Spoiler: me enamoré
Sunday Miller de la Cruz escribe historias de amor para vivir, pero hace meses que no siente absolutamente nada. Ni mariposas, ni drama, ni ese cosquilleo que antes le hacía teclear sin parar. Su editorial también lo notó y le dio un ultimátum muy poco romántico: tiene un año para escribir una novela que valga la pena o su carrera se termina ahí.
A simple vista, Sunday está bien. Tiene un trabajo creativo, un apartamento tranquilo, un gato que es su lugar seguro y un mejor amigo que la conoce demasiado bien. Su vida es cómoda, estable y predecible... quizá demasiado. Lo que nadie ve es que escribir sobre el amor se ha vuelto mucho más fácil que sentirlo.
Todo empieza a cambiar cuando una nueva presencia irrumpe en su rutina sin pedir permiso. Alguien que no encaja del todo, que no sigue el guion y que despierta en ella algo que no esperaba: curiosidad, chispa y ganas de escribir otra vez. No es un plan. No es una estrategia. Es solo una historia que empieza a formarse mientras Sunday intenta ignorarla.
Entre días normales que dejan de serlo, conversaciones que se alargan más de la cuenta y una inspiración que aparece cuando menos conviene, Sunday se enfrenta a la pregunta que ha estado evitando:
¿qué pasa cuando la mejor historia de amor no está en la página, sino justo frente a ti?
Una comedia romántica sobre escribir, enamorarse, idealizar un poco de más y descubrir que a veces la vida tiene mejores ideas que una misma.