Agradecimiento y contenido.
Para empezar, quiero agradecer sinceramente a quienes me acompañaron durante todo el trayecto de la primera parte de “Tú eres la razón”. Nunca imaginé que habría una segunda toma. Creí, durante mucho tiempo, que una sola era suficiente. Pensé que era mejor dejarlo ahí. Pero la verdad es que sentí la necesidad de darle un giro completo a la novela, de mirar la historia desde otro lugar y animarme a continuar.
Como sabrán, esta historia no está escrita al azar. En parte sí, porque la vida muchas veces lo es, pero en parte no. Hay experiencias que me atravesaron de verdad, cosas que me sucedieron y que, a lo largo de los años, intenté comprender y superar. Por eso quise escribir un libro que mostrara cómo empezó todo, cómo fui atravesando cada etapa y cómo, con el tiempo, aprendí a enfrentar lo que dolía. Este libro es también un intento de llegar a un lugar a salvo, de mostrar cómo uno crece, cómo tropieza y cómo sigue adelante, incluso cuando no está seguro de poder hacerlo.
Hoy quiero agradecer, primero, a mis padres, a mis hermanos y a mi hermana, que saben que ahora sí escribo, que ahora sí me animo a poner en palabras lo que antes callaba.
A mis sobrinos y a mi ahijada, que están conmigo día a día y que, sin saberlo, elevaron mi esperanza a niveles que nunca antes había tenido.
A mis mejores amigas, que aunque hoy no mantengamos tanto contacto, volver a ver a dos de ellas hace poco me llenó el corazón de una manera que no esperaba.
A mis amigas de la universidad, que me escucharon hablar de mis escritos, incluso cuando yo mismo dudaba de ellos.
Y, por supuesto, este agradecimiento no estaría completo sin Sofía, mi eterna mejor amiga. Y sin mi mejor amigo, a quien también quiero decirle que lo amo y que siempre voy a estar feliz por él.
Tengo muchas personas a quienes agradecer, tantas que no me alcanzaría el espacio para decir todo lo que llevo dentro. Pero lo digo igual, aunque sea de esta manera: gracias por ayudarme, gracias por darme más esperanza para escribir, gracias por alentarme cuando dudé.
Gracias a todos y a cada uno.
Como hice siempre, quiero dejar una idea general de los contenidos que se van a abordar. Sepan que se mantienen —e incluso se profundizan— respecto a la entrega anterior. En estas páginas se hablará de temas que para algunos pueden resultar incómodos, pero que considero necesarios:
– Alcoholismo.
– Drogas.
– Pornografía.
– Suicidio.
– Autolesiones.
– Trastornos alimenticios: anorexia, bulimia, atracones.
– Vómitos provocados.
– Xenofobia.
– Racismo.
– Un sector especial llamado “Los marrones”, que explicaré más adelante, pero que sentí necesario mencionar desde ahora.
– Depresión.
– Entre otros.
Este libro no busca incomodar por provocar, sino decir lo que muchas veces se calla. Decirlo, escribirlo y, tal vez, sanar un poco en el proceso.