Capítulo 1
-Que linda eres... Eres un rostro que no se ve todos los días
Le robo un beso. Tal vez dos o más. Estaba enviciado, necesitaba un calor ajeno que calmara su ira contenida por la traición. Sin embargo, no pensó que encontraría a una belleza en este callejón obscuro.
>Es mi día de suerte<.
El contacto físico iba en aumento de forma unilateral, ya que claramente ella estaba siendo sometida, pero para el hombre se le hizo un poco extraño que ella usara un traje que destacaba su figura y además que oliera a alcohol como él.
Debía admitirlo era la primera vez que sentía una extrema necesidad por consumir un acto tan placentero y prohibido con alguien que ni siquiera podría denunciarlo, ya que se encargaría de que ella lo disfrutara tanto como él hasta el punto en que le diera vergüenza.
Y aunque su mente retrograda pensó de tal forma, no espero que dicha mujer se lograra deshacer de su agarre y no solo eso, fue muy capaz de golpearlo hasta dejarlo tirado en aquel obscuro callejón.
>Demasiado linda y peligrosa< fue el pensamiento que surgió. Quería tenerla en sus manos, quería poder consumar todo con ella, y sobre todo poder escuchar su hermosa voz gemir, pero ¿Cómo hacerlo si se había escapado?
Su suerte no fue la mejor ese día. Pero debía admitir que su mente seguía divagando con lujuria la procedencia de esa hermosa mujer. Al mismo tiempo que su mente seguía imaginando escenarios en varias posiciones con ella, la televisión estaba proyectando la conferencia donde los candidatos a Presidente Regional de Sicilia harían su primera presentación y aparición frente a la ciudad.
En un suspiro decidió dejar de alucinar y mejor concentrarse un poco en cómo se desarrollaría el evento, hasta que su mirada miel se posó nuevamente sobre esos ojos grises que lo vieron con asco, esas mejillas blancas que estaban teñidas de un dulce rojo manzana y ese esplendoroso cuerpo que fue capaz de golpearlo. ¡Oh pero que dicha!
La suerte volvía a sonreírle de la forma más irónica posible, su trabajo y el de ella parecían hechos para encontrarse sin importar el método o la distancia.
-Se ve renovada, a pesar de que estaba tan ebria como yo – murmuro con diversión. - Marco...
-¿Sucede algo?
-¿Qué hace una mujer despampanante participando en la candidatura regional? Creí que iba a haber puros candidatos hombres
-¿Mujer?
-Sí, mujer. ¿No vez lo que veo? Ella es todo lo que me he imaginado en una mujer
-Parece estar alucinando, ¿Decidió tomar algo el día de hoy?
-Si sigues con tus chistes te voy a disparar. Dime como se llama – Marco soltó un suspiro ante la exigencia sin sentido de su jefe que parecía estar emocionado como un perro en celo buscando a una hembra con la que aparearse.
-Creo saber de quien habla, pero no es su tipo en absoluto
-Si que estas ciego, ¿Por qué no lo sería?
-Porque todos los candidatos a la presidencia regional son hombres.
-¡¿Qué?! — Su grito fue tan escandaloso que varios hombres habían aparecido en el despacho con sus armas listas para combatir, pues para ellos fue un grito como si los estuvieran atacando, pero en realidad era solo su jefe impactado y molesto. — ¡Mierda!
Su furia resultó ser todo un espectáculo para los presentes, y como no podría serlo, si resultaba que el Jefe de la Familia al parecer le gusto obligar a un Candidato a Presidente Regional a participar en un acto sexual público y descarado que no tuvo un buen final y que además lo confundió con una mujer debido a su aspecto andrógino.
Y aunque su cuerpo mostraba una señal de derrota al conocer el genero de esa belleza, sorprendió a Marco repitiendo su pregunta.
