"Por quΓ© me elegiste a mΓ"
Engfa es una artista plΓ‘stica que se describΓa a sΓ misma como una persona introspectiva que busca la belleza oculta en las personas. Tiene su propio taller cerca de la ciudad en el que enseΓ±a a sus aprendices.
Los dΓas eran cada vez mΓ‘s iguales. CafΓ©, bocetos, pintura y nada. Engfa se pasaba horas frente a sus lienzos, pero el color no le hablaba. La pasiΓ³n se le escurrΓa entre los dedos como agua. Lo que antes era impulso ahora era rutina.
Se sentΓa un poco vacΓa. QuerΓa algo que la llamara, que la atrajera profundamente. Necesitaba inspiraciΓ³n divina, algo, alguien.
Engfa mirΓ³ su lienzo y suspirΓ³ abrumada por sentirse asΓ, sin mΓ‘s dejΓ³ caer la mano y dejΓ³ su pincel a un lado. MirΓ³ los colores de nuevo, pensando, soΓ±ando, anhelando.
El timbre de su taller sonΓ³ junto al chirrido caracterΓstico de la puerta. Ella levantΓ³ la vista antenta y se encontrΓ³ con los ojos de su hermana menor que sonreΓa cΓ‘lidamente.
βΒΏVas a ir?β, preguntΓ³, avanzando hacia donde estaba sentada. βLing y su novia estan libres y quieren comer algo con nosotrasβ, dijo, recordΓ‘ndole la invitaciΓ³n que les dieron.
Engfa pensΓ³ brevemente en sus amigas y luego hablΓ³.
βNo lo sΓ©, quiero seguir pintando...β, realmente no estaba convencida de eso porque ya no tenΓa tanta inspiraciΓ³n.
Plaifa se inclinΓ³ un poco mΓ‘s y mirΓ³ el lienzo frente a su hermana mayor. βΒΏQuΓ© se supone que estΓ‘s pintando?β, preguntΓ³ con curiosidad sin apartar los ojos de la pintura.
Plaifa no tenΓa el don. Eso es lo que suele decir Engfa. Ella no entiende nada de esto, no entiende la magia de poder capturar sentimientos entre colores.
Engfa mirΓ³ su propio trabajo. βEs el horizonte... A lo lejos sale el solβ, murmurΓ³ seΓ±alando el lienzo.
Plaifa lo mirΓ³ con atenciΓ³n y lo entendiΓ³ poco despuΓ©s, colores cΓ‘lidos tan vivos: naranjas, rojos, amarillos a tonos mΓ‘s suaves: rosas, azules, morados mostraron lo que dijo su hermana.
βSin embargoβ, continuΓ³ hablando Engfa en voz baja. βNo me gustΓ³ el resultado, faltan mΓ‘s detallesβ, se levantΓ³ del banco de madera y su hermana rΓ‘pidamente retrocediΓ³ dΓ‘ndole espacio para moverse.
βLa verdad es hermoso, me encantaβ, soltΓ³ tratando de hacerla sentir mejor y la verdad es que no estaba mintiendo en absoluto. Engfa siempre ha sido muy talentosa y a menudo se autocritica.
βNi siquiera lo entendisteβ, se riΓ³ amargamente.
βSΓ, bueno no es mi culpa, no lo veΓa bien desde aquΓ, pero es hermoso, dΓ‘melo lo podrΓ© en mi cuartoβ, se defendiΓ³ sin mentir y se lo pidiΓ³ sonriΓ©ndole dulcemente.
Engfa la mirΓ³ con amor, su hermana siempre ha hecho todo lo posible para apoyarla aunque no suela entender la complejidad del arte. βLlΓ©vatelo, entonces, pequeΓ±aβ, dijo y sonriΓ³.
Plaifa lo tomΓ³ con cuidado, lo puso en su carpeta de tareas y luego en su bolso. βΒΏEntonces vendrΓ‘s?β preguntΓ³ ahora, viendo cΓ³mo su hermana se quitaba el delantal lleno de manchas de pintura secas.
βEstΓ‘ bien, vamos, tal vez encuentre algo que me inspire afueraβ, dijo llena de esperanza de que asΓ fuera.
Plaifa sonriΓ³ y ambas se fueron de allΓ tomadas de la mano.
