Prólogo
No es una novela.
Es un proceso.
Este es el diario real de una autora que decidió dejar de soñar con publicar… y empezar a hacerlo. Aquí comparto mi regreso consciente a la escritura: avances diarios, bloqueos, disciplina creativa, errores, aprendizajes y la metodología que estoy usando para pasar del estancamiento a construir una carrera literaria profesional.
Si alguna vez has querido escribir, publicar o tomarte en serio tu voz creativa, este diario es para ti.
Sin postureo. Sin promesas mágicas. Solo constancia, estrategia y amor por las historias.
Si estás dentro de alguno de los siguientes grupos...
· Personas creativas
· Escritoras/es en formación
· Lectores interesados en procesos reales y no idealizados
· Personas que quieren construir algo a largo plazo
... Acompáñame mientras intento convertirme en la escritora que un día soñé ser.
Querida lectora:
Regreso a este mundo después de meses, si no años, alejada de las palabras escritas. En parte, por las obligaciones que implica nuestras vidas en una sociedad que apuesta por lo seguro y que aún requieren de gran parte de mi tiempo. Por otro lado, el miedo que se repita un fracaso experimentado.
Soy la autora de Encubierta. Lo autopubliqué en Amazon en el año 2022. Hoy, 19 de enero de 2026, es el primero de cinco días en el que el eBook es completamente gratuito y, sin embargo, nadie lo ha descargado.
Podría tomarme esto como un fracaso. Incluso una parte de mí está segura de que podría ser una de las peores novelas escritas por un humano que se han autopublicado en esta plataforma. Lo cierto es que en ese momento ni siquiera estaba preparada para publicarla. Era la primera novela que terminaba. Aunque aprendí mucho de ella, más lo hice los meses posteriores con otros proyectos.
No obstante, esas obras que siguieron a la frustrada autopublicación no llegaron a ninguna parte. A la hora de corregirlas, sentía que era mejor tirarlas a la basura que enseñárselas a alguien a pesar de que mi ego deseara gritar con otra persona ciertas escenas. Sí, lo que suele llamarse fangirlear.
Te preguntarás que hago entonces escribiendo todo esto si mi visión resulta de lo más pesimista. Reconozco que mi ambición no ha pasado a saludar por estos párrafos. Quizás porque la ambición no sea el motor aquí.
Admito que me encantaría publicar obras que compartieran estanterías con autoras tan admiradas como las que cuentan con ejemplares en edición especial bien situados en las librerías. Sin embargo, no fue eso lo que me movió con ocho años a escribir por primera vez. Aún recuerdo ese día en el que, ansiosa por las palabras que empujaban por salir desde mi pecho, buscaba papel y bolígrafo con frenesí.
Deseo de verdad volver a sentir lo mismo que aquella niña. Ilusionarme de nuevo con la forma en que las palabras hacen visible lo simbólico de mi caótica mente, ya sea a través del poema que ella escribió o de las novelas que me gustaría concebir.
Pero lo cierto es que el bloqueo no es meramente creativo. Me he sentido frenada por cadenas invisibles en casi todas las áreas de mi vida y agotada por el bucle infinito que me mantenía en un pozo oscuro y de aguas estancadas. Por alguna razón, algo cambió en mi interior este año, el cual comencé llena de propósito. No voy a decir que haya atravesado una metamorfosis de la noche a la mañana. Lucho cada segundo contra el estancamiento y el miedo que me mantienen entre la planificación desde el ensueño y la desmotivación disfrazada de pereza.
Bueno. Desmotivación o exceso de ella. No soy psicóloga para hablar de esto y cualquiera lo explicaría mejor que yo. Sí sé que tener demasiados frentes abiertos dispersa la energía lo suficiente como para sentirte abrumada. Pero lo que trato de exponer va más allá. Se trata de la teoría denominada disonancia cognitiva, por la cual se genera sentimientos de frustración e instasfacción cuando las acciones, los pensamientos y las emociones están desalineados. Te preguntarás: ¿a qué viene esto? La respuesta es simple. Podríamos estar motivados por tantas cosas a la vez que la satisfacción de cumplir con una de ellas jamás sería suficiente para afrontar la frustración de no estar cumpliendo con las demás. Dejo esta reflexión por si estás en bloqueo creativo y sientes que nada te apetece.
Retomando el hilo que llevaba, la creatividad no era lo único que parecía taponada. Es por eso que, inspirada por retos, vídeos y otro tipo de publicaciones en distintas plataformas, configuré mi propio challenge. Lo he bautizado como METANOIA. Este concepto significa una profunda transformación interior, de mente, corazón y perspectiva, que implica una renovación espiritual, intelectual y emocional.
Este reto implica una serie de acciones diarias que impulsen el crecimiento diario a nivel personal, profesional y espiritual, con un enfoque en la escritura como propósito de vida.
Estoy segura de que habéis oído con antelación el término japonés ahora tan famoso: IKIGAI. Ese que representa la razón de ser de una persona: un talento que supone un beneficio hacia la comunidad y del que se puede obtener una retribución. Cada día estoy más segura de que, en mi caso, la escritura es mi ikigai por más distracciones que me ponga. Este texto es prueba inequívoca de que siempre vuelvo a ella desde los ocho años y aún hoy a los veintisiete, a pesar de que las dudas y la débil fe en vivir de escribir como vivo el acto.
