Eveline Graves: La Deuda del Creador

Summary

ENTRE LAS SOMBRAS DEL CREADOR "Controlar tu mente es algo apropiado, si quieres ser el escudo para todos " Eveline Graves posee un don que muchos héroes envidiarían, pero que para ella es una condena: Hipertimesia. Eveline no puede olvidar nada. Cada trauma, cada golpe y cada traición de su pasado vive en ella con la frescura de un recuerdo de hace apenas cinco minutos. Para no colapsar ante el peso de su propia historia, su mente hizo lo único que podía para salvarla: fragmentarse. Siete voces, siete voluntades, siete guerreras atrapadas en un solo cuerpo: Claire: La estratega fría. Heather: El caos y la rabia pura. Azami: La seducción y la diplomacia. Gina: La empatía y la fragilidad. Kayle y Nakio: El motor de combate. Y la propia Eveline, intentando mantener el control de un sistema que se desmorona. Tras sobrevivir a los experimentos de All For One y entrar a la Clase 1-A de la U.A., Eveline deberá demostrar que es algo más que un arma viviente. En un Japón que se queda sin símbolos tras el retiro de All Might, ella deberá aprender a fusionar sus demonios para convertirse en el Escudo que el país necesita. Pero con cada rayo que invoca y cada hueso que rompe, una pregunta resuena en el vacío de su mente: ¿Qué sucederá cuando el Escudo finalmente se quiebre? Una historia de redención, brutalidad y la búsqueda de identidad en un mundo que solo ve monstruos o héroe

Genre
Action/Scifi
Author
NakioRe
Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulos 1-2

Capitulo 1: La grieta y el Juramento

1er momento: El desperdicio del poder – Gina (Control del entorno)

Una noche lluviosa. Dicen que los villanos y ladrones trabajan mejor bajo la luna, y en la zona de Kamino eso se nota. Allí apareció, de la nada y hace muy poco tiempo, una vigilante y próxima heroína de origen desconocido.

En un callejón, el aire vibraba; no por el motor de un camión, sino por la manipulación del entorno de aquella chica. Gina Rain Graves... ¿no se llamaba Eveline? Ahora, quien tiene el control es ella, y su ojo amarillo denota su identidad. El cemento bajo los pies del villano se ablandaba y endurecía a su voluntad, creando un mareo que ella controlaba a placer. Gina sonrió; su rostro juvenil estaba inclinado ligeramente hacia el cielo lluvioso.

“Si tan solo este villano fuera más... guapo”, pensó, mientras imaginaba un escenario romántico bajo la lluvia con alguien más atractivo. No le importaba si era varón o mujer. Por desgracia, se distrajo con ese pensamiento, provocando que su Don se relajara. El villano notó la apertura y cargó hacia adelante con un grito; la distracción de Gina siempre era su mayor debilidad.

Gina no está acostumbrada al combate o, mejor dicho, entra en pánico cuando recibe daño. Eso quedó claro al ver su reacción de terror al ser embestida. Ese jadeo seguido de un grito de espanto fue cortado por una explosión de tos. El metal de su vendaje se puso rígido ante el impacto.

2do momento: La intervención sarcástica – Kayle

En ese instante, una voz seca y severa invadió su cabeza:“Qué patética. ¿Nunca puedes concentrarte en una maldita tarea, Gina? Controlar tu entorno te hace mejor que cualquier otro; lo entendería de las demás, pero no de ti. Hazte a un lado, arruinas mi glamour imaginario”.

¡Transición de personalidad! La cabeza se levantó y el cuerpo se reincorporó tras el golpe. Su ojo izquierdo cambió de color, pasando de un amarillo vivo a un morado muy oscuro. Quien controla ahora es Kayle; su cuerpo, antes torpe, ahora luce rígido y con un sarcasmo palpable. Para su disgusto, el villano estaba demasiado cerca.

Kayle (Control de entorno/cuerpo): En lugar de tocarlo, condensó la humedad del aire entre ellos, creando un microclima helado. El villano se detuvo en seco ante la escarcha manifestada, con sus movimientos ralentizados. Kayle, debido a su aversión al contacto físico, escupió sangre por la intensa tos que la invadía.

