Lazos de perdición.

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Summary

Charlotte ha logrado lo imposible: una beca completa en Los Viñedos, el santuario de la élite donde los apellidos valen fortunas y los secretos se heredan como joyas de la corona. Para una chica de clase trabajadora, este debería ser el comienzo de un futuro brillante. Sin embargo, en los pasillos de esta institución, el brillo del oro suele ocultar manchas de sangre… No pasa mucho tiempo antes de que Charlotte comprenda que su mayor desafío no serán los exámenes, sino sobrevivir a los juegos de poder de sus compañeros. Entre fiestas exclusivas en viñedos centenarios y tradiciones que rozan lo oculto, ella descubre que su llegada no fue una casualidad del destino ni un premio a su esfuerzo.

Genre
Drama
Author
Maria
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1: "Un inicio amargo".

Una mañana de clases en el maravilloso e importante colegio de los Estados Unidos "Los Viñedos", todos los estudiantes entraban a sus respectivas clases, entre uno de sus pasillos caminaba nuestra querida Charlotte. Al entrar al salón el profesor le dijo:

- Profesor: Puedes presentarte señorita.

- Charlotte: mmm… Me llamo Charlotte, tengo 13 años y estoy de estudiante de prueba, espero que nos llevemos bien.

- Profesor: Su compañera Charlotte viene de una escuela humilde espero que la preparen y la adapten al nivel académico de esta escuela, la aceptaron debido a su "Alto nivel académico"

Charlotte en ese momento dirigió una pequeña mira de angustia y confusión al profesor debido a las palabras dichas por este.

- Profesor: Charlotte puedes tomar asiento en la última fila de la esquina. -Dijo con un aparente desagrado en su voz.

Todos miraban a Charlotte con desprecio y duda, mientras que ella al caminar por el pequeño pasillo sentía el peso de sus miradas puestas en ella.

Comenzó la clase y el profesor realizó una pregunta sobre el tema la cual dirigió a una de las más sobresalientes de la clase.

- Sofia: Las células madre se unen entre si para formar un pequeño cromosoma el cual en individual es un hematoma en si mismo.

- Profesor: ¡Muy bien! Sofia mi niña como siempre la más aplicada esos miles de dólares invertidos en ti valen la pena.

- Charlotte: ¡Incorrecto!.

- Profesor: ¡¿Cómo?, disculpa!

- Charlotte: Dije que la respuesta no es correcta. Las células madre no se unen para formar cromosomas; los cromosomas ya están dentro de ellas. Lo que realmente sucede es que las células madre se dividen y se diferencian para formar tejidos especializados o hematocritos, "no un hematoma." Eso es lo que dice la teoría que usted acaba de escribir en el pizarrón.

- Profesor: ¡Vienes aquí tu primer día y te atreves a faltarme al respeto y decir que la respuesta de tu compañera es incorrecta!, deberías estar avergonzada de tu comportamiento ¿Es eso lo que aprendiste en tu otra escuela de bajos conocimientos.

- Charlotte: ¡No! Solo di una respuesta con sentido, la que dijo mi compañera estaba incorrecta profesor.

- Profesor: ¡Deja de poner excusas!, ¡abmite tu falta o perderás la evaluación que viene!

- Charlotte: profesor, no voy admitir nada ya que no he cometido ningún error.

- Profesor: Así será, ¡pues a coordinación!, acompáñame por favor.

- Charlotte: ¡No es justo, no es mi culpa!

Un rato más tarde…

- Coordinadora: ¿Quien es esta señorita?, ¿para que la han traído?.

- Profesor: Ha respondido mal y contradijo a una de nuestras mejores estudiantes diciendo que estaba equivocada.

- Charlotte: Yo simplemente dije una cosa que ella había dicho mal, no le falte al respeto a nadie, coordinadora.

- Coordinadora: bueno tendré que tomar medidas, debes arrodillarte en frente de tu compañera y suplicar por su perdón.

- Profesor: Me parece bien así aprenderá a no hablar a cuando no se le dice.

- Charlotte: No tiene derecho no he echo nada, me reuso a cumplir con tal absurdo castigo ¡No!.