-¿Como se llama? — Su incomodidad era tan grande, que no sabía cómo explicar, que incluso sabiendo que era hombre; ese cuerpo, el rostro y la silueta que reflejaba, estaba claro que él era totalmente su tipo y la química que sintió al besarlo, sabía que también podría sentir lo mismo.
-Noa Spirit
-¿Spirit?
-Si señor, es un apellido poco común en Italia, pero existe, viene de una familia normal, solo...
-¿Qué pasa?
-Honestamente, no es alguien que llegara lejos en esta campaña – Nicolas arqueo la ceja en señal de pregunta y Marco deslizo la mirada hasta el televisor. – Si está pensando en tenerlo como marioneta para Presidente Regional, no se lo recomiendo, - él representa lo que claramente en Sicilia todavía no está listo para aceptar, con pensamientos retrogradas, tomando en cuenta la época que estamos viviendo — Su mano la termino deslizando en su cabello por nerviosismo, hasta que miro a los ojos de su Jefe — Además de su aspecto claramente andrógino... Es una persona muda y…
-¡¿Es mudo?! — Su sorpresa le hizo olvidar su incomodidad por el género, y al tapar su rostro deslizo sus manos hasta pasar por su cabello revelando un rostro embriagador por los pensamientos eróticos que rondaban por su mente. Sus expresiones fueron tan explicitas que Marco decidió hacer que todos los subordinados se retiraran, ya que su Jefe necesitaba un poco de privacidad en el despacho. – Me gusta. Después de la conferencia, llévame a jugar con él. —Marco comenzó a anotar las indicaciones de su Jefe, tomando en cuenta el tipo de aparición que realizarían. — ¡Oh! Pero es un chico lindo y peligroso, deberíamos encontrar sus debilidades, necesito doblegarlo para que coopere.
-Creo que eso ya no será necesario...
El comentario de Marco, provoco que su Jefe volteara a ver la transmisión que habían ignorado, y observaron como Noa Spirit estaba siendo humillado, le desacreditaron todo el discurso que claramente se había esforzado en preparar.
-¿Me puede decir que lo motivo a postularse a la gobernatura aun sabiendo que es una persona discapacitada?
-Me motivo… Me motivo el dinero, debo decir que soy mudo, y se, que la ciudad tiene el suficiente dinero como para curarme cueste lo que cueste, para ser como ustedes y dejar de ser un anormal
-¿Y eso en que ayuda a la ciudad?
-En nada. Y está claro que… ¡¿Qué te pasa mierda?!
-Nada de lo que ha dicho es real. ¡Ser mudo no es ser anormal! Es una oportunidad para que todos puedan ver que nada es imposible, que pueden superarse y…
-¡Ey! deja de insultarlos Noa, ¿Acaso no te interesaba la presidencia? – Una sonrisa burlona provoco que el candidato entendiera lo que pasaba. Estaba claro, era un complot en su contra. Su silueta parecía derrotada algo que le dio pie al hombre que lo traicionaba para continuar. —Vaya, sí que eres un anormal, mira que revelarme que solo te postulaste por diversión para burlarte de la gente, que poca moral.
Noa había sido el primero en pasar y no habían pasado más que minutos antes de que su traductor, su supuesto amigo lo traicionara enfrente de toda la gente. Sin que nadie lo pidiera y frente a las cámaras escribió en su libreta:
No importa quién me traicione o quien quiera deshacerse de mí. Yo seguiré peleando por una ciudad libre de corrupción.
Bajo de la tarima donde se encontraba con los otros candidatos y se retiró causando conmoción en la prensa, y claro que su traductor no se iba a quedar con ellos para las preguntas que no podría responder, así que siguió a Noa por los pasillos del edificio hasta la habitación que les habían designado para prepararse antes de la conferencia. Y al cerrar la puerta detrás de él, tuvo que recibir la ira de esos ojos grises que penetrarían su alma no solo de forma espiritual, también físicamente, ya que su cuerpo y todo su ser estaban siendo golpeados sin piedad por una persona que él mismo dijo que era anormal.
