Trabajo Hasta Tarde
No podía ser...¿cómo era posible que todo eso le estuviera pasando?...se preguntaba un hombre cuyos rasgos eran hermosos y cuyos cabellos, eran plateados...mismo, que vestía completamente de blanco...pues él era el Hokage “sustituto” y “temporal” de la Aldea de la Hoja...el “Sexto Hokage”...o al menos, así era como algunas personas habían decidido llamarlo...pues él estaba al mando de la Administración y el manejo de la Aldea mientras volvía la persona que realmente estaba a cargo: Lady Tsunade...o la “Quinta Hokage”...misma, que no aparecía desde hace algunos cuántos par de días...y la cuál, se temía, hubieran “secuestrado”...
¿Pero, quiénes? Pues, bien...desde hace algunos años que existía el “rumor” de que había una poderosa “Organización” que se encargaba de buscar a los ninjas más fuertes y habilidosos para reclutarlos...¿con qué fin? Bueno...pues eso era algo que se desconocía y que, muy bien, no se sabía...pues, al respecto, habían numerosas “teorías”...algunas de las cuáles decían que lo hacían por dinero...otras cuántas decían que lo hacían por notoriedad y por fama...mientras que otras cuántas, decían que lo hacían por “venganza”...la verdad era, que era todo un misterio los motivos que “movían” los hilos de esas personas para que actuaran de esa manera tan vil y desalmada...pero algunas personas argumentaban que tan solo eran una pantalla de los srs. Feudales para someterlos como Naciones, y que hicieran todo lo que ellos les indicaban...mientras que, la teoría que decía que su plan era “conquistar” al mundo ninja, era la más aceptada...
Pero, como fuera...la situación era que, desde hace meses, estaban “desapareciendo” muchas personas...personas “importantes”...como Lady Tsunade...Kazekages...gente que trabajaba cercana a los Raikages...y, lo más importante...gente que era poseedora de un bijuu de una...dos...tres...o más colas...y lo que actualmente más se temía, era que la Hokage hubiera sido secuestrada por éste grupo de personas...no pudiendo creer los Aldeanos de la Hoja que una de sus kunoichis más fuertes, y una de sus tres grandes “sannin”, hubiera sido raptada por ese grupo auto-denominado, “Akatsuki”...
Así que algunas personas aún argumentaban que ésta no estaba secuestrada y que lo más probable era que estuviera en alguna parte llorando la triste muerte de su ex-compañero de Equipo: Jiraiya...pues, después de todo, ellos se habían conocido desde muy niños...y por todos era bien sabido, que habían sido muy unidos...
La situación era, que no todos pensaban que eso fuera lo que realmente hubiera sucedido...pues algunos se temían que la Hokage hubiera actuado de un modo...un tanto “impulsivo”...saliendo a buscar a los culpables, y queriendo vengar la muerte de su querido y entrañable, ex-mejor amigo...
Pero, él...él sospechaba y temía que esto último hubiera sido lo que, en verdad, hubiera pasado...pues muy extrañamente no se había sabido más de Lady Tsunade desde que se enteró de que Jiraiya había sido cruelmente asesinado...
¿Pero, cómo?...¿quiénes eran esas personas para ser capaces de burlarse de él y de todos sus ninjas más capacitados?...pues había que decir que algo sumamente horrible, ese día, había pasado...o al menos, algo que él consideraba un tremendo fracaso... pues se sentía terriblemente mal, y sumamente agobiado...y era lo que, hasta en esos momentos, lo tenía más preocupado...pues, Naruto...Naruto Uzumaki...su pequeño y más despistado ex-alumno, había sido raptado...
No...y es que nada de eso podía estarle pasando...en su interior, pensaba...a la vez que llevaba ambas manos hacia su cara...pues, se suponía que Naruto había quedado bajo su “cuidado”, ¿y, qué? Ahora ya tampoco se lo veía por ningún lado...
Todo esto, más si la desaparición de Tsunade y la reciente muerte de Jiraiya se sumaban, hacían que se sintiera bastante tribulado...pues no habían dudas de que ese no era su “lugar”...no era su “puesto”...no era su “cargo”...no era el sitio en el que, se suponía, él debía de estar al mando...pues era evidente para todos, que tan solo lo estaba arruinando...haciendo las cosas mal...lo suficientemente mal como para que, quizás, como el peor “Hokage” de la historia, fuera considerado...todo esto, aunque fuera meramente “provisional” su estancia en ese lugar, y su cargo...meditaba, a la vez que apretaba con fuerza los ojos, y le caían unas cristalinas lágrimas...pues, se sentía mal...demasiado mal...pues si algo le llegaba a pasar a cualquiera de éstas dos personas, jamás se lo podría perdonar...
