Customize readability
Aa

MR PSYCHO la venganza contra los Creepypastas

Summary

Stiven tenía una familia casi perfecta pero hay secretos que es mejor no saberlos Un día cualquiera después del colegio Stiven regreso a caso pero lo que encontró lo ISO jura venganza el no creía en los Creepypastas pero desde ese día se tragó todas sus palabras ¿Quieres saber que fue lo que pasó? entonces Lee MR PSYCHO LA VENGANZA CONTRA LOS CREEPYPASTAS

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPÍTULO 1-EL ÚLTIMO DESAYUNO

En la penumbra de su habitación, una alarma rasgó el silencio. Eran las 5:30 de la mañana; el amanecer anunciaba su llegada con un hilo de luz que se colaba por la ventana, tiñendo el polvo en el aire de un gris pálido.

Una mano joven emergió de entre las cobijas y apagó el sonido. Era la mano de un chico de dieciséis años: cabello negro, piel tan pálida que parecía casi traslúcida, y ojos color miel que todavía buscaban el sueño.

—Un nuevo día —murmuró Stiven, y en la comisura de sus labios intentó dibujarse una sonrisa somnolienta que no llegó a cuajar.

—¡Stiven! —gritó una voz desde el pasillo. Sonó ligera, familiar.

—¿Qué pasa, Lily? —respondió él, arrastrando los pies hacia la puerta.

—Mamá dice que te alistes para ir al colegio. Ella está haciendo el desayuno.

—Vale, me baño y bajo.

El olor a tomate y cebolla salteados flotaba por la casa. En la cocina, la madre de Stiven movía la espátula con destreza, mientras una chocolatera humeaba en el fogón. En la mesa, su padre hojeaba el periódico con el ceño fruncido, ajeno al calor doméstico que intentaba mantener la normalidad.

—Amor, escucha esto —dijo su padre, dejando el papel sobre la mesa—: encontraron muerto al reconocido científico que estudiaba virus. Muerte por un golpe en la cabeza con un bate.

La noticia cayó como una piedra en el silencio. Stiven se sentó, sintiendo cómo la atmósfera se volvía más densa.

—¿No era tu compañero en la universidad? —preguntó él, con voz contenida.

—Sí —respondió el padre—. Éramos amigos. Lo último que supe es que había adoptado un niño.

En ese instante, Lily, una niña de ocho años con cabello rojo y ojos azul cielo, entró abrazando su muñeca. Se sentó junto a Stiven y apoyó la cabeza contra su hombro con la confianza ingenua de quien cree que el mundo es seguro.

—¿Cómo van en el colegio? —preguntó el padre, intentando recuperar la tranquilidad de la mañana.

—Bien —contestó Stiven con cierta claridad, porque frente a su familia buscaba ser la versión correcta de sí mismo—. Si todo sale bien, este año termino la secundaria y voy a la universidad. Quiero ser científico, como tú. Seguir tu legado.

—¿Y tú, Lily? —sonrió su madre.

—También voy bien. —La niña habló con dulzura, y en ese gesto hubo una paz frágil, como una hoja que se mantiene en la rama con solo una brisa.

La madre puso los platos sobre la mesa. Comieron en silencio; el ritual parecía sostenerlos, pero debajo de esa calma había algo que ninguno dijo.

El padre de Stiven trabajaba en un laboratorio dentro de la casa. En una de las habitaciones cerradas había frascos, notas, equipos y, sobre una mesa, un proyecto que prometía hacer a los humanos más fuertes: un suero experimental. Él decía que aún no estaba listo; faltaban ajustes, comprobaciones. Sin embargo, la ambición siempre latía en su voz cuando hablaba del futuro.

Esa mañana, frente al colegio, Lily revisó la mochila y le dio un último empujón en la espalda a Stiven.

—Recuerda que hoy salgo temprano. Mamá me recogerá. —Su voz era un recordatorio amable.

—Tienes razón. —Él se sonrió, con esa mezcla de cariño y torpeza que solo los hermanos mayores saben tener—. ¡Ay, Stiven! Siempre se te olvida todo...

