《 TOKYO REVENGERS STORIES ♡ 》

Summary

ONE SHOTS TOKYO REVENGERS +18 SE PROHIBE COPIAR LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, A EXCEPCIÓN DE LAS OC. CONTIENE SPOILERS DEL MANGA

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

𝐒𝐇𝐔𝐉𝐈 𝐇𝐀𝐍𝐌𝐀

𝙎𝙃𝙐𝙅𝙄 𝙃𝘼𝙉𝙈𝘼 . 𝙀𝙉𝙀𝙈𝙄𝙂𝙊𝙎

La chica caminaba por aquel callejón para encontrarse con él, habían estado viéndose a escondidas desde hace unos meses. Hanma solía mostrarse ante los demás como alguien frívolo y malvado, pero con ella era diferente. Por primera vez existía alguien capaz de hacerlo mostrar esa pequeña pizca de calidez que habitaba en lo profundo de su humanidad.

Ella sonrío al verlo, él estaba recargado contra la pared al final del callejón y cuando llegó junto a él le rodeo con sus brazos y la besó de sa forma peculiar y dominante que él tenía. La chica sonreía al entrelazar sus dedos, acariciando sus tatuajes en el dorso de su mano.

—¿Quieres ir a mi casa? — preguntó Hanma —. Hay algo que quiero hacer...

—¿Algo peligroso? — preguntó la chica —.Ya te dije que no me gusta que que hagas cosas peligrosas, ni ese gusto tuyo por las peleas callejeras, ya tengo suficiente con mi hermano...

—¿Ya me díras quien es tu hermano? — preguntó Hanma —.Llevamos saliendo un par de meses, y solo quieres hacerlo a scondidas por que no quieres que tu hermano sepa de nosotros...

—Aún no puedo decirte, es algo complicado...

—Tampoco me haz dejado llevarte a tu casa...¿qué estas ocultando? — dijo él.

—Nada, no estoy escondiendo nada...

—¡Ahhh, ésta bien ____! —dijo resoplando el chico —. Entoces, ¿vamos a mi casa?, mis padres no están.

La chica asintío con la cabeza mientrastnsaba el agarre de su mano, estaba asustada, pero ya habían hablado sobre eso y ella queria hacerlo, aunque si su hermano se llegaba a enterar era capaz de matarlo, jamás permitiría que su gemela, lo único que tenía en la vida, saliera con su rival y una de las prersonas en que menos confiaba en l mundo.

Tal y como había dicho la casa estaba vacía, al cerrar la puerta principal no dudo en comenzar a besarla de forma tosca, tomándola entre sus brazos para cargarla a su habitación. Ella sabía que Hana no era un chico delicado, mucho menos romántico ni caballeroso, así que no se sintió intimidada al sentir como la dejaba sobre la cama, para mirarla con una sonrisa malévola, como siempre, mientras relamia sus labios al mirarla, como si fuera su presa.

— Me asustas... Hanma — solto la chica.

—No tines por que asustarte, voy a ser amable contigo...

—¿Esperas que te crea? — sonrió ladinamente la chica.

—Es nuestra primera vez, no quiro lastimarte...

—Nunca pensé que te escucharía decir algo como eso — se burló la chica.

—Si sigues burlandote, entoces te voy a coger tan duro que no podrás camminar mañana — dijo separando las piernas de la chica, para quedar de pie entre ellas, levantando su rostro con uno de sus dedos hasta hacerle mirar directamente a sus ojos.

Hanma comenzó a levantar su camiseta blanca hasta quitarla completamente, mostrando su cuerpo bien tonificado, mientras ___ le miraba fijamente. Él tomó su mano llevándola a acariciar su piel como si fuera un títere.

—¿Te gusta lo que vez? — pregunto de forma burlona, soltando una carcajada.

—S-si... — titubeó la chica.

—Buena chica... — dijo comenzando a beesarla, hasta dejarla recostada en la cama, él sobre ella, mientras levantaba su vestido, acariciando sus muslos.

El vestido de la chica voló por la habitación, dejándola solamnte cubierta por su sujetador semi transparente y un pequeño triangulo de tela cubriendo su intimidad. Hanma la miraba con deseo, mordiendo su labio inferior al sentir su piel desnuda debajo de su cuerpo.

—¡Hanma! — gemía la chica en su oído, deseosa por ser compacida, sintiendo la erección del chico crecer bajo la mezclilla de sus pantalones.

—Suplica por mi ___, sigue gimiendo mi nombre y convénceme de que te coja.

La chica había decidido algunos consejos por parte de sus amigas, sabía lo que debía hacer para convencerlo, se ceparo de sus labios para mirarlo con lujuria, con fuerza se removió hasta dejarlo a él sobre la cama y se sentó sobre sus caderas, mirándolo desafiante mientras relamía sus labios, dejandolo sorprendido por su atrevimiento, siemore luciendo tan tierna, dulce e inocente, pero en ese momento se estaba convirendo en una mujer echa y derecha, el chico pensaba que se veía jodidamente erótica sentada sobre sus caderas, moviendose provocativamente sobre su erección.

