Sombras De Volga by Kai at Inkitt
Customize readability
Aa

Sombras de volga

All Rights Reserved ©

Summary

Nikolai, un estudiante común de 19 años en Moscú, trabaja de noche en una tienda cuando conoce a Lena, una asesina drogadicta buscada por la mafia. Ella lo salva de un ataque y lo arrastra a su mundo oscuro. Junto a un grupo roto —Viktor (ex-militar egoísta), Anya (depresiva con frenesí que se autolesiona) y Sergei (esquizofrénico con hacha y voces)— buscan venganza contra Boris Kuznetsov, un anciano general corrupto que destruyó sus vidas (violó, mató familiares, experimentó con ellos). A través de infiltraciones gore, masacres en clubes, persecuciones en nieve y bailes macabros con esqueletos, el grupo se une en sangre y dolor. Nikolai y Lena desarrollan una conexión profunda en medio del caos. La venganza culmina en una mansión disfrazada, donde Anya finge su muerte en un escenario sangriento para llegar al anciano, marcándolo con su nombre antes de que los demás lo destrocen. Al final, la paz llega a medias: Anya muere en brazos de Sergei, él desaparece en el bosque, Viktor se pierde en su egoísmo, y Lena y Nikolai huyen a Guatemala, intentando vivir con las cicatrices. La sombra del pasado (y del Volga) nunca se va del todo, pero por primera vez pueden respirar sin matar.

Genre
Action
Author
Kai
Status
Complete
Chapters
19
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 - La tienda a las 3AM

Moscú en invierno no perdona. El frío se te mete por las costuras de la chaqueta como si quisiera recordarte que estás vivo, aunque Nikolai ya no estaba tan seguro de querer recordarlo. Diecinueve años, estudiante de economía en la universidad estatal, notas mediocres, apartamento compartido con un roommate que nunca llegaba antes de las seis, y un trabajo de medio tiempo en una tienda de conveniencia en las afueras del distrito de Maryino. Turno nocturno. De once a siete. El sueldo apenas cubría el metro y algo de vodka barato los fines de semana.

Esa noche 3 de enero.

La tienda estaba en silencio salvo por el zumbido del refrigerador y el tic-tac del reloj digital: 03:08. Nikolai limpiaba el mostrador con movimientos automáticos, pensando en nada concreto.

La campanilla sonó. Entró ella.

Lena. La había visto tres o cuatro veces esa semana. Siempre lo mismo: un paquete de cigarrillos Parliament, una botella de vodka barato Stolichnaya de 0.5, y a veces una barra de Snickers si tenía hambre. Veintitantos años, pelo negro teñido mal, ojeras que parecían tatuadas, labios agrietados por el frío y algo más. Vestía una chaqueta de cuero gastada, jeans rotos en las rodillas y botas militares. No hablaba mucho. Pagaba en efectivo, siempre billetes arrugados. Nikolai le había sonreído una vez por cortesía; ella lo miró como si estuviera midiendo cuánto tardaría en romperle el cuello.

Esa noche traía algo diferente. Entró rápido, miró hacia atrás por la puerta de vidrio empañada, y se acercó al mostrador sin decir nada. Sacó el dinero.

—Parliament y el vodka —murmuró, voz ronca por el tabaco.

Luego del rato sonó la campanilla de la tienda de nuevo

Era ella. Entro con un cigarrillo ya encendido entre los labios, ignorando el cartel de prohibido fumar. Dio una calada larga, exhaló el humo gris hacia el techo y se apoyó en el mostrador.

—Voy al fondo un rato —murmuró, apagando el cigarrillo en el suelo con la bota—. No te muevas. Y no veas el auto negro.

Desapareció por la puerta trasera que daba al callejón de carga.

Nikolai se quedó quieto. Afuera, un auto negro se detuvo frente a la tienda con las luces apagadas. No bajó nadie. Aún.

La campanilla explotó. Entraron cuatro. Chaquetas oscuras, caras duras, uno con cicatriz cruzándole la mejilla. El más grande se acercó directo al mostrador.

—¿Dónde está la perra? Lena. La vimos entrar.

Nikolai tragó. El pulso le martilleaba en los oídos.

—No… se fue. No sé.

El grandote lo agarró por la sudadera y lo levantó del suelo como si fuera un niño.

—No mientas, cabrón. ¿Dónde?

Los otros empezaron a registrar: tirando latas, rompiendo paquetes. Uno se quedó vigilando la puerta.

La puerta trasera se abrió de golpe.

Lena entró. En una mano un cuchillo de cocina grande (el de cortar salchichas, hoja ancha y oxidada), en la otra dos jeringas llenas de líquido oscuro.

—Aquí estoy hijos de puta ,me buscaban?—dijo tranquila.

