Día 1: Primer día de novios
Eddie nunca había estado enamorado, y eso lo confirmo luego de comenzar a sentir cosas por su mejor amigo, cosas que no había sentido por nadie más, ni por sus novias de juventud, ni por la madre de su hijo. Era un sentimiento que lograba experimentar por primera vez con Buck.
Luego de mucho tiempo de conocer a su amigo Eddie por fin se había animado a decirle lo que sentía, y para su sorpresa las cosas habían salido mucho mejor de lo que esperaba. Llorar de alegría no era algo que frecuentara mucho en el bombero, mucho menos luego de las tragedias que la vida le imponía.
Buck, sin embargo, se había convertido en una luz en su túnel, y junto con su hijo Christopher hacían que Eddie fuera el hombre más feliz del mundo. No podía pedir nada más... Bueno, solo una cosa.
<<Papá>> Escucho decir a su hijo antes poder salir del trance que Buck estaba haciendo en sus pensamientos.
-Ya llegaron las flores que encargaste.
Christopher también estaba emocionado por la cena de Buck y su padre.
Estar cerca de Buck hacía que su ánimo mejorara de alguna forma y no había forma de que pudiera ocultar eso. Buck era una gran persona, un increíble hermano y sin duda un amigo que siempre estaba ahí para el cuándo lo necesitaba. Y en este momento solo necesitaba que Buck y él se convirtieran en algo más que amigos.
-Papá. -Christopher se acerca a él y le da un beso en la frente. -Iré con la tía, espero que Buck y tú disfruten mucho.
Su hijo sale rápido de la casa, dándole a Eddie un poco más de tiempo para arreglar la casa, dejar la cocina impecable y alistarse al mismo para su cita/no cita con Buck.
El timbre de la puerta sonó 5 veces de forma intermitente, la forma en la que Buck solía molestarlo cada vez que venía a su casa a visitarlo a él o a Chris.
Y ahí estaba, el hombre que lo hacía suspirar desde que abría sus ojos, hasta cuando los cerraba. Luciendo una camiseta de Scooby-Doo y unos pantalones marrones que combinaban a la perfección con sus ojos.
-Eddie. -Buck entra a la casa y le da un fuerte abrazo a su amigo.
-¿Cómo estás?
Las palabras que Eddie había preparado para el día de hoy se habían perdido en su mente luego de ver a Buck en su casa, como si eso no hubiera pasado cientos de veces.
-Yo estoy bastante bien. -Dice acomodando sus pies en el sillón. -¿Tú lo estás? Tienes una mirada rara en tu cara, como si algo te hubiera pasado.
-N-no pasa nada, eso solo que aún estoy un poco dormido. -Eddie responde inmediatamente tratando de ocultar su nerviosismo.
Como dos niños de secundaria, Buck y Eddie se siente a jugar en el Xbox por más de dos horas seguidas sin levantarse. Solo que Eddie ya estaba cansado de estar pegado a un juego tan sangriento como ese.
-Vamos. -Buck le lanza un cojín en la espalda. -No puedes apagar la consola solo porque te enfado que te ganara casi 30 veces seguidas, es parte de la vida.
-No es eso. -Eddie le devuelve el cojín tirándoselo a la cara. -Sé que soy muy malo en los juegos de consola.
-Entonces si te está pasando algo. -Buck se levanta del sofá y se acerca a Eddie.
-No pasa nada, es una tontería.
-No creo que lo sea, estás actuado muy raro por algo, si debe ser importante.
Eddie se dirige hacia la cocina tratando de estar lo más dejos de Buck en este momento.
-No sé qué sea lo que pasa, pero quiero que sepas que estoy aquí para ti, y que siempre lo he estado. -Buck dice en un grito que se escucha en toda la casa. -Pero si no quieres hablar lo entiendo, podemos jugar un juego de rompecabezas o de palabras para que te sientas un poco mejor.
Eddie escucha las palabras de su amigo en su cabeza, escucha a su hijo decirle que deje de mirar tanto a Buck y se escucha a sí mismo diciendo que es tiempo de cerrar ese círculo tonto.
-Sabes que es lo que me pasa. -Eddie se sienta en el sofá sacando a Buck de su teléfono. -Tú, tú eres lo que me pasa.
-Yo que hice, no he hecho nada. -Dice Buck con un tono de asombro en su voz.
-Sí que lo hace, haces de todo en mí. -Eddie se pasa las manos por la cabeza y la cara. -Llega un punto en el que no puedo pensar nada más que seas tú, tu cara, tus palabras y cuando no estas solo puedo pensar en lo que estarás haciendo.
-Eddie no tiendo lo que quieres decir. -Buck se acerca a su amigo intentando ponerle la mano en el hombro.
-Estoy diciendo que no puedo seguir más así, no puedo fingir que quiero ser tu amigo porque eso me está matando lentamente y cada vez me hace sentir peor.
-¿Hice algo que te molesto para que quieras terminar la amistad? -Inquiere Buck enderezando su espalda ante la seriedad de la conversación.
-Dios, no. -Eddie toma fuerza de su interior para sentarse al lado de Buck. -Estoy diciendo que me gustas ok, que no sé cómo, pero cada vez que hablas tu voz me atrapa en un hechizo del que no puedo salir y que no quiero ser más tu amigo porque en serio me gustas.
Buck se queda en un gran silencio que hace que Eddie quiera irse a su cuarto a llorar luego de esa confesión, como si fuera un adolescente.
-Eddie. -Buck se acerca a Eddie poniendo sus manos en las mejillas del hombre. -Me gustas ok, también me gustas. Pero nunca me atreví a decírtelo.
-Estás intentando besarme. -Dice Eddie alejando su cara del agarre de Buck.
-Creo que sí, ¿no quiere eso? -Buck se retrae en su lugar. Creo que malinterprete las señales y tus palabras.
-No. Si quiero besarte, es solo que quería preguntarte algo primero.
-Dime ya. -Buck agarra a Eddie del muslo casi que apretándolo.
-¿Quieres ser mi novio?
Agarra las manos de Buck y les planta un cálido beso.
-¿Qué?
-Perdón si voy muy rápido. -Eddie siente como su cara cambia a un tono rojo de forma inconsciente. -Pero quiero besarte y poder decir que bese a mi novio, no que me bese a un amigo o a un compañero de trabajo.
-Acepto.
Eddie se queda asombrado ante la rapidez de las palabras que salen de la boca de su amigo.
-Si nunca mencione algo fue por ti. -Buck acerca más sus rostros. - Soy bisexual, ya lo sabes, pero nunca quise presionarte a salir del closet.
-No lo haces. -Replica Eddie acercándose a su amigo. -En serio quiero besarte, ser tu novio, hacer cosas cursis. -Eddie sale un momento de la sala en busca de las flores que había encargado. -Como comprarte flores que sé que te gustan solo para impresionarte.
-Yo no traje nada que darte. -Inquiere Buck cruzando las piernas en su lugar.
-No tenías porque, es algo que solo me salió del corazón.
Buck se levanta ante las palabras de su amigo e interrumpe su pequeño discurso para darle un gran beso.
-Eso fue algo que realmente quería salir de mi corazón desde hace mucho.
La puerta de la casa se abre antes de que ellos logren separar sus labios.
-Ya era hora. -Menciona Chris lazando su mochila al suelo y entrando a su habitación como si nada.
Al final lo que pensó sería un día agotador, termino siendo un día perfecto. Paso su primer día como novio del hombre que le gustaba desde hace más de 1 año, un hombre increíble, buen besador y que ama su hijo tanto como él lo hace.