THE BIBLE KILLER

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Summary

¿Qué pasa cuando la Muerte se ve obligada a caminar entre los vivos para detener a un monstruo? Glasgow, 1968. Un sádico asesino está sembrando el terror en las calles escocesas. Sus víctimas: mujeres jóvenes. Su firma: veinticinco puñaladas y un perturbador conocimiento de las Sagradas Escrituras. La policía está en jaque, perdida en un laberinto de versículos bíblicos y sangre. Ante la magnitud del mal, el Creador envía a su ejecutor más temido: Azrael, el Ángel de la Muerte. Pero hay una condición: debe cumplir su misión encarnado en el cuerpo de Evan Jackson, un detective de cincuenta años, sin poderes divinos y vulnerable a la fragilidad humana. Atrapado en una mente que empieza a ser acechada por la locura y las visiones del infierno, Azrael deberá usar su inteligencia para cazar a un psicópata que se cree un enviado de Dios. En esta partida de ajedrez contra el Diablo, la fe es la única arma y la derrota significa el caos eterno. Un asesino impredecible. Un ángel sin alas. Una ciudad condenada. > "Las batallas son muchas, pero la guerra es una sola. Bienvenido al valle de la oscuridad."

Genre
Thriller
Author
Ccoello
Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

EL PERFIL DE UN ASESINO

1

El veintitrés de febrero de 1968 descendía del cielo después de haber dejado un alma que en vida padecía una enfermedad mortal como lo es el cáncer. Ella tenía veinte años, una mujer con amor ferviente a Cristo y muchos deseos de vivir; sin embargo, su destino ya estaba escrito y debía cumplir con mi deber.

Caminé un largo rato por las calles de Hope Street, y al hacerlo las ratas salían de las alcantarillas despavoridas con mi presencia. De pronto, Dios me habló.

– Azrael, como ángel de la muerte te encomiendo una nueva misión que la debes cumplir.

– Te escucho mi Señor, seré receptivo a tus designios. –Lo dije arrodillándome.

– Azrael, en estas tierras existe un despiadado asesino. Te predigo esto porque deberás resolverlo en forma humana. No uses tus poderes hasta que lo atrapes con tu magnífica inteligencia, pero cuidado, no te dejes llevar o contagiar de la locura, conviértela en tu aliada, demuéstrales a los humanos que la fe y la persistencia son la constancia de lograr lo alcanzado, ya que las batallas son muchas y la guerra es una sola. No olvides que en la debilidad los perfecciono con la fuerza. No estarás solo, Jofiel será tu protector porque Satanás tratará de atormentarte.

– Listo Creador de los cielos e infinitos mares, no te voy a fallar, jamás lo haré, tenlo por seguro que voy a atrapar a este individuo. ­–Al responderle su voz dejó de hablarme.

Me encarné en Evan Jackson, un detective privado de cincuenta años, pelo blanco, cuerpo delgado, alto y de ojos verdes. Caminaba un poco confundido y tembloroso hasta lograr dominar este cuerpo y poder concentrarme, así cumplir la misión encomendada por ÉL. Llegué hasta un camino dándome cuenta que en aquel lugar detrás del Carmichael Place había policías aglomerados. Cuando me acerqué al lugar me percaté que en el suelo yacía el cadáver de una joven, quise acercarme, pero aquellos agentes policiales me impidieron hacerlo, así que procedí a enseñarles la credencial de detective privado, con eso logré pasar. Observé el cuerpo desnudo con detenimiento y precisión percatándome de lo siguiente: el asesino apuñaló a su víctima primero en el tórax, después en el abdomen y finalmente por todas partes, contabilizándole veinticinco puñaladas con exactitud. El despiadado la había violado antes de matarla…

Miembros del departamento forense de Glasgow procedieron a levantar el cadáver del lugar de los hechos, y ahí me fijé en algo muy importante, en ningún lado se encontró la ropa ni la cartera de la joven muerta. Es decir, el agresor sanguinario no dejó evidencia alguna para que las autoridades no lo agarren.