“No...ni una más...ni una más...” pensaba mientras se tomaba con fuerza de los plateados cabellos y amargamente lloraba...llegando hasta su mente, una por una, la imagen de todas aquellas personas que, a su lado, ya no estaban...no creyendo ser capaz de soportar que otra “pérdida”, a esa “lista”, se sumara...pues recientemente también habían matado a uno de sus antiguos ex-compañeros, en una catastrófica batalla...
“Naruto...¿por qué Naruto?...” pensaba a la vez que sus manos, de su rostro, finalmente apartaba...quitándose por un momento la banda regulatoria ninja de la cabeza y dejando ver un hermoso ojo en color gris, mientras que el otro, en un penetrante e intenso color rojo, se observaba...los cuáles, aún estaban sumamente empapados y bañados en lágrimas...mismos que comenzó a secar con un pañuelo que, en uno de sus largos y anchos bolsillos, llevaba...
“Esto no es para mí...yo no debería de estar aquí...” pensaba de lo más abatido mientras se levantaba de su asiento y caminaba hacia donde estaba colgado el enorme y alto sombrero entre blanco con rojo, que la Hokage, usaba...pues no se sentía capaz ni digno de ostentar un cargo así, ni aunque después, se lo quitaran...pues su lugar estaba en las misiones...en los campos de entrenamiento...de batalla...no sentado por horas firmando documentos en un tieso y mullido asiento para que la Aldea no colapsara...meditaba, llevando su entristecida y apagada mirada hacia los montones de papeles y pilas de pergaminos que aún tenía que leer, llenar y sellar, para que toda la Aldea, funcionara...no...lo que él menos quería era estar en un lugar donde no pudiera hacer “nada”...y menos, cuando lo que más quería, era salirlo a buscar...salir a pelear...o hacer cualquier cosa que lo pudiera ayudar...queriendo darlo todo por ser capaz de poderlo rescatar...pues, por una parte...él era su alumno...su ex-pupilo...y un chico que le recordaba mucho a alguien a quien había conocido cuando apenas era un niño...pero, por la otra, tampoco podía olvidar que había sido durante su “cargo”, que éste había desaparecido...
En esto Kakashi Hatake pensaba, cuando de pronto, se escuchó que abrían un poco la puerta de entrada...
-Aah...eeh...dis-disculpe, lord Hokage...-la voz tímida y aguda de una chica, por la puerta, se colaba...-¿Va...va a tardar mucho?. E-es que ya es algo “tarde”...-con un poco de inseguridad le preguntaba...
-Ahh...ehh...no...¡a-ay!...discúlpame, por favor, Kary...fue mi error...no...no había visto la hora...-dejando en su lugar el sombrero de Hokage, viendo hacia el reloj y volteándose hacia ella, el peli-plata se disculpaba...pues no se había dado cuenta de que ya eran un poco más allá de las 2:00 de la mañana...-Ya te puedes marchar...nos vemos mañana.-le decía en tono amable mientras que, ambos ojos, cerraba...ocasionando que la menuda chica, en automático se sonrojara...
-Ah...ehh...l-lo...lo que usted ordene, lord Hokage...pero...¿usted se piensa quedar?...-con un poco de duda, le cuestionaba...pues no podía creer que el actual Hokage se quedara trabajando hasta tan altas horas de la madrugada...
-Sí...lo que sucede es que estoy “esperando” a alguien...-cerrando un poco los ojos y suspirando, el peli-plata, le mencionaba...pues, ahora que lo veía, vaya que ya se había tardado un poco la persona a la cual “esperaba”...-Y...de cualquier manera aún no termino de llenar y firmar todos los documentos que tengo pendientes para mañana...-con un poco de hastío, le indicaba...viendo la mujer que, hacia una de las tantas gavetas que tenía Lady Tsunade, le señalaba...
-Pero, mi lord...si me permite decirlo, ya avanzó bastante por el día de hoy...lo demás puede continuarlo mañana...o en lo que queda del mes...o en la semana...-un poco preocupada por el bello hombre, la castaña le mencionaba...pues durante todo ese día lo había visto trabajar de manera mucho muy ardua...habiendo llegado el Hokage desde la primera hora, y empezado a avanzar en todos los pendientes que tenía Lady Tsunade, de manera acumulada...mismos, que por simple desidia, la mujer no sacaba...siendo que la chica no había visto a una persona que trabajara de manera tan ardua y tan esmerada, desde que el Cuarto Hokage, en esa misma silla, se sentara...
-Lo sé...pero me interesa terminar con todo esto ya para mañana.-el otro le confesaba...pues ya le urgía salir de todo ese asunto del “papeleo” para salir a buscar a Naruto y ver, de primera mano, qué era lo que pasaba...aunque eso representara el no ir a dormir durante esa noche, o ni siquiera aparecerse por su casa...
