Prólogo
Nadie nos enseña a amar.
Cada uno de nosotros va encontrando su propia forma, porque nadie ama igual: todas las personas aman a su manera y todas son únicas.
Amamos como podemos, con lo que somos en el momento.
Esta es una historia sobre dos personas que coincidieron,
que se reconocieron incluso con dudas y miedos,
y que descubrieron que amar también puede ser aprender.
Y eso también es amor.