Engfa y Plaifa ya estaban a punto de llegar a la cafeterΓa, solo tenΓa que cruzar la calle dos veces mΓ‘s y llegaban. Ambas se detuvieron de repente para cruzar la calle, habΓa muchos autos, pero esta vez pasaron la espera riendo, Plaifa le estaba contando sobre un pequeΓ±o accidente que habΓa ocurrido dΓas atrΓ‘s en la casa de sus padres.
Engfa ya no vivΓa con sus padres, sin embargo suele visitarlos mucho, Plaifa y ella siguen siendo muy cercanas a pesar de que no viven en la misma casa.
Engfa extraΓ±a eso pero ama su vida tranquila y solitaria, le encanta cuando su hermana la visita en su taller o en su apartamento, le encanta escucharla, ambas no paran de reΓrse ahora mismo mientras intentan mirar a lo lejos.
Ambas ya podΓan ver la cafeterΓa cuando cruzaron la calle. El viendo se sentΓa tan fresco en sus rostros.
SeguΓan riendo y hablando, de vez en cuando Engfa miraba a su alrededor en busca de la inspiraciΓ³n de sus sueΓ±os.
Dieron unos pasos mΓ‘s y finalmente llegaron a la cafeterΓa. Al cruzar la puerta, las envolviΓ³ el aroma acogedor del cafΓ© reciΓ©n hecho y el murmullo suave de conversaciones ajenas. El lugar era amplio, con ventanales que dejaban entrar la luz de la tarde.
βΒ‘AhΓ estΓ‘n!β, exclamΓ³ Plaifa, seΓ±alando una mesa al fondo donde Lingling y Orm ya las esperaban.
Las dos mujeres sonrieron al verlas acercarse.
Lingling y Orm eran prometidas y realmente son las mejores amigas de Engfa desde la universidad, sin embargo, desde que Plaifa las conociΓ³, no las dejΓ³, tambiΓ©n se volvieron en sus mejores amigas. Sus cΓ³mplices. A pesar de la diferencia de edad que tenΓan, Plaifa las ama y las chicas la aman a ella.
Siempre salen a comer al centro comercial o la ayudan con sus tareas cuando estΓ‘n libres o en la ciudad. Ambas son abogadas y tienen su propio bufete de abogados juntas, debido a eso sus dΓas son agitados, no siempre tiene un dΓa libre como hoy.
Lingling agitΓ³ la mano y Orm ya se estaba levantando para darles un abrazo. βΒ‘PensΓ© que llegarΓan tarde!β, bromeΓ³ Orm, mientras abrazaba a Engfa con fuerza.
βΒ‘Si nuestra artista no tenΓa muchos Γ‘nimos hoy!β, dijo Plaifa con una risita mirando a su hermana mayor.
Todos tomaron asiento despuΓ©s de los saludos y pudieron tomar sus cafΓ©s.
βSuena deprimenteβ, se burlΓ³ Lingling, riΓ©ndose mientras tomaba un sorbo de su cafΓ©.
βSiento que he perdido mi inspiraciΓ³n, chicasβ, respondiΓ³ Engfa dramΓ‘ticamente.
La conversaciΓ³n fluyΓ³ con naturalidad. Hablaron de sus semanas, de la inspiraciΓ³n perdida de Engfa, del caso complicado que Lingling y Orm estaban manejando, de una profesora que no dejaba en paz a Plaifa, y de un chico que le coqueteaba por mensajes, aunque ella insistΓa en que solo era βamableβ.
βAmable no es mandarte una selfie en el gimnasioβ, dijo Orm, alzando una ceja.
βΒ‘Gracias! Β‘Alguien lo entiende!β, aΓ±adiΓ³ Engfa un poco serΓa.
βAlguien estΓ‘ celosaaaaβ, comentΓ³ Lingling, mirando a Engfa.
βΒ‘Es mi hermana pequeΓ±a, por supuesto que lo estoy!β, exclamΓ³ Engfa, mirando a Plaifa.
βPero Γ©l solo es amable, bastaβ, dijo Plaifa de nuevo, cubriendo su rostro sonrojado.
Pero entonces, algo cambiΓ³. En medio de las risas y bromas, Engfa dejΓ³ de hablar. Su sonrisa se congelΓ³ por un instante. GirΓ³ apenas el rostro, como si algo o alguien de la nada hubiera jalado su atenciΓ³n.
