Quiero k me eskuxes <//3

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Summary

Deseos. Deseos, activismo y puede que un poco de conceptualismo. Todo de parte de alguien que solo quiere k le eskuxen < //3.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

1. He pensado en la muerte

He pensado en la muerte. Llevo haciéndolo desde que tengo uso de razón. La muerte es algo que los humanos tienen dado por hecho. La muerte se obvia hasta que llega ese momento bajo un 16 de abril a medianoche mientras no puedes dormir. Un 16 de abril en el que piensas en lo que hiciste ayer, lo que has dicho y no deberías, lo que no has dicho y te hubiera gustado decir. Un 9 de enero en el que te viene la inspiración para crear, en el que sientes que lo tienes todo en las manos (si es que tienes manos) para conseguir algo. Un 27 de diciembre en el que estás cansada de todo, solo quieres dormir y no despertar hasta que haya algo que merezca minimamente la pena para tener un pequeño incentivo por seguir viviendo. Un domingo cualquiera en el que no tienes nada que hacer, y por aburrimiento y necesidad de romantizar tu vida decides hacerte una cuenta en Tumblr para recordar los viejos tiempos, sólo para borrar la aplicación unas horas después al ver que lo que necesitabas no era entretenerte, lo que necesitabas era sobrevivir.

Hoy he pensado en la muerte, pero no en la forma en la que se piensa un mediodía en el trabajo hablando con tus compañeros. No he pensado en la muerte en la forma en que lo haces el último día de clase mientras te ríes con tus amigos. Hoy he pensado en la muerte de una manera más íntima, más individual. No he pensado en la muerte que todos conocemos; aquella famosa vieja señora espectral que se lleva su guadaña a cada visita que hace. Hoy no he pensado en esa muerte. Hoy he pensado en mi muerte. Hace dos años también, igual que hace 6 meses. Igual que una mañana en la cama con 4 años.

Igual que la vez que con 10 años mi profesora favorita me echó la bronca y mi pequeña alma de niño se rompió en más de 42 pedazos. Estoy seguro de que fueron más de 42. Igual que los segundos que tarda una adolescente en Sevilla en tomarse un cubata después de haber visto a su hermano pequeño llorar porque le han insultado en clase. Igual que los meses que se pasó en la cárcel un hombre honrado al que le han hecho el lío. Igual que los minutos que tardó el padre de Susana, la dependienta de una librería en prácticas en algún lado de Dinamarca, en abusar de su propia hija por la noche mientras su esposa duermía, porque es su manera de demostrarle su amor. 42 segundos, 42 minutos, 42 horas que a una persona le deja una marca para siempre, o por lo menos para una vida entera. 42 son las cucharadas que le han obligado a Santi comer. 42 cucharadas que minutos más tarde terminó por expulsar en el baño, a escondidas de sus madres. Todo esto suponiendo, claro.

Hoy he pensado en la muerte, sí, pero estoy seguro de que no soy el único. Estoy seguro de que tanto Susana como su padre también han pensado en la muerte, aunque no sea en la suya propia. Estoy seguro de que Santi también ha pensado en la muerte, de hecho lleva 3 años seguidos pensando constantemente en ella. Preguntándose cuándo vendrá a por él. Preguntándose también si es que algún día vendrá, o tendrá que forzarla a que vaya adonde él.

Yo, en cambio, hoy me pregunto otra cosa: ¿Por qué la muerte lleva guadaña?

Puede que sea para protegerse, o para cubrir sus debilidades, o puede que simplemente sea un simbolismo sin sentido. En fin, la muerte es una celebrity.