UNO
Dentro de exactamente diez minutos todos los alumnos de tercer semestre, de la carrera de Negocios estarán abordando el avión que tiene como destino ir a Japón.
Yo, Kim SeokJin, 24 años, soy un alumno de 7mo. semestre, encargado de este viaje ya que soy becario y, por ende, para pagar mi servicio becario debo asistir a estos viajes de conocimiento con los estudiantes de tercer semestre de mi misma carrera.
He hecho tres veces este tipo de viaje. El primero fue cuando yo estaba en 3er. Semestre y fuimos a México, el segundo fue el año pasado y el destino fue China, y el tercero, bueno...cada año se hace un viaje de estos así que, esta es mi tercera vez viajando, pero ahora a Japón.
Mi mejor amigo, Kim NamJoon, 22 años, se va a sentar a mi lado. Nos conocimos en el viaje del año pasado, sólo que él es dos años menor que yo. Él estaba en 3er. semestre y yo en 5to. Pero ahora hacemos estos viajes juntos, ya que a Nam, como yo le digo, lo pusieron en la misma área que yo en servicios becarios.
Ahora mismo está sentado a mi derecha, mirando la hora en su celular. Está impaciente por llegar.
Lo único que oigo es a la aeromoza decir las instrucciones que en todos los vuelos se dicen. Usar la mascarilla en caso de blah blah, el salvavidas debajo el asiento y...
"Deberíamos despegar ya."
"Que impaciente."
"No es eso, es difícil mantener la cordura cuando te levantas a las tres de la mañana para estar a las siete en el aeropuerto."
"No eres el único que hizo eso, yo también lo hice y debo decirte que, por tu culpa dormí a las 12 am. " miré a mi mejor amigo esperando que el supiera la respuesta, como debió de haber sido. Él la supo.
"No fue mi culpa que hayas olvidado imprimir los boletos y preparar tu maleta, Jin"
"¡Si lo fue! No creerás que el ayudarte a reservar las habitaciones todo este mes y preparar los itinerarios fue solo obra tuya."
"Es la primera vez que viajo así, tú ya sabes que se debe hacer"
Lo único que podía escuchar era la voz de Nam y al avión avanzar mientras acomodaba las alas. Bien, la aeromoza había parado de decir las instrucciones y el capitán había dicho lo suyo.
Pasaron varias horas hasta que por fin aterrizamos en Tokyo, Tokyo, Japón. Al bajar del avión y dirigirnos a aduana, Nam comenzó a buscar entre sus cosas su pasaporte juntos con sus papeles requeridos.
No fue fácil encontrar su pasaporte y su pasaje, porque él, NamJoon, alumno de 5to. semestre, pierde todo en un segundo o lo destruye.
Sacó rápidamente las cosas de su mochila: su celular, cartera, libreta de notas porque sí, él escribe cosas, nunca me ha dicho, pero dijo que lo haría en su momento, chicles, unos lentes y ¡AL FIN! Su pasaporte y sus documentos, que había metido en el cierre de atrás de su mochila.
"Apúrate Nam, todos te estamos esperando"
"Calla, que ese tal JungKook también los estaba buscando"
"Bueno, debo decir que solo tú y él lo estaban buscando... ¿se puede saber que estás haciendo?"
"Solo acomodo mis cosas de nuevo, no quiero que se me pierdan"
"¡Ya, tú! Todo se te pierde, aunque lo guardes"
"No molestes, Jin"
Debo admitir que cuando uno tiene a Kim NamJoon como mejor amigo, la vida es extremadamente divertida.
Llegamos al hotel, nos pusimos de acuerdo los cinco encargados, entre ellos Nam y yo en que los grupos estarían hechos por 16 alumnos incluyéndonos. Para nuestra suerte, Nam y yo hacemos todo juntos, así que somos dos encargados de 30 jóvenes locos quienes sólo quieren disfrutar del viaje.
Reunimos a nuestro big group en el lobby y repartimos los itinerarios de todo el viaje, explicamos a qué hora nos veríamos, donde comeríamos, cuando regresaríamos y lo más importante, tiempo libre.
Era un viaje de una semana, no sería la gran cosa ya que decidimos que los últimos dos días serian libres y en los demás sería algo como ir con amigos a explorar.
Mientras todos se marchaban a sus respectivas habitaciones una joven se acercó con una queja estúpida, a mi parecer. Su nombre es Sohyun, la conocí mientras dábamos las pláticas del viaje en la escuela, es una joven algo difícil de manejar.
"Jin, ¿tu hiciste los itinerarios?"
"NamJoon y yo los hicimos, ¿Por qué?"
"Es que no me paree que todos los días lleguemos a las 9 pm"
"Sohyun...solo es una semana, ¿de qué te quejas?"
