Prólogo
No soy filósofo, ni pretendo ser el dueño de una verdad absoluta. Soy, simplemente, alguien que se niega a normalizar la indignación. Mientras los años pasan, observamos cómo la maquinaria de la geopolítica se deshumaniza: los gobernantes ya no compiten por el bienestar de sus pueblos, sino por la acumulación de un poder que parece alimentarse de la carencia ajena.
Este libro nace como una crítica frontal a ese sistema. Más allá de las banderas o los ideales que profesen, no existe hoy un líder global libre de culpa sobre el estado de nuestro planeta. Pero esta obra no solo apunta hacia arriba; también nos mira a nosotros. Hemos permitido que el fanatismo reemplace al pensamiento crítico. Ser “fan” de un gobernante es, en última instancia, entregar nuestra capacidad de juicio y convertirnos en cómplices de sus errores, justificando el daño al pueblo en nombre de una lealtad ciega.
El fanatismo nubla la razón. Defiende lo indefendible. Estas páginas son una invitación a recuperar la mirada propia y a cuestionar las estructuras que nos rigen, sin importar el color del partido. Espero que este libro ofrezca un punto de vista distinto sobre cómo deberíamos reaccionar como sociedad para, finalmente, reclamar un mundo más justo, más digno y, sobre todo, más humano.