—Lo siento, cariño —siseó Kayle. Su única expresión era el desdén, sumado a la desventaja de solo poder ver por un lado—. No me gusta tocar la basura.

3er momento: El sacrificio y el deber – Eveline

El villano logró liberarse de la escarcha. Kayle aún no se recuperaba de la tos producto de su asma y, debido a eso, recibió un golpe contundente. A Kayle no le gusta el contacto y está a punto de descontrolarse por la rabia. En ese instante de pánico y dolor —“¿Cómo se atreve a tocarla?”, piensa Kayle—, una calma forzada invade el sistema, inundándolo todo. La aversión de Kayle fue aplastada por el sentido del deber.

¡Transición de personalidad! Eveline toma el control, aceptando el impacto, pero al hacerlo activa su poder más peligroso.

Eveline (Mi turno): Su ojo izquierdo cambió de color nuevamente a un morado más natural, cerrándose debido al dolor. Su ojo derecho, agrietado, emitió un leve pulso. Ella atrapó el puño del villano con firmeza.

—Te lo agradezco, villano. Este daño... —Su voz tranquila contrastaba con el caos de su cuerpo—. Te lo voy a devolver. ¿Sabes por qué? ¡Porque ahora es... Mi Turno!

El villano gritó de dolor al recibir el doble del daño que él mismo había infligido. Eveline terminó empujándolo, cumpliendo con su deber a pesar de todo.

Su pensamiento final, pronunciado en voz alta, fue: —La única forma de protegerte es que siempre sea mi turno. ¿No es así, Nana? Es lo que hace un escudo.

Capitulo 2: La Deuda en el Vacio

1. El despertar caótico (Foco inicial: Azami y su amistad cómplice)

El aire del consultorio, escondido entre los almacenes del puerto, olía a desinfectante, eucalipto y a la amarga acidez de la preocupación. ¿Qué podría ser?

Azami abrió el único ojo funcional, fastidiada. Su ojo derecho —esa grieta de tejido que la marcaba— pulsaba con la energía residual de “Mi Turno”. Se quejó por la complicación que suponía usar aquel Don.

—Qué buena suerte... Terminar una pelea apestando a adrenalina para ahora tener que lidiar con tu cara de funeral, QiQi.

La doctoraQi Lin, una mujer de unos veinticinco años con el rostro exhausto, limpiaba con algodón una herida superficial en el brazo de Azami. Sus labios se curvaron en una media sonrisa cansada.

—¿“QiQi”? Veo que estás de humor, Azami —Qi Lin le siguió el juego, aunque su voz mantenía una ligera seriedad—. ¿Y qué te trae por aquí? ¿El asma o el aburrimiento? Los análisis indican que el estrés de tu último... “cambio” te hizo consumir demasiado oxígeno.

Azami forzó una sonrisa, exhibiendo los dientes.

—Aburrimiento, por supuesto. Y me aburre tu bata; es tan poco sexy. Te ofrezco una distracción para el trauma que viste y tú hablas de mis pulmones. Un pequeño contacto físico me vendría bien, amiga.

Esta personalidad en concreto es un ser bastante coqueto que se insinúa a cualquiera que le parezca atractivo.Qi Lin rodó los ojos, divertida a pesar del estrés.

—Qué oportuna. Si insistes, el contacto físico que te ofrezco es otra dosis de antibióticos. Además, sabes que si te acercas demasiado, Kayle saldrá a quejarse de mi falta de gusto en la ropa. Mantente quieta, cariño.

El reconocimiento implícito del “juego” y el recuerdo de sus otras personalidades forzaron el cambio. La sonrisa de Azami se desvaneció.

¡Transición de comportamiento forzada! La cabeza se inclinó levemente y la serenidad de la personalidad principal regresó.

—Lo lamento, QiQi —dijo Eveline. Su voz era un susurro grave mientras aspiraba su inhalador con avidez—. Ella... yo... no siempre puedo mantener a raya el caos.

2. La explicación y el secreto

Qi Lin se secó las manos y se sentó frente a Eveline. Su rostro ahora desbordaba afecto y seriedad.

