✠
Sus manos apretaban el cuero negro del sofá, aquel caro material que estaba rasgañando producto de su enojo.
—Ya...Tae...—jadeó el chico de cabellos dorados que tenía toda la atención del contrario que intentaba calmarse en el sofá
—Eres tan lindo que quiero comerte Jimin—respondió su novio dejando que el mencionado dejara su regazo para volver a sentarse a su lado—Lo siento Jungkook—se disculpó mirando a su mejor amigo que se encontraba frente suyo—Pensé que él no estaría en casa, pero mejor sigamos con lo nuestro—añadió poniéndose de pie para guiarlo al despacho de su padre
Jimin se encogió en su sitio tras sentir la mirada de Jeon, sus ojos lanzaban llamas en su dirección después de la escena que presenció.
Jungkook siguió a Taehyung y prefirió hablar con Jimin después, había ido se visita a esa costosa casa gracias a un asunto financiero que unía a sus padres. Sin embargo, no esperó ver como se comían la boca en el sofá, con la excusa de "no poder contenerse debido a todo el cariño que se tenían" Claro eran novios, pero eso para Jungkook era más falso que nada.
-
Después de varias horas , Jungkook finalmente consiguió regresar a su hogar, un departamento que pagaba él solo sin necesidad de depender de sus padres. Se sorprendió levemente al ver una cabellera rubia en su puerta, una que pertenecía al chico que yacía sentado, esperándolo.
—Lo siento—pronunció con rapidez mientras se ponía de pie para recibirlo—Lo que pasó ahí...yo no lo planeé, solo...
—Solo no pudiste detenerlo ¿cierto?—inquirió con fastido abriendo la puerta
Jimin asintió mientras lo seguía al interior de su departamento. Abrazó a Jungkook por la espalda, pero este lo alejó mientras se quitaba su chaqueta.
—Mira Jimin, esta no es la primera vez, ni la segunda...
—No volverá a pasar—interrumpió volviendo a acercarse
—¡Estuviste junto a él todo el año!—explotó mirándolo con enojo—Entiendo que ustedes dos eran novios, y también llegué a perdonarte cuando no me lo dijiste al principio. Admito que fui un idiota por acostarme contigo traicionando a Taehyung, pero ya es suficiente—pronunció de manera fuerte remangando su camisa con un poco de fuerza
—Pero, yo te amo a ti—respindió con los ojos llenándose de lágrimas—Solo te amo a ti—añadió acercándose para tomar su rostro entre sus manos
—¿Entonces por qué sigues con él?—preguntó mirándolo a los ojos
La amistad que tenían Jungkook y Taehyung era lo suficientemente larga como para considerarse mejores amigos. Se criaron juntos, asistieron al mismo colegio y Universidad. Sin embargo al cumplir los 22 años Jungkook tuvo que viajar para tomar un curso en el extranjero. Se fue durante un año, perdiendo un poco de conexión con su amigo, sin embargo, aún lograban llamarse cada semana. Sus últimos días en Japón, antes de regresar, Taehyung estuvo diciéndole que tenía una "sorpresa"
Lástima que Jungkook la descubrió antes en el bar que fue a visitar la noche que volvió a Corea. La atracción con Jimin fue inmediata, se le hizo imposible no seducirlo y besarlo toda la noche. Cuando despertó al día siguiente solo en aquella habitación de hotel lo único que tuvo de ese mágico chico de cabellos dorados fue un papel con un número de teléfono.
Sin embargo lo que no esperó, fue verlo después en la casa de su mejor amigo, sosteniendo su mano mientras era presentado como "Su Novio"
Jungkook se enojó bastante. Estaba furioso porque sin notarlo había desenmascarado a la pareja de su amigo, podía decírselo y evitarle el sufrimiento. Eso es lo primero que pensó en hacer, porque después de todo él no sabía que estaban juntos. No obstante fue un idiota.
