Pesadilla
Si. Los monstruos existen. Y son demasiado fáciles de atraer.
La mayoría de personas suelen crearlos a su medida, ignorando por completo las formas que toman en los demás. Se encierran en sus propias pesadillas, acostumbrados a convivir con un miedo conocido sin intención de enfrentar lo que yace más allá de sí mismos.
Diariamente luchan contra ello y suelen darse por satisfechos cuando son capaces de olvidarlo por cierto tiempo. Pero la pesadilla nunca desaparece, y los monstruos siempre regresan. Tarde o temprano, encuentran el camino de vuelta, siempre lo hacen.
No sé si existe una forma de erradicarlos por completo, pero tampoco me atrevería a asegurar que son imposibles de arreglar.
Últimamente los veo más a menudo. Su presencia, que antes parecía un murmullo lejano, ahora se me hace imposible de ignorar.
Después de todo, ahora hay uno que me sigue a todo lugar.