Su mirada de repente se centrΓ³ en una persona en la distancia. Una persona que la atrapΓ³ y la hizo perder el equilibrio. Su corazΓ³n se acelerΓ³ sin entenderlo.
AllΓ, cerca de la barra, una chica luchaba contra el caos que ella misma habΓa creado. Su pelo estaba recogido en un moΓ±o desordenado, y vestΓa una bata blanca mal doblada sobre un conjunto informal. Con una taza de cafΓ© temblando en una mano y su celular pegado al oΓdo, parecΓa haber salido corriendo de una guardia nocturna.
De repente, al girar, tropezΓ³ con su propio bolso y parte de su cafΓ© se volcΓ³ sobre la mesa. La chica se quedΓ³ congelada un segundo, como evaluando si gritar o llorar, y luego simplemente suspirΓ³, se limpiΓ³ con una servilleta, regresΓ³ con paso decidido al mostrador y pidiΓ³ otro cafΓ© como si nada hubiera pasado.
Engfa la observaba en silencio, inmΓ³vil.
βΒΏTodo bien?β, preguntΓ³ Lingling, notando el cambio en su expresiΓ³n.
Engfa parpadeΓ³. La estudiante ya se iba, saliendo con su nuevo cafΓ© en mano, apurada pero aΓΊn con aire despistado.
Engfa parpadeΓ³ mΓ‘s rΓ‘pido, totalmente sorprendida. Como es posible, nadie se detuvo a ver ese pequeΓ±o y hermoso caos que sucediΓ³.
Todo ha sido tan rΓ‘pido, pero para ella todo fue tan lento.
βSΓ... sΓ, todo bienβ, respondiΓ³ Engfa, aunque en su voz temblΓ³ una sombra.
Pero por dentro, algo se le habΓa revuelto. No era solo que la chica le resultara graciosa. HabΓa algo mΓ‘s. Algo en sus ojos, o en su forma de salir corriendo sin mirar atrΓ‘s, que la habΓa golpeado con fuerza.
Engfa se quedΓ³ con eso en la cabeza, se quedΓ³ atrapada con ese hermoso y divertido caos. Hoy era otro dΓa, Plaifa no estaba allΓ y tampoco llegarΓa a su taller.
El corazΓ³n de Engfa latΓa como si estuviera emocionada.
Solo suspirΓ³, no podΓa dejar de pensar. Necesitaba verla al menos de nuevo. DespuΓ©s de pensarlo mΓ‘s, Engfa se levantΓ³ de allΓ, su lienzo frente a ella todavΓa estaba en blanco, habΓa estado allΓ pensando en lo que sucediΓ³ ese dΓa.
Han pasado dos dΓas desde eso. ΒΏQuΓ© le pasa a ella? Tal vez ni siquiera la vuelva a ver, pero aΓΊn asΓ tomo sus llaves y saliΓ³ de allΓ.
Esta vez tomΓ³ su auto y condujo hasta la misma cafeterΓa. Cuando llegΓ³ y saliΓ³ de su auto, Engfa sintiΓ³ pequeΓ±as gotas de lluvia caer sobre ella, mojando su cabello y ropa.
βGenialβ, le susurrΓ³ al viento, mientras caminaba rΓ‘pidamente hacia la cafeterΓa. No era una expresiΓ³n sarcΓ‘stica. Le encantan los dΓas lluviosos y tomar cafΓ©.
EntrΓ³ en el lugar, se sentΓa tan acogedor y cΓ‘lido, ya hacΓa frΓo afuera asΓ que este era un gran plan. MirΓ³ a su alrededor cuidadosamente buscando ese hermoso caos andante. Sin embargo, no habΓa muchas personas en el lugar.
Engfa suspirΓ³ un poco molesta y sin mΓ‘s preΓ‘mbulos, caminΓ³ hacia a la barra para pedir un cafΓ© y tal vez un postre.
Cuando los recibiΓ³, buscΓ³ una mesa, llegΓ³ allΓ y tomΓ³ asiento. MirΓ³ a su alrededor mientras tomaba un sorbo de su cafΓ©, luego mirΓ³ la lluvia ligera que caΓa afuera a travΓ©s de las grandes ventanas. Sin darse cuenta, alguien se sentΓ³ a su lado.
