|Los restos del brillo|

Γmbar Smith habΓa cerrado todas las puertas que durante aΓ±os permanecieron abiertas: estaba bien con SimΓ³n, firme en un amor construido sin dudas ni reproches; en paz con su amiga JazmΓn, reconciliada con Emilia; sin conflictos con Luna ni con los Valente; y con un vΓnculo honesto y estable junto a su abuelo Alfredo. Incluso Sharon(desde otro lugar, desde otra vida) seguΓa formando parte de ese equilibrio nuevo.
Ella ya no vivΓa en la mansiΓ³n que la vio crecer. Ya era alguien independiente y habΓa apostado a un nuevo comienzo junto a SimΓ³n.
Sin embargo, algo no terminaba de encajar.
Cuando el ruido se apaga y la historia parece completa, quedan las preguntas que nadie hizo en voz alta. Las que no duelen, hasta que empiezan a pesar.
Sharon habΓa perdido la visiΓ³n tras el incendio en la mansiΓ³n Benson. Desde entonces, vivΓa atravesando una oscuridad que no era solo fΓsica. Γmbar la visitaba con frecuencia, aprendiendo a reconstruir un vΓnculo distinto; mΓ‘s frΓ‘gil y sincero. DespuΓ©s de todo, Sharon era su mamΓ‘.
Ella nunca dudΓ³ de quiΓ©n habΓa sido. Pero por primera vez comenzΓ³ a dudar de quiΓ©n era. SabΓa que habΓa sido adoptada y que Sylvana, su madre biolΓ³gica, no pudo hacerse cargo de ella porque estaba sola, sin opciones.
ΒΏPor quΓ© su apellido era Smith? ΒΏQuΓ© sabΓa realmente Sharon sobre su adopciΓ³n?
No habΓa villanos esta vez. Solo un pasado incompleto, esperando ser mirado de frente.
Entre los restos del brillo que alguna vez definiΓ³ su vida, Γmbar entendiΓ³ algo esencial: no se trata de cambiar el final, sino de comprender el origen.
Protagonistas


Personajes Secundarios


Y

Con


Participaciones especiales
Malena Ratner como Delfina "Delfi" Alzamendi.
Ana Carolina Valsagna como MΓ³nica Valente.
David Muri como Miguel Valente.
Rodrigo Pedreira como Rey GutiΓ©rrez.
Actuaciones especiales
Roberto Carnaghi como Alfredo Bilder.
Cristina Allende como Elena.

DΓas despuΓ©s, Γmbar se encontraba de luto. El silencio del lugar ya no era tranquilo. Afuera, alguien hablaba de horarios, flores y un sitio al que nadie quiere ir.
Porque a veces, la vida no avisa; solo quita. Y esa serΓa la primera despedida.









