ꕤ ┋▓ "Mientras tú Duermes..." *₊˚ʚɞ ₊*:::

Summary

✨"Qué bello es..." pensaba en lo que lo observaba detenidamente removiéndose entre las sábanas...parecía estar teniendo algún tipo de pesadilla, ¿sería que de alguna extraña forma "psíquica" percibiera su presencia dentro de la habitación?...". Los personajes que aquí aparecen, en su mayoría, no son de mi propiedad ni autoría, pertenecen a Masashi Kishimoto✨✨✨ 🟪🟪🟪 Advertencia⚠️ 🔞Historia diseñada para lectura de personas mayores de 21 años.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único

“Qué bello es...” Pensaba en lo que lo observaba detenidamente removiéndose entre las sábanas...parecía estar teniendo algún tipo de pesadilla, ¿sería que de alguna extraña forma “psíquica” percibiera su presencia dentro de la habitación? Todo estaba a oscuras y en penumbras, aún así, esto no era impedimento alguno para que él pudiera colarse y observarlo detenidamente y con toda la claridad y nitidez con la que lo observaría si fuese de día. Lentamente paseaba su mirada por ese rostro de perfectas facciones...mientras lo devoraba con sus ojos, los cuales iban y venían desde la almohada donde reposaba de manera desaliñada y despeinada esa hermosa cabellera de finas hebras color plata, e iban bajando poco a poco hasta toparse con esas cejas bellamente delineadas y que daban un marco perfecto a esos ojos hermosamente trazados, hasta la nariz tan fina y respingada que parecía haber sido dibujada a mano...y se perdían en su mentón...no era capaz de ver su boca debido a que ésta estaba cubierta por esa molesta máscara que siempre llevaba puesta...pero sí, definitivamente...él era hermoso, no hacía falta ver su rostro entero al descubierto para afirmar aquello, pues, la forma en que la máscara se ceñía a esas perfectas y delicadas facciones daban cuenta clara de ello...era tan bello...que parecía irreal...siempre lo supo...nunca había podido negar lo innegable...aún desde niños, cuando más quería negárselo...siempre lo supo...Kakashi, era hermoso.

Y ahí estaba, observándolo a altas horas de la madrugada, parado entre las sombras desde una de las esquinas de la habitación, viendo cómo éste se removía y respiraba con agitación, ¿qué estaría soñando? Sintió el impulso de acercarse un poco más...quería verlo más de cerca...sentir su respiración...hizo ademán de dar un paso, pero se detuvo...no, definitivamente no podía permitirse esa clase de descuidos, era muy arriesgado, y si Kakashi llegara a despertar, sería el fin de todas sus visitas nocturnas, porque sí...definitivamente esta no era la primera vez que lo visitaba y lo observaba dormir, ésta era solo una de muchas tantas veces en las que había hecho lo mismo y repetido los mismos patrones.

“Es tan bello...todo en él es tan perfecto...” Volvió a pensar. Poco a poco su mirada inquieta fue bajando un poco más, observando su fino y delgado cuello, el cual también estaba cubierto por esa molesta máscara que llegaba hasta él y lo ocultaba de su hambrienta mirada, ¿qué habría debajo de la máscara? Se preguntaba, siempre había tenido esa enorme curiosidad, pero no era el momento de eso, ya lo averiguaría más tarde y a su debido tiempo, así que hizo a un lado sus cuestionamientos y siguió observando hasta llegar a sus hombros...donde debajo de la camisa de una holgada pijama resaltaba esa nívea piel que se dejaba asomar luciendo tan suave y tersa, que invitaba al tacto...deseaba acariciarla con la yema de los dedos, morderla...hincar sus dientes en ella, hacerla sangrar...hacer eso parecía tan apetecible y tentador en esos momentos...Ante la gama de colores entre grises y negros que era la habitación a esas horas...la piel de Kakashi relucía como si estuviera hecha de la más fina porcelana. Quiso continuar el trayecto de su mirada, pero no pudo seguir bajando más la vista, puesto que las cobijas cubrían todo lo restante, esto lo molestó un poco y tuvo el impulso de ir y retirar de golpe todas esas sábanas y cobijas estorbosas, por atreverse a tapar de su vista aquello que era solo suyo, de su propiedad...pero una vez más...se contuvo. Debía admitir que cada vez le costaba más trabajo contenerse, frenar sus impulsos no era tarea sencilla, y menos teniendo al objeto de sus más profundos e insanos deseos a su merced, viéndose de una manera tan frágil y vulnerable, tan apetecible...no, en su lugar, solo siguió observando por unos cuantos minutos más, inmerso en todos sus pensamientos sobre Kakashi.

Se comenzaba a sentir de un modo extraño, aunque en realidad, no era tan “extraño”, después de todo...no era la primera vez que le sucedía sentirse así mientras observaba a Kakashi dormir, sintió esa conocida sensación de cosquilleo en su entrepierna, estaba excitado...de eso no cabían dudas, sentía como ese hormigueo iba creciendo cada vez más acompañado de un cambio en su respiración, la cual, se había vuelto más profunda y más pesada...necesitaba tocarse.