Días después visité un club nocturno cercano al lugar donde se cometió el asesinato, en el Majestic Ballroom, suponiendo que tal vez haya ido a bailar aquella noche sin saber que su diversión se convertiría en tragedia.

Confiando en mi instinto di en el clavo. Hablé con el encargado de la puerta, le pregunté si la joven que fue asesinada días atrás había ido esa noche al salón de baile. Me contestó que sí ya que solía ir a menudo, pero esa noche tipo once se acercó para preguntarle la hora y a qué distancia quedaba el Barrowland Ballroom, otro salón de baile igual a este. Después de escucharlo no pensé dos veces y le pregunté:

– ¿Me puedes detallar sus rasgos físicos por favor?

– Por supuesto, él contestó. – Su pelo era largo y de color castaño, de piel blanca, ojos café caramelo, era muy simpática y sobre todo educada. Al responderle me dijo gracias y se fue.

Mis presentimientos atinaron, aquella descripción coincidía y eso me daba la pista de que la misteriosa mujer asesinada conoció a su agresor en el salón de baile Barrowland Ballroom, pero tenía una duda. Si este individuo conoció a su víctima allá en dicho sitio de baile ¿por qué traerla hasta el Carmichael Place cercano al Majestic Ballroom en Hope Street? ¿Matarla y dejar su cuerpo abandonado en ese lugar? Preguntas que a su tiempo por sí solas se contestarían. Decidí seguir los pasos de un fantasma esperando su ataque por segunda vez y tratar de descubrirlo lo más pronto posible para impedir que vuelva a matar. Los días transcurrían con lentitud y no tenía las suficientes pistas para seguir avanzando en este caso. Me estaba desesperando, no podía dormir, me sentía ansioso, mis pesadillas no me dejaban tranquilo. El rostro de aquella asesinada no dejaba de aparecer en mis sueños. Tenía que soportar todo esto como humano y ver la manera de atrapar a este infame asesino antes que ataque otra vez.

De repente la ventana de mi pequeño cuarto alquilado se abrió por sí sola, y un fuerte viento invadió el lugar y una presencia divina me visitaba en ese momento. Un torbellino desbarataba todas las cosas que había a mi alrededor; una paz invadía mi cuerpo, sabía que era Jofiel, el ángel guardián que Dios me había asignado en esta misión.

Su presencia glorificaba mi espíritu para recordarme quien yo era en realidad, el ángel de la muerte, amo y señor de la oscuridad. Cuando apareció me dijo:

– Gran Azrael, mi presencia en este momento es para darte fuerza y decirte de parte del Creador que no estás solo, recuerda, el verbo al convertirse en carne pudo soportar la tentación, venció a la muerte y resucitó. Tú puedes hacerlo también, los miedos, la desesperación son dardos de Satanás que no quiere que atrapes a este asesino cuya mente es controlada por el mismo demonio. Concéntrate que tu persistencia llegará a alcanzar la cúspide de la victoria, lo atraparás, pero para que eso suceda habrá muchas más víctimas de las que tú no puedes ni imaginar.

Recuerda, usa tu inteligencia y vence a la carne, utilizando esa gran capacidad que tiene el ser humano, de adquirir las cosas cuando se lo proponen sin importar qué obstáculos pueda presentar el mismo destino.

– Tienes razón Jofiel, dímelo a mí, que soy el único arcángel que puede encarnarse en cualquier ser humano, como por ejemplo ahora, mi nombre es Evan Jackson, un hombre que se está obsesionando por querer atrapar a este asesino y hay momentos que me deprimo sintiéndome encerrado en una jaula hecha para leones.

– Te comprendo; por eso te elogiamos y respetamos por defender a capa y espada la inocencia de los indefensos, por enfrentarte a sus opresores y sobre todo a los demonios que, por tener libertad han corrompido más la tierra, los has cazado como bestias salvajes para severamente castigarlos y encerrarlos en la jaula del Seol. ¡No desmayes, Evan Jackson!

Demuéstrale las agallas que despiertan en tu instinto, aunque caigas, levántate y verás los resultados.