"No te estoy diciendo a ti NamJoon"
"Esto de acuerdo con NamJoon, solo es una semana, no veo lo malo, salimos a las 9am y regresamos a las 9pm"
"No tengo problema con eso como tal, es solo que no tendré tiempo de conocerte mejor, Jin" abrí mis ojos ante ese comentario, esa niña que quería decir, soy mayor que ella por cinco años.
"No entiendo a dónde vas con esto Sohyun"
"Jin..." Sohyun fue interrumpida por Nam afortunadamente y con mucha tranquilidad se deshizo de ella.
"Ya vete, nos quitas nuestro tiempo de descanso"
"No te metas NamJoon." Le dice y voltea a mi "Jin, ¿Qué no soy bonita?" Y ahí vamos de nuevo.
"Eres muy bonita, pero si crees que me puedes llegar a interesar, no lo consideres. No eres mi tipo"
Hizo como si no me hubiera escuchado.
"Todo puede lograrse, Jin. Sólo porque ahora no te guste, no significa que en un futuro no lo hagas"
"Nos vemos mañana, Seohyun." Dije y caminé con Nam a nuestra respectiva habitación.
Arreglamos unas cosas para el día de mañana incluyendo nuestra ropa, para así poder levantarnos sin apuro.
"¿Viste la foto de mi pasaporte? ¡Salgo horrible!"
"¿Ahora qué te picó a ti, NamJoon?"
"Bueno, lo venía pensando desde que la señorita de aduanas se quedó viendo mi pasaporte sorprendida y luego me miro fijamente"
"Sales bien, Nam." Le quité su pasaporte te y miré la foto, de verdad que se veía mal. No pude contener mi risa y la solté.
"¿Ves? Te dije que salía mal, tu risa de foca limpia vidrios lo dice todo"
"Es..." trataba de controlarme, pero era difícil "es que parece que acabas de despertarte y que te peinaste con un rastrillo de jardín" tomó mi pasaporte y lo miró.
"Es que tú eres responsable, Jin. Ve tu foto, cabello bien peinado, y hasta... ¡no juegues!, ¿es traje?"
"Dame eso, Nam "
Nos pusimos a platicar y reír de la vida hasta quedarnos dormidos, olvidando poner la alarma.
Eran las 9 am en punto y un rayo de sol entraba entre las cortinas, abrí los ojos y miré rápidamente el reloj.
"¡NamJoon, nos quedamos dormidos!" Al ver que no respondía me levante y lo golpee con la almohada "¡Levántate cabeza hueca, son las 9 en punto!"
Nam abrió los ojos como pato y corrió al baño a ducharse. Mientras se duchaba, yo preparaba los papeles necesarios para el día de hoy. Salió en 10 min y me metí corriendo tropezando en la puerta a lo cual, Nam me ayudo a no caer. Salió del baño y en otros diez minutos salí yo. Me puse una camiseta larga y unos pantalones negros, mientras tanto Nam, se vistió todo de negro hasta por los calzones. Me puse frente al espejo y me peiné lo más rápido que pude, sin querer solté un "Que guapo soy" a lo cual Nam contesto riendo.
Agarré las cosas y ambos salimos apresurados de la habitación.
"¿Así que te consideras guapo?" me dijo aún con su risita.
"Lo soy."
"¿Y yo?"
"También eres guapo, Nam. Pero en tu foto de pasaporte eres un monstruo" comencé a reír en lo que esperábamos el elevador.
"Había hecho cita, Jin. Pero se me olvidó por completo y ya iba tarde. Puse alarma y todo, pero creo que soy algo despistado y" era obvio que yo tenía que decir algo...
"¿algo?"
"Bueno, soy despistado, pero estaba seguro que me veía bien hasta ayer"
"A mí me gusta tu foto" dije con una sonrisa viendo las puertas del elevador cerrar "describe exactamente cómo eres realmente. No estas como te veo, sino como eres" dije riéndome "es decir, desordenado"
"A ti también se te va la onda, Jin" era cierto, a veces. Pero se reía de mis momentos locos.
Me gustaría golpearlo ahora, pero vamos 40 minutos tarde y debo permanecer estable.
"¿Quieres golpearme cierto?"
Me encanta que Nam casi siempre adivine lo que estoy pensando porque también yo casi siempre se lo que él está pensando.
Salimos corriendo del ascensor y vimos que todos nos estaban esperando. Pedimos disculpas por el retraso y nos apresuramos a pasar lista para saber si todos estaban y así poder hacer el itinerario algo atrasado.
Era una locura estar con Nam, sin embargo, no lo cambiaría por nada. Se convirtió en mi mejor amigo en un abrir y cerrar de ojos.