- Coordinadora: ¡O cumples el castigo o pierdes la próxima evaluación! ¡Una simple niñita nuevo ingreso y becada se atreve a incumplir las normas de esta institución?!

- Charlotte: Está bien lo haré - Molesta e incomoda.

- Coordinadora: ¡Más te vale!.

— Profesor: Pasaré reporte de lo hecho.

Más al rato, Sofía se encontraba caminando cuando Charlotte se le acercó.

— Sofía: ¿Hola, Charlotte, qué necesitas?

— Charlotte: Debo arrodillarme ante ti, ¿me perdonas?

— Sofía: ¡Cómo! ¡No, por qué harás eso! No te preocupes, Charlotte, tranquila, ya revisé el libro, tu respuesta está bien.

— Charlotte: Lo sé, pero me están obligando o perderé una evaluación.

— Sofía: ¡Oh, qué loquera!

En ese momento Charlotte se arrodilla y pide perdón mientras llega el maestro y observa la escena con satisfacción.

— Maestro: ¡Ja! Eso te pasa, es para que aprendas la lección.

— Charlotte: Sí, señor.

Más al rato sonó el timbre del recreo y Charlotte sale al patio a sentarse a leer un libro. En ese momento se acerca Natasha, una de las compañeras de Charlotte, para molestarla.

— Natasha: Oye, tú, como te llames.

— Charlotte: Me llamo Charlotte, por favor llámame así.

— Natasha: ¡Tú crees que a mí, una persona de clase alta, te voy a llamar así! Por tu nombre y deja de creerte lo que no eres.

Charlotte, sintiéndose muy ofendida, le respondió con firmeza.

— Charlotte: Soy un ser humano al igual que tú, ¿por qué no merecería que me llamaran por mi nombre? Eso no tiene sentido.

Natasha, sin creer lo que le acaba de decir Charlotte, le respondió muy molesta antes de irse.

— Natasha: Ya verás... ya no te atreverás a hablarme así.

Charlotte miraba confundida y algo triste cómo se iba Natasha. Lo que no sabía Charlotte es la consecuencia de sus palabras, de las que después se arrepentiría. Natasha se alejaba rabiando entre dientes.

— Natasha: ¡Ya va a ver esa becada, se va a arrepentir de insultarme así y de contradecir a nuestra amiga Sofía! ¡Qué se cree! ¡La becada esa, ushh, no!

Más tarde sonó el timbre y comenzó educación física. Todos en la cancha jugaban, mientras Charlotte sentada en los bancos observaba. En ese momento, Sofía se le acerca para decirle algo:

- Sofia: Oye, Charlotte, ¿te apetece jugar con nosotras? Si quieres puedes jugar de defensa o no se lo que tú quieras.

- Charlotte: mmm… ¡Claro! por qué no.

Comenzaron el partido y el equipo de Charlotte ganó gracias a ella, todas las amigas de Sofía le dieron las gracias un poco seco pero agradecido, mientras que una de las del equipo contrario se acerca y la empuja cruelmente diciendo que había hecho trampa.

- X alumna: ¡Mira tu! Estúpida, como te atreves a hacer trampa en mi juego.

- Charlotte: Oye, ¿Por qué me empujas?

- X alumna: ¿Acaso no escuchaste? ¡Eres una tramposa! Hiciste trampa.

- Charlotte: ¿Por qué me dices eso? Solo es un juego, ¿acaso no sabes perder?.

- X alumna: ¡Ay cállate! quien te crees para hablarme así.

En eso la chica le pega una cachetada a Charlotte…

— Charlotte: ¡Ayyy!

Sofía, quien no estaba muy lejos, ve esta escena con una mirada un tanto extraña, pareciendo que no le desagrada verla. Charlotte, atónita por lo que había pasado, no dice nada mientras que una pequeña lágrima cae por su ojo.

— Charlotte: ¡Por qué!, ¿por qué me pegas? Yo solo estaba jugando, no tienes por qué ser así conmigo.

— X Alumna: Te crees mucho para hablarme así siendo una chica de campo, no sé cómo lograste llegar a esta escuela.

En eso, Charlotte le pega una cachetada a la chica, quien se sorprende del atrevimiento de Charlotte y le grita.