Jofiel desapareció. Todo volvió a su normalidad y al día siguiente, sin haber dormido nada, salí en busca de más pistas, al hacerlo logré descubrir el nombre de la primera víctima del asesino gracias a que sus padres reconocieron el cuerpo. Esta joven se llamaba Megan Kluk de veintidós años. También descubrí que era enfermera, trabajaba en el Royal Hospital for Sick Children y vivía a solo unos metros del carril en Langside Place, muy cercano al Majestic Ballroom. Inmediatamente fui donde sus padres para entrevistarlos. Al llegar a casa de ellos les toqué la puerta y cuando me abrieron preguntaron mi nombre, me identifiqué e hicieron pasar. Tomando asiento en los muebles de la sala empezamos a platicar.

– Señor Eliot Kluk lamento la pérdida de su hija y peor de esa forma, de verdad cuanto lo siento y téngalo por seguro que atraparé a su asesino, eso se lo garantizo. Solo ayúdeme con ciertos datos que necesito para avanzar más en mi investigación. Por eso contésteme con un minucioso detalle las siguientes preguntas:

Evan Jackson

– ¿Aquella noche del veintitrés de febrero exactamente qué le dijo la señorita Megan

a ustedes antes de salir por última vez de su casa?

Eliot Kluk

– Estuvo conversando toda la tarde con mi esposa, se notaba animada y entusiasmada, ya que le habíamos dado permiso para que esa noche se vaya a divertir; porque era una jovencita atenta y muy buena hija.

Por cinco segundos su voz se quebrantó, respiró profundo y con lágrimas en sus ojos me siguió respondiendo.

– Sin saber que alguien le daría casería al alejarse de aquel sitio que nosotros pensábamosque estuvo todo el tiempo. El Majestic Ballroom, un club cercano que ella solía ir, y jamás le había pasado nada, pero al enterarnos que cogió el tren para irse tan lejos a divertirse en el Barrowlands…

Mi intuición fue acertada, esta señorita estuvo con el asesino en el Barrowlands, tal vez eran amigos, ya que al despedirse este se ofreció a llevarla a casa. No me podía equivocar, por eso el cuerpo apareció cerca de su hogar; ahí la violó y apuñaló hasta matarla, dije entre mí.

Evan Jackson

– Comprendo lo que me dice, y como padre me imagino el dolor tan inmenso que tiene al perder a su hija.

Otra de las preguntas que le quiero hacer es ¿su hija en el trabajo o en la universidad antes de graduarse tuvo enemigos o problemas con un ex novio?

Eliot Kluk

– No, nada, mi hija fue una excelente enfermera, en su trabajo la apreciaban y muchos la admiraban por su carisma, no andaba con ningún novio y peor salía a cada rato, solo le gustaba bailar, sobre todo divertirse sanamente con sus amigas o sola.

Evan Jackson

– Seguiré investigando, puede ser que este agresor sea un asesino serial, necesito tener más pistas para poder confirmarlo, pero de lo que estoy seguro es que este tipo volverá a atacar. Por lo general el animal salvaje más peligroso es el hombre, y cuando quiere cazar va en busca de su presa para engañarla, secuestrarla y devorarla. Voy a hacer justicia, no permitiré que la muerte de su hija quede en vano o solo en archivos. Gracias por atenderme.

Eliot Kluk

– De nada, espero se haga justicia y que Dios escuche sus palabras y deseos de atrapar a este sujeto que anda suelto.

Evan Jackson

– ÉL ya está enterado de esto, ha escuchado sus oraciones y hoy le ha contestado. Téngalo por seguro.

Los padres de Megan se quedaron sorprendidos por mi última respuesta, mirándome a los ojos y sin decir nada más se despidieron.

Al transcurrir varios meses no se había escuchado rumor alguno sobre el asesinato de Megan Kluk, ya que la policía le costó un tiempo valioso en estos meses de investigación, y el caso lentamente se enfriaba. No podía permitirlo. Sabía que el asesino era paciente, precavido y muy meticuloso. Tarde o temprano volvería a atacar.