Prologe
Hyunjin siempre creyó que tenía la peor suerte. Desde su nacimiento supo que no era realmente bienvenido en su propia familia. Ser el hijo de un mafioso italiano significaba crecer con la certeza de que su vida jamás sería normal, aunque en el fondo siempre quiso intentarlo. Quiso creer que podía ser diferente.
Pero su destino fue decidido mucho antes de que pudiera elegir.
Fue entregado en matrimonio a cambio de paz, como una moneda de cambio entre familias. Su familia lo dió en casamiento por la paz, su destino estaba decidido desde su nacimiento y no podía cambiar nada.
Christopher es un hombre mucho mayor. El hombre al que fue vendido. Su dueño. Catorce años mayor que él, con un pasado manchado y dos hijos pequeños.
Hyunjin sabía los rumores sobre Christopher, era un hombre cruel y despiadado. Rumores indicaban que probablemente maltrataba a su familia y para ser sincero Hyunjin tenía miedo.
Ellos eran totalmente diferentes, Hyunjin no sabía quedarse callado, no sabía obedecer y Christopher es un hombre que le gusta que lo obedezcan.
Hyunjin sabía que aquello no podía terminar bien. Tal vez no terminaría bien en absoluto. Pero prefería el desastre antes que rendirse ante el hombre que odiaba
Porque lo odiaba, lo detestaba.
Y aun así, había algo en Christopher que lo arrastraba, Hyunjin odia a Christopher. Lo detesta pero hay algo en ese hombre que lo hace caer, algo que lo atrae como una fuerza gravitacional.
Hyunjin no quería descubrir qué era. Pero luchar contra su raciocinio y su propio deseó era una guerra perdida