Interrupción

Summary

El club del fútbol ha cancelado su entrenamiento de esta tarde. Al quedarse solo , ya que su hermano gemelo ha desaparecido, decide ir a casa temprano. No esperaba que al volver, encontraría su mejor amigo Yoshiki siendo dominado por su hermano gemelo ¡En su habitación! Historia tonta, smut gratis sin trama, ¿trio? O algo así.

Genre
Lgbtq
Author
Aomi_YM0
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

—¡El profesor dice que el campo no se encuentra disponible para entrenar hoy! Pueden retirarse— avisó el coordinador del club.

Eran a penas las 4 de la tarde, y el sol quemaba. Había sido uno de los pocos estudiantes que decidieron quedarse a entrenar a pesar del sofocante calor de verano. Aún así, su determinación no puede ir en contra de la naturaleza, las lluvias también han sido recurrentes y han terminado por arruinar la loza.

— Que fastidio, nos quedamos por nada. — Renegó uno de ellos, y se acercó al peliblanco— Y bien Hikaru ¿Quieres ir a comprar unos dulces? —

— Nah. Iré a casa, creo que mi hermano tambien se fue. Será mejor que lo alcance — Mencionó a la ligera. Ese tipo se había largado sin siquiera avisar. Últimamente faltaba mucho al club y ya algunos profesores lo estaban regañando en su nombre. Aprovecharía en hablar con él.

— Que aburrido. No tiene caso regresar temprano.— respondió

Hikaru rió en respuesta. Tomó su bicicleta y se despidió de sus amigos. El camino sería al menos 40 minutos si se tomaba su tiempo entre descanzos, sería aburrido. No estarían ni "Hikaru" ni Yoshiki para burlarse de ellos mientras tanto.

Ese era el problema de ser él único que se tomaba enserió el club de los tres. Regresar a casa era una odisea solitaria que preferiría evitar, ya que Yoshiki a penas tomaba unas fotos antes de aburrirse y volver. Y, su hermano, bueno, desaparcia con él. Como dos imanes que no pueden estar separados.

No sabe desde que momento se volvieron así de... inseparables. Pero es desagradable el sentimiento de pesadez que se instala en su estómago cada que lo piensa. Ellos se han vuelto unos raros.

Quizá fue aquel momento en el que se calló de la montaña y se perdió durante una semana. Una que otra neurona pudo haberse perdido entre la sangre.

Porque su hermano "Hikaru" de repente empezó a buscarlo demasiado luego de eso. En cada almuerzo, en cada receso. En cada tarde después de clases. Incluso, como ya mencionó, prefería ir con él a tomar fotos de insectos como si fuera lo más interesante del mundo antes de seguir con el jugando fútbol. Es decir, era lo normal hasta cierto punto, pero parecía que esa era su prioridad.

En los feriados se juntaban los tres a jugar videojuegos. Pero notaba como su gemelo se pegaba innecesariamente al otro en tanto calor. Era incómodo solo verlo, pero aún más, notar que a Yoshiki no le molestaba.

Ahora que lo piensa con detenimiento, quizá ha sido dejado un poco de lado.

Pero es que tampoco puede seguirle el ritmo a esos dos y sus aburridos planes. Jugar videojuegos estaba bien. Pero cuando querian ver películas, se dormía, y cuando "Hikaru" quería estudiar y Yoshiki estaba dispuesto a dedicarle horas a ello, era muerto en vida. Asi que eso resumía el porqué de su 50% de tiempo libre solo. ¿Eran demasiado compatibles, o es que él empezó a dejar de serlo con ellos?

No, nunca te gustaron esas cosas.

De todas formas, en algún punto esos dos tambien empezaron a desaparecer por su cuenta y siquiera lo notó. Justo como ahora.

Suspiro. Quizá se siente solo.

Si se asincera, eso podría cambiar. Si habla sobre sus sentimientos con su hermano.

No. Eso es asqueroso, ni que fuera una mujer para hacer eso.

Debería intentar acercarse a ellos de nuevo. Solo tiene que encontrar de qué forma.

Cuando llego a la entrada de su casa ya eran casi las 5, el sol había bajado lo suficiente, como para sentir el aire fresco contra su piel y su sudada ropa. La zona también estaba llena de árboles, así que no era tan malo a comparación de las otras montañas.

