Daigaku ✶ Kookmin

Summary

✶ │En un mundo de alfas crueles, desalmados y donde no respetaban a nadie, para Jimin era dificil ser un omega │✶ • Pareja: Kookmin • Contenido: ChicoxChico / Drama / Omegaverse / No apto para menores • Estado: Finalizado

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

✶ 1


El estruendoso sonido del timbre sonó en toda la escuela. Provocando que una gran cantidad de alumnos comenzara a moverse para salir a su hora de almuerzo.

Muchos se sentían aliviados de que dicha hora llegara, sin embargo algunos no paraban de temblar sobre su asiento, deseando regresar a casa y no tener que volver a pisar su salón nunca más.

—¿Pero qué tenemos aquí?—alguien preguntó divertido, observó al chico rubio que se encogía en su sitio y se acercó más al sentir ese aroma dulce que desprendía

—Si vino estando en celo, es porque quiere que lo ayuden—opinó el alfa de cabello blanco a su lado

—Yo...no lo sabía...—pronunció temblando aquel rubio que había olvidado su fecha de celo. No solo había sido descuidado, prácticamente se estaba estregando a la boca del lobo

—Tranquilo, nosotros te ayudaremos—comentó Yoongi sonriendo con diversión. Junto al otro alfa, tomaron al omega por los brazos y rápidamente se ocuparon de sacarlo de ahí, el rubio gritó por ayuda, pero como ya era normal en su escuela, nadie fue a socorrerlo

A unos asientos de distancia, Jimin apretó sus manos sobre su pupitre y cerró sus ojos buscando relajarse. Una vez más presenció un acto injusto, la voz de ayuda daún se podía escuchar por los pasillos, pero él no podía hacer nada al saber que también era un débil omega.

Jimin no deseaba tener ese pensamiento sobre su rango, pero era inevitable cuando siempre salían perdiendo. Los alfas de su escuela los usaban a su antojo y nadie hacía nada por parar aquella injusticia. Los omegas que se metían en las confrontaciones terminaban peor que las víctimas, así que lo mejor era quedar al margen.

Aún tenía quince minutos para degustar su almuerzo, su estómago pedía comida, sin embargo no deseaba salir de su salón de clase. Sabía que afuera existía más peligro, sobretodo en la cafetería, donde sus compañeros se divertían molestando omegas y llevándolos lejos para hacerles cosas horribles.

Jimin deseaba cambiarse de institución. Su colegio no era el mejor, pero lamentablemente resultaba ser el único que sus padres podían pagar, ser criado por un beta y una omega era difícil, porque la sociedad estaba llena de injusticia, donde los alfas siempre estaban arriba de todos.

—No pueden quedarse en clase—comentó un conserje sujetando su escoba

Los ojos de Jimin se pasaron al par de omegas que también estaban en el salón, no eran sus amigos, pero definitivamente les tenía más confianza que cualquier alfa que se encontrase afuera.

Jimin movió sus manos y sus dedos pararon en su flequillo, intentó peinar su cabello negro para no entrar en un ataque de ansiedad y cruzó los dedos para que aquel señor se vaya. No deseaba salir, por nada del mundo quería salir.

—Tengo que limpiar esto, ya salgan—ordenó sin amabilidad. Jimin se quedó en su sitio, sin embargo los otros dos comenzaron a moverse, así que tuvo que seguirlos

—¡No, déjenme!—a penas dió un paso al exterior, escuchó como una chica era empujada contra los casilleros. Su corazón empezó a latir con desenfreno y con dolor, decidió cerrar los ojos para seguir

Siempre era lo mismo

A penas, ponía un pie fuera del salón en la hora de almuerzo, podía escuchar los pedidos de ayuda de sus compañeros. Los alfas eran viles, en una historia, fácilmente podían pasar como los villanos o los monstruos debajo la cama. Jimin detestaba a los alfas, pero más que todo, les tenía miedo.

Con las manos temblorosas, decidió dar paso por paso por los pasillos hasta llegar a la cafetería. Su cuerpo comenzaba a sentirse inquieto, sin embargo su estómago necesitaba alimento.

—¿Y lo marcaste? ¿Por qué hiciste eso?—preguntó un chico que se encontraba en la fila—Sabes que hacerlo es solo un dolor de cabeza, te trae problemas innecesarios Jin—añadió negando con la cabeza

—Estaba en celo, no lo pude evitar—respondió sonando molesto—Pero eso no importa, ya le deje en claro que no significa absolutamente nada para mi

Jimin se hizo pequeño al escuchar esa conversación. Lo más triste de sus horribles actos, era que varios omegas terminaban marcados o con cachorros en espera. Sin embargo, los alfas que lo hacían, claramente nunca tomaban la responsabilidad.

