Capitulo único
Lauren: Ha… ha.. hace mucho calor pa… pa.. para eso - Tartamudeó la chica de ojos verdes, dejando de lado su celular, con el rostro colorado y tratando de desviar la mirada.
Camila: Lauren, mírame a los ojos - Pidió o más bien ordenó la castaña. Puso sus manos a cada lado de la cabeza de su prisionera y acerco su rostro al de Lauren. Por n la pelinegra dejo de resistirse y miro directamente esos ojos castaños que tanto la hipnotizaban cada vez que los veía.
Camila sabía que, si había algo que Lauren amaba más que molestarla para ver sus diferentes expresiones, era que fuera ella quien tomara la iniciativa para demostrar su afecto mutuo. Nunca lo diría en voz alta, pero para la pelinegra si se trataba de Camila… le encantaba ser sumisa.
Sus labios se encontraban a escasos centímetros de distancia y podían sentir la respiración de la otra en sus rostros, pero para llevar a cabo su plan, la castaña se detuvo justo antes de que se rozaran sus labios. La otra chica no duraría mucho.
Lauren: Camila… como amas torturarme así - dijo Lauren después de unos segundos y cerró el espacio entre ellas probando ese sabor que tanto le fascinaba.
Camila profundizó el beso y acarició el cuello de su pareja suavemente haciendo que esta gimiera de placer. Sabía que su cuello era su punto débil y tomaba provecho de ello cada vez que podía. Después de todo no había persona que conociera mejor a Lauren que su mejor amiga, ¿cierto?.
Y había menos secretos aun desde el momento que pasaron a ser algo más qua amigas.
La castaña paso a besar el cuello de la pelinegra bajo ella y aprovecho que esta se encontraba algo desorientada para lentamente subir sus manos hasta su cabeza y por retirar esa molesta liga, dejando caer su cabello en su rostro.
Camila se separó de Lauren y una sonrisa victoriosa se dibujó en su rostro.
Camila: Gané. – dijo la castaña sonriendo y brincando de emoción, mientras que Lauren suspiró.
Lauren: Esto no es una competencia Camilaaaa…
Camila: Ah, entonces no deberías de ser tan competitiva.
Lauren: ¿Así me amas, no es verdad Camila? - dijo la pelinegra acercando sus labios a los de Camila en un beso tierno y lleno de amor.
Camila: Estúpida - fue la respuesta de la castaña y la pelinegra sonrió con satisfacción, los roles habían vuelto a cambiar, tal como suele ser.
Camila: Me gusta cómo te ves sin el cabello recogido – dijo la castaña recostándose junto a la chica que amaba – No entiendo porque a ti no te gusta.
Lauren volteo a verla y se miraron largamente a los ojos.
Lauren: Hay una simple razón por la cual no me gusta dejarme el cabello suelto.
Camila: ¿Cuál? – pregunto la castaña con curiosidad.
Lauren: Mi cabello no me deja ver a la persona que más amo cuando está a mi lado. – le dijo la pelinegra sonriendo, mientras se acercaba a su novia besándola con amor en los labios.
Fin…