— X Alumna (Amanda): ¡Mira, becada estúpida! ¿Cómo te atreves a destruir mi hermosa cara? ¡Sabes que te voy a dar tu merecido! ¡Fuerza!

En ese momento la agarra por el pelo y le dice a sus amigos cómplices que la lleven al baño.

— X Alumna: ¡Oh, no! ¡Al baño no! Jajajajá, ¡llévenla al comedor! ¡¡Ahora!!

— Charlotte: ¡Suéltenme! ¿Qué les pasa?

La llevaron al comedor...

— X Alumna: Muy bien, ¿con qué comenzamos? ¡Tú! Tráeme las salsas que están en la basura. ¡Rápido!

Charlotte intenta esperanzarse con una ventana que estaba a su lado, pero la agarraron con mucha fuerza; no podía soltarse. Finalmente, Charlotte es llenada y manchada con salsas; luego, le echan bolsas de comida en la cabeza.

— X Alumna: ¡Ja! Eso es lo que eres, basura. De ahí vienes y ahí te quedas, becada. ¡Ojalá te persigan las moscas por tramposa!

En ese momento llega Sofía, sorprendida por el escándalo.

— Sofía: ¡Suéltala, Amanda! No tienes derecho a tocarla en mi presencia.

Amanda, sabiendo que Sofía tiene más autoridad en el salón por ser la presidenta, tuvo que soltarla.

— Charlotte: ¡Gracias! No sé qué habría hecho sin ti, Sofía.

— Sofía: Tranquila. ¡La próxima vez que las vea acosando a Charlotte se las verán conmigo y con la directora! ¡Aquí la única basura son ustedes! ¿Qué importa que Charlotte no sea de alta familia? Igual es un ser humano, ¡pero ustedes actúan como animales! ¡Salgan ahora, salgan! ¡Vuelvan al salón! ¡Estúpidas!

— Charlotte: Gracias de verdad, eres un ángel.

— Sofía: Tranquila, es mi deber disciplinar el salón, Ya no te volverán a tocar, vete tranquila.

— Charlotte: Gracias, algún día te lo pagaré.

— Sofía: No hace falta, solo lo hago por buena voluntad. Esas chicas se pasaron, son unas hipócritas. Ven, te acompaño al baño para que te limpies, te indico dónde queda.

— Charlotte: Muchas gracias en serio, eres muy amable. Creo que la más amable de esta escuela.

— Sofía: No tienes por qué decir eso, conocerás a más gente e incluso harás nuevos amigos.

— Charlotte: Bueno, es verdad. Apenas es mi primer día de verdad. Eres la mejor, en serio te lo agradezco mucho.

— Sofía: Eres buena y amable, pronto habrá más gente que te defienda y ya no tendré que ayudarte.

— Charlotte: Bueno, Sofía, este... te quería preguntar si de casualidad... ¿quieres ser mi amiga? — Dijo con notable nerviosismo.

— Sofía: mmm ¡claro! ¿por qué no? Me gustaría ser tu amiga — dijo Sofía no muy convencida, pero quería experimentar la inocencia de una chica de la pobreza; hasta ella misma estaba sorprendida de lo rápido que Charlotte le dio su confianza.

Al terminar el día de clases, Charlotte se fue exhausta a casa con la esperanza de terminar una tarde agradable.

— Charlotte: ¿Qué tal si preparo algunas galletas y se las llevo a Sofía? No sería mala idea.

Charlotte, feliz por conseguir una amiga, preparó las galletas con mucho empeño y las guardó en su cajita. A la mañana siguiente...

— Profesora: Buenos días jóvenes, comenzaremos la clase, por favor silencio.

— Charlotte: ¡Profesora! Espéreme, lo siento por llegar tarde, el bus escolar no llegaba.

— Profesora: Está bien... siéntate por allá por favor...

— Alumnos X: ¡Por Dios! ¿Quién se viene en bus? Todo el mundo viene en carro.

- X alumna: ¡Recuerda, ella es becada, es pobre, jajajaja!

Charlotte, incómoda, se sienta en su puesto con la mirada abajo.

— Charlotte: ¿Será que voy? mmm... mejor se las doy en el almuerzo…