Se retiró los guantes, y lentamente fue llevando su mano colándola por debajo de la capa...una capa larga y negra con bordados de nubes rojas; adentró su mano un poco más hasta llegar a tocar el borde de su pantalón, pero antes de meter su mano de lleno dentro de ellos y liberar aquello que iba creciendo y palpitaba en su interior, decidió pasar un poco la palma de su mano por la parte externa para así poder acariciar su ya prominente bulto...sí...sobarse y frotarse de esa manera se sentía tan bien...su respiración se veía afectada cada vez un poco más, conforme los movimientos de su mano sobre su pantalón aumentaban...ese deseo de liberarlo era demandante y lo consumía...ya no podía aguantar más...desabrochó el cinturón y el botón del pantalón, metió su mano dentro de él, y tomó entre ésta su grueso y bien formado miembro, sintiendo un indescriptible placer al instante...apretó un poco su glande, del cual salió un poco de pre-semen, se sentía muy, muy excitado...necesitaba tocarse ya, y hacerlo de esa forma...en esa habitación, mientras Kakashi dormía y con el riesgo de que éste en cualquier momento despertara, lo hacía siempre aún más excitante. Sacó su miembro para poder tocarlo libremente por todo su largo, era momento de poner a trabajar sus manos y su imaginación al idear cómo le gustaría someter a Kakashi en esta ocasión...el pensar en diferentes formas y escenarios dónde poseerlo era algo que se había convertido ya en algo habitual para él en todas sus sesiones de auto-placer. El imaginar la voz, los gritos, gemidos y jadeos de Kakashi era tan excitante...pues en su mente sonaban como algo exquisito y sumamente estimulante...su mano comenzó el vaivén sobre su miembro, de arriba hacia abajo...de abajo hacia arriba...lentamente...su respiración estaba más agitada...quería acabar pronto y liberarse de esa necesidad que de momentos lo controlaba y que, mientras perduraba, no lo dejaba pensar en nada más. Después de eso podría retirarse, mientras tanto, sentía cómo el deseo y el placer lo dominaban...

Seguía observando a lo lejos cómo Kakashi dormía, éste se removió un poco más sobre la cama, y cambió de posición, se destapó un poco sacando una pierna y rodeando una almohada con ella, se volteó dándole la espalda y quedando de lado, haciendo que de esa forma tuviera una mejor vista y pudiera observar con mayor detenimiento y deseo ese perfecto y redondo trasero...haciendo que su fantasía se volviera un poco más intensa y real al imaginar con mayor claridad su pelvis golpeando contra él y el sonido de éstos al chocar...aumentó más el movimiento de su mano, sentía tanto placer en esos momentos que quería soltar sus jadeos, pero se reprimía...no podía hacerlo tan evidente. Kakashi apretó más la almohada con sus piernas, logrando que el pantalón de la pijama holgada se ciñera más a su figura...ya no lo soportó más...tenía que acercarse...aún sin cesar el movimiento de su mano, fue acercándose a la cama más y más, hasta quedar a centímetros de ese trasero que lo tenía vuelto loco y lo invitaba al placer, el observarlo más de cerca era glorioso...ver su pierna bien torneada envolviendo la almohada, y ver ésta repegándose a su cuerpo, a su abdomen...la parte superior de la pijama holgada que era una camisa de manga larga con botones se había desacomodado y dejaba ver un poco de piel debajo de ella, pues la camisa que era parte de la máscara también se había subido; se sentía explotar...de todas las veces que había estado haciendo lo mismo, era la primera vez que veía a Kakashi adoptar ese tipo de posición. El placer aumentaba exponencialmente con cada bamboleo que hacía sobre su carne, la cual sentía hervir y palpitar cada vez más fuerte contra su mano, así que la tocaba y la estiraba de manera cada vez más ruda y más veloz; su ojo rojo que asomaba desde un pequeño orificio de una máscara de espiral color naranja, veía al hombre acostado en la cama con una lascivia y una lujuria tan intensas como contenidas, reprimiendo con todas sus fuerzas los impulsos de lanzarse sobre él y las ganas inmensas de hacerlo suyo en esos momentos. Si lo deseaba, sabía que podría hacerlo...pero aún no era el momento, tenía que esperar...después de todo ya había esperado dieciséis largo años...solo faltaba un poco más, y eso haría una enorme diferencia, pues la recompensa sería más que exquisita y más satisfactoria que si lo hiciera en aquellos momentos...Kakashi comenzó a acariciar con su pierna la almohada y se repegaba más a esta...se preguntó si estaría teniendo alguna clase de sueño erótico, esos libros obscenos que tanto leía debían estarle causando estragos, ésto le hizo un poco de gracia, pues pronto, muy pronto, Kakashi ya no necesitaría volver a refugiarse en esas historias para obtener un poco de placer, así como él dejaría de hacer lo que estaba haciendo para ser capaz de obtenerlo también, no...pronto...muy pronto podría desfogar todo su ser de la manera en que debía ser, pronto...muy pronto podría poseer a Kakashi y hacerlo suyo cuantas veces quisiera, pronto...dejaría de terminar en su mano o entre montones de papel, para poder hacerlo dentro de aquello que era suyo y que por derecho le pertenecía, pronto...muy pronto...