—No tienes que disculparte, Ev. Sé que no puedes. Mira... la explicación que doy a los pocos que preguntan es que el implante de los cuatro Dones y la reversión de daño de “Mi Turno” causaron una disociación neuronal masiva por el shock del poder. Digo que tu cerebro está tan dañado por los experimentos de All For One que creaste patrones de comportamiento extremos para compartimentar el trauma y el control de las facultades.

Eveline asintió, con la mirada fija en la bufanda de Nana; esa misma que aún resguarda incluso tras el paso de las décadas. Ella aceptaba esa mentira; era más fácil que la verdad.

—Es un diagnóstico suficiente para que te dejen en paz —Qi Lin se inclinó, con la voz bajando a un susurro conspirativo—. Pero tú y yo sabemos que es más que eso. No son solo patrones; son como siete ecos de lo que te hicieron. Y ese es el secreto que mantengo. Nadie más puede saberlo, Eveline, no ahora. No con el país sumido en el pánico post-Kamino. Si alguien descubre la verdad, serás catalogada como una inestabilidad de Nivel S.

3. La exposición necesaria (Foco principal: El rol y la nueva realidad)

Eveline se puso de pie. Las vendas, limpias gracias a Qi Lin, cruzaban su cuerpo.

—Han pasado menos de dos semanas desde Kamino —dijo Qi Lin, y su frustración se transformó en súplica—. El Símbolo de la Paz se fue. El caos se duplicó. Si tu condición te hace fallar ahora, los villanos sabrán que pueden actuar impunemente. El país no necesita una vigilante con problemas de comportamiento; necesita a alguien que tape ese agujero.

—Mi juramento de ser el Escudo de Nana Shimura no era solo para protegerla a ella. Es para proteger lo que ella defendía —Eveline se ajustó la bufanda—. Si el Símbolo de la Paz se retira, el escudo debe levantarse. Es la única forma en la que podré pagar mi deuda por haber fallado en Kamino.

4. El Flashback controlado (Foco principal: El juramento solitario)

Eveline se acercó a un viejo perchero y tocó la tela de la bufanda.

[FLASHBACK]

Un patio trasero polvoriento. El sol de la tarde le daba un brillo irreal al puño de Nana Shimura. Nana se apartó con un movimiento rápido y la joven Eveline (en su faceta de Heather) cayó de rodillas, tosiendo y sin aliento. Nana no se acercó.

—Te distrae tu debilidad, Graves —dijo Nana con voz áspera—. El mundo no espera. Si vas a estar cerca de esta pelea, debes entender esto: eres una herramienta, un cabo suelto. No eres mi sucesora. Levántate. Porque si te caes... tu fracaso solo te dañará a ti.

El cuerpo adolorido de Eveline/Heather se levantó; en parte por amor, pero más por una necesidad desesperada de probar que la frialdad de Nana era un desafío. Fue un juramento autoimpuesto.

[FIN DEL FLASHBACK]

Eveline cerró el puño. La bufanda de Nana olía a una lucha que la sociedad creía terminada y ganada. Habían pasado décadas desde aquel día, desde que fue criogenizada y mantenida con la misma edad que tenía entonces. Pero el juramento se sentía fresco. “Mi Turno”. Ella absorbería el golpe que el mundo ya no podía soportar.

5. La amenaza y el gancho

Qi Lin se acercó con una tableta. Su expresión era profesional, aunque el miedo se filtraba en sus ojos.

—Malas noticias. La Yakuza Shie Hassaikai está operando con total descaro en el puerto. Es un síntoma directo del retiro de All Might y del encierro de AFO. La policía lo ha clasificado como “Situación de Máxima Obediencia” debido a la complejidad de la amenaza.

Eveline miró el mapa, la planificación detallada y los complejos términos militares.Máxima obediencia.

—Necesitamos que la misión sea perfecta, Eveline. Sin fallos de comportamiento, sin torpeza, sin sarcasmo. Se requieren planes detallados y obediencia ciega —dijo Qi Lin, mirándola con una súplica silenciosa.

Eveline concentró su voluntad. Sus manos temblaron levemente. Su voz emergió de nuevo, pero más baja, más tensa, tartamuda y casi susurrada; el sonido de la rendición de la voluntad.

—N-Nakio e-está lista —murmuró—. D-dígame la orden... L-le i-imploro que sea específica...

FIN DE LOS CAPITULOS 1 Y 2

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