—¿Qué hace alguien tan pequeño aquí solito?—Jimin sintió como aquella voz iba a su persona, el temblor de sus manos se extendió a todo su cuerpo y a duras penas logró voltear

—Casi no siento su aroma—opinó otro chico acercándose un poco más a su puesto en la fila

Jimin rápidamente pudo notar que eran alfas, además de los dos chicos que estaban en su delante, ahora tenía a otros dos detrás de él. Su corazón siguió latiendo con desenfreno y ninguna palabra vino a su mente para responder.

—Huele a flores, no se, no puedo destinguir—comentó el mismo alfa acercándose todavía más

Jimin retrocedió de manera automática, pero esto no fue suficiente porque rápidamente chocó contra el cristal que almacenaba algunos alimentos. La fila de espera era demasiado pequeña. La cafetería pareció volverse diminuta cuando esos alfad comenzaron a invadir su espacio.

—Se esta asustando, mira Namjoon va a llorar—pronunció notando el agua que creaban sus ojos

El mencionado se acercó más, ambos chicos acorralaron al omega y este empezó a buscar medios para escapar y correr lejos de ahí, sin embargo su entorno estaba rodeado de alfas.

—Parece ser puro aún—comentó Namjoon notando que no poseía ninguna marca u olor de algún alfa.

—¿Aún hay vírgenes aquí?—preguntó Hoseok con sorpresa—Pensé que ya todos habían sido tomados

El interior de Jimin dolió al escuchar eso. ¿Cómo podían hablar tan tranquilos de algo tan delicado? Definitivamente no tenían sentimientos.

—Hey Kook—llamó el más alto, mirando al chico castaño que se encontraba a unos metros de distancia. El mencionado lo observó y dejó de hablar con su grupo de amigos, para acercarse a ellos

—Recién te presentaste ¿no?—inquirió Hoseok sabiendo a donde quería llegar Namjoom. Jungkook asintió y los observó con una ceja levantanda, esperando a que siguieran

—Mira que tenemos para ti—Namjoon tomó a Jimin de los hombros y se lo acercó como si fuese una especie de regalo

El omega rápidamente entró en pánico. Sabía lo que estaban haciendo, lo había visto una vez. La manera cruel en que eran regalados como objetos, ignorando que también tenían un corazón, sentimientos como todos los demás.

—Él es puro aún Jungkook, igual que tú—comentó Hoseok mostrando lo angelical que se veía, sin ninguna marca, aroma de un alfa o cualquier indicio de que hubiese sido tocado por alguien

Jungkook frunció el ceño y se puso a inspeccionarlo. Hace a penas una semana, su primer celo había llegado al cumplir los 17 años de edad, para su infortunio, se encontraba lejos de casa, en el hogar de sus tíos, así que no logró tener a ningún omega cerca para ayudarlo un poco. En su grupo de amigos era el menor, todos ya tenían 18 y cursaban el último año, a muy poco de entrar a la Universidad.

—¿Lo quieres o no?—preguntó acercando a Jimin un poco más, este tembló al reconocer al castaño y sintió sus ojos arder al saber de que familia provenía. Si de algo se caracterizaban los Jeon, era por no tener una pizca de amabilidad.

—¿Estás seguros que nunca estuvo con alguien?—preguntó mirándolo de arriba a abajo

Jimin tembló al sentir el toque del castaño en su brazo, los otros dos respondieron con seguridad a su pregunta y el omega volvió a buscar un medio de escape.

Movió sus pies, listo para correr al primer salón que encontrara y encerrarse ahí. Sabía que pedirle ayuda a algunos de sus maestros sería una pérdida de tiempo, después de todo, estos tampoco seguían las reglas.

—Bien—fue lo que pronunció Jungkook antes de hacer más presión en su brazo

Jimin soltó la primera lágrima al sentir como comenzaba a ser arrastado lejos de su puesto en la fila, nadie lo estaba mirando, no importaba si ahora se ponía a gritar o intentaba escapar. Porque como veía cada día, nadie lo ayudaría.

Jungkook empezó a caminar hacia uno de los salones vacíos. Jimin se movió inquieto, al menos tenía que hacer algo para evitar que el alfa se saliera con la suya, su cuerpo temblaba, pero sus pensamientos lo golpeaban para que reaccionara. Ese alfa podía marcarlo, podía embarazarlo y por nada del mundo Jimin deseaba algo así.

Cuando una puerta se hizo presente, Jimin con toda la fuerza que poseía en su interior, se soltó del agarre que lo apresaba y empezó a correr lejos de ahí.

Sin embargo su intento de escape, fue patético cuando en pocos segundos sintió como alguien lo tomaba de la cintura y con fuerza, lo adentraba al oscuro salón.