—Ay, hermanita, no seas así —respondió él, y por un instante su pecho se ablandó.

El timbre del colegio sonó. Se despidieron con un abrazo breve y cada uno entró a su salón. Stiven cruzó la puerta y, como quien se pone una máscara, volvió a meterse en su papel: el chico correcto, el aplicado, el que no levanta problemas.

La clase era un murmullo monótono. Él dejó que sus pensamientos flotaran, hasta que unos susurros en la esquina del aula le clavaron la mirada.

—Te juro que lo vi…

—¡Pura mierda! Estás viendo demasiado anime.

—No, en el bosque. Era una sombra larga, con tentáculos. Se movía entre los árboles.

Stiven sintió una punzada de desprecio. Aquellas historias —los creepypastas, los relatos de internet— siempre le habían parecido basura. Pero la rabia que le recorrió no era solo contra las historias: era contra quienes, en su mente, usaban el dolor como excusa para ser monstruos.

Si existieran de verdad… los mataría. Les devolvería el daño que creen merecer, pensó, con la sangre calentándose detrás de las sienes.

Al salir del colegio, un rugido de sirena rompió la tarde. Un camión de bomberos cruzó veloz, dirección a su barrio. Un mal presentimiento lo atravesó. Corrió.

Al llegar, la casa estaba rodeada por una multitud y el humo que escapaba por las ventanas teñía el cielo de gris oscuro. El fuego había devorado lo que conocía. La gente murmuraba, atónita. Un bombero, todavía con hollín en la cara, le dio la peor respuesta.

—Lo siento, joven. Fue provocado. No hubo sobrevivientes. Había una pareja dentro.

Stiven sintió que el mundo se fracturaba en su interior. Se acercó, temblando, buscando con la mirada a Lily.

—¿No había una niña pelirroja? —preguntó con voz quebrada.

—No encontramos a nadie más.

Cayó de rodillas. El aire le faltó. Los recuerdos se agolparon: el olor del chocolate de la mañana, la risa de su hermana, las manos de su padre sobre el microscopio. Todo convertido en ceniza.

—¡No! —gritó hacia el cielo, como si con eso pudiera detener lo que ya había ocurrido—. ¡No puede ser! ¡Mi vida… se ha ido al carajo!

Los ojos se le inundaron de odio, y de ese odio nació una promesa gélida, pura en su decisión.

—Voy a encontrar al que hizo esto —susurró, cada palabra una daga—. Y lo haré pagar. Él… tiene a mi hermana.

La promesa resonó en la garganta de Stiven mientras el humo subía y las sirenas continuaban su canto distante. En su pecho, algo cambió: la inocencia se resquebrajó, y en su lugar asomó una determinación que lo marcaría para siempre.

Let DANIEL GUZMÁN URREGO know what you thought about this chapter!
Love this

1

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

1

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Read Now
Bloodlines

Diana: Would recomend a good read, I like it's not to long

Read Now
Luna auf der Flucht

Uschi: Gute Story, guter Spannungsbogen

Read Now
The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]

Ririnette : Une nouvelle histoire de B.E. Harmel lue et un nouveau moment de plaisir pris. Une romance différente de par le sujet, le contexte mais aussi la façon dont est abordée la relation entre compagnons. J'ai beaucoup aimé ce couple original et leur destin torturé et rempli de péripéties.J'ai apprécié aus...

Read Now
Alpha Zach

Stephany Elworth: I LOVED THIS! Great story. Keep them coming!

Read Now
Die Wölfe von Welby

Silvia: Sehr gut geschrieben. Spannend von Anfang an. Lustig und doch fesselnd zugleich. Hoffe es geht gut aus für sie.

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Miriam0011: Hey! I just wanted to appreciate your work your story was beautifully written and very engaging. You have a great way of connecting with readers. What motivates you to keep writing?

Read Now
The Orc's Pet

amunracronos: Me ha encantado. Una historia corta para pasar una tarde leyendo y que te alegre el alma. Muchas gracias

Read Now
Silver's Second Chance

Clare: Loved the second chance mate story line. But loved even more the strong female lead. Would love to a mini fic of this couple a few years down the line.

Read Now