Capítulo 1. El Encuentro
Actualización semanal 💔 Gracias por leer y apoyar esta historia.
Nunca creí en los encuentros destinados. Siempre pensé que esas cosas solo ocurrían en las historias que se leen para olvidar la vida real. Sin embargo, aquella tarde lluviosa entendí que el destino no siempre pide permiso antes de irrumpir.
La lluvia caía con fuerza, golpeando el pavimento como si quisiera borrar cada huella, cada recuerdo. Sofía caminaba apurada por la acera, sujetando con torpeza un paraguas roto cuyas varillas vencidas apenas lograban cubrirle el rostro. El frío se le colaba hasta los huesos, y la prisa la empujaba a avanzar sin mirar a nadie.
Hasta que lo vio.
Él estaba de pie en la esquina, empapado, sin paraguas, con las manos hundidas en los bolsillos del abrigo oscuro. No parecía molesto por la tormenta, ni por la gente que pasaba a su alrededor. Había en su postura una quietud inquietante, como si el mundo pudiera desmoronarse sin que eso lo afectara.
Sofía disminuyó el paso sin darse cuenta. Cuando sus miradas se cruzaron, sintió un escalofrío que no tenía nada que ver con el frío de la lluvia. Sus ojos eran oscuros, profundos, y guardaban algo que ella no supo nombrar: secretos, quizás, o heridas mal cerradas.
—Hola —dijo él, con una voz baja, casi indiferente.
La palabra fue simple, pero tuvo un efecto devastador. Sofía sintió cómo algo se encendía en su interior, una chispa inmediata e incomprensible que la obligó a detenerse por completo. El ruido de la lluvia se volvió lejano, la ciudad desapareció, y por unos segundos solo existieron ellos dos.
Ella respondió con una sonrisa tímida, insegura, preguntándose por qué su corazón latía con tanta fuerza. No lo conocía. No tenía razones para sentirse así. Y aun así, algo en él la atraía con una intensidad peligrosa.
Permanecieron frente a frente más tiempo del necesario, como si ninguno quisiera ser el primero en romper ese instante suspendido. Sofía fue la primera en apartar la mirada, incómoda con la sensación de estar cruzando un límite invisible.
Cuando por fin se alejó, caminó unos metros antes de darse cuenta de que estaba sonriendo. No sabía quién era ese hombre ni por qué había aparecido en su camino, pero una certeza incómoda se instaló en su pecho:
aquel encuentro no había sido casual.
Sofía aún no lo sabía, pero esa tarde bajo la lluvia había marcado el inicio de algo que estaba destinado a romperla... y a transformarla
💬¿Tú te habrías alejado... o habrías insistido?🤔