Engfa no se moviΓ³ ni se percatΓ³ de ello, pero la personita tampoco hizo mucho ruido. Se quedΓ³ en silencio, parece avergonzada de sentarse a la mesa de Engfa, sin ser invitada, pero estaba tratando de esconderse.
Sin embargo, Engfa finalmente se despertΓ³ de su ensoΓ±aciΓ³n y la mirΓ³ solo para dar un brinco.
βΒ‘Dios! ΒΏQuiΓ©n eres tΓΊ?β, exclamΓ³ Engfa, con los ojos bien abiertos al ver a una niΓ±a frente a ella.
βPerdΓ³n... solo me sentΓ© aquΓβ, respondiΓ³ la niΓ±a, algo avergonzada.
βYa veoβ, dijo Engfa, soltando una risa nerviosa. βΒΏPero por quΓ©?β
βMe estoy escondiendo, en realidad. Prometo no hacer ruido. Solo voy a tomar mi libroβ, lo levantΓ³ para mostrΓ‘rselo. βY meter la cabeza aquΓβ, agregΓ³, abriΓ©ndolo y preparΓ‘ndose para sumergirse en la lectura.
Engfa mirΓ³ a su alrededor sin entender de dΓ³nde ha venido la pequeΓ±a.
βΒΏPuedo preguntar de quiΓ©n te escondes?β, preguntΓ³ Engfa, llena de curiosidad.
βDe mi hermana mayor. No quiero molestarla. EstΓ‘ ocupada y me trajo con ella, pero la dejΓ© sola. Creo que lo necesita. Solo quiero quedarme aquΓ un rato. Si te molesto, puedo irme a otra mesa...β
Engfa negΓ³ con la cabeza, comprensiva.
βΒΏPuedo hacerte dos preguntas?β
La pequeΓ±a asintiΓ³ brevemente, aunque con cierta cautela.
" ΒΏCΓ³mo te llamas? ΒΏY cuΓ‘ntos aΓ±os tienes?β
βSnack... tengo 13 aΓ±osβ, respondiΓ³ con una sonrisa nerviosa.
βΒΏY viniste sola hasta aquΓ, Snack?β PreguntΓ³ ligeramente preocupada.
La niΓ±a negΓ³ con la cabeza, aunque no era cierto.
Engfa iba a decir algo mΓ‘s, pero Snack se adelantΓ³.
βSolo quiero estar en silencio y no molestar a nadie. TΓΊ parecΓas una buena opciΓ³n. Si sigues hablando o preguntando, me voyβ
La rapidez y franqueza de la respuesta dejaron a Engfa un poco sorprendida. AbriΓ³ los ojos, pero asintiΓ³.
βEstΓ‘ bien, tranquila Snack. QuΓ©date. Solo querΓa presentarmeβ
βHazloβ, respondiΓ³ la pequeΓ±a sin levantar la mirada del libro.
βSoy Engfa Waraha. Amo pintar y tambiΓ©n leer. Por cierto, me gusta tu libro, es muy buenoβ, seΓ±alΓ³ con una sonrisa amable.
Snack sonriΓ³ contenta. Aunque querΓa preguntarle mΓ‘s sobre la pintura, decidiΓ³ guardar silencio, tal como habΓa prometido. MetiΓ³ su rostro en su libro, envolviΓ©ndose en sus pΓ‘ginas.
Engfa la observΓ³ en silencio, aΓΊn sin creer del todo lo que acababa de pasar.
Hasta que la vio a lo lejos por la ventana. Era la estudiante de medicina del otro dΓa. Su silueta cruzaba la calle bajo la lluvia, bata blanca, bolso al hombro, auriculares colgando. No habΓa razΓ³n para fijarse en ella. Y, sin embargo, no pudo evitarlo.
La chica irrumpiΓ³ corriendo en el lugar, acaparando la atenciΓ³n de las pocas personas que estaban allΓ.
Engfa alzΓ³ la vista, atrapada por la escena. Su rostro empapado, el cabello chorreando agua... Era un desastre hermoso. CaΓ³tico, pero cautivador.
Se acercΓ³ directamente a la barra, pidiΓ³ cinco cafΓ©s y algunas galletas, sin mirar a nadie. No parecΓa interesada en el entorno, solo estaba allΓ para cumplir con lo suyo. Aquella indiferencia, esa prisa sin explicaciΓ³n, solo aumentaban el magnetismo que Engfa sentΓa por ella.