-Pero ya se fueron todos, mi lord...
-Sí. Ya lo sé, Kary...y está bien...ya te puedes ir tú también...-de manera un poco cortante, el otro la atajaba...ocasionando que la chica cerrara la boca y que, en automático, se callara...
-Ya veo...como usted lo ordene, mi lord...solo...no se desvele mucho, por favor...-le pedía mientras que sus mejillas, un poco más fuerte se sonrojaban...-O...a menos que quiera que yo me quede con usted y lo ayude a...-imaginándose pasando una buena parte de la noche junto con el atractivo y llamativo Hotkage, la mujer le mencionaba...pues, ahora que lo pensaba...si se quedaba, podría probar a “coquetear” un poco con él, y ver qué era lo que “pasaba”...
-No. Eso no va a ser necesario, Kary...muchas gracias.-el peli-plata sin más, le indicaba...a la vez que cerraba nuevamente ambos ojos y se le formaba una pequeña sonrisa por debajo de la máscara; provocando que la chica se sonrojara al extremo y que, casi, se desmayara...
-Ah...ehhh...l-lo...lo que usted diga...que tenga buena noche, mi lord...-cerrando lentamente la puerta, la mujer se marchaba...
ocasionando que el peli-plata cerrara los ojos y que, muy pesadamente, suspirara...pues no se sentía para nada a gusto con ese nuevo “cargo”, ni por más que lo intentara...y había que decir que tampoco se acostumbraba a que, de manera tan “respetuosa”, las personas le llamaran...
-Ah~...-exhalaba...a la vez que volvía hacia su lugar, y en su asiento, se sentaba...
¿Dónde rayos sería que estuviera la persona a la cual, “esperaba”?...con un poco de fastidio, se preguntaba...pues a ésta le había dicho que la veía alrededor de la una de la madrugada...aunque, bueno...no era como que eso, ahora mucho importara...pues, de cualquier manera tendría que quedarse trabajando hasta que estuviera ya algo “entrada” la nueva mañana...muy apesadumbrado, pensaba...a la vez que se volteaba y miraba hacia las pilas y montículos de papeles, que ya tenía de manera muy ordenada...
Comenzando nuevamente a poner firmas y sellos de aquí, para allá...de manera muy rápida...pues no podía creer que Lady Tsunade dejara que toda esa cantidad de trabajo se le juntara...pues, ¿qué rayos era lo que ésta hacía cuando se la pasaba ahí, encerrada?...muy seriamente, se preguntaba...pues siempre le había dado la impresión de que la mujer, cada que la veía, estaba muy “ocupada”...pero ahora que tenía todo esa cantidad de trabajo, se cuestionaba, ¿qué tanto era lo que realmente, ésta, realizaba?...
En eso el hombre estaba, cuando de pronto, se escuchó un pequeño ruido proveniente del techo de la Torre sobre la cuál, él se encontraba...ocasionando que se detuviera por un momento de su trabajo y bajara la pluma con la cuál, los papeles, firmaba...alzando así momentáneamente la vista hacia el techo mientras fruncía ligeramente sus cejas plateadas...esperando un poco de tiempo en silencio para ver si, nuevamente, ese sonido se presentaba...
Pero, nada...debía de haber sido tan solo un ave, o un animal que por el techo pasaba...analizaba...retomando nuevamente su labor sobre los documentos; pues no tenía tiempo que perder, y menos, si se tomaba en cuenta que tenía éste de manera “contada”...
Pasando así, alrededor de otros veinte minutos desde que comenzara...desesperándose así un poco al ver que firmaba y firmaba...y los documentos aún no acababan...lo que lo hizo pensar que quizás y debiera de hacer el jutsu “multi-clones de sombras” para acabar de manera mucho más rápida...pues, si realizaba al menos unas cien “copias”; seguramente, en unas dos o tres horas, acabara...analizaba; desistiendo inmediatamente de lo que pensaba...pues si hacía eso, lo más seguro es que desperdiciara una importante y valiosa cantidad de chakra...y si el plan era ir a “rescatar” a Naruto...quizás y eso no ayudara...
¡PAS! De pronto se escuchó un muy fuerte ruido proveniente de una de las ventanas...ocasionando que el peli-plata se detuviera de golpe y que, muy alarmado, se levantara...pues...¿qué rayos era lo que allá afuera, pasaba?...se preguntaba...acercándose lentamente hacia una de las ventanas...
Finalmente ya estaba a punto de abrirla y asomarse por ella, cuando de pronto, se escuchó que a la puerta llamaban...