Ingreso a casa y saludo al aire. Porque fue el único quien lo recibió en el silencio. "Hikaru" quizá este en su habitación. Lo que era raro porque siempre que llegaba lo encontraba en la sala estudiando o viendo la tele.

Fue a servirse un poco de agua y a lavarse la cara. Las cigarras del patio y las hojas chocar entre ellas era lo único que escuchaba.

Que raro. Su hermano era un ruidoso.

Lo usual sería gritar hasta que el otro conteste. Pero no lo hizo.

Tal vez ese fue su error.

Se dirigió a su habitación a pasos lentos con sus cosas en mano, dormiría un poco si es que no encuentra otra cosa que hacer hasta esperar la cena. Mamá había salido a casa de una tía hasta mañana, así que hoy le tocaba a su hermano prepararla. Una apuesta lo había decidido.

Pero fue entonces cuando al tocar el borde de la madera de su cuarto que lo escuchó:

— ugh.. h-hika.. ve más despacio... — el sonido de una respiración grave agitada, resonaba contra el delgado material. No estaba buscando ser disimulado. Como si confiara en el vacio de la casa — a-ah..

Paro en seco. Su corazón latió con fuerza al no sentir oxígeno. Esa voz, era la de Yoshiki. Podría reconocerla por todos los años que han pasado juntos.

— ¿Que pasa? Ah.. estas muy sensible hoy — eran susurros. De aquellos que haces intencionalmente solo para que el otro escuche en privado. Susurros con ese tono coqueto y sexual que se acompañaban de suspiros pesados.

Esa otra voz, es de su hermano gemelo.

¿Eh?

Hikaru no era inteligente. Su mente tarda demás en procesar contextos de los cuales tiene que sacar una conclusión. Pero ha entrenado su cuerpo durante mucho tiempo. Tanto que, aveces reste responde sin siquiera notarlo.

Porque él, sin pensarlo, ya había abierto lo puerta.

Frente a él, sobre su futón. Estaba Yoshiki solo con la camisa blanca del uniforme. Desabotonada, a penas cubría sus brazos y mostraba su palido pecho. Estaba de piernas abiertas debajo de su gemelo que movía su cadera contra él, ambos besándose y enterrándose la lengua.

Al parecer, la puerta hizo ruido suficiente porque Yoshiki se exaltó en su sitio.

—¡H-Hikaru! — el pelinegro que hace un segundo estaba gimiendo calló completamente asustado. Aun abrazaba al otro peliblanco por la espalda, el cual, no se inmutó.

"Hikaru" lo miró con desinterés, como si fuera lo más normal del mundo. Era el único que no comprendía la situación. Y siquiera dejó de sostener al mayor.

— Que... Que se supone que están haciendo — Estaba sorprendido. No esperaba esto. Pero él grito no podía formularse en su atónita boca.

— ¿Qué haces aquí? ¿El entrenamiento del club no acaba más tarde? Aún es temprano. — habló el albino desde su sitio

—No... ¿Qué haces en mi habitación? — preguntó una vez más, la situación era muy grotesca como para tomarse el tiempo de explicar.

— ¿Mh? ¿ No ves? ¡Haciendo sentir bien a Yoshiki! — Explicó como si fuera obvio, haciendo la señal de victoria con su mano — Mamá no está aquí y este futón en mucho más cómodo.

— No.. no lo entiendo — incluso su explicación no le decía nada. ¿Cómo se supone que debe contestar ante eso?

—Bueno, por ahora, sal de aquí —

— No .. no lo entiendo-

— Entonces lo entenderás si lo ves ¿Verdad? — cortó impaciente, "Hikaru" presionó sus caderas contra las de Yoshiki de nuevo, haciéndolo gimotear.

— No...! ¡No veas! — alzó la voz Yoshiki desde abajo. Tratando de alejarse de "Hikaru". La situación estaba escalando demasiado rápido en su contra.

— No tomará mucho tiempo.. — Avisó con dulzura mientras volvía a sujetar sus piernas y acercaba su rostro.— Hikaru, solo mirará desde allí.

— ah.. no, sacalo..! — la voz agitada y cada vez más aguda de Yoshiki se empezó a oír en cuanto Hikaru retomó ritmo perdido.