—¡No! ¡Suéltame!—gritó, aún sabiendo que eso no ayudaría. Más lágrimas se deslizaron por sus mejillas y empezó a hiperventilar al no saber como zafarse del alfa

—Deja de moverte—pronunció con voz de mando.

Automáticamente el cuerpo del azabache se volvió sumiso y Jimin se odió por eso. ¿Por qué los alfas tenían que ser así? ¿Por qué él tenía que ser un omega?

—No...—fue lo único que salió de sus labios al sentir la cercanía de Jungkook. Estaba a punto de ser lastimado, no quería sentir dolor porque no sabía sobrellevarlo.

—Ya deja de llorar. No voy a hacerte nada—respondió alejándose un poco

Los aguados ojos de Jimin parpadearon en su dirección. Tenía que estar alucinando, porque un alfa nunca diría algo así.

—¿Cuál es tu nombre?—preguntó causando un estremecimiento en el omega al observarlo con sus profundos ojos negros

—Jimin...

—Mira Jimin. Si quieres salir ileso de esto, tienes que hacer todo lo que yo te diga ¿ok?—pronunció usando un tono firme, Jungkook parecía hablar enserio

—Si...—musitó notando que la mandíbula del castaño se tensaba un poco

Jungkook suspiró, y liberó toda la presión que se encontraba cargando. Él claramente era un alfa, pero en definitiva no era como los demás, para empezar no estaba a favor de lo que hacían con los omegas, porque después de todo su madre fue una. Y al igual que los demás, la usaron como un objeto, ignorando por completo su lado humano.

Jungkook sabía su historia, su madre solo era una mucama que atendía en la gran mansión de los Jeon, el alfa de la familia, colocó su atención en ella y en pocas semanas logró su cometido cuando la omega estuvo en celo.

Jungkook no estaría aquí si no fuera por la ambición que el señor Jeon tenía. Claramente embarazó a su madre y no planeaba hacerse cargo del bebé. Sin embargo al resultar ser un niño, su ambición pudo más con él al recordar su deseo de tener un primogénito. Jungkook tenía una hermana mayor, pero esta era beta, él al presentarse como alfa fue más que un orgullo. Sin embargo nunca sintió ningún apego hacia su familia, no después de saber que dejaron morir a su madre después del parto.

—No voy a hacerte daño—prometió al notar la manera en la que Jimin temblaba. El chico era un completo desconocido para él, sin embargo parecía ser su única salvación en este momento

No tenía planeado abusar de Jimin, no lo haría con ningún omega, sin embargo no podía decir lo mismo por los demás. Sus amigos eran crueles, en realidad, todos parecían serlo.

No logró ayudar a ningún omega por el castigo que le pondría su padre si se llegaba a enterar. Pero por primera vez parecía tener una oportunidad de hacerlo, y al saber que Jimin aún era virgen, resultaba todavía mejor ya que no permitiría que nadie lo llegase a dañar.

—Sé que no nos conocemos—empezó diciendo—Pero sabes como funciona todo actualmente—le recordó mencionando su cruel realidad—No te haré nada, pero tiene que parecer que si lo hice—comentó sintiéndose mal por un momento—Si yo no te dejó una marca o algo, ellos lo harán y se que no quieres que se acerquen a ti

Jimin dejó de llorar y esperó que Jungkook no lo esruviera engañando ¿De verdad no pensaba lastimarlo?

—Solo no te asustes—pronunció acercando sus labios a su cuello—Será una marca temporal, durará unas semanas, lo suficiente para que no se te acerquen—añadió presionando sus belfos contra la piel del cuello del omega

Jimin tembló debido a la cercanía. Todo esto parecía irreal, aún el miedo estaba en su interior, pero intentaba alejarlo para creer en las palabras del castaño.

Los labios de Jungkook se acercaron y lo mordió levemente fuerte y Jimin gritó al sentir como comenzaba a formarse una pequeña marca.

Jungkook lamió la herida y lentamente, se alejó del omega para darle su espacio. No deseaba asustarlo, pero era lo único que podía hacer para mantenerlo fuera de peligro por ahora.

Lamentablemente, como dijo Hoseok, casi todos los omegas tenían un triste registro, al menos Jungkook podría vivir más tranquilo al saber que no permitió que un omega más saliera herido.

Jimin se desplomó en el suelo debido al susto que vivió hace unos momentos. Su mente aún era un caos, y esperaba que todo esto fuese real y no solo un producto de su imaginación.

—Tranquilo, te llevare a casa, para que ellos no te busquen—pronunció el alfa, cargándolo en sus brazos al notar la debilidad de sus piernas

Jungkook cumplió sus palabras y dejó a Jimin en casa sano y salvo. Ignoró a su alfa interior y no volvió a invadir el espacio personal del omega hasta que este se sintiera mejor.

Let Shiroyasha27 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog