La Ruleta del Anacronismo

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Summary

El Cisma del Anacronismo (Libro I) ​El tiempo se ha agotado. Tras nueve años de tensa tregua, el universo se enfrenta a un juicio final. La realidad fue corrompida por el Glitch, y el cosmos pende de un hilo entre dos facciones destinadas a la guerra: ​Los Lapsos: Seres primordiales de poder cósmico, liderados por el ambicioso Lusbarguing y el estratega Sombra. Aburridos de su propia omnipotencia, han dedicado el tiempo a forjar diecinueve luchadores, fusionando las habilidades de las figuras más brutales de una Tierra mutada. ​Los Anciens: Los últimos defensores de la civilización, entrenados por los líderes Silas y Nova. Su élite de diecinueve combatientes confía en la tecnología E-Force y en la esperanza de su joven campeón, Zylo. ​El destino se sella con el Gran Torneo de Diecinueve Duelos, sorteado por la impredecible Ruleta del Anacronismo en una Arena de Combate flotante. Las batallas son un despliegue frenético de técnica antigua contra poder cósmico, donde la supervivencia de una raza se cobra con la aniquilación de la otra. ​La tensión se dispara. Duelo tras duelo, el marcador se mantiene en un equilibrio mortal, llevando el conflicto al punto de ruptura. Cuando el resultado final culmina en un empate, toda la existencia se reduce a un último enfrentamiento: Sombra contra Zylo. ​El mundo entero observa, pero nadie conoce la verdad tras bambalinas. Detrás de esta lucha

Genre
Scifi
Author
Fredy
Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
13+

Capitulo 1:confusión

Era el ocaso apocalíptico del año 3019. El conflicto, que había germinado como una disputa territorial entre cuatro potencias mundiales, se extendió sin control durante treinta largos años, consumiendo a cada nación en una espiral de odio y destrucción. La solución final fue la aniquilación total. Los arsenales de guerra se agotaron en el uso de ojivas nucleares de nueva generación y sofisticadas armas de plasma que rasgaron la atmósfera. La Tierra, un planeta antaño vibrante, quedó saturada de radiación y contaminación tóxica, transformándose en una esfera radioactiva inestable, una bomba de tiempo latente cuya explosión final prometía desestabilizar la Vía Láctea entera.

Solo un grupo selecto de la élite científica y política logró asegurar su supervivencia a bordo de la nave estelar F323, huyendo desesperadamente del moribundo sistema solar. Entre los fugitivos, camuflado entre la tripulación, viajaba Silas. Este hombre, poseído por una ambición insaciable, había cometido un hurto de valor incalculable: había sustraído de un laboratorio en ruinas un libro. El texto, redactado por una mente joven y precoz, era mucho más que un manual; contenía el secreto de la evolución humana y detallaba, con precisión quirúrgica, cómo la mente podía desbloquear habilidades sobrehumanas a través de la concentración, el esfuerzo y la voluntad pura. Silas, con el libro en sus manos, llevaba consigo el futuro robado de una civilización.

II. El Nacimiento de Los Lapsos: Entidades Cósmicas

Mientras la F323 se distanciaba, la Tierra cumplió su amenaza. Cinco niños quedaron abandonados en las ruinas del laboratorio, expuestos a dosis terminales de radiación, al borde de la muerte. Ellos fueron los únicos testigos de la implosión planetaria. Al rasgarse la realidad, se abrió un agujero de gusano. Lo que siguió desafió toda ley física conocida: la extrema radiactividad en los cuerpos de los niños, en lugar de matarlos, interactuó con el portal, preservándolos y absorbiéndolos. Fueron catapultados a través de diferentes dimensiones y eras. La energía pura del viaje los transformó.

Dejaron de ser niños. Se convirtieron en entidades cósmicas de poder inconmensurable: la raza de los Lapsos. Su poder era tal que su presencia podía, literalmente, desestabilizar el código fundamental de los universos. Los cinco conservaron su conciencia, sus identidades como Lusbarguing, Sombra, Crono, Rexus y Vesper, pero el costo de su ascensión fue la pérdida absoluta del conocimiento esencial del libro que uno de ellos había escrito. El conocimiento fue borrado de sus mentes. Su destino se centró en una única y desesperada obsesión: encontrar la fuente que podía alimentarlos y, sobre todo, recuperar el conocimiento robado, la pieza central de su existencia.

III. La Civilización de Last Chance y el Legado de Silas

Los tripulantes de la F323, después de un viaje intergaláctico, encontraron refugio en un planeta habitable que, en un acto de fe y alivio, nombraron Last Chance (Última Oportunidad). Descubrieron seres autóctonos sociables, ingenuos y fáciles de manipular, lo que facilitó la rápida instalación y prosperidad humana.