— Tranquilo— Se giró para ver a su gemelo — Ves? Estoy haciendo que Yoshii disfrute ... — habló presionando su vientre contra los glúteos—Ah.. No puedes quedarte por eso...es "intimidad" creo — habló entre sus piros, mientras empujó con fuerza, justo como a Yoshiki le gustaba. Escuchándolo gemir —Haa... estas tan cálido dentro .. —

— ¡Hikaru! ¡Hikaru está aquí! — el pelinegro trato de alejarlo con sus brazos, pero su fuerza se había ido en ese golpe eléctrico — ah.. sácalo.. !

— ¿Eh? ¿Por qué simplemente no mostrarlo? — habló sin complicaciones — siempre me has rechazado de hacerlo aquí, ahora quiero terminarlo.— respondió, optando por ignorarlo. Si quería ver, que lo haga, pero este momento con Yoshiki no puede arruinarse.

El cuerpo del intruso no se movió de la puerta. Esto era extraño, asqueroso, dos hombres teniendo sexo. Sería más fácil se soportar, insultar, si fueran dos desconocidos, pero no, eran sus dos seres más queridos, haciéndolo. Frente a él, como si fuera lo más normal del mundo.

No pudo apartar la vista, sus ojos no podían cerrarse. Y sus piernas no respondieron más una vez cayó al suelo contra la pared junto con su maletín.

— ugh.. no!... h-hikaru vete — rogó. El rostro de Yoshiki estaba rojo y sudado como cuando volvían a casa después de la escuela. Sus cejas arqueadas y de su boca con la lengua un poco expuesta de la que se escurría un hilo de saliva que solo ha visto cuando dormía sobre el piso de su sala a media tarde.

Su amigo, con el que jugaba videojuegos, con el que muchas veces compartió su desagrado en este tipo de cosas... estaba ahora siendo abierto y embestido por una cara idéntica a la suya. Era como verse a sí mismo hacerlo con él.

Pensó que lo odiaba.

Pensó que esto estaba mal y que solo los enfermos tenían este tipo de gustos.

Pero, en sus pantalones ya se habia instalado una dolorosa erección que estaba pidiendo atención.

— Uff... Yoshiki me estas apretando tan bien... — "Hikaru" se hundió en su cuello para olerlo y besarlo ruidoso — ¿Tanto te gusta que mi hermano nos vea? — provocó, sabía que a Yoshiki también le gustaba su hermano. Dio unas cuentas estocadas duras para obligarlo a responder.

— ¡ugh! — Yoshiki se aferró a su espalda tratando de negarlo, pero su cínico cuerpo solo movía las caderas buscando más del delicioso contacto duro y sucio — ¡N-no es verdad! ¡agh! — Giró su rostro para verlo, Hikaru lo miraba fijamente con los ojos oscurecidos, juzgandolo, analizándolo.

Se quería matar. Hikaru era al único al que debía ocultarle esto más que nadie.

El tonto de "Hikaru" estaba arruinandolos enfrente suyo y no tenia escapatoria. Sabe perfectamente que él odia este tipo de cosas y que por eso decidieron ocultarlo.

Lo odiaba tanto que, al bajar un poco la vista. Notó una de sus manos sobre su entrepierna, tratando de calmarse.

Se estaba masturbando.

¿Eh?

Una oleada de calor recorrió su cuerpo, no supo si era vergüenza tardía, o excitación, pero sintió como sus pezones se pusieron duros y su entrada de volvió más sensible contra el pene de "Hikaru" .

Él, parecía disfrutar lo que veía.

A "Hikaru" le encantó empujar sus caderas con fuerza mientras su hermano los miraba.

Y a yoshiki, a pesar de negarlo, le encantó ser profanado de esta forma.

El peliblanco comprendió el ambiente, levantó al mayor y lo posicionó en cuatro en frente de su hermano. No le permitió moverse, aprisionó sus brazos sobre su espalda. Logrando que el torso de Yoshiki callera contra el material y levantara más las caderas.

— ¿Te vas a quedar? ¿no? — habló mientras alineaba su miembro a la hinchada entrada — entonces, hagamos que Yoshiki se sienta bien juntos, hermanito.

Volvió a ingresar en él, empujando sus caderas hasta que choco con las nalgas del mayor. Yoshiki arqueó la espalda y sus pezones se frotaron contra la tela de la cama, haciendolo lagrimear de extasis. Estaba perdiendo la cabeza.

El golpe de "Hikaru" era frío, duro, demoledor. Sentía todas sus paredes ser estiradas sin piedad y golpeadas insistentemente contra ese punto que le hacía ver estrellas hasta el tope. Su pene estaba erecto, sin atención, y sus ojos cristalizado.

Su poco juicio le decía que pare, pero no evitaba ver al albino frente a él mecer su mano entre sus pantalones para calmar su calor.

"Hikaru" tiró de Yoshiki hasta levantarlo y dejarlo expuesto frente a su gemelo — Ne, mira como lo has puesto...esta todo sonrojado. — sin perder el ritmo de sus caderas, sus dedos se deslizaron desde su vientre hasta su pecho, alcanzando uno de sus pequeños puntos— A él le encanta que jalen sus pezones hasta hacerlo llorar. — su rostro de apoyó en su hombro, y lamió desde la base del cuello hasta las borde de la oreja del pelinegro.

Yoshiki no supo si podía avergonzarse más de lo que ya estaba, pero las palabras tan crudas de Hikaru lo estaban logrando — mgh! N-no es asi ugh.. para — a pesar de sus vagos intentos, su cuerpo no podía mentir, sus caderas seguían restregandose contra él. Y sus músculos se apretaban tan fuerte contra su falo. Queriendo más.

Hikaru estaba perdido con la escena, su propia mano le estaba quitando el poco orgullo que le quedaba a punta de jalones y movimientos disparejos sobre su miembro. Absorto, nunca imaginó que ver a Yoshiki siendo dominado por su misma imagen fuera más excitante que ver a una mujer desnuda.

Pero así era. Y no podía entender el porqué funcionaba tan bien. No necesitaba intervenir, no quería, era perfecto. Le bastaba con ver como le destrozaban el culo al pelinegro. Le encantaba.

El gemelo empezó a pellizcar los pezones con su mano libre, tirando de ellos sin piedad y retorciendolos hasta escuchar a Yoshiki sollozar contra su sien. El sonido de sus pieles estaba por terminar de consumirlo y la presión que estaba recibiendo su perineo estaba cada vez más cerca de hacerlo llegar al limite.

No podía pensar, amaba tanto el embiste frío y nada delicado de su novio contra su próstata, y al mismo tiempo, la mirada morbosa que lanzaba su mejor amigo sobre él. Sin tocarlo. Pero con ese brillo que pretendia querer devorarlo y podía reflejarse en la velocidad con la que su mano de deslizaba sobre su pene. Esto estaba llendo demasiado lejos.

"Hikaru" volvió a besarlo, y supo que no habría escapatoria cuando lo sostuvo de la cintura para soltar sus manos y descendió hasta llegar al centro de su cadera, por debajo del ombligo para empezar a presionar su vientre, en donde el relieve de su miembro se remarcaba cada que golpeaba — Mgh! N-no .. ahí no! — pudo gimotear a medias entre su boca.

El albino se separó de sus labios y lamió sin pudor su mejilla — ¿Mh?

¿No quieres mostrarle a Hikaru tu lugar favorito? ...¿Por qué? Si cada que lo miras empiezas a chorrear más acá abajo — expuso. Lanzando una mirada afilada y vibrante. Sin más, empezó a frotar la zona en círculos.

Yoshiki trato de contener sus gemidos, los espasmos y el picor dulce de su vientre estaban clavándole pequeños astillas en sus ojos cristalizados. Su garganta a penas podía permitirle gemir sin hablar. Sabía que "Hikaru" estaba igual de emocionado que él. Pero su cuerpo era el que iba colapsar cuando todo acabara.

Desde su sitio, la respiración entrecortada, la fricción húmeda y caliente de su mano sobre el glande se hicieron presentes. No le faltaba mucho para acabar con esta locura. Escuchar a Yoshiki balbucear solo porque le tocaban el vientre de una forma tan morbosa era un estimulante muy fuerte.

Pronto él... él..

— Hermano ¿Sabias que a Yoshiki también le encanta tener la boca llena cuando ingreso en él? — habló sin mirarlo — A él, le encantaría que te acercaras y le dieran algo para que se calle ¿No es así? — Yoshiki no podia ni procesar lo que le estaba diciendo, menos responder. Empezó a dar golpes secos y lentos. También estaba cerca — Mira ... como abre la boca y babea cada que presionó por unos segundos justo aquí — Hikaru se refería a meterse por completo, al mismo tiempo que sus dedos de hundían en la piel donde su glande chocaba. —.. Ven, hagamos que disfrute hasta el final.—

"Es por Yoshiki. Hazlo por él."

