LOS IGNORANTES.

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Summary

Estas cosas destruirán a la raza humana: política sin principios, progreso sin compasión, riqueza sin trabajo, aprendizaje sin silencio, religión sin valentía y culto sin conciencia. — Anthony de Mello

Genre
Horror
Author
kaixy
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

♰ Los hijos, un poco inútiles

" A veces los padres suelen tener una visión extorsionada sobre los sentimientos de sus hijos, suelen llamarlos 'poco competentes' o 'inútiles para el día' justificando el maltrato que, según ellos, es para educar y prevenir para el futuro. La verdad es que solo están siendo ignorantes. "


Él sentía que nada importaba, esfuerzos, trabajos, mirar sus notas hasta sentir que su cabeza se iba a "auto decapitar" de los pensamientos, de saber que sus notas debían ser perfectas. Sus padres, sus padres, aquellos que quería solo se vuelven pesas ante sus hombros, son personas geniales, pero a veces, sin ellos notarlo, le implican el peso de sentir que es su hijo.

Habían días en los qué dudaba de su capacidad, y quería clavarse el lápiz en el cuello; con sus notas entre el filo del lápiz y su propio cuello, tal vez necesitaba sentir un dolor punzante para ver que lo que sentía realmente era insignificante, y era solo "un capricho de ser visto" o bueno, eso decían los adultos a su alrededor. Ellos no conocían su pasar diario. Pero siempre que en las noticias nacionales aparecían titulares como 'Estudiante se suicida por el peso de sus estudios' aquellos adultos, se vestían con un traje blanco de cordero, se peinaban sus pensamientos, metían la lengua a su maletín de palabras, y buscaban un libro en especial; uno que siempre estaba ahí; "Diccionario de palabras para callar imbéciles de mente débil" Y como si fuera costumbre, preparaban sus cuerdas vocales imprudentes, y decían: —" Eso es porque no les tocó vivir como a uno, porque son unos malcriados débiles de mente, no tienen fuerza mental. Cuando les toque un desafío van a tirarse de un puente"— mencionaban, tal vez en su mente, eso tenia sentido, o bueno, se suponía.

Mientras los adultos hablaban, él solo escuchaba, se sentía mudo, no podía opinar. O sus miradas de ovejas, lo iban a mirar como un lobo mira a su presa. Entonces, cierra los ojos, se pone un disfraz en el cual no entra, es como si su cuerpo no se adaptara a su disfraz de 4 años, ese niño que posiblemente seguía a los adultos porque fue criado así, y pensaba que la vida era mágica, o bueno, que no era tan mal. Se intentaba poner ese cuero, pero su cuerpo era más grande, ya no encajaba en ese pensamiento, ya no le quedaba la carne.

Era entrega de notas, sabia lo que venía, sabía que no era lo mejor, pero él no quería nada, sentía que todo era en vano, ¿Qué hacer? cuando cada vez sus palabras mentales se le carcomían la cabeza como un parasito que necesita de carne humana inútil para sobrevivir. Su boletín, perdido en los números, había fracasado, tenía sentido, era un fracasado, o así le llamaban aquellos adultos llamados padres.

No había mucho que expresar, sus progenitores hablando fuertemente, sus palabras se convertirán en dagas que van a ir directo a su cerebro, llenando espacios vacíos, donde ni un alma puede entrar, donde la muerte puede observar, ahí estaban esos cuchillos en forma de corazones engañosos, simbolizaban las palabras encubiertas de 'amor y esfuerzo por hacerlo salir adelante' aunque no eran eso, eran palabras que siempre iban a lastimar su mente, palabras tan, pero tan dolorosas para escuchar: —” ¡Tú nunca te esfuerzas por ser mejor! Se la pasa todo el bendito día durmiendo, no hace nada por mejorar, no queremos tener un hijo bruto e inútil en esta familia.”— Entonces, con miradas despectivas, a eso que en algún momento miraban con aprecio, lo juzgaron.

Aquellos humanos, no sabían, que en su mente, durante la noche, sin previo aviso, aprecia su muerte, tal vez como una salvación, al despertar en las mañanas, su cuerpo con vida estaba en la cama, tirado. Y él se preguntaba constantemente si hacerlo, si clavar en el la acción que todos sus adultos juzgaban. Tal vez así simplemente todo se solucionaría, claro que, lo mirarían con caras de asco, o lo juzgarían por su acción.

Pero no, negaba ante esa idea, tal vez, podría salir de ahí, y sus pensamientos, que una vez lo cegaban, iban a borrarse. Quería un buen futuro, y quería tenerlo. Tal vez, y solo tal vez, las complicaciones de hoy solo era de hoy, y mañana, ya no estarían.

Todo iría bien, ¿No? Él se encontraba bien..

—"¿Esforzarte? Sí es lo mínimo que puedes hacer, no necesitamos tu esfuerzo, a la final haces solo lo que se te da la gana"— Dijo su madre, sin compasión, y aquella brisa de esperanza dibujada en su rostro, fue cambiada por humo de contaminación sentimental, mierda, como sus padres lograban joderle la vida.

Sus padres salieron, a eso de las tres de la tarde, con una excusa 'despejar la mente de su hijo' quien, en su mente estaba igual que al comienzo, muerto.

En su habitación, encontró un bisturí, y lo primero que hizo fue mirarlo, esta vez, no era un sueño, pero su mente estaba nublada, sabia lo que hacía y no se detendría. Agarro el elemento que posaba sobre su mano, subió el filo, y lo puso en su vientre, lo clavó. Primer lagrima de sangre, ¿Cómo empezó? Claro, desde los 9 ya no encajaba en los pensamientos de su familia, sentía que si ellos lo descubrían, vomitarían del asco, así que lo evito, con el vientre desangrado, ellos no verían su manera de pensar. Lo saco de su vientre, y lo presiono en su pierna. Otra lagrima de color rojo, está vez, por las veces que se sintió insignificante aún cuando hacia lo posible por avanzar, condenó ese sentimiento haciendo llorar su cuerpo. Lo desenterró, y lo tiró. Agarró un lápiz, y como pudo, entre sus manos sostuvo sus últimas notas, y con las escazas fuerzas que le quedaba, se las colocó en el cuello, y con el lápiz, atravesó su cuello con las notas en el mismo. Condenando así, que siempre estuvo desde el comienzo, y nunca pudo avanzar por más que quisiera. El reloj marca las cuatro de la tarde, exactamente el numero de las paredes que lo rodeaban, al cometer su acto, nadie lo veía, él ya no sentía, estaba su cuerpo, como al comienzo. Muerto.


" Los ignorantes "