Y no solo eso, después de la golpiza que le dio. Su supuesto amigo pidió perdón de rodillas confesando que le habían ofrecido demasiado dinero como para rechazarlo. La golpiza termino y el pelinegro le lanzo como un último favor, un botiquín de primeros auxilios para que se curara él mismo su cuerpo y tal vez la estupidez.
Comenzó a caminar intentando ser discreto como lo es su voz, pero estaba molesto, tenía una ira incontrolable que llegando a un callejón comenzó a despeinar su cabello negro hasta dejarlo esponjado y revoltoso, su frustración estaba justificada, ya que él no esperaba que en su primera aparición ante la ciudadanía de Sicilia se vería totalmente afectado por la corrupción de los otros candidatos que además osaron meterse con sus “amigos” y era algo imperdonable, pero sabía muy bien que no tenía forma de comprobar esas acciones, e incluso sabía que su traductor no sería capaz de soltar la lengua frente a las autoridades, sobre todo porque todos sabían, que en todas las partes del gobierno que deberían proteger al pueblo estaban siendo controlados y regidos por la Familia Martinelli.
No iba a seguir pensando en eso. Ese problema era un dolor de cabeza para él todos los días porque no sabría cómo enfrentarlos incluso si llega al poder y quiere asegurarse de que la ciudad de Sicilia está protegida. Además de por si no lo iban a querer por ser mudo, menos ahora que su dignidad la terminaron pisoteando, y no solo eso, al no tener guardaespaldas o un equipo organizado a su lado; como candidato independiente estaba más solo que un perro. Al mismo tiempo que en su pensar se auto insulto, termino viendo una manada de perros que parecían muy amistosos entre sí jugando.
>Creo que al final el único solo soy yo<
Y no era todo. Para Noa no era suficiente pensar y auto insultarse, también era importante ver cómo la gente lo miraba y claramente como la mayoría vio la conferencia, estaba claro a través de los ojos de cualquiera, que lo estaban desaprobando como un posible Presidente Regional. Incluso para Noa fue incomodo tener que ir a su tienda de conveniencia para comprar el alpiste de su pequeño canario y tener que percibir como hasta un adolescente más joven que él lo desaprobaba y más porque su traje lo había ensuciado con sangre de su traductor, sangre que ya se había secado.
Después de comprar se dirigió a su casa y debía admitir que el camino había sido más largo de lo normal por todas las circunstancias que se presentaron. En un largo suspiro se detuvo en un edificio y dirigió su mirada hasta su puerta en el segundo piso, era un pequeño departamento humilde, que representaba la difícil situación de algunas familias que no tenían más espacio para poder criar cómodamente a sus hijos. El hecho de saber que incluso todavía pensaba en cómo ayudar a los demás a partir de la vivencia propia le hizo reír con ironía, ya que nadie pensaba en él, en su situación y como ayudarlo a mejorar la ciudad. Todos pensaban que él era otro lastre que debían abandonar y que nunca podría gobernar, pero cuanta equivocación...
Noa se posó frente a su puerta y al colocar su llave noto como el seguro no estaba puesto. Estaba claro que alguien había entrado y también sabía que podía retirarse para buscar algún policía que lo ayudara, pero recordó a su único y verdadero amigo: su canario. Su canario no tenía la culpa de nada y no merecía ser abandonado como lo hicieron con él. Fue así que decidió patear la puerta para entrar.
Tan pronto como lo hizo se arrepintió. >Debí pensar que no sería solo uno, a la siguiente llamare a la policía< esas pocas palabras que se dedicó a pensar, él ya estaba encima de uno de sus atacantes usando técnicas de defensa personal y debido a que su cuerpo era ligero y flexible fue fácil doblegar a uno de sus atacantes llevándolo al suelo para asfixiarlo.