Hikaru no supo como, si se tropezó, si se levantó o si se detuvo a pensar un segundo más en sus decisiones antes de encontrarse enfrente del mayor con su miembro en manos, tragando duro al sentir su aliento caliente y húmedo contra su glande y la breve mirada de suplicante y pérdida que le dio con esos grandes y oscuros ojos.

Todo se había perdido desde el momento en el que abrió la puerta. No, desde que decidió no llamar a su hermano desde la entrada, o peor... desde que decidió regresar temprano cuando nunca antes le había importado hacerlo.

Las estocadas de su hermano hicieron que Yoshiki instintivamente abriera la boca, como si no importara nada más a este punto. Y chupó la punta con sus labios, probando el sabor salado y caliente. Hikaru gimió, la boca de su mejor amigo era increíble. Lo sostuvo de sus cabellos con cuidado, tratando de no desesperarse, pero el otro gemelo empujó a Yoshiki con sus caderas hasta que la mitad del pene estuviera dentro de su boca. Sus ojos lagrimearon por la segunda invasión. Hikaru nunca esperó que a este chico al que ha visto llorar mil veces, se viera tan bonito haciéndolo durante el sexo.

Yoshiki como pudo se sostuvo de los muslos ajenos para no perder el equilibrio. Sintiendo como ambas caderas se sincronizaban para enterrarse en él sin piedad. Sin lograr moverse, como un juguete compartido para los dos albinos.

Por detrás, tenía a su novio enterrando su pene frío y duro con fuerza, y, por delante, a su mejor amigo de toda la vida, ahogándolo con su caliente y rápido movimiento. No podía más, se estaba corriendo contra el piso.

Las líneas blancas de semen salieron con fiereza, su cuerpo se arqueó a más no poder por la oleada de placer qué tiró de todos sus nervios. Sus músculos se tensaron por completo escuchando a ambos hermanos gemir al apretar demasiado sus cavidades. "Hikaru'' se corrió dentro, y Hikaru salió de su boca esparciendo su esencia en su pecho y parte su rostro. Todo estaba hecho.

Yoshiki sintió su cuerpo lo traicionarlo y dejar de responder, pensando que caería al piso. "Hikaru" lo sostuvo de inmediato y lo jaló consigo hasta sentarse hacia atrás sobre el futón. Envolviéndolo con sus brazos hasta que el pelinegro se acomodara para abrazarlo y enterrarse en su cuello. — woah... eso fue divertido.— habló de repente, ignorando que Yoshiki estaba temblando y sollozando bajo contra su hombro. — Estas todo pegajoso Yoshi ¡Lo hiciste bien!— consoló mientras tomaba las sábanas y lo limpiaba como podía.

Hikaru seguía sin apartar la vista, observando de pie. Se limpió la mano con su ropa y se rascó la nuca. Seguía impactado. Pero el vacio en su estómago había desaparecido.

Era extraño.

Sus ojos se posaron en Yoshiki y como el semen de su hermano se deslizaba por sus muslos. Como su cuerpo temblaba y se aferraba a sollozar contra él, se veía tan... pequeño en sus brazos. A quel hombre con el que peleaba a puños u obligaba a ver chicas en las revistas de vez en cuando. En realidad era tan... femenino. Nunca pudo notarlo antes.

Vio como su hermano lo acunó y empezó a besarlo dulcemente por todo su rostro, y al otro dejándose mimar y secar sus lágrimas entre sus dedos. Era tan impropio que estuviera viéndolos. Pero era imposible sentir asco por ellos ahora.

Quizá el aire frío de la noche hizo que dejara de sentir vergüenza al sentirse protegido por la oscuridad. Pero él podia verlo. De todas formas, sabía que yoshiki no querría verlo y el tampoco está listo para decirle algo.

— Qué desastre... —murmuró Hikaru, rompiendo el silencio con una voz cargada de incomodidad.

Su hermano le regalo una sonrisa cómplice en cuanto lo vio, en una señal de que esto, sin lugar a dudas, se repetiría. Definitivamente las interacciones entre ellos nunca volvería a ser la mismas.

Al menos, ya tenían algo más que compartir además de los videojuegos