A través de METANOIA CHALLENGE espero recuperar la ilusión a través de uno de los métodos de manifestación más compartidos en Internet. Me refiero a actuar como si ya fueras eso que quieres ser. En mi caso, está más que claro.
Llegados a este punto podrías preguntarme si he investigado la vida de escritoras como Sarah J. Maas para replicarla. Lo cierto es que no y tampoco me interesa. A menudo pensamos que queremos ser como nuestros referentes; como esas personas que han logrado estar donde a nosotros nos gustaría. Sin embargo, me cuesta mucho creer que alguien quiera vender su identidad y su autenticidad por completo convirtiéndose en la copia de otro solo porque ha tenido éxito. Lo que te interesa de verdad es conocer la mentalidad que las ha llevado hasta ahí. La perseverancia, el enfoque, la actitud... ¿Qué pensamientos han mantenido esas exitosas autoras en sus mentes para estar ahora donde están? Seguro que la rendición no fue el más recurrente, ¿cierto?
Este reto consiste mayoritariamente en eso: resetear la mente para enfocarse en esa realidad que se desea en lugar de recrearse en las quejas de no vivirla.
Aunque los límites los pones tú, aquí te dejo la checklist de acciones diarias que componen el reto:
- Caminar al aire libre, ya sea 45 minutos o 6000 pasos.
- Entrenar la disciplina que decidas el tiempo que elijas. Yo me he apuntado en el calendario una combinación de Barre, Pilates y Yoga que, si bien me está costando seguir, y debería aplicar el eat-the-frog en este punto, me ha ayudado a enfocarme en las sensaciones positivas posteriores a la actividad, alimentando la motivación de llevarlas a cabo.
- El journaling es una práctica muy popular a día de hoy. En especial entre los escritores desde que Julia Cameron la incentivó bajo el nombre de las páginas matutinas. No voy a decir que escribas 3 páginas al día. Yo escribo una y con ello ya llevo bastante tiempo invertido. Por supuesto, es obligatorio escribirla a mano en un diario o un papel. Aunque es preferible siempre la primera opción para que en la primera página lo puedas consagrar con tus propias palabras como un espacio seguro para volcar tu caos mental.
- La alimentación y la hidratación aquí son igual de importantes que en el resto de puntos. Si bien no te voy a mencionar ninguna dieta, pues no soy médico, sí te recomiendo que adoptes hábitos más saludables para ti. Yo sí que estoy siguiendo una dieta diseñada por un endocrino. Tú puedes buscar simplemente una dieta que implique menos procesados. Además, es igual de importante mantenerse hidratada. Esto incluye reducir el consumo de alcohol considerablemente, aunque sea un desafío en ciertas zonas de España donde se aprecia tanto una caña con una tapa.
- La lectura es un hábito que los escritores traemos naturalmente con nosotros. Pero a menudo nos inclinamos hacia opciones limitadas en cuanto a géneros y finalidad. ¿A quién no le ha pasado que 800 páginas de un libro de fantasía les ha pasado volando mientras ese libro del instituto, de 120 páginas, parecía que no tendría fin? Aquí podría hablar de mi negativa ante las lecturas obligatorias y puede que lo haga más adelante. Ahora no es el momento. Lo que sí debes tener en mente es que este reto involucra tres lecturas activas en todo momento.
- Un libro de desarrollo personal: hábitos, espiritualidad, gestión emocional...
- Un libro de desarrollo profesional: estructuras narrativas, cursos de escritura como el de Brandon Sanderson, marketing...
- Un libro de tu TBR, y es aquí donde entran esas lecturas que ya tienes en tu lista.
- La escritura no podía faltar en este reto. Convirtiendo cada mes en un NaNoWriMo, establece un mínimo diario de palabras y ¡adelante!
Todo esto puede parecerte mucho o demasiado poco. ¿Durante cuánto tiempo debes hacerlo? Tú decides. Sirviéndote de ejemplo, y aplicando el método del año de las 12 semanas, mi deadline es el 31 de marzo. A través de este diario verás si cumplo con el objetivo de tener planificada mi trilogía al completo para esa fecha. Además, lo haré con un sistema que he adaptado particularmente.
Si te pasa como a mí, escribir una segunda parte habiendo dado por concluida la corrección o publicación de la primera puede llevarte a desengancharte o desconectar de la historia. Es por esa razón que prefiero trabajar por fases antes que por volúmenes. Así que he adaptado el método del copo de nieve para tener una idea bastante ordenada tanto de la saga en conjunto como de los personajes. ¿Quieres conocerlo? Por supuesto, también hablaré de él en siguientes capítulos de este diario.
Por hoy, creo que he hablado bastante y quizás demasiado. Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme y espero haber empezado a inspirarte.
¿Te sientes identificada con alguna parte de este prólogo? ¿Quieres acompañarme en este proceso, llevándolo a cabo conmigo? Por favor, que no te dé tanto reparo dejar comentarios como a mí (estoy trabajando ya en ello, lo prometo).