Estaba tan absorta en observarla que apenas reaccionΓ³ cuando su pequeΓ±a compaΓ±era de mesa susurrΓ³ algo.
βΒΏSucede algo Snack?β, preguntΓ³ Engfa, sin apartar del todo la mirada.
βNadaβ, respondiΓ³ la pequeΓ±a, escondiΓ©ndose aΓΊn mΓ‘s tras su libro.
Engfa esbozΓ³ una sonrisa y volviΓ³ a mirar justo a tiempo para ver cΓ³mo la desconocida tropezaba con sus propios pies. Luego se fue, como lo habΓa hecho antes, igual de rΓ‘pido, igual de inexplicablemente.
Engfa se quedΓ³ quieta, con el corazΓ³n latiendo con fuerza. HabΓa esperado tanto por volver a verla, y aunque solo fue un instante, valiΓ³ la pena. No entendΓa por quΓ©, pero esa chica despertaba algo en ella. HabΓa una historia detrΓ‘s de sus prisas, detrΓ‘s de esa mirada que no buscaba contacto. Engfa querΓa comprenderla. QuerΓa pintarla.
QuerΓa plasmar lo que no podΓa entender, capturar lo que su presencia le hacΓa sentir. MΓ‘s allΓ‘ del caos, mΓ‘s allΓ‘ de lo fugaz... querΓa conocerla.
βΒΏQuiΓ©n eres?β, susurrΓ³ Engfa en voz baja, con la mirada perdida en la ventana mientras veΓa desaparecer a la chica bajo la lluvia.
βΒΏTe refieres a mi hermana?β, preguntΓ³ de pronto Snack, levantando la vista de su libro.
βΒΏQuΓ©?β, exclamΓ³, girando hacia ella con sorpresa.
βEsa chica es mi hermanaβ, respondiΓ³ con naturalidad, dejando el libro a un lado.
βΒΏTu hermana?β, murmurΓ³ sin poder creerlo.
Snack asintiΓ³ con una pequeΓ±a sonrisa, pero su expresiΓ³n cambiΓ³ al instante. βΒΏPor quΓ© la mirabas tanto?β, lanzΓ³ de repente, mirΓ‘ndola directo a los ojos.
Engfa sintiΓ³ que se le encendΓa el rostro, completamente tomada por sorpresa.
βYo... ehhh... no lo sΓ©... curiosidadβ, balbuceΓ³, bajando la mirada por un momento.
La pequeΓ±a riΓ³ suavemente, aunque no parecΓa del todo convencida.
βEs linda, ΒΏverdad? Pero siempre anda de prisaβ, dijo, y su sonrisa se apagΓ³ un poco.
Engfa asintiΓ³, aΓΊn intrigada.
βΒΏPor quΓ©?β
βEs estudiante de medicina. Γltimo aΓ±oβ, explicΓ³ con un suspiro. βΒΏNo lo notaste? Es un caosβ, dijo con tono de obviedad.
Engfa riΓ³ por su tonta pregunta y por la respuesta de la pequeΓ±a.
βSΓ, esa es mi hermanaβ, continuΓ³ Snack mientras se ponΓa de pie de repente. βCreo que tengo que irmeβ
Engfa la mirΓ³, confundida.
βEspera, estΓ‘ lloviendo. ΒΏAdΓ³nde vas?β
βAl hospital, el que estΓ‘ a unas cuadras de aquΓ. Mi hermana estΓ‘ haciendo turnos ahΓ. Se suponΓa que yo debΓa esperarla en la sala, con sus compaΓ±eros pero algunos estaban mΓ‘s ocupados quΓ© ella y otros solo estaban dormidos mientras podΓan hacerlo... y cuando estaba ahΓ, se cayΓ³ algo de repente, todos me vieron, pero no fue mi culpaβ, aΓ±adiΓ³ con ojos vidriosos. βElla me gritΓ³ un poco antesβ
Engfa sintiΓ³ una punzada en el pecho al verla asΓ.
βLo siento... seguro que no fue su intenciΓ³n. Vamos, te llevarΓ©. ΒΏConfΓas en mΓ para acompaΓ±arte?β PreguntΓ³ antes de hacer algo e intentar ayudarle.
La pequeΓ±a asintiΓ³ con una leve sonrisa.