Con el paso de los siglos, el conocimiento sustraído del libro permitió a Silas manipular su propia biología. No murió, sino que experimentó un envejecimiento desacelerado que se extendió por milenios, lo que le permitió convertirse en el Anciano más sabio, una figura de autoridad moral y conocimiento absoluto de la nueva civilización. Los descendientes de los fugitivos evolucionaron, trascendiendo su origen. Se autodenominaron Anciens, seres de habilidades aumentadas. Su civilización floreció tecnológicamente, aunque, por diseño o por accidente, carecían de la capacidad de recrear armas de destrucción masiva. La historia de Last Chance pasó por varias eras —del Inicio, de la Innovación, del Caos, de la Revolución— hasta llegar a la Época del Anacronismo, marcada por grupos rebeldes que anhelaban recuperar las costumbres y la identidad humana original.

IV. La Llegada del Glitch y el Portavoz Impaciente

La paz de Last Chance se hizo añicos. El joven líder Zylo contemplaba el horizonte cuando una deformación imposible apareció en las nubes. El suelo tembló bajo sus pies, y la realidad se resquebrajó. Estructuras de la antigua Tierra, revueltas con las épocas de Last Chance, comenzaron a fusionarse caóticamente. Era el colapso temporal.

Silas, el Anciano, sintió el pánico. Su sabiduría le gritaba que la catástrofe era inminente, y su primer instinto fue la supervivencia.

Un rayo de energía pura y negra impactó el suelo de plasteel. La energía disipó las cenizas y reveló una figura oscura. Al despojarse de la capucha, el ser se identificó como Lusbarguing, el portavoz de los Lapsos. Su cuerpo de código inestable resonaba en el aire.

Lusbarguing: (Su voz vibraba en las mentes de los presentes con una impaciencia palpable) "He venido por el Conocimiento de vuestra patética civilización, el cual me ha sido prometido por esta fractura del tiempo. Entregadlo, o pereced."

Silas, impulsado por el recuerdo del hurto que definió su vida, dio un paso al frente.

Silas: "¡No tienes derecho a venir aquí y robar lo que nos pertenece! Lárgate de esta realidad, ¡vuelve de donde viniste!"

Lusbarguing lo ignoró, fijando su atención en el vacío, esperando la llegada de sus compañeros para iniciar la destrucción.

En medio del caos estructural, la distorsión se intensificó. Ethan, un joven que acababa de ser transportado de la Tierra contemporánea, apareció desorientado. Al ver el desorden temporal, gritó el término que conocía de sus viejos juegos de consola:

Ethan: "¡Es un 'Glitch'! Una falla digital. Alguien ha corrompido el código fuente de la realidad."

Lusbarguing, frustrado por la demora, se preparó para desatar su poder, dispuesto a seguir mezclando y destruyendo épocas. Pero Nova, una Anciens de gran poder y líder emergente, se interpuso valientemente.

Nova: "La fuerza no es la solución. Demuéstranos que tienes un motivo real más allá del robo. No tienes derecho a destruir nuestra realidad."

La audacia enfureció al Lapso. Antes de que Lusbarguing pudiera articular un ataque, Nova lanzó la única alternativa que se le ocurrió.

Nova: "¡Espera! Proponemos un duelo. Un torneo. Diecinueve peleas, uno contra uno. Si ganamos, te irás, y usaremos el Conocimiento para reparar el caos. Si tú ganas, el Conocimiento es tuyo, y harás con Last Chance lo que desees."

A Lusbarguing la idea le pareció un juego irrisorio y una forma sencilla de demostrar la superioridad de su raza.

Lusbarguing: "¡Me parece bien, criatura! Serán diecinueve peleas, es mi número favorito. ¡El trato queda cerrado!"

En ese instante, los cuatro seres que Lusbarguing había esperado se materializaron: Sombra, Crono, Rexus y Vesper. Ellos eran los otros cuatro Lapsos. Al ver a su compañero Lusbarguing cerrar un trato que desviaba y retrasaba su misión central (la búsqueda de la fuente), se llenaron de furia, a pesar de que su estatus dentro de la raza Lapso era notoriamente superior al de Lusbarguing. Su rabia era intensa, pero la naturaleza de su nueva raza los hacía inherentemente fieles a los pactos cerrados. No pudieron intervenir para romper el acuerdo, solo observar, su frustración vibrando en el aire.

Los cinco Lapsos se retiraron hacia la distorsión del Glitch para preparar su ejército. La guerra acababa de ser pactada. Los bandos fijaron fechas y se prepararon para el torneo.