El grandote soltó a Nikolai y se giró. Lena fue directa contra él. Le clavó el cuchillo en el abdomen bajo las costillas, profundo, y tiró la hoja hacia arriba con fuerza. Carne y músculo se abrieron como tela rasgada. Sangre caliente brotó en chorro, salpicando el mostrador y la cara de Nikolai. El tipo rugió, se tambaleó hacia atrás agarrándose el vientre, intestinos asomando entre los dedos.

El segundo tipo, un flaco con tatuajes en el cuello, se lanzó sobre Nikolai desde atrás. Le pasó el brazo por la garganta y apretó, asfixiándolo. Nikolai pataleó, veía puntos negros, el aire se le acababa.

Lena no dudó. Lanzó una jeringa como dardo. Le dio al flaco en el ojo izquierdo. La aguja se hundió hasta el fondo. El tipo soltó a Nikolai con un grito ahogado, se llevó las manos a la cara, sangre y líquido mezclados chorreando por la mejilla. Cayó de rodillas convulsionando.

—No mires —le dijo Lena a Nikolai, voz baja y fría.

Nikolai se dobló tosiendo, pero no pudo evitar mirar.

Lena ya estaba moviéndose. El tercero intentaba rodear el mostrador. Ella corrió hacia él, saltó por encima del mostrador como un felino. El tipo sacó un cuchillo, pero Lena fue más rápida: le agarró la muñeca con la pistola que había recogido del suelo (la del segundo), la torció y mordió. Mordió fuerte. Dientes hundiéndose en carne, tendones, hasta que sintió el crujido del hueso bajo la mandíbula. El tipo gritó como animal, soltó el arma. Lena escupió un trozo de piel y músculo, la boca llena de sangre fresca que le corría por la barbilla y el cuello.

El cuarto, el de la puerta, levantó su pistola. Lena se agachó, rodó, agarró la jeringa que quedaba y se la clavó en el muslo. El tipo disparó al aire (pffft sordo del silenciador), pero ya se tambaleaba. Cayó de espaldas, convulsionando.

Silencio pesado. Solo jadeos y el olor metálico de la sangre.

Nikolai se levantó despacio, apoyándose en el mostrador. Miró a Lena. Ella estaba parada en medio del desastre: cuchillo goteando en una mano, boca y mentón cubiertos de sangre ajena, ojos brillantes bajo las luces fluorescentes.

—¿Estás… bien? —preguntó él, voz temblorosa.

Lena se limpió la boca con el dorso de la mano, esparciendo más sangre.

—Nunca mejor —dijo, y escupió al suelo un resto rojo—. Te vieron la cara. Volteaste a ver el auto cuando te dije que no miraras.

Nikolai recordó: el auto negro afuera, las luces apagadas. Había mirado por instinto cuando entraron los cuatro.

—Ahora te buscan a ti también —continuó ella, guardando el cuchillo ensangrentado en la cintura

—No solo a mí. A ti por testigo. Y por idiota.

Nikolai miró los cuerpos. Sangre por todos lados. Sus manos temblaban.

—¿Qué hacemos?

Lena lo agarró del brazo, fuerte.

—Nos vamos. Por atrás. Y si vuelves a desobedecerme, te mato yo antes que ellos.

Lo arrastró hacia la puerta trasera. Afuera, nieve sucia y el auto negro aún encendido. Nikolai no miró atrás. Ya no era solo un estudiante nocturno.

La noche acababa de empezar.

—. No solo a mí. A ti por testigo. Y por idiota.

Nikolai miró los cuerpos. Sangre por todos lados. Sus manos temblaban.

—¿Qué hacemos?

Lena lo agarró del brazo, fuerte.

—Nos vamos. Por atrás. Y si vuelves a desobedecerme, te mato yo antes que ellos.

Lo arrastró hacia la puerta trasera. Afuera, nieve sucia y el auto negro aún encendido. Nikolai no miró atrás. Ya no era solo un estudiante nocturno.

La noche acababa de empezar.

Let Kai know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

1

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Silvia: Sehr schön geschrieben, mit Spannung von Anfang bis Ende. Tolle Geschichte .

Read Now
Fashion victime du PDG

frodon: Histoire intéressante. Rythmée. Personnages attachants. Intrigue bien menée

Read Now
The Contract Wife

Chloé: En fait jai commencé a lire hier soir et meme etant maman avec 3 enfants en vacance j'ai terminé en 24h tellement que l'histoire et tous m'intriguait !! Jai hate de lire la fin !

Read Now
Purple Heart

Miriam0011: Hi! I just wanted to say that I really enjoyed your story your writing style is truly engaging and unique. It kept me hooked from start to finish. I’d love to know, what inspired you to start writing stories?

Read Now
Ruthless Lord

Rebeca: Excelente novela

Read Now
Buried Alive

Tamalar Burton: I was overwhelmed with feeling when the story started. Everything she went through at early pregnancy was a little scary but it seemed to work out really well. There were even some funny moments. It was a very romantic story.

Read Now
Ein Kuss für den CEO

Linda: Ein sehr einfühlsamen Buch, mit einer Spur drama. Zwischendurch musste ich schmunzeln.

Read Now