βBien...β, se levantΓ³ tambiΓ©n. βTal vez encontremos a tu hermana en el caminoβ, comentΓ³ Engfa, intentando suavizar el ambiente.
βNo, me va a regaΓ±ar otra vez. Mejor vamos directo y hacemos como que nada pasΓ³. Por favor...β
Engfa dudΓ³ un segundo y luego asintiΓ³.
βDe acuerdo... Pero, ΒΏpodrΓas decirme cΓ³mo se llama tu hermana?β
βCharlotteβ, respondiΓ³ con voz suave.
Engfa repitiΓ³ el nombre en su mente mientras se dirigΓan a la puerta. Charlotte... Ahora tenΓa un nombre para ese caos hermoso.
βββ
La lluvia golpeaba los cristales del auto mientras Engfa manejaba con cautela. A su lado, Snack iba en silencio, abrazando su libro con fuerza. De vez en cuando lanzaba una mirada a la ventana, como si esperara que su hermana apareciera de la nada.
βΒΏEstΓ‘s bien?β, preguntΓ³ Engfa suavemente.
La pequeΓ±a asintiΓ³ no convencida, sin girarse del todo.
βSΓ. Gracias por llevarme, creo, pero en otra ocasiΓ³n no te ofrezcas si no sabes realmente el caminoβ
Engfa la mirΓ³ brevemente con pena. βLo siento, me perdΓ un poco pero ya vamos a llegarβ
βSΓ, minutos despuΓ©s, tal vez mi hermana ya notΓ³ mi ausenciaβ Se quejΓ³ y Engfa se sintiΓ³ peor.
Un par de minutos despuΓ©s, llegaron frente al hospital. Engfa estacionΓ³ cerca de la entrada de personal y apagΓ³ el motor.
βΒΏQuieres que te acompaΓ±e hasta adentro?β
Snack negΓ³ con la cabeza, pero no hizo ningΓΊn movimiento por salir. MirΓ³ hacia la puerta iluminada con expresiΓ³n de duda.
βΒΏY si... estΓ‘ muy enojada?β
Engfa sonriΓ³ con calidez.
βEntonces dile que te quedaste conmigo. Me puedes echar la culpa, no me importaβ
La pequeΓ±a soltΓ³ una risa tΓmida, la primera genuina desde que salieron.
βDe verdad, eres raraβ
βLo sΓ©β, riΓ³ Engfa tambiΓ©n. βPero te salvΓ© de la tormenta, asΓ que tal vez eso me dΓ© puntosβ
βPero te perdiste...β Ella soltΓ³ abrumada.
βLo siento de nuevo... vamos, te acompaΓ±Γ³, creo que es lo mejorβ CogiΓ³ un paraguas que por milagro tenΓa ahΓ en su auto.
Sin mΓ‘s salieron las dos. Engfa la cubriΓ³ bien para que no se mojara.
En ese momento mientras caminaba, la puerta del hospital se abriΓ³ y una figura familiar para la pequeΓ±a saliΓ³, cubriΓ©ndose la cabeza con la capucha de su abrigo blanco. Caminaba rΓ‘pido, claramente preocupada.
Era Charlotte. Snack la vio y se encogiΓ³.
βEs ellaβ, murmurΓ³.
Charlotte se acercΓ³ rΓ‘pidamente a ellas con el ceΓ±o fruncido.
βΒΏSnack? ΒΏDonde estabas? Te dije que... ΒΏQuiΓ©n es usted?β, preguntΓ³ ahora mirando a Engfa.
Charlotte parpadeΓ³ enojada, confundida.
Engfa la mirΓ³, casi sin respirar. Tan cerca, tan real.
βHola soy Engfa. Estaba lloviendo, tu hermana apareciΓ³ sola en la cafeterΓa. PensΓ© que podrΓa traerlaβ ExplicΓ³ brevemente.
Charlotte la observΓ³ unos segundos mΓ‘s, luego suspirΓ³, frustrada, pero no con enojo real.
βGracias... Lo siento si te causΓ³ problemasβ
βNo fue ningΓΊn problemaβ, dijo Engfa, mirando de reojo a Snack. βFue... interesante, es una buena niΓ±a, pasamos un buen rato, estuvo conmigo en cada momentoβ
Charlotte ladeΓ³ la cabeza, intrigada por esa respuesta. Algo en sus ojos parecΓa suavizarse.
