!

Read Now
Graves Lost Daughter

Robin Coker: Enjoying this book

Read Now