Kakashi dejó escapar de sus labios un leve gemido, definitivamente estaba teniendo alguna clase de sueño húmedo...ese gemido...y ese pensamiento lo excitaron aún más, comenzó a imaginarse a sí mismo embistiendo fuertemente a Kakashi, siendo él el causante de esos gemidos...su mente estaba fuera de sí, comenzó a mover su cadera imaginando cada fuerte embestida, acompañada de un brusco movimiento de mano, estaba obnubilado por el placer...ver a Kakashi a su merced, debajo de él, sonrojado, sudando, con la boca entreabierta, con lágrimas asomando por sus ojos, con las piernas abiertas, o en cuatro, hincado...pidiendo y suplicando por más...escuchar sus gritos, sus gemidos, sentir su piel, sus movimientos...todo esto dentro de su imaginación...lo estaba llevando al punto de casi culminar...intensificó aún más el movimiento haciendo insoportable el placer hasta que lo sintió llegar...cerró fuertemente los ojos, mientras sentía una inmensa oleada de placer recorriendo todo su ser, el clímax lo invadió de tal forma que le costó reprimir el fuerte grito de placer que luchaba por escapar de sus labios, entreabriendo su boca en un grito mudo, mientras su cuerpo comenzaba a liberarse entre espasmos cada vez más intensos y más placenteros, mientras su mente quedaba sumergida en el éxtasis del momento y su mano quedaba empapada y escurriendo de su semen. Se limpió un poco en su capa, su respiración era extremadamente agitada, pero lo más silenciosa que la podía mantener, entreabrió los ojos para verificar que el hermoso hombre de cabellos color plata siguiera durmiendo, y así era, solo había cambiado de posición nuevamente, y ahora se encontraba boca arriba, con parte de la camisa de la pijama aún mostrando parte de su abdomen y con una pierna fuera de las cobijas. Era increíble cómo con solo verlo dormir era capaz de excitarse a esos extremos. Se acercó a su rostro para observarlo más de cerca...se quedó mirando detenidamente cada mínimo detalle de él, sorprendiéndose aún más por su extrema belleza y perfección, cada línea, cada curva...cada trazo, todo en él estaba hecho con el más fino detalle.

“Lo amo” Pensó con dolor y rabia, luego se apartó un poco y se retiró la máscara de espiral naranja, para dejar ver su rostro, media cara derecha estaba cubierta de feas y grotescas cicatrices, poseía un ojo derecho, el cual tenía en su interior tres aspas y brillaba de un color rojo intenso como la sangre, y otro ojo de un color morado con bordes circulares en él.

Se volvió a acercar más a ese hermoso rostro que tenía debajo, contuvo su respiración para no despertarlo, pero pudo sentir la del otro sobre él, estaba indeciso sobre si hacer o no lo que estaba deseando hacer, pero finalmente se decidió, así que se inclinó y depositó un muy suave y casi imperceptible beso sobre los labios cubiertos de Kakashi, “eres mío” pensó, para después incorporarse y volver a ponerse su máscara dispuesto a desaparecer, se dio la vuelta, estaba a punto de activar su kamui cuando escuchó la voz de Kakashi diciendo en voz baja “Obito”, sintió su corazón detenerse, se volteó de golpe espantado, pensado que había sido descubierto...cuando vió que Kakashi seguía profundamente dormido, se sintió aliviado, se quedó mirando por unos segundos más hasta cerciorarse de que sí, efectivamente, seguía durmiendo...

Sonrió de medio lado “Nos vemos, Bakakashi...“, y desapareció de la habitación.

Re-apareció en un lugar muy lejos de Konoha, en una especie de cueva húmeda, oscura y fría, alumbrada apenas por una serie de velas dispuestas a lo largo de las paredes de piedra, se disponía a caminar hacia su “habitación” cuando escuchó una voz curiosa que salía de entre una de las paredes.

-¿De dónde vienes, Tobi?

-No es de tu incumbencia.-responde secamente.

-Últimamente sales muy misterioso por las noches, y no nos dices a dónde vas-dice la parte blanca de un horrendo ser entre blanco y negro con forma de planta, que está asomado de entre una de las paredes de la cueva.-No vayas a estar haciendo algo que vaya en contra del plan de Madara-sama.-dice la parte negra.

-Tsk...Zetsu, no olvides que yo soy Madara, no estoy haciendo nada que te incumba ni que vaya en contra del plan, así que retírate.

-Hmm...está bien, si lo aseguras, te creeré.-dice esto algo desconfiado y se va, engulléndose entre la pared y el suelo.

Sigue avanzando hacia su habitación, es tan tarde que parece ser que todos excepto Zetsu (que no duerme) están dormidos, mientras tanto se pone a recordar todo lo acontecido aquella noche. Entra a su habitación, aún con la sensación del placer obtenido hace tan solo escasos minutos, y una sonrisa se forma en su rostro por debajo de la máscara, “Kakashi...si supieras todo lo que sucede, mientras tú duermes...“.