Esto no era una pelea callejera y menos una mano a mano, eso lo entendió al sentir un arma posarse en su cabeza para que soltara al hombre que ya se había desmayado. Su mirada gris comenzó a revisar y analizar todos los rincones de su casa, ubicando a varios hombres dentro de sus aposentos, lo peor es que no solo era uno quien le apuntaba, eran todos evitando cualquier intento de escape.
-Te recomiendo entrar antes de que le ocurra algo malo a tu ave o a las personas que son tus vecinos. — La voz de uno de los intrusos le hizo entrar en razón. Soltó un suspiro y alzo las manos en rendición. Fue entonces que el hombre que le apuntaba a la cabeza guardo su arma y lo jalo hasta llevarlo al centro de su propia sala.
Al principio estaba obscuro probablemente para que entrara creyendo que no había nadie, pero ya que habían encendido una lampara pudo visualizar con mayor atención al Jefe de los asaltantes que estaba sentado en su único sillón. Un hombre de cabello rubio alborotado, su piel morena como la arena del mar, y sus ojos miel que en esos momentos pudo percibir con escalofríos que lo estaba viendo con intenciones descaradas, así que lo único que hizo fue devolverle una mirada gris desafiante y retadora.
A lado del Jefe observo con malestar como tenían cautivo a su canario, su pequeño amigo al encontrar su mirada le canto para hacerle saber que estaba bien, pero eso no era suficiente para él, pues se veía que su amigo había forcejeado con aquellos hombres y se veía lastimado.
-Antes que nada, siento mucho encerrar a tu canario, es que cuando entramos nos atacó ferozmente – El mismo comentario le hizo soltar una breve risa. – Realmente no queríamos irrumpir a la mala, pero de otro modo tampoco nos hubieras dejado entrar – Indico el rubio, quien mostraba sus mejillas rasguñadas y en su mano el cabello que le arranco el ave, claro que sus hombres fueron muy bruscos con el ave al intentar capturarlo.
-Debes agradecerle a Nono que le gustan los animales – Dijo el hombre que nuevamente apuntaba a su cabeza. Su voz con clara arrogancia le hizo plantearse un momento al pelinegro si era alguien importante, pero al verlo de reojo pudo ver que era un subordinado insignificante.
-¿Por qué no hablas? – Pregunto el Jefe, pero luego miro que señaló su garganta. Entonces una carcajada salió de sus labios, algo que molesto mucho al chico. – Cierto, cierto, mi error – decía mientras buscaba calmar su risa. – Olvidé que no hablas. – Soltó un suspiro y asintió. – Muy bien, esto es más viable que ponerte una mordaza, pero no te preocupes tengo un traductor. – Trono los dedos mientras colocaba sus piernas en otra posición que no fueran cruzadas para poder estar más cómodo observando directamente al joven candidato.
Entonces un hombre de cabello castaño y ojos heterocromáticos: uno color negro y el otro verde dio un paso al frente y por un momento Noa se embeleso por esa mirada tan peculiar, pero poco le duro el momento ya que se le hizo divertido comparar al hombre con una piña debido al peinado estilo punk que manejaba.
-Mi nombre es Marco di Angelis, yo seré el traductor entre mi Jefe y tu – Marco le hablaba vocalmente y de forma lenta a la vez que movía sus manos, para que Noa comprendiera que si tenía la habilidad para tener una conversación a base del lenguaje de señas.
-Dile a ese retrasado con cara de idiota que se largue de mi casa. – Fuertes palabras. Entendía que eran peligrosos, pero eran todos unos brabucones y matones que de seguro eran secuaces de alguno de los candidatos que lo odiaban y no solo querían humillarlo, querían mandarlo callar una voz que no tenía.
-Deberías cuidar tu lenguaje – comento con diversión el traductor.
-¿Qué dice? – pregunto interesado el hombre.
-¿Quiere que se lo diga explícitamente?
-Para eso te pago
-Estas son horas extras, después de todo estudie toda la noche lenguaje de señas, – replico.
-Tu tarea es lo que yo diga que es, y ahora mismo es ser mi traductor, así que dime que dijo, porque no pienso pagarte más de lo que recibes. – Ordeno el rubio.
