"Anestesia y Ángeles"

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Summary

"El 15 de mayo de 2023, en el corazón de Tijuana, la vida de un hombre se desmoronaba. Tras una pérdida familiar y ahogado en el alcohol, un mensaje casual en una red social se convirtió en la chispa de una esperanza desesperada. Ella, una vieja conocida que también cargaba un duelo, le prometió un refugio, un futuro juntos, y una familia que él juró proteger. Impulsado por un amor ciego y la nobleza de una promesa ancestral, este hombre lo dejó todo. Emprendió un viaje de cinco días al vacío, cruzando México en un autobús, solo para entregar su corazón y su sueldo a una mujer que, poco a poco, desvelaría su verdadero rostro. En una ciudad ajena, se convirtió en pilar de un hogar que lo consumía, mientras las mentiras y el desprecio se filtraban en cada rincón. 'Cinco Días al Vacío' es el crudo testimonio de un amor que exigió todo y dio nada; una historia de manipulación, sacrificio y el doloroso despertar a la traición. Pero también es un grito de esperanza. Es el relato de cómo, en el punto más oscuro de la depresión y al borde del abismo, la vida le envió a dos ángeles inesperados: Brenda Cecilia y Sandra, quienes le recordaron que el final de una historia no es el final de la vida. Una lectura imprescindible para quienes han sentido que el amor los ha roto, pero que aún buscan la fuerza para reconstruirse. Porque no estás solo, y hay manos dispuestas a no soltarte."

Genre
Romance
Author
yisus
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

capitulo 1 el eco de la ausencia

El calendario marcaba el 15 de mayo de 2023, pero para mí, los días habían dejado de tener nombre hacía mucho tiempo. En Tijuana, el clima suele ser tan incierto como lo era mi vida en ese entonces. Me levantaba por inercia, con el peso de una pérdida familiar que todavía se sentía como una herida abierta en el pecho, de esas que no cierran con el paso de las horas, sino que se infectan con el silencio.

Mi rutina se había convertido en un círculo vicioso de tres estaciones: el trabajo, la casa y el alcohol. El alcohol no era un gusto, era un anestésico. Bebía para apagar el ruido de mis pensamientos, para no tener que enfrentar la casa vacía y el recuerdo de los que ya no estaban. Me sentía como un fantasma caminando entre gente viva.

Esa tarde, impulsado por una mezcla de aburrimiento y una desesperada necesidad de sentirme conectado a algo, decidí abrir de nuevo aquella red social que había abandonado. Buscaba rostros conocidos, voces del pasado que me recordaran quién era yo antes de que la tristeza me borrara. Pero el pasado es un lugar que no siempre te recibe con los brazos abiertos. Mis viejos amigos se habían ido; sus perfiles eran ahora muros mudos o cuentas inactivas.

Solo quedaba una persona: ella. Pero nuestra historia se había roto cuatro años atrás por malentendidos que en su momento parecieron montañas y hoy no eran más que arena. Ella no me hablaba, y su silencio era un recordatorio más de lo solo que estaba.

Estuve a punto de cerrar la aplicación y regresar a mi botella, convencido de que no había nada para mí en ese mundo digital. Sentía que estar ahí no me ayudaba, que solo alimentaba mi ansiedad. Estaba listo para retirarme, para hundirme un poco más en mi rutina gris, cuando de pronto, la pantalla de mi celular se iluminó.

Era un mensaje. Un mensaje de alguien que conocía, pero con quien apenas cruzaba palabras.

"¿A dónde vas? Ven, vamos a platicar", decía el texto.

En ese momento no lo sabía, pero esas cinco palabras eran el principio de un viaje que me llevaría a cruzar el país, a entregar mi corazón por completo y, eventualmente, a enfrentar la tormenta más grande de mi vida. Aquella mujer, con su aparente amabilidad, se convirtió en mi refugio instantáneo. Esa noche nos desvelamos hablando, y por primera vez en meses, sentí que la química con alguien me hacía olvidar el sabor amargo de mi realidad.