Mi dulce locura Jeff the killer y tn

Summary

El amor más peligroso no es el que te rompe, sino el que te redefine. Cuando una joven capaz de absorber el dolor ajeno conoce a Jeff the Killer, encuentra en su obsesión posesiva el único refugio posible. Pero un nuevo miedo emerge: ¿qué pasaría si su unión crea una nueva vida? ¿Puede existir una familia en un mundo donde el amor se confunde con la posesión y la protección con la violencia? Esta es la historia de un pacto en la oscuridad y la decisión de traer una luz a ella.

Genre
Romance
Author
Guadalupe
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prologo

¿Amor y Locura?

Dos términos que nadie mezclaría a excepción tuya.

¿Sangre y Amor?

Dos términos que suenan terrible, pero que tú sabes que puedes manejar y conocer mejor que nadie.

¿Lujuria y Sadismo?

Términos parecidos, que para ustedes era una promesa.

—Cariño —Jeff se acercó tanto a mí, parecía un lobo hambriento y yo una presa que en sus ojos era muy apetitosa. Una mano se posó en mi cintura, me acercó a él como si me quisiera tener siempre cerca, algo que necesitara como si fuera oxígeno para él, algo tan vital para él.

—Quiero hacerlo —su voz suave y ronca pedía que fuera suya, que nos fundiéramos como si fuéramos uno mismo. Quería ser de él como quería que él fuera mío, pero tenía miedo de que el niño o la niña que trajéramos al mundo mereciera esta vida.

Mis manos fueron a sus clavículas, cerca de su cuello. Su cabello negro hacía taparlo bien.

—Cariño, tengo que hacerlo —se acercó poco a poco, tirándome a la cama.

—Quiero hacerlo —se acercó a mi cuello, con una voz ronca, de esas que parecían derretir el hielo.

—Jeff, no creo que sea un buen momento —susurré, derritiéndome poco a poco en la cama.

Su olor tan penetrante y hediondo era lo que más me hacía débil ante él; como si fuera alcohol para un alcohólico, un cigarro para un fumador, una droga tan adictiva que hacía que perdiera la cabeza. Así eran las cosas con él.

Nuestros labios se acercaron. Estaban tan fríos. Poco a poco, sus labios empezaron a calentarse.