βBueno... serΓ‘ mejor que entremos. Snack, venβ
La niΓ±a se despidiΓ³ de Engfa con una sonrisa de complicidad y Charlotte iba a quitarse la capucha para entregarse a Snack, pero Engfa la detuvo.
βNo hagas eso, las dejarΓ© hasta allΓ‘ para que no se mojenβ, dijo suavemente.
Charlotte se detuvo por un momento pensando en ello, pero no tenΓa mucho tiempo, asΓ que solo suspirΓ³ y se acercΓ³ a ellas.
Cuando llegaron a las puertas de cristal del hospital, se alejaron. Snack fue la primera en hacerlo, entrando en los pasillos del hospital tratΓ³ de huir de su hermana mientras Charlotte solo se quedΓ³ allΓ y mirΓ³ a los ojos a Engfa.
βΒΏNos hemos visto antes?β, preguntΓ³, como si intentara recordar.
Engfa la mirΓ³ fijamente.
βSΓ. Dos veces, aunque nunca lo supisteβ ComentΓ³.
Charlotte frunciΓ³ el ceΓ±o otra vez, sin saber si reΓr o incomodarse. Pero antes de que pudiera responder, Engfa aΓ±adiΓ³:
βSoy artista. A veces la inspiraciΓ³n aparece de golpe. Y tΓΊ... apareces muy seguidoβ
Charlotte se quedΓ³ sin palabras. Y aunque quiso decir algo, solo asintiΓ³, sin mΓ‘s uno de sus compaΓ±eros lentamente la llamΓ³.
βGracias por todo Engfa, gracias de verdad por cuidar a mi hermana, tengo que irme ahoraβ, riΓ³ apenada. βAdiΓ³s, gracias de nuevoβ Se alejΓ³ con una sonrisa.
Engfa la observΓ³ desaparecer por la entrada iluminada, como antes en la cafeterΓa. Pero esta vez... tenΓa su nombre. Charlotte. Y la certeza de que no era la ΓΊltima vez que la verΓa.
β
β
β
Desde ese dΓa hasta hora Charlotte, fue una constante en sus pensamientos. Siempre apurada, siempre leyendo, siempre con ese rostro cansado y esos ojos que parecΓan mirar mΓ‘s allΓ‘ de lo inmediato.
Charlotte no volviΓ³ a hablar con ella despuΓ©s de esa pequeΓ±a interacciΓ³n que tuvieron ese dΓa en el hospital. Engfa no se rendΓa, aquΓ estaba de nuevo esperando que la mirara. Y no es que Charlotte la ignore al propΓ³sito, realmente ella ignora todos alrededor, simplemente cada vez que entraba a esa cafeterΓa, hacΓa lo mismo, tomaba su pedido, sus cafΓ©s, sus galletas y se escapaba, a veces entraba leyendo, estudiando algo que nunca levantaba la mirada mΓ‘s allΓ‘ y Engfa realmente no se atrevΓa a interrumpir su mundo a pesar de que se morΓa por hacerlo.
Engfa se convirtiΓ³ en una presencia discreta en la cafeterΓa. Cuaderno en mano, simulaba dibujar cualquier cosa, pero la verdad era otra. La dibujaba a ella. No podΓa evitarlo. Desde la forma en que torcΓa el gesto al concentrarse hasta cΓ³mo se recogΓa el cabello sin darse cuenta
Hasta que un dΓa Charlotte finalmente entrΓ³ en la cafeterΓa sin correr. Fue un breve momento, Charlotte, esta vez no tenΓa prisa, era su primer dΓa libre, sus ojos despuΓ©s de mucho tiempo recorrieron el lugar con calma y se encontrΓ³ con una chica tranquila en la esquina.
Algo acudiΓ³ a su memoria: no era la primera vez que la veΓa. Lo sabΓa.
Su expresiΓ³n cambiΓ³, frunciΓ³ ligeramente el ceΓ±o y luego ladeΓ³ la cabeza, como si necesitara enfocar un recuerdo.
βEspera...β, murmurΓ³ para sΓ, tomando su cafΓ©. βEsa chica...β, caminΓ³.
Charlotte sin pensarlo demasiado caminΓ³ directamente hacia ella. Engfa, atrapada en medio de un trazo esperΓ‘ndola ver, no se dio cuenta de que Charlotte ya habΓa llegado a la cafeterΓa y que ya caminaba hacia ella, no hasta que fue demasiado tarde.