-Como quiera – respondió Marco al ver que su intentó de obtener una paga extra no funciono. – Dice que es un retrasado con cara de idiota y que se largue de su casa. – Después vio que Noa le decía algo más. – Con todos tus bastardos brabucones – repitió con obvia burla y diversión propia de Marco, pero no del joven de ojos grises radiantes de ira.
-¡¿Cómo te atreves?! – Objeto furioso el hombre arrogante de antes que ahora golpeaba con el cañón de la pistola a Noa, haciéndolo caer al suelo y cuando estaba dispuesto a dispararle:
-Espera. – Ordeno con fiereza el Jefe de todos. Su ceño se remarcaba ante la indisciplina de su subordinado por atreverse a golpear su nuevo juguete. – No he dicho que podía ser castigado – aclaro.
-Pero le ha faltado el respeto Nono – replico con angustia.
-Yuto Takahashi, todas mis ordenes son absolutas, ya deberías saberlo. - El hombre bajo la cabeza en señal de respeto, – es la última vez que dejo pasar esta osadía. - Amenazo.
-Definitivamente es un idiota si simples palabras sin sonido le molestan
-Concuerdo con usted – dijo Marco mientras le tendía la mano para ayudarlo a que se sentara en el suelo nuevamente.
-¿Qué dijo? – Pregunto con curiosidad.
-Que es todo un imbécil si se deja alterar así de fácil – Takahashi no replico ante las palabras de Marco, y su única muestra de enojo fue chasquear la lengua.
-Por favor, si piensas que tienes el derecho de replicarme limítate a no hacerlo, recuerda que en jerarquía yo soy la mano derecha de Nono y tu mi subordinado – regaño Marco provocando que Takahashi se sintiera todavía más humillado y avergonzado frente a Nono, pero Noa llamo la atención de Marco para poder seguir hablando, ignorando la presencia de Takahashi.
-¿Cuánto tiempo se piensan quedar en mi casa?
-Eso es cuestión de Nono – explico.
-¿Y qué es lo que quieren? No tengo nada que ofrecerles
-Creo que ha llegado el momento de su presentación Nono, él pregunta ¿Qué es lo que quiere? y ¿Cuánto tiempo más pensamos quedarnos aquí?
-¿Sabes quién soy? – Pregunto en respuesta con un tono divertido aquel hombre de mirada miel, ya que tenía curiosidad si tenía conocimiento de su mundo.
-¿Debería? – pregunto Noa arqueando la ceja. A Marco le quería dar risa por la forma en que se comportaba el azabache, si salía vivo de la conversación, podría decirse que sería de las pocas personas que pueden burlarse de Nono sin recibir graves consecuencias, aunque tampoco apostaba que tuviera demasiada suerte.
-Es broma ¿verdad? – comento Takahashi.
-Creo que este chico no sabe hacer bromas – Marco se divertía cada vez más y se estaba reflejando en su rostro esa expresión juguetona que lo caracteriza.
-Tranquilízate Marco de otra forma parece que me faltas al respeto con tu descarada sonrisa. – El nombrado solo se encogió de hombros ante el comentario y dio un paso hacia atrás para darle el protagonismo su Jefe. – Presta atención lindo gatito, mi nombre es Nicolas Martinelli y me conocen como Nono de la Familia Martinelli.
-¿El líder del bajo mundo de Sicilia?
-Correcto – Ante la afirmación, las mejillas de Noa se tornaban rojizas, mientras su cara palidecía y remarcaba su ceño fruncido, sus dientes los apretaba y su respiración continua se volvía anormal. Fue una explosión de ira que impulso todo su cuerpo para lanzarse y tirar a Nicolas del sillón, topando sus miradas entre sí mientras Noa le gruñía como un animal. – Eres un gato huraño y feroz que debe adiestrarse... – Fue su respuesta ante la actitud hostil de Noa.