Vestigio

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Summary

En el planeta scylla, unas personas son mandadas a una misión a la luna donde descubren un pequeño pueblo deshabitado.

Genre
Scifi
Author
dylan9348
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Luna

Diez.

La cuenta regresiva para despegar había comenzado.

Nueve.

Erza empezaba a temblar de nervios.

Ocho.

Erza soltó una risa nerviosa.

—¿Qué es tan gracioso? —se burló Kael.

Siete.

—¿Ah? No, nada —barbuceó Erza—. N-no es nada.

—¿Estás nerviosa? ¿por esto?

Seis.

—¿Yo? ¿Nerviosa? ¡No! —Gritó mientras el miedo en su cara la delataba. Al lado estaba Ahitofel escuchando:

—No entiendo cómo aceptaron a Erza para ir a la luna—confesó Ahitofel.

Cinco.

—Sinceramente yo tampoco —confesó Kael.

—Es broma ¿Verdad? —murmuró Erza.

Cuatro.

Las llamas del cohete se habían encendido.

Tres.

Nadie continuó hablando.

Dos.

Uno...

El viaje hacia la luna duró varios días. No era la primera vez que se iba a la luna, pero sí la primera vez que se iba con el objetivo de explorarla en busca de recursos. Era el tercer viaje desde el planeta Scylla hasta la luna (año 1012).

—¿Habrá vida en otros planetas? —bromeó Kael.

—Yo creo que sí —añadió Erza con un tono totalmente serio —. Oí que en Vorlak encontraron piezas de lo que parecía ser un motor muy potente y que parecían tener unos mil años—. Argumentó —¿Y si nosotros venimos de otro planeta? —Ahitofel y Kael no aguantaron la risa; Erza parecía más estúpida de lo que creían.

Al bajar del cohete solo se la pasaron buscando piedras. Así estuvieron durante varias horas.

—Me decepciona no haber encontrado aliens aún —confesó Erza —. Me esperaba algo más divertido que solo estar recogiendo piedras que se miren bonitas.

—Creo que era obvio que no habría nada interesante —respondió Kael—, si los aliens existieran ya nos habían contactado de alguna forma.

—Tienes razón Kael —obviamente no fue Erza quien lo dijo, ella no le daría la razón a Kael ni muerta—. Además —añadió Ahitofel—, si de alguna forma vinieramos de otro planeta, como dijo hace unas horas, ya lo sabríamos.

—¿Ah sí? entonces ¿¡Cómo explicas lo del motor en Vorlak!?

—Bueno... —respondió Ahitofel sin saber que responder. Kael solo se rió.

Siguieron caminando durante un rato, hasta que llegaron a la parte nunca vista de la luna. Y Erza volvió a hacer preguntas estúpidas:

—¿Alguna vez alguien habrá muerto porque se le olvidó como respirar? —preguntó Erza bromeando.

—A este punto no sé si bromeas o simplemente eres estúpida —dijo Kael jugando.

—Jajaja —Erza rió nerviosamente—. Lo dices de broma ¿cierto?—titubeó Erza.

Entonces Ahitofel vió algo en el horizonte que le llamó la atención:

—Oigan —llamó Ahitofel a sus compañeros—, creo... creo que Erza no estaba tan equivocada —dijo señalando lo que parecía ser un pequeño pueblo a lo lejos.