Prólogo
“Solo los valientes que se atreven a recorrer la senda de los dioses soportan las flechas de Asgard.”
Asgard, el reino de Oro y Fuego, hogar de los dioses Æsir ubicado en la parte más alta del árbol cósmico y gobernado por Odín.
Un mito para algunos, un sueño para otros y una sentencia de muerte para mi.
¿Quién imaginaría que, después de tanto intentar huir de este lugar, terminaría volviendo aquí
Bueno quizás yo debí hacerlo a fin de cuentas este fue mi hogar, pero creo que estaba más concentrada en sobrevivir a los engaños del hombre del que estoy perdidamente enamorada en vez de estar cuidando de mi propia vida. Creo que todas pasamos por algo similar alguna vez ¿no? Pero no me refiero a la parte del deceso inminente sino a la parte de la decepción por un amor…
Pero en fin creo me estoy adelantando un poco en esta historia, aún faltan muchas cosas antes de llegar a donde estoy ahora, caminando por un corredor directo hacia mi muerte.
Antes de siquiera llegar aquí hay que retroceder mucho más atrás en el tiempo, cuando aún no sabía de la existencia de Asgard y de mi inevitable destino, hay que viajar al día en qué lo conocí, el día qué lo cambió todo…