Un idiota por caer en la cama de Jimin otra vez mientras traicionaba a Taehyung, una de las personas más importantes en su vida. Era difícil de explicar, pero el rubio desde el primer momento logró entrar en su interior, capturó su corazón y ahora lo tenía entre sus manos.
Jungkook se sintió mal al principio, sin embargo notó que dolía más mantenerse lejos de Jimin. No pudo controlar sus estúpidos sentimientos y terminó perdonándolo una y otra vez, cayendo en una relación enfermiza.
—Te dije que no volvería a perdonarte—pronunció con dureza, alejándose de su toque
—Pero sabes que mi corazón te pertenece—respondió volviendo a acercarse
Con el ceño fruncido Jungkook lo inspeccionó y sonrió sin una piza de gracia al notar la marca rojiza que tenía en el cuello. Una que él no se encargó de hacer.
—Yo no solo quiero tu corazón—lo observó a los ojos casi perforándolo con su mirada—También quiero que tu cuerpo me pertenezca—añadió sosteniendo la mándibula de Jimin con fuerza
—Yo...
—¿Eres mío Jimin?—preguntó acercando su rostro con lentitud, juntando sus narices mientras su otra mano acariciaba lentamente sus cabellos dorados, llevando sus ojos hasta aquellos labios carmín que lo enloquecían
—Si...—respondió sintiendo la respiración del contrario
—Entonces deja de verte con él—seguido de esto unió sus labios con necesidad. Esa necesidad que sentía Jungkook de marcar el cuerpo de Jimin por completo
Sus ojos se cerraron dejándose llevar por la pasión que siempre encendían al verse. Jungkook jaló el cabello de Jimin hacia atrás, para tener el acceso directo a su cuello, el cual succionó para dejar una marca, una que le dijera a todos que él era a quien realmente pertenecía.
El cuerpo de Jimin cayó sobre el sofá y Jungkook no tardó en posicionarse encima mientras no dejaba de besarlo. Las manos de este último se metieron debajo su camisa y acarició su piel nivea, sacando pequeños gemidos de sus labios por lo bien que se sentía su toque.
—Hazlo, por favor—jadeó el rubio abriendo aún más sus piernas
Jungkook no rechistó. Se ocupó de su ropa, quitándole prenda por prenda hasta dejarlo desnudo, él hizo lo mismo y en poco tiempo se acomodó en una mejor posición y comenzó a prepararlo con sus dedos, lamiendo sus pezones y dejando pequeñas mordidas.
Jimin dejó escapar un sonoro gemido mientras sentía como el miembro del contrario lo llenaba por completo. Sus pies se encogieron y su espalda se enarcó cuando sintió las primeras embestidas.
Podía ser novio de Taehyung y tenerle cariño, lo que le impedía terminar su relación. Sin embargo todo su ser ya pertenecía a Jungkook, este último logró entrar tanto en él que le era imposible no pensar en su rostro cada minuto.
—¿Te sientes bien?—preguntó Jeon mirándolo con aquellos ojos que tanto amaba, el sudor caía por su cabello, perdiéndose en sus duros músculos haciéndolo ver tan bien que Jimin casi se vino con solo esa imágen
—Eres él único a quien amo—respondió sabiendo que a Jungkook le encantaba eacuchar eso
Jeon sonrió empezando a moverse más rápido. Sus cuerpos se encontraban unidos de una manera tan placentera que se les hacía imposible detenerse.
La pasión del momento les hizo olvidarse por completo de cerrar la puerta en un principio. Unos pasos entraron al departamento pero ningunó los eschuchó debido al sonido que hacían sus cuerpos al chocar.
—Jungkook olvidé decirte sobre el contrato que...—las palabras de Taehyung se quedaron en el aire y sus pies dejaron de avanzar al notar los dos cuerpos que yacían en el sofá
Jungkook en vez de alejarse de Jimin sonrió con superioridad mientras veía a Taehyung, sus ojos se encontraron y dejando un beso sobre los labios de Jimin, dijo:
—Él es mío