βEres tΓΊβ, dijo Charlotte, deteniΓ©ndose frente a su mesa. Su tono no era acusador, pero sΓ directo.
Engfa alzΓ³ la mirada, sobresaltada. La sostuvo apenas un segundo, luego bajΓ³ la vista al cuaderno, toda ella se estremeciΓ³.
La punta del lΓ‘piz temblΓ³.
βHola...β Su rostro ardΓa, su corazΓ³n se detuvo. Realmente no lo esperaba.
βEntonces eres tΓΊ...β Charlotte, esbozando una sonrisa que aΓΊn llevaba sorpresa. βFuiste tΓΊ quien llevΓ³ a mi hermana al hospital ese dΓa. Te recuerdo. Ella me contΓ³ todo... y ahora te reconozcoβ
Engfa no dijo nada. AsintiΓ³ apenas. Su garganta parecΓa seca de repente.
βGracias de nuevo, por ciertoβ, aΓ±adiΓ³ Charlotte con mΓ‘s suavidad. βMe asustΓ© mucho cuando no lo vi, me dijo que eras buena aunque un poco raraβ, riΓ³ nervosa por decir eso.
Engfa no sabΓa quΓ© decir, habΓa esperado tanto tiempo por este momento y ahora no sabΓa quΓ© hacer. Solo hubo silencio. Ella se maldijo un poco por ello.
Charlotte parpadeΓ³ algo incΓ³moda, desviando la mirada hacia el cuaderno, mirΓ³. Engfa tratΓ³ de cerrarlo con disimulo, pero no fue lo suficientemente rΓ‘pida.
βΒΏEsa... soy yo?β
Engfa tragΓ³ saliva.
La pregunta era mΓ‘s un descubrimiento que una acusaciΓ³n. Charlotte entrecerrΓ³ los ojos y observΓ³ los trazos. AhΓ estaba: su rostro, su postura al tomar su cafΓ© y al leer, la curva de su sonrisa, incluso el gesto que hacΓa cuando se amarraba el cabello sin notarlo.
No era uno, sino varios dibujos.
Engfa sintiΓ³ cΓ³mo el corazΓ³n le martillaba el pecho mientras Charlotte miraba las pΓ‘ginas.
βLo siento... no deberΓa haberlo hecho. Solo... no podΓa evitarloβ, dijo en voz baja, como si confesara un delito.
Charlotte no respondiΓ³ de inmediato. Su mirada recorrΓa los dibujos, uno por uno. HabΓa algo Γntimo en ellos, como si cada trazo le revelara algo de sΓ misma que ni siquiera ella conocΓa.
βNo estΓ‘n malβ, dijo finalmente, con una pequeΓ±a sonrisa en las comisuras de los labios. βAunque esa no es mi mejor caraβ, seΓ±alΓ³ uno, divertida.
Engfa se riΓ³ con nerviosismo, aliviada de que no se alejara indignada.
βNo pensΓ© que me recordarΓas... ni que vendrΓas a hablarmeβ
βΒΏY perderme la oportunidad de conocer a la chica misteriosa que me dibuja a escondidas?β Charlotte lo soltΓ³ de la nada y se cruzΓ³ de brazos, ahora sΓ claramente divertida. βNo. AdemΓ‘s... creo que quiero saber por quΓ© me elegiste a mΓβ
Engfa levantΓ³ la vista y la mirΓ³ por fin sin esconderse.
βPorque no sabΓa cΓ³mo dejar de mirarteβ
Charlotte se quedΓ³ en silencio. Su sonrisa no se desvaneciΓ³, pero algo en su expresiΓ³n se volviΓ³ mΓ‘s suave y la vez mΓ‘s seria.
βEntoncesβ, dijo al fin, sentΓ‘ndose frente a ella. βCuΓ©ntamelo. Desde el principioβ PidiΓ³.
Y Engfa, por primera vez, soltΓ³ el lΓ‘piz... y empezΓ³ a hablar.

Hola este one fue inspirado en esa imagen de Engfa mi amor π me pasΓ© toda la tarde escribiendo esta idea, espero que te haya gustado...

ΒΏQuΓ© te pareciΓ³?
Β‘Gracias por leer! π