—¿Que piensas hacer, ___? — pregunto el chico.

—Convencerte...

Y como una dulce florecilla retrocedió hasta quedar entre sus piernas, bajando la cremallerad sus jeans, acariciando su miembro sobre la delgada tela de su ropa interior, sintiendo su grosor y las venas llevando su sangre caliente.

—No pensé que fuera tan grande...— dijo de forma coqueta la chica.

—¿No me tenías fé? — dijo él soltando una carcajada.

La chica bajó su ropa por completo, dejándolo completamente desnudo para ella, masajeando su miembro hasta que estuvo suficiente duro, llevándolo a su boca, con mucha precaución de no lastimarlo con sus dientes, saboreando el líquido pre seminal que salía de punta, dandole miradas provocativas a aquel chico alo que ahora parecía un tímido gatito siendo dominado por ella.

—¿Te gusta que haga esto, Hanma? — murmuró paa luego llevarse su miembro a la boca, llevándolo hasta la profundidad de su garganta, mientras el chico soltó un solitario gemido, el qué silenció inmediatamente al darse cuenra de que estaba cayendo en su juego.

La chica sonría al darse cuenta de lo que estava provocando, siguío masajeando su miembro mientras succionaba y masajeaba con su lengua, regalándole miradas sensuales y haciéndolo jadear, llevándolo luego de unos minutos hasta el punto máximo de placer, llenando su boca de un líquido amargo, espeso y caliente que ella desconocia, pero viniendo de él no sintío asco ni molestia al tragarlo completante.

—¡Te ves como una maldita pervertida haciendo eso! — dijo el chico jadeando.

—¿Eso es malo? —preguntó ella, tímidamente, mirándolo con ojos de gatito habriento, provocándole de sobremanera.

—¡Una maldita, sensual, delisiosa y hermosa pervertida! — dijo para acercarce a su rostro y besarla con pasión, tomándola entre sus brazos hasta hacerla chocar con la pared de su habitación. Acariciando sus gluteos y dandole palmadas que quedaban marcadas en su piel, haciéndola gemir del dolor, pero haciéndola sentirce exitada de sobremanera, El chico la bajo con cuidado y levanto su pierna hasta llevarla a su hombro, mientras con su mano rasgaba su ropa interior de un solo tirón, dejando su intimidad expuesta, haciendo que la chica comenzara a temblar, pero él la miro de una manera diferente, haciéndola sentir confianza, apesar de esa actitud dominante y temeraria, le transmitía tranquilidad.

El chico acercó su boca a la intimidad de la chica, para succionar sin delicadeza su clitoris, haciéndola gemir ante esa nueva sensación recorriendo su cuerpo, para luego pasear su lengua por sus labios íntimos, con poca sutileza y mucha pasión saboreando sus rincons más íntimos, mientras ella sujetaba sus hombros, sin poder contener sus gemidos ante la deliciosa sensación que él estaba causando.

—¡Hanma, se siente muy bien! — gimio la chica haciendo que él sonriera mientras continuaba saboreandola —. Más rápido, más fuerte... por favor.

Entonces el chico introdujo dos dedos en su interior, moviéndolos con delicaza, ya que no quría lastimarla. Sus movimientos eran pausados intensos, haciéndola jadeary perder la fuerza d su cuerpo en el momento en que llegaba a su primer orgasmo, sus musculos se tensarón, mientras movía sus caderas intentando obtener mas placer, sintiendo el calor surgir de su intimidad, mientras Hanma la miraba con atención, deleitándose con la excitante imagen de su chica acabando para él, separando su lengua de su cuerpo quedando unido a su feminidad por un delgado hilo de saliva y fluidos.

—Te cargaré a la cama, ¿estás lista? —preguntó el chico, ella asintió con la cabeza.

Con delicadeza la cargo hasta la cama mientras besaba suavemente sus labios, mordiendolos con suavidad, justo en el momento en que sus manos se encargaban de liberar el broche del sujetador, dejando el cuerpo de la chica desnudo para él.

Se recostó sobre ella levando su lengua a sus pezones para lamerlos rudamente, dando pequelos mordizcos y succionando, mientras su mano apretaba su pecho libre y sus caderas se movían haciendo que sus intimidades chocaran. La chico arqueaba su espalda y gemia ante las mordidas de Hanma, a quien parecía excitarle provocarle espasmos a su chica.

—¿Voy a entrar, está bien? —preguntó él.

—¿Tienes protección? — preguntó ___.

—¿No podemos hacerlo asi? — preguntó el del mechón rubio.

—No... — respondio ella — Si quieres que lo quieres lo hagamos, tendrás que usar protección.

Si le hubieran dicho que algún día obedecería los deseos de una chica ni él mismo se lo hubiera creído. A regañadienta sacó de su cajón un pequeño sobre plateado, habriéndolo con dificultad, y poniendo y poniéndolo en su lugar, para luego volver a acomodarse entre las piernas de la chica.

—¿Contenta? — preguntó.

—Si... — respondió ella con una sonrisa.

—Esto te va a costar caro... Quizas hasta te te duela... —advitió Hanma.

—Viniendo de ti, no me extrañaría... Pero incluso el dolor estoy dispuesta a aceptarlo por tí.

Y como si sus palabras lo hubiesen vuelto totalmente loco llévo las piernas de la chica hasta sus hombros, acariciando su entrada con la punta de su miembro, mientras ella mordía su labio disfrutando de sentirlo tan cerca. De un momento a otro comenzó a introducirlo en su interior, la chica sentía como sus paredes se expandían ante la interrupción del grueso miembro de Hanma, quien lo introducía con delicadeza, pues aunque se nnegara a aceptarlo, quería hacerla sentir bien...

—¿Te duele? —preguntó el chico.

—N-no... — jadeó ella.

Y comenzó a introducirlo más y más, sintiendo como el interior de la chica lo apretaba de sobremanera, haciéndole sentir tan bien, mientras ella comenzaba a gemir.

—Voy a comenzar a moverme... — advirtío.

Y sin más, comenzó a mover sus caderas con un ritmo lento pero firme, sacando y metiendo su pne de la vagina de la chica, mirándola retorcerce de placer mientras él se sentía en el cielo. Le parecía jodidamente hermosa y sensual la forma en que ella le miraba mientras él llenaba su interior, llegando hasta el fondo de la chica.

—¿Es una broma? — bufó la chica, al ver como un bulto se asomaba en su abdomen cuando él llegaba hasta el fondo.

—Tú no pensabas que fuera tan grande... —dijo él.

—¡Es jodidamente grande! — gimio ella —. Me llenas tanto Hanma...

Los movimientos del chico se aceleraban cada vez mas al ver coma la intimidad de la chica engullía su pene, apretandolo tanto, haciendolo centir tanto placer mientras una pequeña gota de sudor se dezlisaba por su frente, producto de los incesantes movimientos que realizaba para complacer a su amante.

—Creo que... Voy a llegar — dijo ella jadeando —. No te detengas, por favor...

Él también estaba muy cerca, sus movimientos eran rudos y bruscos, hacía chocar sus cuerpos provocando sonidos obscenos que de seseguro escucharón los vecinos.

La chica sentía como el pene de Hanma palpitaba sintiendose mas grande en su interior, mientras el placer del orgasmo embargaba su anatomía, haciendola gemir su nombre repetidas veces mientras él lleneba el condón en su interior, cayendo rendido sobre su pecho, mientras ella besaba débilmente su cabello con la poca fuerza que le quedaba.

—Eso... Me gustó mucho — dijo ella jadeando.

— Tú, eres deliciosa... — murmuró Hanma. Me gustas... — soltó en un hilo de voz, haciendo que la chica se ruborizara.

Luego de ducharse, y volver a tener sexo en la ducha, ambos se vistierón y se recostaron un rato sobre la cama, besándose con sensualidad como siempre solían hacerlo, aprovechando el poco tiempo que tenían para estar juntos.

—Creo que es un buen momento para que conozcas a mi hermano... — soló la chica —.¿puedes esta noche?

—Esta noche no... Tengo algo que hacer...

—¿Con algo que hacer te refieres a una pelea? — suspiro un poco enfadada — Hanma, no quiero que nada te pase...

—Soy el segundo al mando de Valhalla,¿que me puede pasar? — bufó el chico.

—No lo sé... solo cuídate, porfavor.

—¡Agh!, no me va a pasar nada... no seas fastidiosa...

—Detesto cuando te pones así... Sobre todo después de...

—¿Después de hacerte follado duro? — dijo abrazandola contra su cuerpo, besando su cuello, haciendola soltar un suspiro de resignación.

—¿Nos vemos mañana? — preguntó la chica poniéndose de pie para arreglar sus cosas y retirarse.

—¡Nos vemos! —respondió el, levantándose para acopañarla a la puerta.

—Y Hanma... No se si sea bueno decírtelo, pero... Te amo — dijo la chica alejandose de él.

...

La chica no podía dejsr de preocuparse por la pelea que su "novio"tndría esa noche, a pesar de haberlo conocido como un idiota conflictivo y maleante, sin duda le preocupaba.

Su hermano cruzó el umbral de la puerta mientras preparaba su uniforme de pandilla.

—¿A donde vas, Kenny? — preguntó la chica.

—Tengo una pelea, ___. No me esperes despierta, te avisaré cuando termine, no te preocupes...

— ¿Contra quien pelean? — preguntó la chica, sintiendo como su corazón comenzaba a acelerarce.

—Valhalla...